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Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)

Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)



Un recuerdo para los jugadores que se pusieron alguna vez nuestra camiseta en los `80,'90 y no hace mucho tiempo atrás.Algunos pintaban para cracks.Otros fueron un fracaso.Que fue de ellos y por donde andan hoy.Espero que les guste


recuerdo


Walter Adrián Viqueira


racing

Lateral derecho que supo ser idolo de Defensores de Belgrano (1989 a 1994). De mucho sacrificio, pero rústico y charlatán, también jugó en Platense (1994/95), Racing (1995/96), Banfield (1996/97), Douglas Haig (1998) y Acassusso (2002/03), donde terminó sus días de futbolista junto a Cordon, Spontón y Szezurak.

La leyenda cuenta que ganaba chicas porque se hacia pasar por Horacio Cabak.

jugadores


Bernardo Ragg


paso



Arquero surgido de Atlanta a fines de los ochenta; fue parte del plantel que consiguió el ascenso al Nacional en 1990 y también del plantel que descendió en 1991. En esos años compartió equipo con Insaurralde, el Ruso Damián Manusovich y el Hombre Nuclear Alcami. Siguió en el bohemio por una temporada más y en 1992 pegó el salto a la Primera División cuando firmó con Platense.

Llegó a Saavedra junto a Fernando Kuyunchoglu, Adrián Bianchi y Gustavo Moriconi. Sus buenas actuaciones sumadas a que Racing compraba cualquier cosa lo hicieron llegar a la Academia para la temporada 1995/1996. Una de las primeras temporadas con Daniel Lalín como presidente quien años después reconoció que uno de sus pocos (?) errores fue la contratación de Ragg y de Walter Viquiera.

En Avellaneda solo duró un año, y pasó a Belgrano que peleaba en el Nacional B. Tras dos años lograron ascender a Primera para la temporada 1998/1999. Por esos años pasaron por la institución celeste Luís Fernando, Ariel Montenegro, Javier Lavallen, Cosme Zaccanti, Gerardo Solana, Hernán Medina, Sergio Umpierrez, Mauricio Verón y Leonardo Torres, entre otros. Ragg permaneció en Alberdi hasta mediados del 2000, donde a pesar de su edad, 32 años, y su nivel medio pelo, pasó al Pontevedra de España que en esos momentos se encontraba en la segunda división española.

En el conjunto gallego jugó hasta su retiro en el año 2004 siendo muy bien recordado por la afición del equipo granate. Después de retirarse siguió ligado al conjunto gallego como ayudante de campo del primer equipo, en octubre del 2004 en una práctica tuvo un choque que derivo en su internación con un cuadro de edema cerebral del que se recuperó al poco tiempo.
Hay dos cosas que uno identifica inmediatamente con Ragg: sus dientes de tamaño extra large; y el estúpido gol que le metió Forlán jugando para Independiente por encontrarse nuestro homenajeado festejando con el banco el reciente empate del equipo pirata. El partido terminó 3 a 2 en favor de Independiente y terrible hecatombe se armó entre las hinchadas terminado el encuentro.

efimero


Gustavo Eduardo Castro


Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)



Típico integrante de un banco de suplentes de Primera División que forzadamente pudo construir su historia en el fútbol grande gracias a los pocos minutos que le dieron los entrenadores que pasaron por Racing desde 1994 a 1996.
En más de dos años este marcador central sólo disputó 8 encuentros, en los que no dejó demasiados recuerdos. A la espera de una lesión de Cacho Borelli, Gustavo Costas, Claudio Úbeda y hasta del mismísimo Abelardo Vallejos, se la pasó jugando en reserva y viendo los partidos desde afuera. Después, como muchos otros, terminó en Arsenal (1996-97), donde jugó 28 cotejos e incluso llegó al gol en una oportunidad.
Según pudimos averiguar, no es el mismo Gustavo Castro que hace unos años dijo haber matado a María Marta García Belsunce. Es más, ese tipo después se arrepintió y aclaró que había inventado la historia. Nosotros sabemos quién fue pero no lo vamos a decir.

recuerdo


José Walter Sequeira


racing


Ignoto volante con apellido de árbitro malo que incursionó fugazmente en el ámbito de la Primera División. Surgido en las inferiores de Racing, donde llegó a debutar en 1996, alguna vez estuvo cerca de ser transferido a River en una operación por demás llamativa. Los dirigentes de La Academia, obsesionados por Gastón Vales (sí, en serio), ofrecieron los pases de Cristian Centeno, Alexis García, Lino Arce y el propio Sequeira, que aún sin tener mucho rodaje en la máxima categoría ya estaba metido en una conversación entre clubes grandes, aunque más no fuese para oficiar de cambio chico. Cuando se avivó de que su futuro se reducía a la posibilidad de ser un cuarto de lo que era el lateral de River, la pensó un poco y como los grandes, hizo mutis por el foro. Así, sin decir nada. En silencio, como si nunca hubiese existido. Desde acá nuestro recuerdo.

jugadores


Ricardo Ramírez (“El Bocha“)



paso



Un clásico enganche con buen manejo. También conocido como "la chancha" En algo se emparentaba con Bochini. No sólo por su apodo. También tenía un físico que no remitía a la imagen de un futbolista, si no más bien a la de un panadero o a la de un empleado de cyber.
Le costó entrar en los esquemas de los diferentes técnicos que pasaron por Racing. Él estuvo desde 1993 a 1996, y sólo tuvo algunas chances con Diego Maradona como DT. Él 10 lo calificó como “un gran talento”. Pero nunca lo terminó de demostrar, mas allá de alguna pincelada. Completó 27 partidos en la Academia. En el ‘96 lo limpió el Coco Basile y pasó al fútbol del ascenso. La luchó en Deportivo Italiano (1999-2000) y Berazategui (2002-03) pero no trascendió.
Lo último que se supo de él es que integraba el equipo de Futsal de Sportivo Barracas.

