Se acabo la farsa

Solo habían pasado 25 minutos, pero Anoeta parecía abocado a presenciar una derrota de la Real Sociedad. El Barça ganaba 0-2 y la sensación de superioridad era absoluta. La alineación era la de las mejores noches. Ni siquiera el próximo partido de Copa en Málaga, donde deberá luchar por un billete para las semifinales, invitó al Barça al conservadurismo. Tras cerrar la primera vuelta con 18 victorias y un empate, parecía obvio que el equipo de Tito Vilanova tenía que estrenar la segunda mitad del campeonato con tres puntos más. No fue así. El primer partido de la segunda vuelta también fue para el Barça la primera derrota del campeonato.
Aunque el partido comenzó con un acercamiento de la Real y una noticia de alcance -un fallo de Messi a los cuatro minutos frente al portero rival-, no tardó en convertirse en lo que parecía un partido más del Barça en este campeonato. Marcó Messi desde la frontal a los siete minutos y dio la impresión de que la emoción quedaba bajo mínimos. Para completar la metáfora, la iluminación del estadio donostiarra fue perdiendo potencia. Undiano consultó con los porteros y los capitanes y resolvió seguir. Y el Barça siguió: a los 25, Xavi atisbó a Dani Alves solo en posición de extremo. El brasileño sirvió para Pedro, que empujó a puerta vacía.
La superioridad del Barça era irrebatible. A los dos goles había que sumar dos remates al poste de Pedro y Messi. El partido parecía sellado pero lo revivió un zurdazo de Chory Castro, aprovechando una dejada de Carlos Vela y que Dani Alves seguía en modo extremo. Se fue arriba la Real en los cinco minutos que quedaban hasta el descanso. Víctor Valdés tuvo que intervenir, Jordi Alba salvó una contra y más de uno recordó el partido de la temporada anterior, que también empezó 0-2 y acabó 2-2.
Ese empate llegó al inicio de la segunda parte. El Barça acababa de quedarse con diez después de que Piqué viera la segunda amarilla por zancadillear a Vela. El dominio de la Real crecía y Chory Castro lo volvió a intentar, esta vez con la derecha. El disparo tropezó en Mascherano y pilló a contrapié a Valdés, cuyo manotazo no fue suficiente.
Pese a la inferioridad, el Barça lo intentó, con Iniesta como líder. Aunque el empate era buen resultado para cualquiera, no parecía contentar a ninguno. En el descuento, Carlos Martínez culminó una gran segunda parte con un envío a Agirretxe, que en boca de gol dio el triunfo a la Real.