Riquelme en negociaciones con la madre para volver a boca

Si el 10 no regresa, Bianchi no piensa en otra opción para ser el enganche. Si vuelve, será el "líder" del equipo.

Riquelme en negociaciones con la madre para volver a bocaRiquelme
madre
Piensa. Riquelme se entrena y juega con sus amigos y madre. Todavía no se encontró con Bianchi. /EMMANUEL MANRTINEZ



Boca
23/12/12
“Ya se acerca nochebuena, ya se acerca Navidad...”.
Los hinchas de Boca escriben sus cartitas. Insisten en que se portaron bien y hasta son capaces de decir que en el 2013 serán poco menos que unos santos. No quieren esperar a cortar el pastito para los Reyes Magos ni rogar por un milagro de fin de año. Por eso, le piden al señor de pelo blanco que les traiga el regalo que necesitan. El hombre, el que parece capaz de cualquier conjuro mágico, es el único que puede conseguirlo. Carlos Bianchi no será Papá Noel, pero es el que puede alegrarle la Navidad a todo un pueblo azul y oro.
¿Será Riquelme el regalo que aparezca debajo del arbolito?
Todas las fuentes cercanas dicen lo mismo. La única razón que hace posible la vuelta de Juan Román Riquelme es que Carlos Bianchi está de por medio. “En otro contexto, directamente te decía que no había chances. Pero, al ser Carlos el que habla, pienso que lo va a convencer”, contó alguien que conoce muy bien al 10. Hoy, el panorama indica optimismo, el mismo que se percibía en la primera semana de negociaciones con Bianchi.
¿Se repetirá la historia?
Según cuentan la idea es analizar si al entrenador y al 10 les conviene la vuelta.
“Es todo o nada” , explicaron. Román sabe que en caso de un retorno, no va a negociar el cariño popular. Es volver para ganar la Copa Libertadores, su gran objetivo. Y que Bianchi lo conoce mejor que nadie. Que lo puede explotar de tal manera.
El Virrey , por su parte, lo imagina como el líder de su equipo para la Copa Libertadores. “Un equipo de hombres”, le dijo a Daniel Angelici. Valora a Leandro Paredes y a la nueva generación de chicos, pero su insignia y su enganche de cara a la máxima competencia internacional es Román. Y no piensa en otra opción.