Los del `24 eran como el Barça de hoy



La selección de Uruguay que ganó el título olímpico en París, en 1924 -repitió la hazaña cuatro años después en Amsterdam- cambió el rostro del fútbol. Por un tiempo, podría decirse que produjo lo mismo que el Barcelona de hoy en día.

Los uruguayos, que llegaron a la capital francesa hace 88 años, fueron la primera selección sudamericana que compitió en un gran campeonato internacional. En casi todos los aspectos de su enfoque, hicieron aparecer a los métodos tradicionales de Europa como anticuados. Bernard Joy, un exfutbolista de Inglaterra, que se hizo comentarista de fútbol, apuntó: "Un médico y un experto en temas del físico fueron elementos tan importantes del equipo como el director técnico en sí.

Las autoridades uruguayas dieron pasos elaborados para proteger a los futbolistas de las distracciones de París, alojando al equipo en una mansión en la tranquila localidad de Argenteuil. Sin embargo, lo que realmente impresionó a los observadores europeos fue la manera en que jugaron los sudamericanos, relegando un abordaje físico a favor de la habilidad para pasar y los movimiento sutiles. Joy escribió que jugaron "combinando velocidad, habilidad y perfecto control de la pelota. Al combinar los pases cortos con juego posicional inteligente, hicieron que la pelota realizara todo el trabajo, por lo que mantuvieron a sus rivales a las corridas.

José Leandro Andrade, en particular, encantó a la multitud con su diestro brillo que le ganó el apodo de La maravilla negra. Un volante, es considerado ampliamente como la primera estrella del fútbol internacional.

Los resultados hablaron por sí solos: cinco partidos, cinco triunfos, 20 goles a favor, dos en contra. En la final, ante 60.000 personas -quedaron 10.000 personas afuera - Uruguay, con elegancia, se deshizo Suiza 3 a 0. * (Columnista de The Daily Telegraph).