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Charlas de jugadores con Dios [Fútbol Argentino].

Bienvenidos. Esta es una recopilación de algunas charlas con dios de los jugadores del futbol argentino, les agradezco a los chicos de www.unmetroadelantado.com que son quienes crean esto y me hacen cagar de risa todos los dias, bueno, aca vá.

Troglio Charla con Dios.

DIOS: Uh, ¡qué bárbaro este Jay Mammon! Le sale igual Franco De Vita. Menos mal que volvió “Tu cara me suena”. Ya lo extrañaba… Lo juro por Mí. ¡Qué bárbaro! ¡Excelso!... Uh, ¿otra vez el teléfono? No sé quién fue que le puso El Paraíso a este lugar pero conmigo le erraron fulero. ¿Hola?

TROGLIO: Hola… ¿Dios?

DIOS: No, Pablo Lunati.

TROGLIO: Uh, con vos tenía que hablar Pablo. ¡Qué casualidad! Aflojale al ayudín. Entiendo que seas gallina, pero…

DIOS: Soy Dios, querido. ¿Quién habla?

TROGLIO: Perdón Señor. Soy Pedro.

DIOS: ¡Peter! Tanto tiempo que no sé de vos. ¿Viste? Y vos que creías que ni Yo podía hacer que te levantes a Paula Chaves. Hoy ya sos papá. ¿Quién te ha visto y quién te ve? Eso sí: con esa jeta no me podés pedir más milagros de acá a tres vidas, eh.

TROGLIO: No, Señor. Soy Troglio.

DIOS: ¡Aníbal querido! Disculpeme, maestro. Yo de tango, cero. Ahora me metí con Agapornis y estoy a pleno con eso. ¿Pero usted no andaba por acá? Pensé que San Pedro me había dicho que estaba tocando en los arrabales del Paraíso. ¿Qué necesita?

TROGLIO: No Señor. Pedro Troglio, el DT de Gimnasia.

DIOS: Uh, pará, no digas esa palabra sin avisarme. Antes tengo que tocar una silla, un mueble, las piernas de Palermo, qué se yo, lo que tenga de madera al alcance… ya está, ahora sí… Antes que nada, dejame decirte que es mentira que ese presidente que tenían habló conmigo hace unos años como dijo. Me llamó, es cierto, pero no lo atendí. ¿Te acordás? Ese año que pelearon el torneo y… Bueno, y lo de siempre. Arrugaron más que camisa de tachero. ¿Quién te dio mi número, pibe?

TROGLIO: Me lo pasó Timoteo, Señor. Me dijo que él lo quiso usar en el 95 pero que Usted no le dio bolilla...

DIOS: ¿No le di bolilla? ¿Qué soy acaso, cuponera del Mundial? Hice lo que pude, Pedro. En ese entonces los teléfonos hacían más ruido que la rodilla de Milito. El viejo me dijo “quiero ver brillar a la cancha del Lobo” y Yo, con tanta interferencia en la línea, le entendí “quiero ver brillar a la Chancha con el Lobo”. Por eso lo de Mazzoni, qué va a ser. Errar es humano, ¿viste?

TROGLIO: Yo pensé que Usted era Divino…

DIOS: Gracias, Pedro. No seré Echarri o Arana pero me las rebusco…

TROGLIO: Nuestra historia está llena de imposibles, de cosas increíbles que nos suceden en contra. Siempre quedamos ahí nomás de la gloria.

DIOS: Lo más cerca que estuviste de la gloria fue cuando fuiste a jugar a la cancha de Instituto, Pedro. A mi no me mientas. Mirá que yo veo todo. Si ese equipo salía campeón con el Mono Navarro Montoya de arquero se venía otra que el tsunami en Indonesia.

TROGLIO: Pero teníamos buenos jugadores y un hambre bárbara. Nos merecíamos salir campeones.

DIOS: Coincido. Eran todos unos muertos de hambre. Y lo de buenos jugadores, con vos a la cabeza, no me extraña en lo más mínimo. Ahí sí que te doy la derecha. Bueno, decime, ¿qué necesitás, Pedrito? Metele que se me está pasando el cabello de ángel para meterle a la sopa.

TROGLIO: Bueno, Señor, yo lo llamaba porque como habrá visto, quedamos punteros y faltan nada más que cuatro fechas...

DIOS: ¿Gimnasia está puntero? No lo puedo creer. Dejo de ver el fútbol argentino por una semana y se arma un quilombo bárbaro. Uh… ya veo por donde viene el tema… ¿Querés que les dé una mano, no?

TROGLIO: Sí, Señor. Este equipo me hace acordar a aquel de 2005. Lo veo metido, lleno de pibes con un hambre de gloria increíble. Necesitamos esa puntada final.

DIOS: ¿Todavía tienen hambre?

TROGLIO: ¿Cómo todavía…?

DIOS: Claro, se comieron 7…

TROGLIO: No es gracioso, Señor.

DIOS: Chiste, Pedro.

TROGLIO: Daría cualquier cosa por mi primer título en Argentina. Es mi sueño. Y el de todo el pueblo de Gimnasia.

DIOS: Mirá, tengo amigos muy poderosos en la Universidad Católica. ¿Qué carrera te cierra? ¿Arquitecto? ¿Psicólogo? Yo te veo como un buen abogado. Chanta, mentiroso y vende humo. Das con el perfil exacto.

TROGLIO: Me refiero al fútbol, Señor. No sea malo. Quiero sacar a Gimnasia campeón.

