"Con esta actitud vamos a salir campeones"

Ramón, tras el 1-0 a San Lorenzo y la ovación de la gente, les mostró el camino y su fe al plantel. Jugando así, River puede ilusionarse en un fútbol tan cambiante...

Del aplazo y los supuestos plazos a la ilusión a flor de piel otra vez. De las miradas de reojo y las críticas que caían de todos lados a miradas a los ojos y elogios acá y allá. Del silencio público autoimpoueso por el plantel a casi todos dando entrevistas individuales. De las supuestas rencillas y hasta peleas al abrazo y el reto cómplices. De los tres defensores a los cuatro. Del oprobio ante el juvenil Colón al toqueteo al campeón San Lorenzo. Del “así no” al “así sí”. De una semana a otra todo puede cambiar en el esquizofrénico fútbol argentino. Y River y Ramon Díaz, por supuesto, no son la excepción.

Por eso, si un domingo a la noche -en aquella oscura noche de Santa Fe- el Pelado hizo crujir los cimientos del vestuario con un durísimo “se puede perder 10 a 0, pero no con esta actitud, no de esta manera... ¡No así!”, este domingo a la nochecita endulzó los oídos de sus jugadores en el camarín local del Monumental: “¡Así muchachos, así! Esta es la manera. Con esta actitud vamos a salir campeones”, les dijo apenas terminado el 1-0 en el clásico de la fecha.

Con el “oy, oy, oy, oy” todavía fresco, el entrenador repitió el mensaje optimista al extremo ayer a la mañana, en la soledad de un estadio aún también dulce por la demostración de horas antes. El Pelado, patrón de estancia en ese rodeo que tanto conoce, lo hizo en una charla con todo el plantel antes de empezar el entrenamiento.

Ramón se siente lógicamente fortalecido. Sabe, eso sí, que después del 17° puesto en el anterior torneo y de la llegada de la nueva Comisión Directiva -con Francescoli como bandera-, es observado más que nunca. No de casualidad mantuvo un perfil bajo impropio de su estilo hasta que se sintió acorralado.

Por eso el necesario cóctel buen nivel de juego-victoria-ovación de la gente le devolvió ese riojano desafiante que lleva adentro. Habló de rabia en la previa, de “no se puede jugar así”, escuchó estoico los planteos de D’Onofrio y Enzo, metió prácticas de doble turno, hizo cambios y -obligado por ausencias y las circunstancias- modifició el esquema. Y River cambió. Tanto cambió que jugó su mejor partido en mucho tiempo.

Ahora bien, si esto lo posiciona para luchar por el campeonato es otra historia. Jugando como jugó ante San Lorenzo, no quedan dudas. La cuestión será sostener el rendimiento y no caer en bajones tan pronunciados en los que ya ha caído esta formación con este entrenador en esta etapa.

Entonces, van a ser fundamentales una serie de cuestiones de acá al final del torneo... Encontrar un equipo cuando Alvarez Balanta y Teófilo Gutiérrez regresen del amistoso con la selección Colombia. Que el sistema sea con cuatro defensores: está visto que es el mejor esquema para este plantel y que potencia a Carbonero en función ofensiva. Trabajar y tener concentración en cada pelota aérea o cruzada que llega al área de Barovero. Mantener y respetar la línea de juego mostrada ante San Lorenzo. Conseguir, con ese juego, apaciguar la impaciencia lógica de la gente. Mejorar la efectividad: no puede errar todo lo que erró el domingo. Volver a ser River, en definitiva, una frase que de tan repetida puede sonar gastada pero que es absolutamente necesaria.