FARINELLA Y SU INTENTO DE HACERLE CREER AL HINCHA VERDADERO DE RIVER QUE SON EL BARCELONA

Farinella se puso mala (parte 2)

LEO FARINELLA - LFARINELLA@OLE.COM.AR
Lo que se festeja es ganar jugando mejor que el otro
El verano deja buenas sensaciones para River. En los duelos definidos como de la estupidez con Boca fue claramente superior.

Más allá de los resultados, de ganar o perder. Hablamos de juego y de sensaciones. Porque Boca armó la revolución con el regreso de su entrenador ídolo y con todos los laureles después de ocho años. Al poder mágico que se le atribuye a Bianchi, hay que agregarle el salto de calidad que genera su presencia.

La de Ramón también. Es el gran ganador del verano. Ahora viene lo más importante. Vamos con fe. River volvió a hacer más. Tocado por el tempranero gol rival, sintió el sacudón pero poco a poco fue pisando firme. Ese gran pase de Rojas para el empate de Mora fue el impulso que necesitaba el equipo para dar el salto.

Y si algo nos faltaba para que la sonrisa de verano invite a prolongarse por otras estaciones era que el gol de la victoria lo hiciera el gran David. Le falta todavía, claro, pero sabe demasiado. Ojalá pueda estar como él y nosotros merecemos. Ese puesto es una de las incógnitas para el comienzo del campeonato. El gol de David suma. Y mucho. Si no, Funes Mori.

Ponzio está punto caramelo, Mora también, otra vez tremendo en un clásico y anotando otro poroto. Estos dos están en un nivel que invitan a la ilusión. La defensa de tres se la bancó bastante bien con todo el riesgo que implica. Queda la duda del acompañante de Ponzio en el medio, sin que pueda descartarse para nada la presencia de Rojas y Vangioni rompiendo la banda izquierda. También la confirmación del enganche y desde qué lugar puede aportar Iturbe.

Esperemos. El gran Ramón empezó con todo. El sabrá elegir. River vive el verano más feliz en mucho tiempo. En fin, no nos volvamos locos. Festejemos un poquito, disfrutemos las caritas de traste de enfrente pero un ratito nada más. Ellos saben lo que les está doliendo y eso ya es suficiente. Hoy nos toca a nosotros. Pero con nuestro estilo: no festejamos empates o triunfos por penales, ganamos jugando mejor.