DIOS: Y, mi viejo… Si ustedes salen campeones, acá se pudre todo. Yo también tengo jefes, eh. Eso de “Mandamás” es para la gilada. El verdadero Todopoderoso está en Viamonte, y yo en sus asuntos no me meto. Y él no sé qué tiene contra ustedes, pero le deben haber hecho algo muy malo alguna vez…

TROGLIO: Pero, Señor, ¿Usted qué puede hacer con nosotros?. Mire que nos queda un fixture fácil. Nadie sospecharía nada. Dénos una ayuda, ¡Por Usted se lo pido!

DIOS: Pedro, si querés salir campeón te doy un consejo: cambiate de equipo. Si te gusta la plata, probá con Estudiantes.

TROGLIO: ¡No, señor! ¿Qué me está diciendo? La Plata me encanta pero nunca podría cambiar de bando. Esos son amargos.

DIOS: Me refería a la biyuya. Si te gusta más la moneda que a Iúdica llorar en cámara.

TROGLIO: No fui claro. Estudiantes es moda.

DIOS: Y Gimnasia liquidación, Pedro.

TROGLIO: No me entiende. No tienen la pasión que tiene el Lobo.

DIOS: De pasión a mí no me podés hablar. Pasión tuvo mi pibe, y ya sabemos cómo terminó.

TROGLIO: Señor, dejemos estos temas de lado. Pasemos a lo importante: ¿puede ayudarme? Necesitamos de Usted más que nunca.

DIOS: Sí, y yo necesito que el Banco Celestial me apruebe el préstamo pero estoy más en deuda que Perotti. A ver… dejame pensar… ¿Qué puedo hacer por vos? ¡Ahí está! Hagamos una cosa, te va a costar… pero vos tenés que hacer todo lo que yo te diga.

TROGLIO: Sí, Señor, estoy anotando…

DIOS: ¿Sigue atajando Monetti, no?

TROGLIO: Sí, la está rompiendo. Es una de las figuras.

DIOS: ¿Y el muerto de Licht, sigue?

TROGLIO: Sí, capitán, emblema…

DIOS: Hacé una cosa, pero hacelo eh. Sacalos a los dos. Y poné línea de tres contra Argentinos. Olvidate de Boyero. No la va a tocar. Si hacés eso, el campeonato es de ustedes. No se les escapa.

TROGLIO: Pero, Señor, son los dos mejores jugadores que tengo. Además, ¿cambiar de esquema? ¿Que me olvide de Boyero en una cancha tan chica? ¿Está seguro?

DIOS: Vos dame bola a mí. ¿Quién es Dios acá?

TROGLIO: Tiene razón. Voy a hacer lo que Usted me diga. ¡Qué lindo! ¡Ya puedo saborear el campeonato! Sí sí señores, yo soy del Lobo, Sí sí señores de corazón…

DIOS: Me alegro Pedro. ¡Haceme caso, eh!

TROGLIO: Sí, Señor. ¡Muchas gracias! Hasta luego… Porque este año, desde La Plata, desde La Plata, salió nuevo campeón…

DIOS: ¡¡Chau, Pedro!!... ¿Ya cortó, no?... Sí... Ya festeja el campeonato. Estos no aprenden más. Como en el 95… Se ve que Timoteo no se quiso hacer cargo de aquella noche que hablamos, previo al partido contra Independiente. “Dejalo libre a Mazzoni, no le hace un gol a nadie. De locales no se les escapa”, y el viejo me creyó. Troglio también va a negar que habló conmigo. ¿Y qué querés que haga? A veces también puedo ser jodón… ¿no?


El Rolfi Montenegro charla con Dios.

DIOS: Justo ahora que estaba por cerrar las paritarias con Zeus… Hola, ¿Quién habla?

ROLFI: Hola Dió, habla el Rolfi.

DIOS: Pandolfi querido, ¡qué hacés tanto tiempo! Era hora que me llames para agradecerme. Hasta en Boca te hice jugar...

ROLFI: Señor, parece Araujo. Ese era el “Rifle”, yo soy Daniel M...

DIOS: ¿Scioli? ¿Otra vez vos? La lancha, la provincia, Karina… ya te dije que la presidencia no te la voy a dar. Se la tengo guardada a una gordita de Recoleta que me viene rezando y rompiendo las bolas hace más de 20 años.

ROLFI: No señor, soy Daniel Montenegro, el 10 de Independiente.

DIOS: ¡Ah, qué hacés, Rolfi! Por fin hablo con alguien que tiene el mismo problema que yo.

ROLFI: ¿Qué problema?

DIOS: Que casi todos piensan que no existís.

ROLFI: Señor, por favor. En Avellaneda me quieren.

DIOS: Te quieren retirar, Rolfi. ¡Dejáte de joder!

ROLFI: Bueno, mire, le cuento. Quisiera pedirle el ascenso.

DIOS: Como venís jugando, más que ascenso te merecés un despido.

ROLFI: Señor, me está gastando más que un hincha de Racing.

DIOS: Perdoname, a veces se me va la mano, en eso me parezco a Closs. Bueno, y volviendo a lo del ascenso, a Cantero no le queda mucho, te puedo ascender a Presidente. Aunque, dejáme darte un consejo, yo no agarraría la presidencia del Rojo ni aunque me la regalen.

ROLFI: No me entiende. Me refería al ascenso a Primera.

DIOS: Ah, ¿estás en la B? ¿Cuándo volviste a Huracán?

ROLFI: Señor, ya le dije que estoy en Independiente.

DIOS: ¿Independiente se fue a la B? ¡Rolfi, decime qué se siente!

ROLFI: Basta, señor.

DIOS: Perdón, es que me encanta joder al Diablo.

