San Lorenzo - Esta herida va a tardar en cicatrizar
Esta herida va a tardar en cicatrizar
Hugo Gottardi, ayudante de Russo, revela el sentimiento de todos los Cuervos por el campeonato que se escapó. "Pero hay que continuar, no queda otra", avisa.
Entre vacaciones y cicatrices, pocos habrán sido los televisores que se encendieron en Boedo el martes 23, para seguir las alternativas del definitorio partido entre Boca y Tigre, que catapultaría al campeón del Apertura. Es que, en muchos Cuervos, la herida permanece abierta. No es fácil olvidar el pasado no tan lejano, que tuvo a San Lorenzo como líder indiscutido, en boca de todos luciendo el rótulo de mejor equipo argentino. De ahí el debate interno acerca del momento en que se perdió el título: ¿cuando el equipo dejó diluir la ventaja de ocho puntos sobre Boca o en los escritorios, a la hora del sorteo del triangular? Así, con plantel y cuerpo técnico descansando, una voz resuena todavía en el Bajo Flores, capeando el temporal. Hugo Gottardi, ayudante de campo de Miguel Angel Russo, intenta aplacar los ánimos desde su rol de responsable del grupo, señalando que "ya está, ya pasó. Nos duele. Estamos con la herida abierta pero hay que continuar, no queda otra".
En charla franca con el programa radial La Cicloneta, el más cercano colaborador de Russo pintó el cuadro de situación, desnudando el estado anímico de la plantilla y del mundo San Lorenzo durante las horas posteriores a la derrota con Boca en la cancha de Racing. "Esta herida va a tardar en cicatrizar. Todos sentimos lo mismo. Miguel (Russo) lo dijo después del partido con Boca: 'Cuando veamos la final nos va a doler mucho más'. Y así fue. Dolió mucho", graficó el semblante general. Sobre los porqué de la derrota que dejó afuera de carrera al Ciclón, Gottardi fue claro: "Esto es fútbol. Y en el fútbol no podés pestañear porque si lo hacés perdiste un campeonato. Estas cosas pasan solamente en este deporte. Nosotros hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance. Hicimos todo lo posible para salir campeones". Al menos, entre tanta desazón, aquel sábado funesto dejó un aliciente para emprender el 2009 con energía positiva: "Nosotros comprendemos a la gente. Si vos no le brindás cosas lindas dentro de un campo de juego seguro van a venir los reproches. Pero los hinchas se dieron cuenta y valoraron el tremendo esfuerzo del equipo en los últimos partidos. Desde que salimos de la cancha de Racing hasta que llegamos a la Ciudad Deportiva la gente por la calle aplaudió al plantel. El hincha en eso no se equivoca. Ojo, tampoco se equivoca cuando silba. Si silba es porque ve que hay algo que está mal". Y, para cerrar la charla, hizo su balance sobre las modificaciones que, sobre la marcha, se realizaron en cuanto al desarrollo del triangular: "Hubo un sorteo en el cual nos tocó jugar dos partidos seguidos sin descanso. Lo único raro que es que le acomodaron a Boca el último partido: lo hicieron jugar a las 20,30. ¿Por qué jugaron a ese horario? Todos tenían que jugar al mismo horario. Es lo único que no me cierra, no se comprende. Si hablaban de seguridad y querían jugar en La Plata, que tiene una sola ruta. El sistema te lleva a seguir la corriente, qué más podés hacer. Ya está. Si nosotros hubiéramos ganado no estaríamos fijándonos en el horario".
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