efimero


Luciano Oliveri


Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)

Una promesa incumplida de La Plata. Con tan sólo 16 años había jugado el Mundial Sub 17 de Italia, en 1991. Aquél conjunto dirigido por Mostaza Merlo, que reunía jugadores de la talla de Marcelo Gallardo, Claudio Husaín y Juan Sebastían Verón, se quedó en semifinales luego de perder frente a España 1 a 0. Luego ganó el tercer puesto ante Qatar por penales (en el tiempo reglamentario empató 1 a 1 con gol de Akselman). Dos años más tarde, Oliveri debutó en la primera de Racing. En sus presentaciones iniciales no descolló, pero se le dió tiempo para que termine de mostrarse. De 1993 a 1997, el jóven delantero jugó 9 partidos con la casaca albiceleste y no convirtió ningún gol. Lás últimas chances reales se las dio Diego Maradona, en su etapa como DT. No sacó provecho de ello y comió banco como loco. Cansado de esperar, se fue al Fas de El Salvador. No convenció y quiso volver. Racing lo dejó libre y no permitió su regreso. Oliveri probó en el fútbol guatemalteco, pero tampoco tuvo fortuna. A los 23 años dejó todo y empezó a laburar en la cámara frigorífica de un supermercado. Sus días alejados del fútbol parecían interminables. Quería volver a la Academia. Y a base de insistencia lo logró. En el año 2000 se sumó al plantel de Racing, pero de…¡¡¡ FUTSAL!!!.


recuerdo

Alexis García


racing

Marcador de punta derecho. Integró ese lote de 13 jugadores que Racing puso a la venta por 4 mil pesos hace más de 5 años, cuando la situación del club era delicada. Nadie compró ese rejunte (entre los que estaban Cristian Centeno y Lino Arce). Precisamente, García junto a esos dos compañeros y el juvenil José Sequeira, formó parte de un paquete que Racing ofreció por el pase del ex River y Ferro, Gastón Vales. La operación nunca se hizo.
Había debutado en 1997 y alcanzó a jugar 16 partidos en la primera de La Academia hasta 1998. Su mejor partido lo jugó en la Supercopa de 1997. Racing perdió 3 a 2, pero él sorprendió haciendo un gol y metiendo un tiro en el travesaño.
Sin chances, partió en busca de continuidad. Pasó por Los Andes (1998/99), dónde fue compañero de Héctor Bracamonte, y luego de un bache pronunciado en el que no se supo nada, apareció jugando en el Acapulco de México (2001-02)

jugadores


Gastón Harguindeguy


paso

De paso olvidable por la Primera de Racing, este marcador de punta con cara de malo pero de buen corazón dejó el recuerdo de su excelente apellido, indeleble para aquellos gustan de la combinación “me suena de algún lado” + “me parece que era malísimo”.
Iniciado en las inferiores de La Academia, fue subido al plantel superior en 1999, cuando integraba la famosa Cuarta campeona de Diego Milito, Gustavo Arce y Carlos Arano.
Él no pudo levantar esa copa, ya que en el interín fue promovido por Gustavo Costas, junto al olvidable grupo de los boy scouts (Yocco, Pessacq, Musa, Orellano y Zubeldía), chicos que pintaban bien y que fueron quemados de golpe.
Con una docena de partidos en Reserva, Harguindeguy aprovechó una lesión de Pablo Cucit y salió a la luz cuando desplazó de la titularidad a Luciano Castillo.
En la temporada 1999/2000 disputó 3 encuentros pero la superpoblación de defensores le terminó jugando en contra. De un día para el otro su invocación fue menos frecuente y cuando el hincha de Racing se quiso acordar el pibe ya formaba parte de la larga lista de desaparecidos en vida.
Seguirle los pasos no fue sencillo, pero Google, en un acto de generosidad a los que nos tiene acostumbrados, acercó un día este resultado, proveniente de un sitio tandilense:
“Bueno les cuento que hace mas de 4 años que estoy viviendo en México estoy jugando al futbol, como muchos saben estuve jugando al futbol ahi en Tandil desde chiquito, luego pase por Bs. As. y jugué en equipos como Ferro y Racing club de Avellaneda, jugando partidos en primera division, ahora si estoy jugando, estuve jugando en un club de segunda division llamado Veracruz Sporting, y ahora estoy jugando en una liga llamada liga española de fútbol ya hace un año que estoy ahi. Bueno sin más para decir ya que creo que soy una persona a la que mucha gente de Tandil tenia olvidada, gracias por tener esta pagina atte Gastón Harguindeguy - Distrito Federal - México“.

Efectivamente, el ex hombre de La Acadé había estado surcando tierras aztecas y, ya cansado de ver a Chabelo los domingos por la mañana, tiró la plomada, con escasa carnada, en la ciudad que lo había visto nacer.
Increiblemente la treta online dio resultados porque en 2005 se puso la camiseta de Santamarina y en 2006 la de Grupo Universitario, equipos tandilenses del Torneo Argentino B. Allí cumplió su labor con creces e incluso actuó como mediocampista central.
A comienzos de este año, mientras nos enterábamos de su traspaso a Ferroviario de Coronel Dorrego, un nuevo mensaje en la web estremeció el mercado latinoamericano (especialmente la conexión salamín-tequila que él mismo había inaugurado):

“Nombre : GASTON HARGUINDEGUY
Edad : 27
Localidad : DISTRITO FEDERAL
Comentario :HOLA CON QUIEN DEBO DE HABLAR PARA PODER ENCONTRAR Y FORMAR PARTE DE EL GRUPO DE TRABAJO EN LA ZONA DE QUINTANA ROO TENGO EXPERIENCIA EN FUTBOL , ESPERO RESPUESTAS ATTE GATSON HARGUINDEGUY.”