ROLFI: La gente es muy cruel, les gusta burlarse de la desgracia ajena.

DIOS: Desgracia es que se te muera un abuelo y no te deje la herencia. Ustedes no pueden ganarle ni a Villa San Carlos de local. Son más graciosos que Capusotto haciendo de emo.

ROLFI: Es que Usted no entiende. La categoría se emparejó. Se nos meten todos atrás, es complicado.

DIOS: Complicado es el cubo mágico. Si ascendió Olimpo tan complicado no puede ser.

ROLFI: Pero nosotros somos un club grande.

DIOS: No te equivoques, Rolfi. Ustedes no son grandes. Y ojo que no lo digo yo, la bandera de “los grandes no descienden” la hizo tu hinchada.

ROLFI: Señor, pare de burlarse, tenemos mucha presión.

DIOS: Presión tienen los corpiños de Pamela David. ¿Ustedes qué presión tienen? Si total a fin de mes la juntan en pala…

ROLFI: Ojalá, Cantero nos debe un montón de guita. Si hasta tuvo que arreglar con Moyano.

DIOS: ¡Epa! Eso sí que es pactar con el diablo. Quedate tranquilo, ahora con Moyano seguro que va a andar todo sobre ruedas…

ROLFI: Señor, ¿me va a responder alguna vez en serio? Estoy angustiado.

DIOS: Bueno, conozco un buen terapeuta. Lo trató a Ramiro Funes Mori. No sabés lo mal que le hacía que lo confundieran con el hermano. Y mirá cómo salió adelante.

ROLFI: No me vendría mal. Yo asumo que tengo que levantar.

DIOS: Sí, sobre todo la temperatura corporal. Vivís en punto frozen.

ROLFI: Eso es un mito.

DIOS: ¿Humito? Humito debe vender el hijo de Caruso Lombardi. Pará, pibe, no me vengas a contradecir a mí, que yo hice el mundo, más respeto.

ROLFI: Digo que es mito, rumor, leyenda. A mí me corre sangre por las venas.

DIOS: A vos te va a correr la banda de Bebote por Alsina. Ahí vas a ver sangre.

ROLFI: Me extraña de usted, haciendo apología de la violencia.

DIOS: Yo inventé todo, querido. Lo bueno y lo malo. David le mete alto piedrazo a Goliat. Así inventé al primer barra.

ROLFI: Bueno, pero usted nos enseñó que había que buscar la paz.

DIOS: Es buena la de Bolivia... te veo robando allá. Si el Bichi Fuertes jugó en el Sport Boys con 40 pirulos, es una alternativa.

ROLFI: ¿Me va a ayudar o no?

DIOS: Primero decime vos, Rolfi, ¿quién te pasó mi número?

ROLFI: Me lo pasó un pibe de la cantera, Fredes, en lo del kinesiólogo. Dijo que usted lo ayudó.

DIOS: Y sí, hace mil años que roba en Primera y la gente cree que todavía es una promesa. La única manera de que explote ese pibe es que se enrole en Al Qaeda y maneje un coche bomba.

ROLFI: Señor, con todo respeto, necesitamos apoyo. Queremos la punta.

DIOS: Decíselo a Zárate, el pibe anda con unas ganas de meterle la punta a cualquiera.

ROLFI: Estamos muy golpeados.

DIOS: ¿Te tiraron sillas a vos también?

ROLFI: Pare un poco, voy a creer que nos odia.

DIOS: Rolfi, jugaste 300 partidos a pura frescura, no te vas a venir a calentar ahora.

ROLFI: ¿Entonces no me va a ayudar?

DIOS: Sí, pero no se lo tenés que decir a nadie. Te voy a pasar el número del Diablo, él te va a dar una mano.

ROLFI: ¿Así, de onda? ¿A cambio de nada?

DIOS: Te va a pedir tu alma, pero como no tenés, no hay drama, se va a llevar un chasco bárbaro. Y vos vas a hacer un negoción.

ROLFI: ¿Seguro? No me va a pasar nada. ¿No voy a ir al infierno?

DIOS: Confiá en mí. Vos acumulá más pecados y tipo a los 70 te empezás a confesar. Ahora tranqui. Podés ser infiel, vender tu alma, jugar en Arsenal… Después te hago una moratoria, vemos.

ROLFI: Bueno, ¿me pasa el número?

DIOS: ¿Tenés para anotar?

ROLFI: Sí.

DIOS: 666.

ROLFI: ¿Es una joda?

DIOS: Para nada, papá, es posta.

ROLFI: ¿Usted dice que marco ese número y me atiende el Diablo?

DIOS: Te atiende el conmutador, de ahí esperás la operadora. Preparate porque la espera es larga. Faltan poco para las elecciones de 2015 y está lleno de gente vendiendo el alma.

ROLFI: Bueno, voy a probar. Gracias.

DIOS: Chau pibe, ¡Cuidate y llevá abrigo!


Ledesma habla con Dios.

DIOS: Mirá qué gordo está Cavenaghi… se pone la careta de Shrek y es igualito a Fabbiani… ¡Shit! Teléfono. Justo ahora que estaba por sacarme la “selfie”... ¡Hable!

LEDESMA: ¿Le parece que hable? ¡Por eso mismo Agustín me cagó a piñas!

DIOS: Es una forma de decir. ¿Quién habla?

LEDESMA: Pablo.

DIOS: ¡Escobar querido! Cómo te están rosqueando, ¿eh? Al final hasta te hacen parecer buen tipo en la tele.

LEDESMA: No… se equivoca, Señor. Soy Pablo, pero Pablo Ledesma.

