Los cinco grandes quieren a Martínez y él, sin jugar en el Corinthians, está listo para oír ofertas. No será fácil: el Timao sólo acepta venderlo.

Orejas de Burro


Qué tendrá el Burrito, cuando los provoca. Qué tendrá el Burrito, que a los clubes grandes los vuelve locos. El Burrito tiene chapa, credenciales de juego probadas en Vélez. Tiene de todo, el Burrito. Incluso tiene una medalla de campeón del mundo. Pero también tiene un mundo de sensaciones. El Burrito es Martínez, Juan Manuel. Y, entre todas las cosas que tiene, sobre todo están las ganas de jugar, de jugar un Mundial. Y los clubes grandes de estas pampas, famélicos de jerarquía en varios casos, olfatean, leen, se tientan, sondean. Y el Burro para las orejas.

Sin demasiado lugar en un Corinthians que mantuvo la base del campeón de América, Martínez prefiere seguir su carrera en otro lado. En el Timao jugó 985 minutos entre 18 partidos en los que generalmente entró desde el banco, e hizo dos goles. Le sabe a poco a Juanma como para mantener la ilusión de estar en la lista definitiva de Sabella. Y suena a mucho el Burrito para los River, los Boca, los Independiente, Racing, San Lorenzo. Por dos motivos escuetos que giran en torno a lo mismo: el dinero, vil metal. Por un lado, el Corinthians ya avisó ayer a través de uno de sus tres directores de fútbol, Roberto de Andrade, que Martínez “no será prestado” (menos a Boca, rival en la Copa 2013) y que “sólo se irá si pagan lo que exige el club”. Sí, el Timao quiere recuperar su inversión, tasada en unos 4,5 millones de dólares (en junio compró el 50% del pase que tenía Vélez y un 25% de la otra mitad que le pertenecía al jugador). Y por otro lado, el sueldo del Burrito también es un tema: Olé accedió a los números de su contrato. Y, no hace falta publicarlos, pero gana hasta un poquito más que el jugador mejor pago del país, que potencialmente es Riquelme (hoy su vínculo está suspendido). Y tres veces más que el mejor salario de River: Trezeguet.