Top 10 humillaciones
Almirante Brown - San Martín de Tucumán (1992)
Histórico equipo del ascenso, el de Isidro Casanova tuvo su chance de oro para subir a primera división en la temporada 1991/92, pero, para ser fiel a su historia (?) la dejó pasar. En Tucumán, San Martín había ganado la primer final del reducido por 1 a 0, pero la diferencia se consideraba exigua teniendo en cuenta los buenos jugadores que tenía la “fragata” en aquella época, al punto de haber sido el subcampeón del Lanús de Miguel Russo en un maratónico torneo de 42 fechas. En la revancha, jugada el 25 de julio del ´92, Almirante Brown se puso 1-0 con un gol del máximo artillero del Nacional “B” en esa temporada, Paulino Cardozo (sí, a pesar del nombre grosseaba el muchacho). Pero… en la historia del equipo cuya sede está en San Justo siempre hay un pero. Cuando sus hinchas no revolean un puesto de panchos por los aires (?), pierden un ascenso de la forma más inverosímil: promediando el complemento, el “Bomba” Carlos Miguel Scime ejecutó un tiro de esquina con gran precisión y la pelota -ayudada por el viento y una floja respuesta del arquero Golinowski- se terminó metiendo en el arco local. El partido terminó 1-1 y con ese resultado fue el conjunto de Nelson Pedro Chabay el que logró el ascenso, tal como había hecho en 1988. Desde ese día, nunca más Almirante estuvo tan cerca de jugar en la máxima división de nuestro fútbol.
Banfield - Colón (1993)
Sin dudas, uno de los partidos más emocionantes del ascenso en las últimas décadas. Y dificilmente un equipo en la situación del “Sabalero” vuelva a desperdiciar tantas chances de ascender en un solo partido. Banfield (con Puentedura, Stafuza, Sanguinetti, “Patrulla” Jimenez, Lenguita y Delfino como figuras) y Colón (que contaba entre sus titulares al inoxidable José Perassi, Sciaqua, Juanjo Ferrer, Adolfino Cañete y “Chupete” Marini) igualaron el primer puesto del “Nacional B” en la temporada 1992/93, y al no utilizarse la diferencia de gol para decidir al campeón -hubiera subido el “Taladro” en ese caso-, se definiría el ascenso con un partido en terreno neutral. El estadio elegido fue el “Chateau Carreras”, donde los santafecinos eran amplia mayoría en las tribunas; si bien el match (jugado el 26 de junio del ´93) tuvo un desarrollo muy parejo -el partido terminó 0 a 0-, en tiempo suplementario Colón, que jugaba con un hombre más, dispuso de una inmejorable chance para llegar al título: un penal. Pero Puentedura se vistió de héroe y le atajó el remate al veterano Cañete. En la serie de penales, el rojinegro de Ginarte tuvo nada menos que tres “match points” (?) en la serie de cinco, pero sus jugadores sintieron la presión y la cosa fue a serie de uno. Perassi tapó un penal a Lenguita… pero Colón dejó pasar una nueva chance. Gracias a un inmenso arquero y al miedo de algunos colonistas, el Banfield de Ladrington (?) fue el que sacó pasaje a la “A”. Acá, el yerro del “Fino” y la serie inolvidable.
Belgrano - Nueva Chicago (2006)
Godoy Cruz le ganó -no sin cierta polémica- la final de la temporada 2005/06 a Chicago y se llevó el primer ascenso a la “A”. Los de Mataderos debieron enfrentar al Belgrano de Ramacciotti en la final por el segundo ascenso; tras un buen 3-1 en cancha de Ferro, el verdinegro (que había empezado la temporada pensando en no bajar a la B Metro) viajó a Córdoba confiado en volver a la máxima después de un par de años. Pero la “B” ganó 2-0 en los 90´ (a pesar de tener un hombre menos durante varios minutos) y llevó la cosa al alargue. Allí, Belgrano -9 contra 10- se puso 3-0 gracias a un penal de Mariano Campodónico y estaba logrando subir, mientras que el CANCH parecía muerto y sepultado (?). Pero los de Mataderos sacaron fuerza vaya uno a saber de donde y con goles de Cristian Wernly, Lucas Simón y el Pellerano tribunero (?), pusieron el 3-3 y lograron la hazaña. Este video hecho por gente un tanto resentida, a pesar de ser larguito merece que lo vean.