DIOS: ¡Uff! Mucho más malo todavía. Escobar al menos sabía de pases.

LEDESMA: No sea injusto, Señor. Soy referente de Boca Juniors, he ganado muchas cosas con el club.

DIOS: ¿Referente? Referente es el Bocha en Independiente, Basile en Racing, Lunati en River. Vos más que referente, tenés la re frente. ¿Qué te pasó, pibe? ¿Te pisó Chilavert?

LEDESMA: No, ese atajaba. Como le decía antes, me pegó Agustín.

DIOS: ¿El hijo de Riquelme?

LEDESMA: ¡Cómo me va a pegar Agustín Riquelme, si lo llevo todas las tardes a la plaza… (interferencia en la línea)

Soy Orión, señor.

DIOS: ¿Orión? Uh, le tengo que aflojar al Rivotril, ya me hablan hasta las constelaciones…

ORIÓN: No, Señor, se equivoca. Soy Agustín Orión. ¿Me escucha?

DIOS: Pará, pará… Me parece que se ligó el llamado, ¿no escuchás vos?

LEDESMA: ¡Ésa es la voz de Orión! ¿Qué pasó con la llamada? ¿Se ligó?

ORIÓN: Vos la ligaste, Pablito. Te llené la jeta de dedos el otro día…

DIOS: No empiecen con las peleítas. Me hacen acordar a Guido Suller y el Larva...

LEDESMA: Es que no se puede vivir con un traidor, Señor, Usted me entiende.

DIOS: Si lo decís por Judas, mirá que yo tenía todo arreglado, eh. Lo exigían los guionistas, necesitaban un giro así para la historia. El papel del malo siempre garpa.

ORIÓN: Yo lo llamé al Todopoderoso para pedirle que…

DIOS: Si querés que Midland juegue en la A tenés que hablar con el Señor de la papada, ése sí que es Todopoderoso. Aunque con él todo está tarifado, no te pienses que te va a salir barato.

LEDESMA: Dios, él no está en condiciones de pedir nada. Es un buchón, es amigo de los cagatinta, no es bueno para el grupo.

DIOS: A ver, señores, ¿qué piensan? ¿que soy Annalisa Santi y que me gustan los tríos? ¡Esto es un quilombo! Orden, ¡por favor!

ORIÓN: No se enoje, Dios.

DIOS: ¡San Pedro!, ¡pasame el ansiolítico! Estos pendejos… dame un vaso de whisky, así lo bajo.

LEDESMA: Señor… discúlpeme... yo no quiero importunarlo. Solamente quería pedirle que vuelva la paz a Boca.

DIOS: ¿La Paz a Boca? Imposible, si me meto con ese temita después me caen los del INADI. Ya no quiero más quilombos. El otro día tuve que llamar a Burlando para que levante una denuncia que le metieron a Noé por burlarse de los judíos.

LEDESMA: Bueno, entonces voy a pedir algo para mí. Quiero volver a ser el mismo de antes.

DIOS: Está difícil, Pablo. Este año me cortaron el subsidio a los milagros, no te quiero prometer cosas que no voy a poder cumplir. Quizás te haga jugar un año más en Primera, pero solamente si no te metés en quilombos. Una vez más que te hagas el alcahuete, te bajo a la Reserva o te subo acá conmigo.

LEDESMA: Me duele lo que me dice, Señor.

ORIÓN: Más te dolieron mis ñapis, botón.

LEDESMA: Dios, ¡haga algo! Escuche cómo me habla.

DIOS: Pablo, bastante te ayudé… vos y el Virrey conocieron Japón gracias a mí. Tienen que reencarnarse varias veces para pagarme las definiciones por penales... Andá, pibe, cortá, y portate bien. Dejame charlar con tu compañerito de jardín.

LEDESMA: Me voy a encerrar en la habitación con el Burro… él me va a consolar….

DIOS: Cada uno se consuela como puede. Cortá, Pablo.

ORIÓN: Perfecto, Señor, quedamos solos.

DIOS: Hace tiempo que tengo ganas de hacerte una pregunta. ¿Vos te pintás los ojos?

ORIÓN: No, Señor, ¡para nada!

DIOS: Ah, bueno… qué sé yo… me pareció nomás. ¿En qué estábamos?

ORIÓN: Le quería recordar algo, Señor. Se acuerda la Libertadores de 2008, que Usted me pidió que me dejara robar la pelota y San Lorenzo quedó afuera de la Copa.

DIOS: Sí, menos mal. Gracias a vos evitamos que se sequen los océanos. Se pueden extinguir los osos panda y las ballenas, pero el Ciclón con una Libertadores sería el apocalipsis.

ORIÓN: Yo cumplí mi parte, ahora necesito que me de una mano.

DIOS: No tengo más. A Javi García le di dos hace unos meses. ¿No viste lo bien que está atajando? La semana pasada no sé qué gobernador me pidió una y le tuve que decir que no.

ORIÓN: Quiero estar en el Mundial.

DIOS: Pará que veo tu ficha… a ver… ¿vos jugaste en Estudiantes?

ORIÓN: Sí, claro.

DIOS: Dalo por hecho entonces.

ORIÓN: Es que Sabella me tiene en cuenta, pero soy suplente. Quiero ser titular.

DIOS: ¿Otra vez? Ya te cagaste a trompadas con un compañero, acabás de ser titular en todos los diarios.

ORIÓN: Ser titular en los diarios no me interesa. Quiero ser el arquero titular de la Selección Nacional.