No creemos que los mexicanos sean tan jodidos de no llamarlo por haber escrito mal su nombre. Cualquier ser humano coquetea con la dislexia alguna vez en su vida. Y mucho más en Tandil, donde la gente crece nerviosa al no saber cuál es la verdadera piedra movediza.

efimero


Lucio Orellano


Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)


A no confundir con Luciano Garbellano, aquél taxi boy del caso Spartacus que a esta altura del partido ya se lo podría considerar un baldosero de las causas judiciales y mediáticas de la Argentina. Lo de Orellano fue mucho menos pomposo, aunque también dejó la marca de su apellido a fines de los 90’s.
Nacido en la localidad cordobesa de Luque, se destacó en el club de su pueblo, la Asociación Deportiva y Cultural Luque. Allí aprendió a dar sus primeros pasos y cuando lo vieron suficientemente grande lo llevaron Renato Cesarini, la cantera inagotable de jugadores. Después de 2 años pasó a los Tigres de Monterrey, pero luego de 6 meses en los que le costó adaptarse a la vida mexicana se volvió por tema de papeles. Ahí nomás le surgió una prueba en Racing, a principios de 1998. Y un año más tarde, más precisamente el 21 de marzo de 1999, deslumbraría a varios simpatizantes académicos con 3 goles a Independiente en un partido preliminar. “En ese momento sentí una emoción muy grande. Ya había un clima impresionante. De clásico. La gente gritó los goles como si fuera la Primera. No sé cómo explicarlo. Hacer tres goles en mi primer clásico en Reserva. Imaginate la alegría que todavía tengo. Pero recién tomé conciencia un rato después, cuando mis compañeros me felicitaban“, contó entusiasmado al Diario Olé.
Ese antecedente, más los 13 goles que había marcado en Cuarta, lo colocaban como un delantero a tener en cuenta para el plantel superior. Es más, Gustavo Costas ya le había dado una chance ese mismo año, llevándolo a la pretemporada y haciéndolo debutar en un partido ante Boca por el Torneo de Verano. Claro que esa primera presentación no oficial no fue comparable a la verdadera. Su debut con todas las letras se produjo el 5 de agosto de 1999, en la histórica derrota 7 a 0 de La Academia ante el Palmeiras, por la Copa Mercosur. En esa competición jugó otros 5 encuentros, pero como a todo Racing, le fue muy mal. Para colmo, en el Apertura fue al banco 2 veces pero no pudo ingresar. Las chances de romperla evidentemente se le iban diluyendo.
Con algunos problemas por su pase (su representante, el empresario Gustavo Debeza reconoció que la opción de compra del 70 por ciento se fijó en 200 mil dólares y si Racing quería contar con el atacante debía pagar casi 300 mil), Costas no se ariesgó y a pesar de que le gustaba su juego le dijo que debía buscarse otro club. Recién en 2000 le surgió una chance en el exterior. Se tuvo que ir a Concepción de Chile, equipo que era dirigido por Oscar Garré y que tenía a otros argentinos como Hernán Oviedo, Rubén Rivero y Mario Vargas. Allí estuvo 6 meses pero las cosas no le salieron del todo bien y cuando volvió le comentaron que no lo iban a tener en cuent. Se tuvo que volver con bronca a Avellaneda. Otra vez en Racing, se lamentó por las oportunidades perdidas y con 22 años empezó a hacer el último esfuerzo para dejar de ser juvenil. Claro que no le fue fácil. Una operación de su rodilla izquierda postergó su sueño definitivamente. Al menos su futuro ya no estaría en La Acadé.
Paradojicamente recalaría en el homónimo cordobés. Sí, en 2001 defendió los colores de Racing de Córdoba en el Nacional B. Un año después pasó a Defensa y Justicia (2002) y en Florencio Varela se habrá ganado la amistad de grandes como Ariel Groothuis e históricos como Galleguillo y Agotegaray.
Luego de un tiempo donde anduvo perdido por el Mundo ( jugó en Sportivo Luqueño de Paraguay en 2003 y un año más tarde en Estudiantes de Mérida, Venezuela), en 2005 se incorporó a Almirante Brown, en la Primera B. Su paso fue breve y poco productivo. Encima, 2 días antes de Navidad el DT, Blas Giunta, lo limpió.
Su sitio oficial parece estar estancado en el tiempo y no hay demasiadas novedades que nos acerquen a su estado actual. Quizás esté libre, laburando de otra cosa o rompiéndola en una liga exótica que no pudimos encontrar. Desde acá hacemos fuerza para que Lucio vuelva con todo y, al mejor estilo Garbellano, que se encuentre con Oyarbide.



recuerdo



Juan Manuel Zubeldia (El Pony)


racing



Delantero surgido en Racing que quedó en promesa. Debutó con un gol el 16 de junio de 1999, con Gustavo Costas como técnico, ante Newell’s . En total jugó 10 partidos en Primera.
Pasó a Huracán (TA) e hizo algunos goles, pero no le sirvieron para volver a Avellaneda. Luego, a Villa Mitre, pero con pocas chances ya que fue tapado por varios delanteros. Recientemente había firmado para Candelaria (Misiones) en el Argentino A. Le llegaron ofertas del futbol italiano, pero las rechazó porque le dio la palabra a los misioneros y así se lo retribuyeron. Se lesionó y como no iba a jugar por un tiempo, decidieron rescindirle el contrato ya que no tienen demasiado presupuesto, por lo cual es muy probable que quede “colgado” o firme en algún equipo regional.