Lanús y Chacarita yéndose a la “C”
Vamos por partes. Lanús ascendió a primera a fines de 1976, pero al año siguiente no pudo mantener la categoría y bajó nuevamente, luego de un drámatico desempate ante Platense que quedó en la historia. Cuando todo hacía pensar que el conjunto del sur sería animador del certamen de la “B”, sus enormes deudas y el hecho de tener que jugar la segunda rueda con muchos pibes, lo hicieron acercarse peligrosamente al fondo de la tabla. En la última fecha, visitaba a El Porvenir, equipo que un par de años antes había tenido que jugarse la permanencia en un desempate, gracias a una derrota ante los de Guidi y Arias. Pese a ello, se rumoreaba en la semana que los de Gerli entregarían los puntos para favorecer al vecino (que peleaba la permanencia con Villa Dálmine), así que era incierto el resultado que tendría el cotejo. Tal vez incentivados por los de Campana, tal vez con el orgullo tocado por aquella derrota del ´76, lo cierto es que el Porve ganó 1-0 sobre la hora, con un hombre menos, y mandó a Lanús a jugar un desempate ante el “Viola”. Tal como le había pasado el año anterior, la cancha de San Lorenzo fue el reducto donde se jugaría la chance de no descender, esta vez a tercera división. Pero el “Granate” perdió el 25 de noviembre del ´78 por 2 a 0 y cayó a la “C”, tocando así el punto más bajo de su historia.
Chacarita, por su parte, en 1979 fue una de las tres víctimas de este cuadrangular, por lo que después de varios años caía en la vieja Primera “B”. A pesar de los pronósticos, el conjunto de San Martín nunca pudo hacer pie en la nueva divisional pero a comienzos de la segunda rueda, nada hacía presagiar el fin que tendría esta historia. El “Funebrero” entró en caída libre, a tal punto que José “Perico” Pérez se retiró del fútbol en medio del campeonato y se puso el buzo de entrenador. Pero de nada sirvió, ya que el equipo perdió sobre la hora en la penúltima fecha en Junín ante Sarmiento (que se consagró campeón), llegando de esa forma en el último puesto a la jornada final. Pese a ganarle a Español por 3 a 1, los triunfos del Porve (5-3 a Arsenal) y de Banfield (2-0 a Almirante), condenaron a los de San Martín a jugar en la “C” en 1981. Y para ser fieles a su historia (?), los hinchas de Chaca rompieron todo esa tarde del 15 de noviembre del ´80.
Atlético de Rafaela - Huracán de Tres Arroyos (2004)
Los rafaelinos habían protagonizado un bochornoso episodio en la 19º del Clausura ´04 en cancha de River. Los jugadores del conjunto de Leo Astrada arreglaron un empate (1-1) ante los de Osvaldo Piazza y de esa forma negocio redondo para todos: el CARP sumó un nuevo título de cabotaje (?) y Rafaela se metió en promoción, condenando de esa forma a Chacarita, que se fue a segunda pese a ganar su partido en Santa Fe. Cuando se enteraron que el rival en la promo era el modesto equipo de “Novillo” García y Cía., más de uno habrá pensado: “Listo, fue, nos quedamos otro año en primera” (?). A pesar de perder 2-1 en Mar del Plata (sí, encima a Huracán lo sacaron de su ciudad), los rafaelinos confiaban en ganar por la mínima y mantenerse… pero la lección de humildad que les dio el team de Anzarda fue inolvidable. Ese 4 de julio, los de Tres Arroyos ganaban con un gol del “Gorila” Galván, pero el local lo dio vuelta con pepas de Gandín y “Tito” Villa. Cuando Rafaela se mantenía en la “A”, apareció Jorge Izquierdo para meter dos goles, tener su tarde inolvidable y darle el ascenso a un humilde equipo que hacía del buen juego una bandera. Disfruten el resumen de una de las promociones más emocionantes que se han jugado hasta ahora.
Talleres de Córdoba - Huracán Corrientes (1996)
Ganadores del Apertura y el Clausura de la 95/96 en la B Nacional, Huracán Corrientes y Talleres protagonizarían la final por el primer ascenso directo, llegando el conjunto cordobés con cierto favoritismo a la misma, por plantel y además, por definir la serie como local. El 25 de mayo del ´96 se jugó el partido de ida en Corrientes, con el arbitraje de Elizondo. El conjunto local ganaba 2-0 a falta de veinte minutos, pero decayó su rendimiento -jugaba con uno menos- y el equipo de Osvaldo “Chiche” Sosa llegó al empate gracias a Oscar Dertycia (que había retornado de Europa el año anterior) y un agónico zapatazo de Clementz. Para los entendidos, los de Zucarelli estaban al horno… pero el fútbol tiene sus imprevistos. Más de 40.000 cordobeses colmaron el “Chateau” una semana más tarde, dando por descontado el ascenso, máxime si recordamos que con el empate alcanzaba; pero al cabo del primer tiempo, la suerte estaba echada: con un gol de un ídolo de la “B” como el uruguayo Luis Sosa y dos de otro oriental en ese entonces desconocido llamado Josemir Lujambio, el visitante se fue al vestuario 3-0 y con más de medio título en el bolsillo. Para colmo, el delantero marcó su tercer gol en el arranque del complemento y allí empezó el éxodo de hinchas de la “T”. El tanto de penal marcado por Dertycia sirvió solamente para la estadística, en una noche que sin dudas ha quedado como de las más tristes en la historia albiazul. Ah, ese equipo que tenía tipos como Kesman, Clementz, Javier López, Garay, D. Graieb, Víctor H. Delgado, Parodi y el propio “Cocayo”, tampoco pudo ascender vía reducido. Un rotundo fracaso.