DIOS: Mirá, Garcé me pidió más o menos lo mismo hace 4 años. Dejáme ver. A este pibe Romero ya lo acomodé con el camión de Eliana Guercio. Capaz que lo puedo poner de suplente, no creo que me venga a romper las pelotas.

ORIÓN: Ok, muchas gracias. Fue un gusto conversar con Usted.

LEDESMA: ¡Dios, ese tipo es un garca! ¡Ahora le va a contar toda la charla a los periodistas!

DIOS: Pablo, ¿no habías cortado vos? Ay, estos chicos… Bueh, los dejo que tengo que atender un asunto de un avión malayo...


Cantero habla con Dios.

DIOS: … Y entonces, considero que es hora que se sepa que el hombre ha venido al mundo para… Ufffff ¡Será de Mí! ¡Justo ahora el teléfono de nuevo! A ver… ¿Hola?

CANTERO: ¿Hola, Dios?

DIOS: No, Jacobo Winograd.

CANTERO: Ah, perdón, me confundí de chizito, digo... de número.

DIOS: Dale, querido, soy Dios. ¿Quién habla ahí?

CANTERO: Habla Javier.

DIOS: ¡Mascherano querido! Era hora que me llames para agradecerme el pase al Barsa. ¡Pensé que te habías olvidado! ¿Viste? Te dije que con Lionel arriba nadie se iba a dar cuenta de que sos un perro bárbaro. Pasás casi desapercibido, salvo cuando tocás la pelota.

CANTERO: No, Señor. Soy el presidente de Independiente... Cantero.

DIOS: ¡Uh, el famoso Cantero! ¡Qué gusto! ¡Qué placer poder hablar con vos, Javier querido! Te quiero más que a Francisco. Yo no te puedo explicar el laburo que me simplificaste, viejo. ¡Yo no te puedo explicar lo que te quiero!

CANTERO: ¿A mí? ¿Por qué? ¿Está seguro que no se está confundiendo?

DIOS: No, estoy bien seguro. Mirá, ¿Qué mejor para mí que al Diablo lo conduzca un tipo como vos? Alguien que erra todas las decisiones, un tipo que tiene menos pegada que Gandhi. Después de los 80, con el rock and roll y el culto a Satán, yo había quedado como un gil. Ahora, después de lo que hiciste con Independiente… ¿sabés lo que es para mí que todos se rían del Diablo? Eso sí: ni se te ocurra darte una vuelta por allá abajo. Leí por Twitter que están bastante calentitos con vos...

CANTERO: Sí, señor. Ya lo sé. Por eso lo estoy llamando. Quiero irme.

DIOS: ¡Qué lástima! Por estos días La Parca anda con un quilombo bárbaro con la lista de ingresos al Purgatorio porque se le llenó de malayos, y viste que son todos iguales… Si me aguantás, le digo que te vaya a buscar la semana que viene.

CANTERO: No, Señor. No quiero irme al cielo. Me quiero ir de Independiente, quiero dejar de ser el Presidente, pero no me animo.

DIOS: Por eso te digo, morirse puede llegar a ser mucho menos doloroso.

CANTERO: No aguanto más la presión de nuestra gente. No me perdonan una. No hay caso. Y eso que traje a Montenegro, a Parra, a Insúa.

DIOS: Hablando de muertos...

CANTERO: Le puedo preguntar algo, no se ofenda, pero… ¿Por qué nos soltó la mano?

DIOS: ¿Contrataste a Christian Díaz de DT y la culpa la tengo yo?

CANTERO: ¡Pero nos mandaste a la B!

DIOS: No te equivoques, querido. Los descensos los maneja Don Julio, yo no tengo nada que ver. Además intentaste limpiar a la barra, y todos sabemos que eso al Señor Grondona no le gusta eso. Hasta yo tengo adornada a la Barra del Cielo.

CANTERO: Yo lo único que quería era modernizar el gimnasio. Dije que había que limpiar a las barras, y los socios entendieron que quería ir contra la barra brava. Gustó tanto eso que me tuve que subir al caballo. No era mi idea, Señor...

DIOS: A mí no me la sanatees, Javier. No te olvides que yo desde acá arriba veo todo, hasta la pelada de Insúa se ve desde acá. Bueno ¿en qué estábamos? Ah, sí… que querés irte al Diablo. O mejor dicho, del Diablo.

CANTERO: Sí, tengo una amargura terrible.

DIOS: Como Montenegro… Pero escuchame, ya te falta poco, no creo que hayas hecho todo tan mal. A ver, repasemos un poquito. Avanzaste con la cancha, al punto que ya la terminaste…

CANTERO: Bueno, está en un 74% terminada. Faltan detalles como pintura, luminarias, accesos… una tribuna…

DIOS: ¡¿Todavía no terminaron la tribuna?! ¿Estamos hablando de Independiente o de Estudiantes?

CANTERO: Del Rojo, Señor.

DIOS: Bueh, continuemos. Se fueron a la B, pero hasta que yo lo seguí venían bárbaro con De Felippe. Después no lo pude ver más, porque los ponen los viernes, lunes, martes, siempre de noche… y a esa hora hago Crossfit y se me complica. ¿Cómo vienen?

CANTERO: Hace ocho partidos que no ganamos. Perdimos con Atlético de Tucumán, Independiente Rivadavia y venimos de perder con Sarmiento de Junín, Señor. Si hasta empatamos de local con San Carlos. Estoy desesper…

DIOS: ¡¡¡Jajajajajajajaja!!! ¡¡¿¿Me estás jodiendo??!! ¡¡¿¿No le ganaron a San Carlos de local??!! ¿Ves? ¿Como querés que no te quiera?