* Tal como lo adelantamos,el hermano “del medio” de los Zubeldía (Pablo, el mayor, está en General Belgrano; y Luis, el menor, jugaba en Lanús pero por una lesión se retiró y ahora está trabajando con las inferiores) volvió a sus pagos para incorporarse a All Boys de La Pampa, que compite en un Torneo Provincial.

jugadores


Damián David Pessacq


paso



No es una festividad judía ni nada que se le parezca. Es un jugador de fútbol que se propuso jugar en Primera División y lo logró, aunque esto haya sido lo último que hizo en su efímera carrera.
Volante zurdo iniciado en las divisiones menores de Quilmes, pegó el gran salto cuando pasó a Independiente con edad de Séptima. Alí imaginó que crecería hasta consolidarse pero, después de un año donde prácticamente no jugó, quedó libre y se tomó revancha. Caminó un par de cuadras por Avellaneda y se fue a Racing. En La Acadé vivió por momentos un cuento de hadas. Mientras jugaba con la Cuarta (ese equipo salió campeón con jugadores como Diego Milito, Gustavo Arce, Luciano Sapia, Manuel García y Leo Tambussi) lo subieron a Reserva y con sólo 5 partidos fue promovido al plantel superior. Sin tener ni siquiera un entrenamiento con los consagrados salió a la cancha como titular, en un encuentro ante Belgrano de Córdoba. Eso sucedió en el Clausura 1999, cuando Gustavo Costas le dio una palmada y lo metió en la jaula de los leones junto a otros pibes como Julio Suárez y el uruguayo Gonzalo Rodríguez. Esa noche Racing empató 1 a 1 y Pessacq fue reemplazado por Vicente “robé varios años con un partido contra Chicago” Principiano.
A fines de ese año, el club dejó en libertad de acción a 71 pibes de las inferiores, entre los que se incluían algunos que pintaban más o menos bien como el arquero Kondratzky, Emiliano Yocco y el mismísimo Pessacq. “Se tomó la decisión para que no quedaran tantos chicos en el medio. Él tenía adelante a Bastía, Arce y Nordfors. Volver a amontonar más gente es tapar el camino“, explicó en su momento a Olé, el DT de la Reserva, Juan Barbas.
Quizás ilusionado con la billetera de Daniel Lalín, recaló luego en ese fantasmal proyecto de Racing de Montevideo (2000) que tenía al Coco Reinoso, a Juan Carlos Kopriva y a Pablo Islas como protagonistas.
En Uruguay jamás se volvió a escuchar ese apellido. Acá mucho menos.



efimero


Luciano Sapia



Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)



La foto es elocuente. Ilustra a un hincha tratando de ver el partido con sol de frente como principal enemigo. Podría ser como cualquier otro de los fanáticos que acompaña al equipo de sus amores. Sin embargo, el hombre es cuestión es Luciano Sapia, un fervoroso simpatizante de Racing que se dio el lujo formar parte del plantel de Primera.
Similar al caso de Gustavo Nordfors, este delantero que comenzó a entrenar con los grandes en junio de 2001, vivió de cerca el título obtenido por el equipo de Mostaza Merlo. En el momento de la foto (11 de noviembre, 4 a 4 ante Chicago en cancha de Vélez), venía de ser operado de meniscos, rótula y cartílago de la rodilla derecha. Había hecho las inferiores en el club de Avellaneda (fue parte de la cuarta campeona de 1999, integrada por Leonardo Tambussi, Carlos Arano, Gustavo Arce, Diego Milito y Manuel García, entre otros) y trataba de sentirse parte del conjunto que obtendría la gloria después de 35 años.
Pero más allá de que Racing ganó ese torneo, la historia de Sapia no tuvo final feliz. Luego de la operación no le otorgaron chances de mostrarse y en junio 2002 se alejó de la institución.
En condición de jugador libre, se las ingenió como para ganarse un mango y no quedar en la lona. Se inscribió en el curso “Como iniciar tu negocio” dictado por la Fundación El Futbolista, en Agremaiados. Y lo completó junto a otros 13 jugadores
Googleando su nombre uno puede encontrar a un Luciano Sapia, mánager de la banda metalera Chrisallys.

recuerdo


Gonzalo Gabriel Rodríguez


racing



Ni una foto se dejó sacar. Hubo que recurrir a los archivos televisivos para corroborar un dato que hasta este entonces parecía de fábula. La leyenda decía que Daniel Lalín, histórico aprovechador del nexo argentino-uruguayo promovido por la diferencia de impuestos y los contratos con tinta invisible, trajo a un volante charrúa de dudosa calidad y antecedentes nulos. ¿La intención? Vaya uno a saber. Probarlo en Racing, mostrarlo, venderlo, pasearlo, hacerle probar la yerba La Tranquera. Nunca lo sabremos. Lo cierto es que el pibe Rodríguez superó un período de evaluación (Cappa era el técnico) y quedó en el plantel que afrontó la temporada 1998/99. Aunque nadie lo recuerde, alcanzó a disputar 3 encuentros de manera oficial. Uno de ellos, ante San Lorenzo de Almagro, en la derrota de La Academia por 4 a 0, correspondiente a la útima fecha del Clausura ‘99. Esa tarde también jugó Gastón Harguindeguy y debutó como titular Juan Zubeldía. Desapareció un día de la misma manera en la que apareció, sin decir nada y en las sombras. Un misterio aún envuelve su recuerdo.