Unión - Colón (1989)
Perder una final duele, eso es innegable. Pero si la perdés ante tu eterno rival puede llevar años reponerse de eso, y si no, preguntar a la gente de Colón. Uno de los máximos placeres que puede dar el fútbol lo disfrutó la gente de Unión a fines de la década del ´80. Al término de la temporada 1988/89 del Nacional “B”, el “Tatengue” (que había descendido la temporada anterior después de 13 años en la máxima) y el “Sabalero” se encontraron en la final, tras eliminar en semifinales a Almirante Brown y Lanús, respectivamente. El 22 de julio se enfrentaron en el “Brigadier López” y ganó el visitante 2-0, con goles del “Potro” Echaniz y Ricardo Altamirano, de penal… más de medio ascenso estaba en los bolsillos unionistas ya. Una semana más tarde jugaron en el “15 de abril” y no hubo milagro para los dirigidos por Orlando Medina; cerca del final del match, Leonardo Carol Madelón superó a Miguel Wirtz con este sablazo, el conjunto de Humberto Zucarelli ganó 1-0 y volvió a la “A”. El “Negro” -que ya llevaba 7 años y medio jugando los sábados- recién subió en 1995 y hasta el día de hoy se mantiene, mientras que su rival juega desde el 2003 en segunda… pero va a ser difícil igualar lo de aquel invierno de 1989.
Dock Sud - San Telmo (1986 y 1992)
Si perder un ascenso ante el clásico rival duele, que te pase dos veces en solamente seis años debe ser terrible. Más allá de que hoy la vida (?) encuentre a San Telmo en la B Metropolitana y a un histórico como Dock Sud en la “D”, los hinchas de este último tienen un motivo para rebatir cualquier cargada que venga desde la Isla Maciel. En 1986 ambos estaban en la “C”, cuando a mitad de año (gracias a la reestructuración de los torneos impulsada desde AFA) se dispuso que hubiera 6 ascensos. Quiso el destino que uno de los cruces mano a mano que daba la chance de subir al ganador, fuera protagonizado por el CSDS y el CAST. El 7 de junio se enfrentaron en cancha de Defensores de Belgrano y el partido finalizó 1-1; siete días más tarde la revancha se disputó en el estadio que años más tarde se denominaría “Julio Humberto Grondona”, donde gracias a su triunfo por 3 a 2 Dock Sud subió a la “B”. Solamente duró un año en la nueva categoría, y a partir de la 87/88 siguieron enfrentándose en la “C” hasta mediados de 1992. Ese año llegaron a la final del reducido y nuevamente los clásicos rivales pugnaban por la gloria; se decidió que ambos partidos se jugaran en los dos estadios más grandes de Avellaneda, por lo que el 16 de mayo jugaron la ida en Independiente: fue un embolante 0-0 y todo se decidiría una semana más tarde. El día 24 fueron a Racing, y allí el “Docke” de Jorge Vendakis (que tenía en sus filas a Javier Mazzoni y Omar Gauna) nuevamente dio la vuelta en la cara de su eterno rival, luego de ganar por 2 a 0.
Defensa y Justicia - Deportivo Morón (2006)
Los hinchas del “Gallito” aún hoy se deben estar preguntando que pasó aquella gris tarde en Florencio Varela, hace poco más de dos años. Defensa y Morón protagonizaron la promoción entre la BN y la B Metro de la temporada 2005/06 y cabe recordar que el primer partido -jugado en el oeste- había finalizado igualado (1-1), por lo que al “Halcón” le alcanzaba con un empate en la revancha para mantener su lugar en segunda división. Sin embargo, las cosas no fueron nada fáciles para el club que tomó los colores de su casaca de la línea “148″, aún cuando el match se jugó en el “Tito” Tomaghello de Varela. Ese 3 de junio ganaba Morón por 3 a 1 cuando ya se había cumplido el tiempo reglamentario; después de años de frustraciones, un histórico como el rojiblanco volvía a la máxima categoría de nuestro ascenso. Pero el fútbol es impredecible y nunca hay que aflojar hasta el final, dicen. Pues bien, con un cabezazo de Marcos Ramírez a los 47 minutos y con un soberbio tiro libre de Ezequiel Miralles casi a los 50, Defensa protagonizó una de las máximas hazañas en la historia del ascenso, sobre todo si se tiene en cuenta lo trascendental del encuentro. Los hinchas locales -que ya se consideraban descendidos- no podían creer el milagro que se había consumado. Para la gente del oeste en cambio, esa es una herida que aún no cierra. Aquí, los últimos cinco minutos de ese inolvidable partido.