CANTERO: No se ría, Señor. Es grave lo que estamos pasando. A mí casi me matan en una Asamblea. Mi familia no puede salir a la calle. ¿Ahora me entiende? Quiero irme…

DIOS: Entiendo, entiendo. Yo te voy a sacar de Independiente, vamos a inventar algo como que ningún compañero de Comisión te soporta, que te peleaste con los referentes, que el DT no te banca más y que la gente te odia…

CANTERO: ¿Y cuál es el invento, Señor?

DIOS: Claro, tenés razón. Estás más complicado que Fariña.

CANTERO: No sé, Señor. A veces creo que soy víctima de una cama.

DIOS: Víctima de una cama fue la novia de Benítez. De una cama y de algo más, preguntale a Zárate, si no. ¡Qué traviesos están los nenes del club eh!

CANTERO: Bueno, vayamos al grano, Señor. Cada minuto que sigo hablando con Usted es otro minuto que sigo al frente de Independiente. Necesito irme. Como sea.
DIOS: Disculpá, Javier, se escucha con un poco de lluvia.

CANTERO: Yo lo escucho perfectamente. Le decía, necesito que me diga ya cómo…

DIOS: ¡Javier! ¿Me escuchás? Se corta esto.

CANTERO: ¡Que me ayud…!

DIOS: “Shhhhh”… “fushhhh”…. ¿vos también escuchás lluvia? “ssshhhhh”...¡corto, Javier! ¡Corto!

Bianchi charla con Dios.

Dios: ¿Por qué carajo no me habilitan a comprar dólares? Qué sistema de mierda… ¿Y ahora dónde dejé el teléfono? A ver el bolsillo de la camisa. Sí, acá está… Hola.

Bianchi: Hola, ¿Dios?

Dios: No, Camus Hacker. ¿Quién habla?

Bianchi: Ah, perdón. Me confundí de número…

Dios: No, querido. Habla Dios. ¿Quién me llama?

Bianchi: Carlos, Señor.

Dios: Patilla, querido. ¿Cómo va tanto tiempo? Lo que me quieras pedir lo podés hacer en persona. En un par de meses estás acá, despreocupate.

Bianchi: No, Señor. Soy el Virrey.

Dios: ¿Cisneros? ¡Qué longevo!

Bianchi: Carlos Bianchi, Señor. Lo llamo para pedirle que me ayude con su justicia divina.

Dios: Lindo eufemismo para hablar de los penales… A ver, San Pedro, atendelo vos a este buen hombre.

Bianchi: Pero no, Señor, no me derive. Yo necesito hablar con el que decide, con el Todopoderoso.

Dios: ¿Con Grondona? Ahí te paso el número, anotá, pero no le digas que yo te lo pasé...

Bianchi: No me entiende, Señor. Quiero hablar con usted.

Dios: Mirá, Carlos, te portaste muy mal conmigo. Te di mi teléfono y no lo supiste guardar. Ahora lo tiene todo el mundo. El otro día me llamó el Pato Galván para volver a la televisión. Me suena cada cinco minutos. Ya no puedo ni leer tranquilo los chistes de Gaturro.

Bianchi: Es que en un partido contra Racing, Centurión me robó el celular. Lo tenía sin clave. Debe ser eso, quizás…

Dios: Carlos, conmigo ya no tenés crédito.

Bianchi: Bueno, espere que recargo con tarjeta.

Dios: No te hagas el Mouche, vos sabés a qué me refiero.

Bianchi: ¿Me va a dar una mano? Sea claro.

Dios: Hablando de crédito y de ser claro, si hoy cargás con Claro, triplicás.

Bianchi: …

Dios: Me tengo que hacer unos mangos con publicidad, entendeme. Habrás escuchado que los precios están por las nubes. Acá ya no me alcanza para el Campari.

Bianchi: Entiendo, Señor. Ahora me gustaría pedirle algo. Lo que yo quisiera es salir campeón, como en los viejos tiempos.

Dios: Carlos, te noto un poco bipolar, por un lado me decís que querés salir campeón y por otro comprás a Grana, Forlín y Chiqui Pérez. Es como querer ser psicólogo y ponerte a estudiar los libros de Rolón. Hay que tener coherencia en la vida.

Bianchi: Bueno, pero tengo a Gago y a Riquelme para que pongan el pecho.

Dios: Carlos, al fútbol se juega con las piernas, no con el pecho. Y estos muchachos están más rotos que el Fiat 125 que tenía San Pedro cuando era pibe.

Bianchi: Bueno, ¿qué me recomienda?

Dios: Le recomiendo que compre dólares, es más seguro. Conozco una cueva en calle Florida.

Bianchi: Me refiería a qué me recomienda que haga como técnico de Boca.

Dios: Que traigas a Jesús.

Bianchi: ¿A Dátolo?

Dios: No, a mi hijo. Es el único que podría cambiar las cosas. En la concentración ponelo en la pieza de Ledesma, no te olvides que sabe revivir muertos.

Bianchi: Veo que esta vez no me va a ayudar.

Dios: Mirá, Carlos. La verdad es que ya te di una mano muy grande. Te hice salir campeón del mundo con Asad, Matellán y hasta con Matías Donnet. Es momento de ayudar a otros. En África tengo bocha de gente que hace años que vengo bicicleteando.

Bianchi: Es que todos dudan de mí, tengo un honor que defender. Estoy perdiendo prestigio.

Dios: ¿Y a mí me lo venís a decir? Yo era el capanga de la tierra y ahora con suerte me rezan un padrenuestro, y sólo cuando necesitan algo.

Bianchi: Lo noto resentido. Es culpa de los desagradecidos. Me pasa a mí, olvidan el pasado.

