Los goles de Higuaín y Cristiano Ronaldo, que encadena cinco Clásicos marcando, dan a los blancos el primer título de la temporada en un partido en el que debutó Modric.


2-1: El Real Madrid gana su novena Supercopa

El Real Madrid despejó cualquier atisbo de duda que pudiera surgir después de las dos primeras jornadas de Liga, volvió a demostrar que se crece en los grandes partidos y se adjudicó de forma brillante la Supercopa de España. La primera media hora de los blancos fue para enmarcar, para enseñar en cualquier escuela de fútbol, y en ese tiempo ya habían marcado dos goles, les habían anulado otro, habían provocado la justa expulsión de Adriano y habían disparado a puerta en cinco ocasiones por ninguna de su rival. Higuaín y Cristiano Ronaldo fueron los autores de los tantos madridistas, mientras que Messi, de falta, acortó distancias al filo del descanso. En la segunda mitad, dominio local, ocasiones para ambos bandos y debut de Modric. La novena Supercopa ya forma parte del palmarés madridista.

Golazo

“El plan es básico: atacaremos desde el primer minuto”, aseguraba Mourinho en la previa. Su equipo, fiel a las ideas del entrenador, se empeñó en llevar hasta el final la valiente filosofía del portugués. Y a los 2’ ya avisó Higuaín con un disparo desde la frontal del área que se marchó alto. El argentino fue también protagonista de la segunda ocasión local, ésta mucho más clara. En el mano a mano con Valdés, después de una magistral asistencia de Marcelo, no pudo superar al cancerbero visitante en el 7’. Y a la tercera fue la vencida. Balón largo de Pepe, fallo de Mascherano en el intento de despeje e Higuaín lo aprovecha para superar a Valdés y adelantar a su equipo. En 11 minutos, los blancos habían gozado de tres claras posibilidades de marcar, presionaban más cerca del campo contrario que en el encuentro de ida y estaban dando una magnífica sensación ante los suyos.

campeon

Los blancos no se conformaron con esta mínima ventaja y cuatro minutos más tarde marcaron el segundo. Pase de Khedira desde su campo que propicia un balón dividido entre Cristiano Ronaldo y Piqué. El luso supera a su marcador con un fenomenal autopase de espuela, controla dentro del área y golpea al balón con enorme potencia. Su disparo es despejado por Valdés, pero acaba en la red. El portugués igualó, de esta forma, a Zamorano como únicos futbolistas blancos que han encadenado cinco Clásicos marcando. 2-0 en menos de veinte minutos y vendaval ofensivo de un equipo que se estaba gustando y enamorando a la afición del Bernabéu.

Messi

No se acabó ahí el caudal ofensivo de los locales. Higuaín, que fue un quebradero de cabeza para los azulgrana, pudo firmar su segundo tanto de la noche, pero Valdés lo evitó en otro claro mano a mano a los 21’. Dos minutos más tarde, y en una falta que botó Xabi Alonso, Ramos llevó el balón a la red con la cabeza, pero Mateu Lahoz lo anula por falta de Pepe. El Real Madrid seguía imponiendo su juego y fruto de su dominio llegó la expulsión de Adriano, que derribó a Cristiano Ronaldo fuera del área cuando iba a encarar a Valdés. El brasileño, que era el último hombre visitante, fue expulsado de forma justa a los 28’. En media hora de juego, los locales arrollaban a su rival, que se veía impotente, habían marcado dos goles, les habían anulado otro, habían provocado la justa expulsión de Adriano y disparado a puerta en cinco ocasiones por ninguna de su rival. Toda una muestra de superioridad ante su público.

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Cristiano Ronaldo

Con diez hombres sobre el césped, Vilanova se vio obligado a hacer su primer cambio: Montoya sustituía a Alexis. Pese a todo, las jugadas de peligro seguían siendo de los locales. Rápida contra que vuelve a sorprender al Barcelona, Higuaín se planta en el área y cuando ya había armado la pierna para disparar aparece Mascherano para cruzarse de forma providencial para los intereses visitantes a los 32’. Cuando el encuentro iba a llegar al descanso y el Real Madrid se marchaba a los vestuarios con una escasa renta en base a las innumerables ocasiones de las que dispuso, llegó el gol de Messi en el único disparo a puerta del Barcelona en el primer acto. El argentino redujo distancias de falta en el 44’.

Vilanova

Los planteamientos estaban claros en la segunda mitad. El Real Madrid dominaba el esférico y controlaba el tempo del juego, mientras que su rival, con un futbolista menos sobre el césped, buscaba sorprender en rápidas contras. Pedro lo intentó en dos ocasiones, la primera muy parecida a la jugada con la que el Barcelona empató el partido de ida, pero en ambas se encontró con un solvente Casillas. Y a los 68’ llegó la réplica madridista. Jugadón de Khedira, que se marchó de tres adversarios y se plantó delante de Valdés. Su disparo con el exterior se estrelló en el cuerpo del portero azulgrana. En el 78’ llegó el primer cambio de los blancos: Callejón por Di María. Y un minuto más tarde tuvo Higuaín la oportunidad de marcar el tercero, pero se encontró con el palo cuando ya había superado a Valdés. Benzema sustituyó al argentino a falta de diez para la conclusión. Y en el 82’ llegó el debut de Modric, que saltó al césped por Özil. El croata no lo pudo hacer con mejor pie: estuvo cerca de anotar su primer gol como madridista y sumó otro título a su palmarés, el primero con su nuevo equipo.

El Real Madrid ha despejado cualquier atisbo de duda que pudiera surgir después de las dos primeras jornadas de Liga, ha vuelto a demostrar que se crece en los grandes partidos y en los momentos más complicados. Los blancos ganaron el segundo de los hasta ahora cuatro Clásicos que ha de disputar esta temporada y levantaron el primer título de la temporada: la Supercopa de España.

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