La racha diabólica (?) de Quilmes
Exceptuando la temporada 1991/92, Quilmes fue constante animador del ascenso desde 1983 hasta fines del siglo XX. Sin embargo, en la temporada 1999/00 parecía que el ascenso se le iba a dar de una buena vez, pero se topó en la final con un poderoso Huracán que lo postergó tras ganarle 1-0 en el sur con gol de Casas y empatar 1-1 en el Tomás A. Ducó. Contó entonces el equipo de Rezza -luego de eliminar a Rafaela- con la chance de jugar por el segundo ascenso ante Los Andes, club que llevaba casi 30 años sin jugar en la “A”. A pesar del favoritismo del QAC, la serie quedó casi sentenciada cuando el CALA ganó en la ida 2-0 con dos tantos de Rubén Ferrer; el equipo de Ginarte consumó la hazaña cuando pocos días más tarde se llevó un 1-1 del Centenario, gracias a un gol de Fabio Pieters. A pesar de estos golpes, el club fundado en el siglo XIX contaría con una tercera chance, dado que en esa temporada, hizo su aparición en escena la promoción entre equipos de primera y segunda. ¿El rival? Belgrano de Córdoba. Tras ganar 3-1 en la ida (con goles de Giampietri, “Chori” Domínguez y Luis Fernando e/c), los quilmeños habrán pensado “Ahora sí subimos”… pero en la revancha la “B” ganó por el mismo marcador (inolvidable tiro libre del veterano Luis Sosa para el 3-1 final) y Quilmes se transformó en el primer equipo en perder tres chances directas de ascenso en un mismo año.
La seguidilla fatal no se detuvo. En la temporada siguiente se hizo cargo del barco Héctor Rivoira y el club llegó nuevamente a la final, donde se encontró con Banfield. El 1-2 obtenido en el Florencio Sola le daba esperanzas a la gente de Quilmes, pero el albiverde se floreó (4-2) en la revancha, de la mano de un inspirado José Luis “Garrafa” Sánchez y volvió a primera. Para el QAC (eliminado en el reducido por Chicago) quedaba aún la chance de la promo y -como una burla del destino- otra vez estaba la “B” enfrente. Con un exiguo 1-0 (Alayes) logrado como local -cabe recordar que Fabio Schiavi erró un penal que podría haber dado más tranquilidad-, los del “Chulo” aguantaron 85 minutos el 0-0 que los ponía en la máxima después de 9 años… hasta que apareció un pibito llamado Julio Mugnaini, quien con su agónico gol le dio la permanencia al equipo del nefasto verborrágico Ramacciotti. Queda en el recuerdo la imagen de los suplentes de Quilmes con las remeras que habían preparado para festejar, las cuales rezaban “Los fantasmas no existen”, tratando de meterlas allí donde no llega el sol (?).
Bonus Track (?): Defensores de Belgrano - Excursionistas (1995)
27 de mayo de 1995 (Yo cumplia 6 añitos
). Excursionistas venía en levantada después de la salida de Salvador Antonio Aurelio Pasini como DT y había vuelto quien lo había dirigido durante su ascenso: Darío Espósito. Enfrente, en la última fecha, estaba nada menos que su clásico rival, Defensores de Belgrano, dirigido por un joven Ricardo Caruso Lombardi. Se jugó en cancha de Platense, ante una multitud que superó largamente las 10.000 personas. Dos goles de Leonardo Almanza, el delantero con look imitación de Caniggia, promediando el primer tiempo y en el cierre del partido, condenaron al “Verde” al descenso a la Primera “C”, categoría en la que aún se mantiene.