Dios: No te quejes. Si no fuera por los recuerdos, la 12 te hubiera empalado en el Obelisco por haber traído a Cángele.

Bianchi: Es que en otro momento jugadores como Cángele daban frutos.

Dios: Eso fue en otra vida, cuando era un árbol. Ahora sólo es de madera. Esos milagros ya fueron, Carlos. Pará de hacer negocios con Mauro y fijate si podés traer un jugador.

Bianchi: ¿En qué puesto?

Dios: En cualquiera, sobran lugares, con que sepa caminar ya se gana el puesto.

Bianchi: Hubo muchos lesionados, Usted no hizo nada por evitarlo.

Dios: Pasa que le mandé un whatsapp a San Pedro para que los jugadores de Boca la rompan, pero el predictivo puso que se rompan. Todavía no me adapto al teclado táctil. Ya está arreglado eso. Menos las piernas de Gago, claro. Eso no lo arregla nadie.

Bianchi: Le confieso que extraño la paz.

Dios: Qué loco, a nadie le gusta jugar en la altura. No te preocupes, te consigo un par de pasajes y le caés de visita a Evo.

Bianchi: Quise decir la tranquilidad. ¿No me va ayudar con nada?

Dios: Bueno, te puedo ofrecer un lugar de panelista en TyC o un puestito en el nuevo Fútbol para Todos. Ahora que se fue Julio Ricardo deben estar buscando una nueva cara para el target de jubilados.

Bianchi: El periodismo es una opción. Lo voy a pensar. Mientras tanto, voy a tratar de enderezar a Boca.

Dios: Me parece bien. Aunque Boca está más torcido que los ojos de Tristán. Pensálo. Ahora te dejo porque me acaba de entrar un fax de Marcelo Araujo pidiéndome laburo.

Bianchi: Está bien. Gracias por su tiempo.

Dios: Au revoir, Carlos.

Bianchi: Chau, felicidades.


Maradona charla con Dios.


Dios: Depende... si sos del Sindicato no, soy el jardinero.

Maradona: No soy del Sindicato, Señor.

Dios: Entonces sí, soy Dios. ¿Quién me…? Bancame un toque…

San Pedro, pasame un rollo de Elite de la puerta esa. No, esos son rollos de cocina. El otro, el que está al lado de la crema de afeitar. Sí, ése…

Bueno, ¿Quién me busca? ¿Qué andás necesitando?

Maradona: El Diez…

Dios: ¿Qué? ¿El 10? Sabía que eras del Sindicato. Por el 10% no arreglamos ni loco. En estas paritarias queremos mínimo el 30. Hablá con Noé, él se encarga del tema…

Maradona: Se está confundiendo. Habla el Diego...

Dios: Un diego es mucho. Vos arreglá el 30% y después hablamos para ver tu parte…

Maradona: No sé de qué habla, Señor. No soy del Sindicato, soy Diego Armando Maradona.

Dios: ¿Maradona? Al fin te encuentro. Dejá de decir que tenés la mano de Dios que acá en el Cielo se piensan que soy manco. Cada vez que armamos un picado me toman para la joda y me dicen Scioli.

Maradona: No es tan trágico, Señor. A mi me dicen Pelusa.

Dios: Y, debe ser porque estás todo el día durazno.

Maradona: ¿Qué dice? Yo ya dejé las drogas…

Dios: ¿Dónde? ¿En el cajón de la mesita de luz? ¿En algún florero? Avisá y te ayudo a buscarlas. ¿Quién te pasó mi número?

Maradona: El Chino Garcé. Me dijo que lo hiciste ir al Mundial…

Dios: Sí, se me complicó porque estaban todos los vuelos hasta la manija para ir a Johannesbourgh. Encontrarle hotel me costó un huevo también…

Maradona: Pero fue como parte del plantel de Argentina…

Dios: ¡¿Garcé fue al Mundial como jugador?! Yo ahí no tuve nada que ver… ¿A quién se le ocurre llevar a Garcé a un Mundial?

Maradona: ¡A mí! Pasa que era un gran jugador de truco y póker. Pero yo lo llamo por otra cosa. Tengo un problema...

Dios: Sí, decime pibe… ¿qué pasó? ¿Querés volver a la Selección? Yo en AFA no corto ni pincho. Tenés que hablar con Don Julio, y yo con Él no me meto.

Maradona: No, la Selección ya pasó para mí. El tema por el cual lo llamé es que… voy a ser papá otra vez.

Dios: ¿Papá otra vez? ¡Barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste?! Si seguís así, uno de cada cuatro habitantes del Cielo va a tener algún lazo con vos, Diego. ¡Aflojá!

Maradona: ¿Acaso Usted nunca tuvo un desliz?

Dios: Claro que sí, pero en mi época era distinto. No estaban Rial ni Ventura. Uno podía tomar sol desnudo en cualquier nube sin que te molestaran los paparazzis. Lo único que trascendió es lo de mi pibe con María Magdalena.

Maradona: Quisiera vivir en esos tiempos, le juro...

Dios: Y, era otra cosa. Antes no te jodía nadie. Con decirte que una vez tuve un quilombo con una que decía ser Virgen. Una especie de Wanda de la eternidad. ¡Zafé de pedo!

Maradona: Sí, sé de lo que habla. Mi vida estuvo plagada de excesos.

Dios: Te entiendo. A mí de pibe me cabía la joda, pero tuve tantos millones de años al pedo acá arriba que no me quedó otra que madurar. Ahora sólo me queda ser eternamente viejo.

