La historia del amistoso de verano que debían disputar Central y Newell's terminó acorde a la violencia que se sucedió en la semana: tras incidentes que dejaron dos heridos de bala, el encuentro fue suspendido tras una reunión entre dirigentes del club rojinegro y el ministro de Seguridad de la provincia.

Los incidentes se sucedieron en los alrededores del Parque Independencia, contiguo al estadio de Newell's, por donde transitó la hinchada de central que se dirigía al Gigante de Arroyito, sede del encuentro.

En ese momento comenzaron los disturbios entre hinchas de los distintos equipos y la posterior intervención policial. El saldo fue de dos heridos de bala: hincha de Newell's y un policía.Al respecto de este último, el efectivo fue operado en el hospital Clemente Álvarez por un balazo que había recibido en el tórax.

A raíz de los disturbios, los dirigentes del equipo rojinegro se reunieron y comunicaron al ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, Raúl Lamberto, que los jugadores no irían a disputar el encuentro.

El clásico no se disputa desde hace 3 años. La última vez que se disputó el derby rosarino fue el 18 de abril de 2010. Desde entonces, los ánimos en la ciudad ante la ausencia de los tradicionales clásicos, lejos de apaciguarse, se exacerbaron a límites que pocos imaginaron. En un contexto de permanente tensión, de una convivencia siempre violenta entre las hinchadas, la decisión de organizar dos enfrentamientos de verano despertó un odio cruzado sin antecedentes.

El sábado, la ciudad sufrió el décimo ataque desde que comenzó la cuenta regresiva de los clásicos. Otra tienda oficial de Newell´s, esta vez en zona sur, padeció un intento de atentado cuando unos jóvenes que se trasladaban en motos arrojaron bombas molotov contra la persiana del local. Comercios quemados, sedes atacadas y actos vandálicos en algunas instalaciones, fue el saldo de un espiral de locura que provocó hasta la intervención del poder político y judicial de Santa Fe.

Se suspende Rosario Central - Newell's