Histórico equipo del ascenso, el de Isidro Casanova tuvo su chance de oro para subir a primera división en la temporada 1991/92, pero, para ser fiel a su historia (?) la dejó pasar. En Tucumán, San Martín había ganado la primer final del reducido por 1 a 0, pero la diferencia se consideraba exigua teniendo en cuenta los buenos jugadores que tenía la “fragata” en aquella época, al punto de haber sido el subcampeón del Lanús de Miguel Russo en un maratónico torneo de 42 fechas. En la revancha, jugada el 25 de julio del ´92, Almirante Brown se puso 1-0 con un gol del máximo artillero del Nacional “B” en esa temporada, Paulino Cardozo (sí, a pesar del nombre grosseaba el muchacho). Pero… en la historia del equipo cuya sede está en San Justo siempre hay un pero. Cuando sus hinchas no revolean un puesto de panchos por los aires (?), pierden un ascenso de la forma más inverosímil: promediando el complemento, el “Bomba” Carlos Miguel Scime ejecutó un tiro de esquina con gran precisión y la pelota -ayudada por el viento y una floja respuesta del arquero Golinowski- se terminó metiendo en el arco local. El partido terminó 1-1 y con ese resultado fue el conjunto de Nelson Pedro Chabay el que logró el ascenso, tal como había hecho en 1988. Desde ese día, nunca más Almirante estuvo tan cerca de jugar en la máxima división de nuestro fútbol.
Banfield - Colón (1993)
Sin dudas, uno de los partidos más emocionantes del ascenso en las últimas décadas. Y dificilmente un equipo en la situación del “Sabalero” vuelva a desperdiciar tantas chances de ascender en un solo partido. Banfield (con Puentedura, Stafuza, Sanguinetti, “Patrulla” Jimenez, Lenguita y Delfino como figuras) y Colón (que contaba entre sus titulares al inoxidable José Perassi, Sciaqua, Juanjo Ferrer, Adolfino Cañete y “Chupete” Marini) igualaron el primer puesto del “Nacional B” en la temporada 1992/93, y al no utilizarse la diferencia de gol para decidir al campeón -hubiera subido el “Taladro” en ese caso-, se definiría el ascenso con un partido en terreno neutral. El estadio elegido fue el “Chateau Carreras”, donde los santafecinos eran amplia mayoría en las tribunas; si bien el match (jugado el 26 de junio del ´93) tuvo un desarrollo muy parejo -el partido terminó 0 a 0-, en tiempo suplementario Colón, que jugaba con un hombre más, dispuso de una inmejorable chance para llegar al título: un penal. Pero Puentedura se vistió de héroe y le atajó el remate al veterano Cañete. En la serie de penales, el rojinegro de Ginarte tuvo nada menos que tres “match points” (?) en la serie de cinco, pero sus jugadores sintieron la presión y la cosa fue a serie de uno. Perassi tapó un penal a Lenguita… pero Colón dejó pasar una nueva chance. Gracias a un inmenso arquero y al miedo de algunos colonistas, el Banfield de Ladrington (?) fue el que sacó pasaje a la “A”. Acá, el yerro del “Fino” y la serie inolvidable.
Belgrano - Nueva Chicago (2006)
Godoy Cruz le ganó -no sin cierta polémica- la final de la temporada 2005/06 a Chicago y se llevó el primer ascenso a la “A”. Los de Mataderos debieron enfrentar al Belgrano de Ramacciotti en la final por el segundo ascenso; tras un buen 3-1 en cancha de Ferro, el verdinegro (que había empezado la temporada pensando en no bajar a la B Metro) viajó a Córdoba confiado en volver a la máxima después de un par de años. Pero la “B” ganó 2-0 en los 90´ (a pesar de tener un hombre menos durante varios minutos) y llevó la cosa al alargue. Allí, Belgrano -9 contra 10- se puso 3-0 gracias a un penal de Mariano Campodónico y estaba logrando subir, mientras que el CANCH parecía muerto y sepultado (?). Pero los de Mataderos sacaron fuerza vaya uno a saber de donde y con goles de Cristian Wernly, Lucas Simón y el Pellerano tribunero (?), pusieron el 3-3 y lograron la hazaña. Este video hecho por gente un tanto resentida, a pesar de ser larguito merece que lo vean.
Lanús y Chacarita yéndose a la “C”
Vamos por partes. Lanús ascendió a primera a fines de 1976, pero al año siguiente no pudo mantener la categoría y bajó nuevamente, luego de un drámatico desempate ante Platense que quedó en la historia. Cuando todo hacía pensar que el conjunto del sur sería animador del certamen de la “B”, sus enormes deudas y el hecho de tener que jugar la segunda rueda con muchos pibes, lo hicieron acercarse peligrosamente al fondo de la tabla. En la última fecha, visitaba a El Porvenir, equipo que un par de años antes había tenido que jugarse la permanencia en un desempate, gracias a una derrota ante los de Guidi y Arias. Pese a ello, se rumoreaba en la semana que los de Gerli entregarían los puntos para favorecer al vecino (que peleaba la permanencia con Villa Dálmine), así que era incierto el resultado que tendría el cotejo. Tal vez incentivados por los de Campana, tal vez con el orgullo tocado por aquella derrota del ´76, lo cierto es que el Porve ganó 1-0 sobre la hora, con un hombre menos, y mandó a Lanús a jugar un desempate ante el “Viola”. Tal como le había pasado el año anterior, la cancha de San Lorenzo fue el reducto donde se jugaría la chance de no descender, esta vez a tercera división. Pero el “Granate” perdió el 25 de noviembre del ´78 por 2 a 0 y cayó a la “C”, tocando así el punto más bajo de su historia.
