"El fútbol en EEUU es muy físico e intenso"

Abelardo Gil Cabrera es un portuense de 21 años cuyas habilidades futbolísticas le permiten gozar de una beca de la Webber International University, en Babson Park (Florida), donde comenzará a estudiar en enero Business Management, y a cuyo equipo, el Webber Warriors, ayuda con sus virtudes desde el centro del campo o la mediapunta. En un receso en su programa de ESL (inglés como segunda lengua) el joven nos cuenta que la práctica deportiva es muy intensa, respondiendo al nivel de exigencia de una disciplina hegemónica en nuestro país y que cada vez atesora mayor número de seguidores en Estados Unidos.

-¿Qué hay que hacer para obtener una beca como la suya, que cubre la mitad de los 40.000 dólares que cuesta cada uno de los cuatro cursos?

-Un amigo me comentó que había una empresa, International Doorway, dedicada a buscar ayudas para estudiantes universitarios que desean formarse en Estados Unidos. Cada año organiza una charla informativa y pruebas en Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia, ofreciendo becas en fútbol, baloncesto, tenis y golf. Me presenté en mayo en la capital hispalense y superé la primera criba. En julio viajé a Daytona Beach, en Florida, para participar en un showcase. Allí nos reunimos unos 200 deportistas de todo el mundo, viviendo y jugando diez días en el campus de la Embry-Riddle Aeronautical University. Te observan muchos entrenadores. Si lo estiman oportuno, se acercan a saludarte y te explican aspectos sobre el centro y equipo al que representan. Cinco días después te envían el reporte de becas, donde compruebas quién se ha interesado por ti y decides. Recibí diez ofertas. Opté por la de Webber, que me posibilitaba estudiar Administración de Empresas.

-Hábleme de los requisitos para mantener la beca. ¿En qué medida se centran en lo deportivo y en cuál en lo académico?

-Hay que asistir a clase, tener un promedio en el GPA de 2.5, cuya correspondencia española oscilaría entre el 6 y el 7, y un rendimiento sobre el césped óptimo. Si se trabaja a diario y se despliega esfuerzo en el campo no resulta difícil continuar disfrutando de la subvención. Se han dado casos de lesiones graves en las que se siguió financiando al alumno, que se ha recuperado y vuelto a jugar.

-Supongo que una oportunidad así llega tras mucho patearse los campos.

-Comencé a jugar muy pequeño en el equipo de fútbol sala del Colegio Guadalete, centro del que guardo gran recuerdo y agradecimiento, pasando más tarde por las ligas local y provincial. Por lo que respecta al fútbol propiamente dicho milité una temporada en el Safa San Luis.

-¿Cómo es la liga en la que un portuense defiende la camiseta del Webber Warriors?

-Se llama NAIA 1. Juego en The Sun Conference, constituida por doce universidades de Florida, Georgia y Carolina del Sur. Hay dos ligas, la NAIA y la NCAA, cada una con tres divisiones. La NAIA la forman 287 instituciones universitarias, mientras que la NCAA, más antigua, incluye a 1.281. Desde su origen la NAIA se concibió para escuelas más pequeñas, de menor presupuesto. Pese a ello es bastante competitiva, aunque la NCAA goza de un nivel superior al mover cantidades más altas de dinero. La liga comenzó el 13 de septiembre y los partidos de la conferencia finalizan el 29 de octubre. Si conseguimos clasificarnos para las Nacionales seguiremos jugando.

-La verdad es que en España se desconoce bastante sobre la implantación y características del fútbol en Estados Unidos. Todo se limita a hablar de la participación de su combinado nacional en los Mundiales y, de cuando en cuando, de alguna estrella en el ocaso de su carrera que opta por finalizar allí su trayectoria.

-El fútbol, aquí llamado soccer, goza de un peso paulatinamente superior en Norteamérica. En Brasil demostraron tener un buen conjunto y la gente se engancha cada vez más. Es un balompié muy físico e intenso, distinto al español. El clima y el ambiente emocional que rodean a los partidos lo convierte en algo más duro de lo que pueda pensarse. Baste decir que aquí en Florida los encuentros de la Conferencia suelen iniciarse a las tres y media de la tarde, con mucho calor y una humedad que ronda el 80 o 90%. La aclimatación cuesta. En el Webber Warriors entrenamos hasta seis días a la semana, prestando gran atención al apartado físico y dedicando una jornada a una sesión de vídeo en la que corregir errores y estudiar al rival. Nuestro técnico, Neil Cockburn, es escocés. Quizá por ello estemos muy "europeizados", por decirlo de algún modo.