jugadores


Luciano Ariel Castillo


paso



Lateral derechó que jugó interrumpidamente durante varios años en la Primera de Racing. Siempre aprovechando los huecos ocasionados por lesiones o suspensiones de sus compañeros, pero casi nunca por la confianza de los técnicos, algo que sin dudas influyó para que se carrera no se haya extendido en los primeros planos.
Nacido en 1978 en la ciudad de Merlo, debutó con la camiseta de La Academia en 1999, cuando la situación económica provocaba malas noticias a diario y la aparición de algunos juveniles era la salida más rápida, aunque no la correcta. De la camada de chicos quemados en esa época sólo Adrián Bastía y en menor medida Maximiliano Estévez (ambos habián debutado en un año antes) pudieron sobrevivir con algo de brillo. El resto se las arregló como pudo. Y Castillo bastante hizo. No sólo integró el plantel del equipo que se consagró campeón en 2001, sino que además disputó 30 encuentros desde su aparición hasta su despedida del club de Avellaneda, a fines de 2003. En una oportunidad, incluso, se dio el lujo de desplazar de su puesto tradicional al Coco Reinoso, que pasó a jugar de 3 en un partido ante Belgrano, donde también actuaron los pibes Principiano, Pessacq, Gonzalo Rodríguez y Julio Suárez.
En marzo de 2004 recaló en Sport Boys de Perú junto al ex Vélez Aníbal Roy González y allí estuvo ganándose el mango. Justo cuando ya se lo empezaba a olvidar por estos pagos, regresó a la Argentina y en 2005 se unió a los jugadores libres del CEFAR. A mediados de este año arregló de palabra para incorporarse a San Martín de Tucumán, pero a último momento se arrepintió y manifestó sus deseos de jugar en cualquier equipo de Buenos Aires. Las razones eran claras: había nacido su hija y quería estar cerca de su familia.
Finalmente, optó por jugar en Cañuelas en la temporada 2006/07 de la Primera C, una categoría que podría quedarle chica teniendo en cuenta sus antecedentes. Pero, como se suele decir, los pingos se ven en la cancha. Y Castillo tendrá que demostrar que sus escaladas por la banda derecha, están pidiendo un regreso a las grandes ligas

efimero


Javier Musa


Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)


Defensor central que también actuó como lateral. Se inició en Racing allá por 1999, cuando la inestabilidad económica que predominaba en La Academia hacía debutar pibes por doquier. No se afianzó y continuó su carrera en el exterior. Portugal lo recibió con los brazos abiertos. Jugó en el Marítimo (2 períodos) y un año en el Leça. No conforme con su experiencia europea, probó mejor suerte en el Suwon Samsung Bluewings de Corea. Allí es titular (usa la camiseta N° 6) y se dio el gran gusto de su vida. En julio de 2004 formó parte del equipo que derrotó al Barcelona 1 a 0, en el primer partido amistoso de la gira asiática que llevo a cabo el conjunto español.

recuerdo


Pablo Javier Cucit


racing


Podría haber sido uno de los tantos habitantes de este sitio que por haber tenido un solo partido en Primera se ganaron un merecido reconocimiento. Sin embargo, la historia de Pablo Cucit tiene un valor agregado difícil de obviar: es primo hermano de Gabriel Batistuta. Ese parentezco le dio oportunidades de mostrarse, claro está. Pero también lo condicionó en el largo camino de la consolidación que nunca pudo alcanzar. Volante zurdo por vocación pero marcador de punta obligación, se topó de un día para el otro con una inmejorable oportunidad en su natal Reconquista. “Un día, en el cumpleaños de una de las hermanas de Gabriel, mi tía me preguntó como andaba en el colegio. Como noté algo raro, le pregunté a mi viejo qué pasaba y me dijo que Gabriel me iba a dar una mano. Creí que era para probarme en Boca, pero resulta que era para ir a Italia. No lo podía creer, ¿sabés cómo estaba?“, declaró años después en la Revista Mística.
A fines de 1996, el Bati le abrió las puertas del imperio que había construído. Bajo su recomendación, lo hizo ingresar a la Fiorentina, donde estuvo entrenándose durante 5 meses. Y no sólo eso, sino que además le dio techo y comida. El caso no pasó desapercibido para la prensa italiana. Al llegar a su primera práctica, Pablo fue rodeado por varios periodistas y por algunos fanáticos que, deslumbrados por el lazo de sangre que unía al pibe con el goleador, llegaron a pedirle fotos y autógrafos como si se tratara de una verdadera estrella.
Su periplo europeo arrancó bien. En el primer partido de entrenamiento entre los titulares y la Primavera (la Reserva), marcó un tanto en la primera pelota que tocó. “Cuando metí el gol, Gabriel dijo ‘Qué golazo hiciste, pero todavía te faltan tres para alcanzarme’. Claro, él ya había metido cuatro y no lo podían parar“, afirmó el defensor.
Tres meses en la casa de su primo y otros dos en la concentración de la Fiore parecían acercarlo al sueño de jugar en el Calcio. Pero la llegada del brasileño nacionalizado belga Luiz Oliveira terminó con su fantasía. A pesar de estar en el plantel de la Primavera, ocupaba plaza de extranjero. Ese aspecto, que en un primer momento no tuvo en cuenta, lo alejó de la institución y lo mató anímicamente.
A su regreso al país se cobijó en Reconquista (donde había jugado en Platense y en Atlético y Tiro), pero pronto lo recuperó el técnico de las inferiores de Ferro, Cacho Giménez, que se lo llevó para Caballito. Se probó y quedó en el Verde pero un problema con Miguel Ángel Tojo, entrenador de la Quarta y la Quinta, le cerró los caminos. Cuando abandonar el fútbol parecía ser la salida, otra vez Giménez le consiguió una prueba en Racing. Aprobó la evaluación futbolística y luego de un tiempo en inferiores pudo lograr lo que anhela cualquier jugador, debutar en Primera. Y se dio de la manera más imprevista: en mayo de 1999 era el capitán de la Reserva cuando se lesionó Hugo Corbalán (en aquél entonces suplente del suspendido Sergio Zanetti) y el pibe tuvo que jugar de movida ante Gimnasia y Esgrima de La Plata gracias al llamado dedsperado de Gustavo Costas, que ni siquiera lo había convocado para entrenar en la semana previa.
Junto a Luciano Castillo, Vicente Principiano, Juan Manuel Zubeldía, Emiliano Yocco y Lucio Orellano, Cucit formó parte de una camada que no triunfó demasiado. A decir verdad, no triunfó nada.
Después de su aporte poco valorado para nuestro fútbol volvió a desperdigar su talento en la liga Reconquistense, defendiendo los colores de Atlético y Tiro. Ahí juega de volante y hace muchos goles. Es que, por esos pagos, mucho no se puede hacer. Si uno nació machito se dedica al fútbol o a la pesca. Y si nació nena, elige el mundo de la realeza, como Carolina Cucit (en la foto, de amarillo), una simpática chica de la zona que participó de la Fiesta del Surubí en 2006 y se coronó como 1° Princesa de los pescadores. ¿Será algo del olvidado Pablito? No sería la primera vez que un pariente lo hace un poquito más famoso.

