Pese a merecer más, fue 1-1 contra Tigre como local, en el pendiente del torneo Inicial. De ganar, los de Gallego hubieran salido de la zona de descenso.

Independiente Sumó Preocupación

Como local, en el partido pendiente del Torneo Inicial, Independiente no pudo quedarse con los 3 puntos ante Tigre, que le hubieran permitido comenzar el Final afuera de la zona de descenso. Fue 1-1 en el Libertadores de América, donde los dirigidos por Pipo Gorosito se adelantaron en la priemra etapa con el gol de Botta. Para los de Gallego, en la segunda, igualó Benítez. En el Rojo iba ser titular Ernesto Farías, pero una contractura le impidió, incluso, estar en el banco.



Los primeros instantes mostraron al local con la pelota en los pies. El juvenil Miranda, enganche junto al retornado Rolfi Montenegro era de lo más activo. Y fue él quien dos veces probó desde afuera del área. En la primera, su remate débil no hizo mosquear al arquero Javier García. Y en la segunda, su fuerte derechazo cruzado dio en la parte de afuera del poste derecho. Pasado el cuarto de hora, la posesión ya era más repartida y los hombres de Pipo Gorosito lograban jugar más lejos de su área. De todos modos, los de Gallego eran algo más, y a los 24 Ferreyra quedó cara a cara con el 1 de la visita, pero pifió su zurdazo tras la habilitación del Rolfi.



Tigre llegó claro hacia los 30 minutos, cuando Pérez García giró dentro del área, sobre la izquierda, ante la marca de Tuzzio y soltó un zurdazo fuerte que dio en el palo derecho del arco de Hilario Navarro. Emparejaban las cosas los de Victoria, que si no fuera por la mala definición de Santander a los 35 podrían haber abierto el marcador. El partido se hacía atractivo y solamente 3 minutos luego, Montenegro, a pura categoría, dejó a Vidal cara a cara con García, pero una vez más Independiente fallaba en la definición. En el palo y palo pegó fuerte Tigre. En la conexión de enganches, Pérez García halló a Botta en el área del Rojo, que con una finta dejó pasar a su marca y clavó un zurdazo rasante y cruzado, imposible para el arquero local. Con el 1-0 de Tigre, la preocupación tomaba cuerpo en Independiente.