No me olvido ese dia que una vieja chiflada decia






link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=BSd3spmrOfg



Los hinchas de Racing se manifestaron a partir de aquel día y lograron que Racing volviera a funcionar.

Un hecho que resume una lucha. Un día que sintetiza un sentimiento y un símbolo. Un acto que encierra el significado de una frase que no es sólo una frase y lejos está de serlo: “Racing es de su gente”. El corazón no entiende de razón y para el pueblo Racinguista, 4 de marzo de 1999 se intentó dar una puñalada de muerte al club mismo, a su esencia y a la identidad de cada hombre o mujer representado con los colores celeste y blanco. Aún de pie a pesar de los constantes malos manejos, la justicia quiso decidir en un escritorio la suerte de la institución, decretando la liquidación de la misma para saldar una deuda que lejos de bajar, crecía a cada instante. Los hinchas, al conocer la medida, inundaron cuanto lugar relacionado con Racing pudiera estar en peligro y el punto fue común y distintivo del reclamo popular fue la sede social de Avenida Mitre 934. La lucha no hizo más que empezar aquella jornada y luego de recorrer cuanto escenario fuera necesario durante varios días, se consiguió no sólo que la medida de la justicia diera marcha tras de manera inexorable, sino también que el equipo pudiera reincorporarse a la competencia.

“Racing Club Asociación Civil ha dejado de existir”. Las palabras de la entonces síndico Liliana Ripoll desataron la tormenta. Ese 4 de marzo, ya la cámara de Apelaciones de La Plata había dado lugar al pedido del ex síndico Francisco Pérez Díaz, que reclamaba la liquidación de la institución para poder cobrar sus honorarios. La justicia hizo lugar al reclamo y emitió su fallo, que también incluía el cese de las actividades. La noticia empezó a circular con una velocidad tan rápida como la que tuvieron sus hinchas en autoconvocarse ante las puertas de la sede y exigir explicaciones al por entonces Presidente, Daniel Lalín.

El dirigente llegó a la noche para enfrentar a los enardecidos hinchas que veían que ante tanta oscuridad, la única luz para salvar a Racing era la que ellos mismos podían generar mediante su protesta. Ya se había cortado el tránsito horas antes en la Avenida Mitre y la policía estaba presente ya que la masa aumentaba de manera notoria y superaba de manera amplia las 3000 personas.

Mientras Lalín emitía su discurso, le fue arrojado sobre su rostro un redoblante que lo hirió. La multitud se enardeció aún más e intentó entrar a la sede y tomarla, pero chocó con las fuerzas de seguridad. Ante la represión, la gente de Racing no pudo avanzar más, pero la lucha recién arrancaba, a pesar de los heridos y los daños en el edificio.

Al día siguiente comenzó el peregrinaje de la gente por los distintos organismos que podían llegar a tener una solución para lo único que se buscaba de cualquier manera: salvar al club. Una nueva muchedumbre se trasladó de Avellaneda sin escalas a las oficinas de la A.F.A y más tarde hacia la Casa Rosada para entregar un petitorio. La Legislatura porteña, el obelisco y el congreso se hicieron eco de la voz de reclamo de cada Racinguista presente, al igual que el Cilindro, que recibió a más de 30.000 personas en un abrazo simbólico sin precedentes el mismo día que el equipo debía jugar frente a Talleres de Córdoba por el campeonato, lo cual no estaba permitido.

El tema ya había tomado cuestión de estado dentro del gobierno de Carlos Menem y varios dirigentes políticos comenzaron a mover recursos para intentar un giro de timón, frente a una presión de los hinchas que, lejos de claudicar, se hacía cada vez más fuerte. El lunes 8 hubo varias reuniones en el Congreso y la Legislatura entre jugadores y políticos, las cuales desembocaron en que se diera comienzo a la promulgación como ley de la declaración de interés histórico nacional tanto a la sede de Racing como a su estadio. Al día siguiente, la Cámara de Apelaciones de La Plata dio marcha atrás con su dictamen inicial y mediante una resolución aclaratoria del fallo, indicó que el cese de funciones no se había requerido y por lo tanto, la institución podía retomar sus actividades sociales y deportivas con toda normalidad.

Ya pasó una década desde aquel jueves y a pesar las alegrías y las tristezas posteriores, el testimonio de esa lucha permanece vivo e inmutable. Todos aquellos que sintieron esa tarde como alguien les detuvo el corazón y salieron a hacer su propio milagro para que volviera a latir, saben que Racing hoy está vivo. Y con eso les alcanza.


racing



deportes
4 de marzo de 1999

Liliana Ripoll anunciaba el cierre definitivo de Racing Club, desatando una demostración de sentimiento sin precedentes. El amor en su máxima expresión.


liquidado



4 de marzo





De pendejo te sigo junto a racing siempre a todos lados.
nos bancamo una quiebra, el descenso
y fuimos alquilados
no me olvido ese dia que uan vieja chiflada decia
que racing no existia que tenia que ser liquidadoo


si llenamo nuestra cancha y no jugamos ohoh
defendimos del remate nuestra sede ohoh
si la nuestra es una hinchada diferente
no es amarga como es independiente ohoh
los bosteros sanlorenzo o las gallinas
nunca llenaron 2 cancha el mismo dia ohoho



No me olvido ese dia que una vieja chiflada decia


racingdeportesliquidado