Boca y los números pintados

El Xeneize vivió la década del 80 como una de las más tumultuosas de su historia. Un título en diez años, apenas tres Libertadores disputadas y una crisis institucional que lo llevó hasta tener que pintarse los números de la camiseta.

Boca y los números pintados

El famoso partido con Atlanta y las camisetas blancas de Boca pintadas con marcador.



Boca sufrió los 80 y de no haber sido por Maradona, tal vez los hinchas hubiesen querido borrar para siempre gran parte de esos diez años. Es que el Xeneize no sólo penó desde los resultados, sino que institucionalmente fue un verdadero descalabro. Ese descontrol tuvo como pico máximo de desorganización, aquella tarde contra Atlanta cuando el Xeneize debió improvisar una camiseta a la que se le pintaron los números con un marcador, porque los de Villa Crespo tenían una similar y en ese momento en Boca no había otro juego.

Estos desequilibrios institucionales hicieron que Boca apenas se quede con un título en diez años. Fue el Metro 81 cuando de la mano de Maradona pareció encaminarse a un reinado que duró lo que estuvo el Diez. Luego de ese logro cambió malas por campañas apenas aceptables que se disimulaban con algunos resultados rutilantes ante River. Pero por ejemplo, en esa década, sufrió varias goleadas en la mítica Bombonera, como por ejemplo la del 20 de noviembre de 1988 cuando San Martín de Tucumán lo vapuleó por 6 a 1.

Y tan irregular fue el andar de Boca que el hoy rey de Copas apenas disputó tres Libertadores en esos diez años y lo máximo que avanzó fue a la segunda fase. El desorden de Boca lo llevó a deambular por diversos estadios, la Bombonera sufrió una crisis edilicia que obligó a los dirigentes a cerrarla y tan profunda fue la crisis que en 1984 en una de las típicas giras que hace por éstos días y ante el Barcelona de España sufrió la peor derrota de su historia. Por la Copa Gamper cayó en el Nou Campo por ¡9 a 1!.

Diez años de un balance más que negativo para el Xeneize. Un título, Maradona y algunos triunfos ante River fueron las alegrías que intentaron borrar tanta malaria. Hoy, dos décadas después, la historia amenaza con repetirse. El 2010 puede encontrarlo sin Copa Libertadores y con una complicada clasificación a la Sudamericana. Es decir que el Rey de Copas puede no salir del país el próximo año. Algo que parecía impensado hace apenas un par de años.


fuente http://www.ole.clarin.com/notas/2009/09/24/informaciongeneral/02005472.html