Chacarita, por su parte, en 1979 fue una de las tres víctimas de este cuadrangular, por lo que después de varios años caía en la vieja Primera “B”. A pesar de los pronósticos, el conjunto de San Martín nunca pudo hacer pie en la nueva divisional pero a comienzos de la segunda rueda, nada hacía presagiar el fin que tendría esta historia. El “Funebrero” entró en caída libre, a tal punto que José “Perico” Pérez se retiró del fútbol en medio del campeonato y se puso el buzo de entrenador. Pero de nada sirvió, ya que el equipo perdió sobre la hora en la penúltima fecha en Junín ante Sarmiento (que se consagró campeón), llegando de esa forma en el último puesto a la jornada final. Pese a ganarle a Español por 3 a 1, los triunfos del Porve (5-3 a Arsenal) y de Banfield (2-0 a Almirante), condenaron a los de San Martín a jugar en la “C” en 1981. Y para ser fieles a su historia (?), los hinchas de Chaca rompieron todo esa tarde del 15 de noviembre del ´80.
Atlético de Rafaela - Huracán de Tres Arroyos (2004)
Los rafaelinos habían protagonizado un bochornoso episodio en la 19º del Clausura ´04 en cancha de River. Los jugadores del conjunto de Leo Astrada arreglaron un empate (1-1) ante los de Osvaldo Piazza y de esa forma negocio redondo para todos: el CARP sumó un nuevo título de cabotaje (?) y Rafaela se metió en promoción, condenando de esa forma a Chacarita, que se fue a segunda pese a ganar su partido en Santa Fe. Cuando se enteraron que el rival en la promo era el modesto equipo de “Novillo” García y Cía., más de uno habrá pensado: “Listo, fue, nos quedamos otro año en primera” (?). A pesar de perder 2-1 en Mar del Plata (sí, encima a Huracán lo sacaron de su ciudad), los rafaelinos confiaban en ganar por la mínima y mantenerse… pero la lección de humildad que les dio el team de Anzarda fue inolvidable. Ese 4 de julio, los de Tres Arroyos ganaban con un gol del “Gorila” Galván, pero el local lo dio vuelta con pepas de Gandín y “Tito” Villa. Cuando Rafaela se mantenía en la “A”, apareció Jorge Izquierdo para meter dos goles, tener su tarde inolvidable y darle el ascenso a un humilde equipo que hacía del buen juego una bandera. Disfruten el resumen de una de las promociones más emocionantes que se han jugado hasta ahora.
Talleres de Córdoba - Huracán Corrientes (1996)
Ganadores del Apertura y el Clausura de la 95/96 en la B Nacional, Huracán Corrientes y Talleres protagonizarían la final por el primer ascenso directo, llegando el conjunto cordobés con cierto favoritismo a la misma, por plantel y además, por definir la serie como local. El 25 de mayo del ´96 se jugó el partido de ida en Corrientes, con el arbitraje de Elizondo. El conjunto local ganaba 2-0 a falta de veinte minutos, pero decayó su rendimiento -jugaba con uno menos- y el equipo de Osvaldo “Chiche” Sosa llegó al empate gracias a Oscar Dertycia (que había retornado de Europa el año anterior) y un agónico zapatazo de Clementz. Para los entendidos, los de Zucarelli estaban al horno… pero el fútbol tiene sus imprevistos. Más de 40.000 cordobeses colmaron el “Chateau” una semana más tarde, dando por descontado el ascenso, máxime si recordamos que con el empate alcanzaba; pero al cabo del primer tiempo, la suerte estaba echada: con un gol de un ídolo de la “B” como el uruguayo Luis Sosa y dos de otro oriental en ese entonces desconocido llamado Josemir Lujambio, el visitante se fue al vestuario 3-0 y con más de medio título en el bolsillo. Para colmo, el delantero marcó su tercer gol en el arranque del complemento y allí empezó el éxodo de hinchas de la “T”. El tanto de penal marcado por Dertycia sirvió solamente para la estadística, en una noche que sin dudas ha quedado como de las más tristes en la historia albiazul. Ah, ese equipo que tenía tipos como Kesman, Clementz, Javier López, Garay, D. Graieb, Víctor H. Delgado, Parodi y el propio “Cocayo”, tampoco pudo ascender vía reducido. Un rotundo fracaso.