Maradona: Pensé en ester…

Dios: ¡Pará! ¿Quién es Esther?¿Otro gato más? ¡Diego, ponete forro! Yo sé que la Iglesia no lo acepta, pero entre nosotros…

Maradona: Pensé en esterilizarme, señor. Pensé en hacerme una vasectomía.

Dios: ¿Te parece? ¡Pasaste más tiempo en un quirófano que Ricardo Fort! ¿No es más fácil hacerte gay? Con el Cani se daban buenos besos, con Guillote también...

Maradona: Fue por amistad… Con Guillote éramos como hermanos.

Dios: Claro, como Caín y Abel que terminaron a los bifes.

Maradona: Coppola se aprovechó de mí. Igual que Mancuso. Y un montón más.

Dios: Bueno, nene, pero también vos… con la papusa que tenías encima, aprovecharse de vos era más fácil que ganarle de cabeza a Buonanotte.

Maradona: Es la historia de mi vida. Todos se abusan.

Dios: No, esa es la historia del Vaticano. Tu historia empieza en Fiorito, en una villa, fue un regalo mío, enfrentar la adversidad, con afán de ganarte a cada paso la vida.

Maradona: Ah... esa canción del potro...

Dios: ¿Del Potro? No sabía que cantaba ¿Pechea en los recitales también?

Maradona: Rodrigo, señor, El potro Rodrigo. Hablemos de mi tema.

Dios: ¡Es que te hicieron tantos! El de Mano Negra, el de Santa Maradona, el de Charly, el de Juanse…

Maradona: Me refiero al tema de los hijos, ¡no quiero más pibes!

Dios: El otro día me llamó Pelé y me pidió exactamente lo contrario.

Maradona: A ese ni me lo nombre. Ese tipo es falso. Y me envidia.

Dios: ¡Es que vos sos Dios!

Maradona: ¿Quién? ¿Yo? ¿Dios no es usted?

Dios: También. Los dos. Y en cierto modo, Jesús también. Es largo de explicar. Digamos que Dios es Amor.

Maradona: ¿Ameal?

Dios: No, ese no. No importa. En un punto son todos hijos míos.

Maradona: A mí me pasa lo mismo, cada vez que se me acerca un pibe con una birome pienso que me va a sacar una muestra para hacerme el ADN.

Dios: Bueno, la diferencia es que yo ya sé que son míos, los hice a todos y cada uno.

Maradona: Debe estar fundido...

Dios: Ya me fundí hace rato, por eso me dedico a los milagros.

Maradona: Bueh, yo volví de la muerte varias veces. Como Lázzaro.

Dios: Lázzaro fue siempre un muerto. Apenas tuvo una rachita en Tigre, en el primer campeonato. Es un jugador de Gran DT.

Maradona: Hablo del que revivió su hijo. Bueh, ¿me va a ayudar?

Dios: Pero ¿hace falta que te recuerde el don que te di? ¿Y las veces que te salvé la vida? ¿Qué más querés?

Maradona: Sólo le pido ser estéril y que me perdonen la deuda con el fisco para poder volver a Italia.

Dios: ¡Vos no pedís nada, papá!

Maradona: ¡Espere… no me diga que usted también es mi hijo!

Dios: No, tranquilo. Yo soy huérfano. Igual, cuando vengas acá voy a poner candado en las bombachas. Necesito que haya vírgenes, es una cuestión de imagen.

Maradona: Bueno, señor. Gracias igual. Adios.

Dios: ¿A vos qué?

Maradona: No a mí, a usted, señor.

Dios: Ah, bueno, chau querido, Adios.

Maradona: ¿A usted qué?

Dios: No, a mí no, a vos, ¡hasta pronto!

Maradona: Ah, claro, será hasta pronto, si Dios quiere.

Dios: ¡Qué manía tenés de hablar en tercera persona, hijo!

Maradona: Pero hablaba de usted, no de mí.

Dios: Cierto, hombre, bueno, mejor la cortamos acá.

Dios: Listo, adios.

Maradona: ¿A mí o a usted?

Dios: ¡Basta, chau!



Bueno, hasta acá llegamos, si les gusta haré una segunda parte, muy buenos la verdad, me cago de la risa, muchismas gracias a www.unmetroadelantado.com

4 comentarios - Charlas de jugadores con Dios [Fútbol Argentino].

FieldFre
madrid copas de leche
Trollacio-Eber
Charlas de jugadores con Dios [Fútbol Argentino].
FieldFre
@Trollacio-Eber 6 champions de leche
Agustin-NOB -1
Que onda?, Yo veo los post y es algo asi

En Argentina tenes un 70 % tipos que prefieren al Barca (y a Messi), y un 30% que prefieren a Madrid (y Ronaldo, generalmente son hinchas de Boca).

Pero EN EL RESTO DE LATINOAMERICA ES UN 90% HINCHAS DE MADRID ( Y ANTI MESSIS), Y UN 10% HINCHAS BARCA.

TAN RESENTIDOS SON?
Fressita_10 +2

y que tiene que ver con el post?

hoy hinchaste por el bayern seguro
Agustin-NOB -3
@Fressita_10 Como vos hace un año que venis hablando del 7 a 0 (el unico "titulo" que gano Madrid en 2013)
bocha +1
Boca = Por favor Dios ten misericordia

Dios = Está bien, le voy a decir a mi hermano que sólo te haga un gol

diego
Por_Maginer +1
Ramon: Dios, por favor hace que Cave la rompa...
Dios: la balanza la rompe todo los dias, despreocupate...
Nowhere25 +2
Falso, Maradona no puede sostener una charla coherente con nadie.