Cristiano vale por tres

El portugués ha disparado a puerta 27 veces, por los 24 que suman Chicharito, Van Persie y Rooney

Cristiano vale por tres
Cristiano Ronaldo es el jugador que más veces dispara a portería en lo que va de competición en la Liga de Campeones. El portugués ha chutado entre los tres palos en un total de 27 ocasiones. Lidera este apartado y confirma su voracidad en el juego ofensivo del equipo blanco.

Lo curioso de sus estadísticas es que el portugués suma más remates que los tres delanteros del Manchester United. Entre Chicharito, Van Persie y Rooney completan un total de 24 disparos. El méxicano es el mejor de su equipo en esta faceta (11 disparos). Le siguen Van Persie (7) y Wayne Rooney (6).

Que Cristiano Ronaldo supere a los tres delanteros del Manchester United es un dato más que significativo y que vale para señalar cuál es el potencial del jugador portugués. Además, es el máximo goleador de la Champions, con un total de 6 tantos, empatado con el jugador del Galatasaray Burak Yilmaz. El luso los ha marcado en 540 minutos mientras que el turco, en 501 minutos. Estos registros son el mejor aval para pensar que el Real Madrid tiene suficientes argumentos para superar la eliminatoria de octavos de final contra el equipo inglés.

Más pegada que los ingleses
Se podría entender que el equipo de Mourinho viene dependiendo en esta Champions, en exceso, de la aportación de Cristiano Ronaldo. Pero ha habido otros futbolistas que también han sobresalido.

Como Benzema, que ha marcado tres goles. Los mismos que Chicharito y Van Persie, que son los máximos realizadores del Manchester con tres tantos cada uno. Incluso Callejón ha hecho dos goles en la fase de grupos de esta competición.

Las estadísticas demuestran que el Real Madrid es un equipo más ofensivo y con más capacidad para realizar goles. En total, lleva 15 por los 9 que ha logrado el equipo de Ferguson. Además, ha disparado a portería en 74 ocasiones por las 50 del rival inglés.
El de mañana es un partido en el que hay que cuidarse mucho de no recibir un gol, pero en el que el equipo blanco debe hacer uso de su pegada.