Tras la derrota ante Estudiantes, el entrenador admitió que no puede solucionar los problemas del equipo y que no quiere "seguir sufriendo". "Primero estoy yo, soy humano", argumentó.


Carhumo Lombardi: "No quiero seguir sufriendo"


"Aníbal (Fernández) me pidió que viniera a dar una mano. Quilmes es un club amigo, es muy difícil decirle que no", había afirmado Ricardo Caruso Lombardi el 17 de febrero pasado, antes de iniciar su segundo ciclo en el Cervecero. Menos de dos meses después, la mano del barbado entrenador soltó al club al que había llegado para rescatar. Tras la derrota ante Estudiantes, el entrenador anunció su renuncia, con el equipo en puestos de descenso.

"Les dije a los dirigentes que me iba, les dejé la renuncia arriba de la mesa y me fui. No quiero seguir sufriendo, estoy sin fuerzas. Primero estoy yo, soy humano", señaló Caruso Lombardi en el vestuario. Al momento de justificar su decisión, el técnico no solo apeló a su malestar sino también a la falta de fortuna de su equipo. "Ya dije que no lo puedo solucionar, este fue un partido en el que me di cuenta de que la suerte no está de nuestro lado. El equipo dejó todo. Cuando no tenés la suerte que necesitás, es imposible", explicó.

Caruso Lombardi había asumido antes de la tercera fecha del Torneo Final, en reemplazo de Blas Giunta, que había dirigido al equipo en las primeras del jornadas del certamen (derrotas ante Rosario Central y Godoy Cruz). En los once partidos que dirigió, apenas pudo cosechar el 36,36 por ciento de las unidades que su equipo disputó, con tres victorias, tres empates y cinco derrotas.

El entrenador ya había dirigido durante la termporada 2010/11 al Cervecero, con el que había descendido a la B Nacional. Permaneció al mando en la segunda categoría, pero renunció en abril de 2012, cuando el equipo ocupaba puestos de ascenso, para asumir en San Lorenzo, en reemplazo de Leonardo Madelón.


asdasd