jugadores


Cristian Centeno


paso


Volante ofensivo, que de creativo tenía poco y nada. Jamás le dio el cuero como para llevar un equipo al hombro. Razón por la cuál siempre jugó como cuarto o quinto volante, acompañando al verdadero Nº 10.

Se inició en Gimnasia y Esgrima de Mendoza, en la liga local, y luego en los torneos regionales. Allí estaba bien conceptuado. Pero optó por ser cola de león en el fútbol grande. Dejó el protagonismo que tenía en su provincia para lucharla en Racing. Allí llegó a mediados de la década pasada y debutó en 1996.

El club de Avellaneda le dio todo. Varios partidos como titular, e incluso la chance de disputar Copa Libertadores. Pero no rindió a la altura de los acontecimientos. En total, jugó 29 partidos y marcó 2 goles. Su salida de la institución estuvo envuelta por situaciones polémicas y hasta desopilantes.

En medio de la crisis institucional desatada en 1999, Racing inició un largo camino con vericuetos judiciales para tratar de saldar sus deudas poniendo en juego su patrimonio. Una de las salidas fue desprenderse de los jugadores que no eran tenidos en cuenta a cambio de pocos billetes. En 2000 la situación llegó al límite. El club presentó un edicto con una lista de 14 futbolistas que salían a remate a cambio de poco dinero.

En esa nómina estaban otros baldoseros como Alexis García, David Pilón, Lino Arce y…Cristian Centeno!

El tiempo para presentar una oferta por todo ese lote de jugadores vencía el 27 de junio de 2000 a las 12:30 hs. Luego del horario pactado, el precio de los jugadores pasaba a no tener base y los interesados podían ofertar cualquier cosa en el termino de una hora (el horario para presentarse vencía 13:30)
Resulta que el empresario Hugo Issa (Licenciado en baldoseros- recordar caso Badajoz) mandó a dos emisarios para que compren a Centeno por 4 mil pesos, pero éstos se entretuvieron en el camino y llegaron al lugar 10 minutos más tarde (13:40 hs).
El volante mendocino y otros 13 jugadores fueron dejados en libertad de accion (aunque a algunos se les renovó el contrato).

La cuestión es que por pocos minutos el destino de Cristian Centeno cambió rotundamente. Tuvo que buscarse otro club.

Cayó en Independiente Rivadavia, tentado por la posibilidad de jugar nuevamente en Mendoza. Estuvo una temporada y no pasó demasiado.
Al año siguiente comenzó a probarse camisetas por doquier.

Jugó en Ferrocarril Midland y luego se fue al Saprissa de Costa Rica. En el interín se dio el lujo de vestir los colores de sus amores. Jugó en Huracán Las Heras de Mendoza, por el pancho y la coca. Aunque reconoció que lo cagaron con la poca guita que le habían prometido.


efimero


Edgardo José La Fata


Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)


Hay casos fantasmales dentro de la baldosa y del fútbol argentino. Este es uno. Pero además de fantasmal es emblemático y representa en sí mismo el espíritu de este sitio.
Desde ya el protagonista, nacido el 13 de enero de 1967 en lugar desconocido, llegó con destino bien definido. Con ese apellido tan sonoro, musical y explosivo no podía no figurar en estas líneas. Le iba a ayudar a trazar una carrera bien alejada a la intrascendencia de los Pérez, Martínez o Rodríguez. Ahora bien, ese es nuestro dilema, su carrera.

Bien escueto es lo que se puede saber sobre su biografía. Podemos agregar que su debut fue con la camiseta de Boca Juniors, en pleno Torneo 1985/1986, aquel donde el River del Bambino Veira arrasaba con todo. Es decir que, gracias a esto, sabemos que La Fata es contemporáneo de Giachello, Bordet, Fornés, Di Natale, Sisca, Matabós, el eterno 12 Sergio Genaro y demás glorias.

Vio la acción el 13 de octubre de 1985 cuando el Xeneize, tercero en la tabla, visitó en cancha de Ferro a un Argentinos que guardaba titulares para jugar las instancias finales de la Libertadores. No obstante, los suplentes del Bicho ganaron 1 a 0. El destino tenía pronta revancha (¿?) para nuestro héroe. Alfredo Di Stéfano persistió y volvió a tirarle una camiseta titular, dándole la chance de jugar el recordado superclásico donde Ruggeri casi es operado de amigdalitis por Passucci. Y la fecha siguiente jugó otra vez, en un pálido 2 a 2 en la Bombonera entre los auriazules y Chaca.

En la temporada que nos ocupa no volvió a jugar, solo a la siguiente Mario Nicasio Zanabria le dio algunos minutos en varios partidos, y César Luis Menotti lo llevó a la pretemporada de 1987, pero tras jugar bizarros partidos de verano contra el Colonia alemán y el Spartak de Moscú, le puso fin a su ciclo en Boca.