Unión - Colón (1989)
Perder una final duele, eso es innegable. Pero si la perdés ante tu eterno rival puede llevar años reponerse de eso, y si no, preguntar a la gente de Colón. Uno de los máximos placeres que puede dar el fútbol lo disfrutó la gente de Unión a fines de la década del ´80. Al término de la temporada 1988/89 del Nacional “B”, el “Tatengue” (que había descendido la temporada anterior después de 13 años en la máxima) y el “Sabalero” se encontraron en la final, tras eliminar en semifinales a Almirante Brown y Lanús, respectivamente. El 22 de julio se enfrentaron en el “Brigadier López” y ganó el visitante 2-0, con goles del “Potro” Echaniz y Ricardo Altamirano, de penal… más de medio ascenso estaba en los bolsillos unionistas ya. Una semana más tarde jugaron en el “15 de abril” y no hubo milagro para los dirigidos por Orlando Medina; cerca del final del match, Leonardo Carol Madelón superó a Miguel Wirtz con este sablazo, el conjunto de Humberto Zucarelli ganó 1-0 y volvió a la “A”. El “Negro” -que ya llevaba 7 años y medio jugando los sábados- recién subió en 1995 y hasta el día de hoy se mantiene, mientras que su rival juega desde el 2003 en segunda… pero va a ser difícil igualar lo de aquel invierno de 1989.
Dock Sud - San Telmo (1986 y 1992)
Si perder un ascenso ante el clásico rival duele, que te pase dos veces en solamente seis años debe ser terrible. Más allá de que hoy la vida (?) encuentre a San Telmo en la B Metropolitana y a un histórico como Dock Sud en la “D”, los hinchas de este último tienen un motivo para rebatir cualquier cargada que venga desde la Isla Maciel. En 1986 ambos estaban en la “C”, cuando a mitad de año (gracias a la reestructuración de los torneos impulsada desde AFA) se dispuso que hubiera 6 ascensos. Quiso el destino que uno de los cruces mano a mano que daba la chance de subir al ganador, fuera protagonizado por el CSDS y el CAST. El 7 de junio se enfrentaron en cancha de Defensores de Belgrano y el partido finalizó 1-1; siete días más tarde la revancha se disputó en el estadio que años más tarde se denominaría “Julio Humberto Grondona”, donde gracias a su triunfo por 3 a 2 Dock Sud subió a la “B”. Solamente duró un año en la nueva categoría, y a partir de la 87/88 siguieron enfrentándose en la “C” hasta mediados de 1992. Ese año llegaron a la final del reducido y nuevamente los clásicos rivales pugnaban por la gloria; se decidió que ambos partidos se jugaran en los dos estadios más grandes de Avellaneda, por lo que el 16 de mayo jugaron la ida en Independiente: fue un embolante 0-0 y todo se decidiría una semana más tarde. El día 24 fueron a Racing, y allí el “Docke” de Jorge Vendakis (que tenía en sus filas a Javier Mazzoni y Omar Gauna) nuevamente dio la vuelta en la cara de su eterno rival, luego de ganar por 2 a 0.
Defensa y Justicia - Deportivo Morón (2006)
Los hinchas del “Gallito” aún hoy se deben estar preguntando que pasó aquella gris tarde en Florencio Varela, hace poco más de dos años. Defensa y Morón protagonizaron la promoción entre la BN y la B Metro de la temporada 2005/06 y cabe recordar que el primer partido -jugado en el oeste- había finalizado igualado (1-1), por lo que al “Halcón” le alcanzaba con un empate en la revancha para mantener su lugar en segunda división. Sin embargo, las cosas no fueron nada fáciles para el club que tomó los colores de su casaca de la línea “148″, aún cuando el match se jugó en el “Tito” Tomaghello de Varela. Ese 3 de junio ganaba Morón por 3 a 1 cuando ya se había cumplido el tiempo reglamentario; después de años de frustraciones, un histórico como el rojiblanco volvía a la máxima categoría de nuestro ascenso. Pero el fútbol es impredecible y nunca hay que aflojar hasta el final, dicen. Pues bien, con un cabezazo de Marcos Ramírez a los 47 minutos y con un soberbio tiro libre de Ezequiel Miralles casi a los 50, Defensa protagonizó una de las máximas hazañas en la historia del ascenso, sobre todo si se tiene en cuenta lo trascendental del encuentro. Los hinchas locales -que ya se consideraban descendidos- no podían creer el milagro que se había consumado. Para la gente del oeste en cambio, esa es una herida que aún no cierra. Aquí, los últimos cinco minutos de ese inolvidable partido.
La racha diabólica (?) de Quilmes
Exceptuando la temporada 1991/92, Quilmes fue constante animador del ascenso desde 1983 hasta fines del siglo XX. Sin embargo, en la temporada 1999/00 parecía que el ascenso se le iba a dar de una buena vez, pero se topó en la final con un poderoso Huracán que lo postergó tras ganarle 1-0 en el sur con gol de Casas y empatar 1-1 en el Tomás A. Ducó. Contó entonces el equipo de Rezza -luego de eliminar a Rafaela- con la chance de jugar por el segundo ascenso ante Los Andes, club que llevaba casi 30 años sin jugar en la “A”. A pesar del favoritismo del QAC, la serie quedó casi sentenciada cuando el CALA ganó en la ida 2-0 con dos tantos de Rubén Ferrer; el equipo de Ginarte consumó la hazaña cuando pocos días más tarde se llevó un 1-1 del Centenario, gracias a un gol de Fabio Pieters. A pesar de estos golpes, el club fundado en el siglo XIX contaría con una tercera chance, dado que en esa temporada, hizo su aparición en escena la promoción entre equipos de primera y segunda. ¿El rival? Belgrano de Córdoba. Tras ganar 3-1 en la ida (con goles de Giampietri, “Chori” Domínguez y Luis Fernando e/c), los quilmeños habrán pensado “Ahora sí subimos”… pero en la revancha la “B” ganó por el mismo marcador (inolvidable tiro libre del veterano Luis Sosa para el 3-1 final) y Quilmes se transformó en el primer equipo en perder tres chances directas de ascenso en un mismo año.
La seguidilla fatal no se detuvo. En la temporada siguiente se hizo cargo del barco Héctor Rivoira y el club llegó nuevamente a la final, donde se encontró con Banfield. El 1-2 obtenido en el Florencio Sola le daba esperanzas a la gente de Quilmes, pero el albiverde se floreó (4-2) en la revancha, de la mano de un inspirado José Luis “Garrafa” Sánchez y volvió a primera. Para el QAC (eliminado en el reducido por Chicago) quedaba aún la chance de la promo y -como una burla del destino- otra vez estaba la “B” enfrente. Con un exiguo 1-0 (Alayes) logrado como local -cabe recordar que Fabio Schiavi erró un penal que podría haber dado más tranquilidad-, los del “Chulo” aguantaron 85 minutos el 0-0 que los ponía en la máxima después de 9 años… hasta que apareció un pibito llamado Julio Mugnaini, quien con su agónico gol le dio la permanencia al equipo del nefasto verborrágico Ramacciotti. Queda en el recuerdo la imagen de los suplentes de Quilmes con las remeras que habían preparado para festejar, las cuales rezaban “Los fantasmas no existen”, tratando de meterlas allí donde no llega el sol (?).
Bonus Track (?): Defensores de Belgrano - Excursionistas (1995)
27 de mayo de 1995 (Yo cumplia 6 añitos

). Excursionistas venía en levantada después de la salida de Salvador Antonio Aurelio Pasini como DT y había vuelto quien lo había dirigido durante su ascenso: Darío Espósito. Enfrente, en la última fecha, estaba nada menos que su clásico rival, Defensores de Belgrano, dirigido por un joven Ricardo Caruso Lombardi. Se jugó en cancha de Platense, ante una multitud que superó largamente las 10.000 personas. Dos goles de Leonardo Almanza, el delantero con look imitación de Caniggia, promediando el primer tiempo y en el cierre del partido, condenaron al “Verde” al descenso a la Primera “C”, categoría en la que aún se mantiene.
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20 comentarios
de varios me acuerdo, cuando miraba futbol
jajajajajajaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Jua jua...
otra puede ser el 4 a 0 de los pibes de Boca en el torneo de verano donde River abandono...
Aparte de costarle el puesto al otro difunto del Pelado Diaz...
jua jua...
el equipo de nuñez le tiro maiz,poroto,arroz,cereales a sus jugadores por ser tan crotos
y por no poner huevos
ademas de haber perdido los 2 clasicos del año 2008
uno de ellos en el gallinero con 1 jugador de mas
eso si es humillacion
sin mencionar la eliminacion contra san lorenzo
por la copa
con 2 jugadores menos
los cuervos le hicieron 2 goles y sentenciaron a river a un año
mas sin copas
ya que lleva creo que 12 años
BOCA TE AMO
ajjajajajjajaj
ajajajajja bueno ahora estamos en la metro pero ya vamos a subir xD
jajajaja que amargos que sos sabalero
Gracias viejo por hacerme de Unión de Santa Fe