Aquí empieza el primer ciclo incierto de la vida de nuestro prócer. Hay quienes juran que pasó por Belgrano de Córdoba, otros creen tener datos precisos sobre que estuvo en Chaco For Ever. Más allá afirman y dicen tener pruebas sobre su paso por San Miguel. Todo misterio desde nuestra sabia ignorancia.

Recién se cruza con el fútbol rentado allá por agosto de 1989. Racing, dirigido por Pedro Marchetta, iniciaba su enésima ilusión y la gente copaba la cancha en pos del primer triunfo, como locales ante Talleres de Córdoba. El misterio era quien iba a llevar la 10 del nuevo equipo y ahí estuvo él, si señor, nuestro ancho de espadas. Cuentan aquellos que vieron el 0 a 0 ante la T, que no se cansaron de putearlo. La prédica llegó a oídos de Marchetta, ya que rápidamente lo borró de entre los 16 y nunca volvió a saberse nada de él. Igual quién le saca el orgullo de haber compartido picaditos de práctica con Zambrini, Andrada, Vanemerak y el colombiano John Edison Castaño.

Y aquí empieza el segundo y final ciclo incierto de la vida de nuestro prócer Hay quienes juran que pasó por Belgrano de Córdoba, otros creen tener datos precisos sobre que estuvo en Chaco For Ever. Más allá afirman y dicen tener pruebas sobre su paso por San Miguel. Todo misterio desde nuestra sabia ignorancia.

Y no es un afán reiterativo, es que ni siquiera sabemos si todo esto fue en el interín de sus dos pasos por Primera, o después de jugar en Racing. No hay videos, no hay recortes, no hay nada. Debe ser el post menos completo de la historia de la baldosa, pero para eso están ustedes, para llenarlo, o no?

recuerdo


John Edison Castaño



racing



El contorno de su figura aún pulula imaginariamente en el microclima del Cilindro de Avellaneda. Como el fantasma de Rubén Paz o el de Ezra Sued, se da una vuelta todos los fines de semana para acompañar a su ex equipo. Aunque, a diferencia de los otros ídolos, para entrar a la cancha debe pagar entrada como cualquier mortal. Y las razones son evidentes.
De la camada de Tréllez e Higuita, el colombiano Castaño llegó a Racing en 1989, como una promesa del fútbol cafetero que buscaba la consagración definitiva. Había surgido con luz propia en el Sudamericano sub-19 de 1985, en Paraguay. Según cuentan, tenía una habilidad extrema, de un valor incalculable. Gambeteaba como ninguno y poseía un futuro enorme. Pero a ese incipiente talento no le agregó disciplina y profesionalismo, dos factores fundamentales para triunfar a lo grande.
Transformado en mito y leyenda viviente del jugador frustrado, paradigma de la esperanza nunca concretada, tuvo un descenso rápido y continuo que lo llevó al ocaso futbolístico.
En su país jugó para el América de Cali, Independiente Santa Fe, Once Caldas, Deportivo Cali, Nacional y Deportes Quindío. En todos insinuó pero en ninguno explotó.
En la Argentina dejó el triste record de 11 presencias y ninguna flor con la camiseta de Racing (1989-90). Le tocó jugar en la época post-Supercopa ‘88, en un conjunto al que ya se le había pasado el cuarto de hora.
Culminó su carrera en el modesto Atlético Huila . Algunos aseguran que todavía su técnica no ha sido igualada. Habrá que creer.

jugadores


José María Zambrini


paso



No se trata de la leyenda del jinete sin cabeza, aunque su caso tiene ribetes oscuros y está signado por la mala fortuna. Por eso no es casual que en la foto haya aparecido con su rostro parcialmente fuera de escena. Forma parte de la mala leche que lo persiguió siempre. Al menos eso intuímos gracias a sus contadas apariciones mediáticas.
La imagen en cuestión fue tomada el 26 de marzo de 1989, en un clásico entre River y Racing que terminó de forma accidentada a raíz de la intervención de un particular que nada tenía que hacer dentro del campo de juego. Zambrini, suplente en aquel encuentro, miraba con asombro la gresca generalizada.
Había llegado a La Academia desde Cerés, localidad de la Provincia de Santa Fe, y haciendo fuerza desde las inferiores se transformó con sacrificio en una alternativa para el ataque. Sin embargo, en 3 años tuvo escaso rodaje. Sólo disputó 13 encuentros y marcó un gol con la camiseta albiceleste, para desaparecer por completo. O casi.
Su última incursión en las páginas de un diario lo tuvo como protagonista de un hecho trágico que nos conmovió.
En diciembre del año pasado, el ex jugador, completamente olvidado por los futboleros y convertido en colectivero de la ciudad de Rosario, perdió su hogar y todas sus pertenencias en un abrir y cerrar de ojos.
José almorzaba con su familia en lo de su tío cuando le avisaron que su propia casa, una prefabricada de 3 ambientes, se estaba incendiando a pocos metros.
Inmediatamante el fuego se apoderó de todo y la impotencia se hizo presente. “No pudimos hacer nada. Cuando nos dimos cuenta esto era un desastre. No nos podíamos acercar. Ahora nos quedamos sólo con la ropa puesta“, declaró Zambrini.
Tres dotaciones de bomberos trabajaron en el siniestro porque las llamas se propagaron rápidamente a dos casas linderas, provocando algunos daños que sumaron depresión al paisaje.
Para colmo, José había recibido pocos días antes a familiares que estaban en la ciudad para hacer una consulta médica. El incendio significó también la pérdida de toda la documentación, estudios y hasta medicamentos recetados para un tratamiento prolongado.
Lo último que supimos es que mientras Zambrini removía los restos para rescatar algún valor personal, los vecinos se comprometían en ayudarlo para que pudiese rearmar su vida. A más de nueve meses de lo ocurrido, esperamos que haya tenido mejor suerte y que de a poco empiece a recuperar, aunque sea, un poco de lo tanto que perdió . Ojalá sea el mismo que participa para el equipo Tornado en el torneo de veteranos del Club Fisherton. Sería un indicio de su mejoría. Desde acá le mandamos un aguante y le dedicamos este sentido homenaje

efimero


Fernando Darío Larrosa Mariño



Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)



La política adquisitiva y kamikaze da Daniel Lalín hizo que, en la segunda mitad de 1998, llegaran infinidad de jugadores al Racing Club de Avellaneda. Algunos, como Angel Matute Morales y Diego Latorre, otorgaron muestras de su categoría, dándole la razón al pelado empresario. Otros, como Gonzalo Gaitán, Hernán Florentín y el homenajeado de hoy, pasaron desapercibidos y por lo tanto, merecen su espacio en este sitio.

Zaguero sin demasiadas referencias, llegó desde Uruguay junto a sus compatriotas Gonzalo Rodríguez y Marcelo Larrosa. Los tres actuaban en el Racing montevideano y recalaron en el conjunto de Angel Cappa con la intención de probar suerte en el fútbol argentino.

De entrada tuvieron fortuna porque viajaron con el plantel a Concordia, donde La Academia hizo la pretemporada. Pero la abundancia de nombres de todo tipo hizo difícil la supervivencia y a Fernando Larrosa no le dio el cuero para vestir la camiseta adidas de rayas finitas en forma oficial.

Regresó al Racing charrúa para terminar su primer ciclo (1996-2000) y luego de jugar en Cerro y en el Greenville Lions de Estados Unidos, volvió a los Cerveceros de Montevideo (2007/08) para completar su insignificante trayectoria

recuerdo


Los Gaitán

Andrés Ernesto Gaitán


racing


Lateral derecho que pasó por un sinfín de clubes sin rendir de acuerdo a lo esperado. Irrumpió en la Primera de Belgrano de Córdoba en la temporada 1994-95, donde llegó a jugar 14 encuentros. Esa primera experiencia le permitió hacerse un lugar en la elite de nuestro fútbol y, crease o no, lo defendió con uñas y dientes durante varios años. Disputó 13 partidos en San Lorenzo durante 1995 y 1996. Después, le dieron ganas de jugar en Huracán. Pero, vivo como pocos, eludió las posibles puteadas y en lugar de irse al de Parque Patricios se fue al de Corrientes. En ese conjuto disputó 28 cotejos de la temporada 1996-97 e incluso se anotó en el marcador por primera y única vez. Lo curioso es que en el club correntino coincidió con Gonzalo Gaitán, la otra parte de esta hermosa historia. Juntos vivieron de las buenas y de las malas, pero lo más importante es que mantuvieron la relación sin temor a perder la personalidad. Salvo el entorno íntimo, los demás seguidores del fútbol local (que suelen prestarle poca atención a los equipos del interior) se acostumbraron a confundirlos. Nadie los distinguía a simple vista y futbolísticamente tenían un patrón común: parecía que jugaban bien pero sólo se quedaban en promesas.
Tal fue la falta de identificación que, por las dudas, Racing reclutó a los dos. Aunque fue de a poco. Primero contrató al defensor y después al volante. Los dirigentes de turno no querían comerse el garrón de pifiarle y comprar al malo, está claro.
Andrés aprovechó la continuidad que había logrado y formó parte activamente del ciclo de Ángel Cappa como DT de La Academia, en 1998. Con la camiseta albiceleste completó 31 partidos por torneos locales y un par por la Copa Mercosur. Se despidió de Avellaneda con mucho menos guita de la prometida (de hecho intimó al club años después junto a otros ex compañeros) y el recuerdo de sus últimos partidos, integrando una linea de 4 defensores con Musa, Garaycochea y Luciano Castillo.
En 2000 se fue a Tempeley para tomar envión pero ni siquiera pudo usar una camiseta de esa marca, porque siguió en el ascenso pero con los colores de El Porvenir y Defensa y Justicia. En el Halcón de Varela supo jugar, en la temporada 2002/03, con Sergio Bustos, Federico Arcamone y Lucho Mazzina.

jugadores


paso


Gonzalo Daniel Gaitán

Necochense, típica nota del diario local cuando vuelve a vacacionar durante el verano. Genio y figura de la playa del suave declive, edificó una carrera como volante derecho que le permitió ser tenido en cuenta por varios equipos importantes. Surgió en Rivadavia de su ciudad y luego pegó el salto cuando debutó en la Primera de Estudiantes de La Plata, en 1993. En dos años jugó 26 partidos y convirtió 2 goles. Después, reaparecería con los colores de Huracán Corrientes (1996-97, 33 encuentros y 3 tantos), donde jugaría por primera vez junto al mencionado Andrés Gaitán.
No contento con esa coincidencia, antes de seguirlo a su tocayo por la ruta que va a Avellaneda se desvió hacia Rosario y se sumó a Central, donde compartió plantel con el Chueco Walter Gaitán. Lo hizo de jodido nomás, para crearle más confusión a la gente. Cuando se cansó del chiste (28 encuentros y 2 tantos en la temporada 1997-98) se incorporó a Racing (1998-99). Y allí, una vez más con Andrés, pudo disputar 7 partidos por el torneo local, en el que incluso anotó un gol.
Tuvo la mala leche de romperse los ligamentos de la rodilla izquierda en un amistoso ante El Porvenir, en febrero de 1999 y estuvo parado varios meses. En 2000 se recuperó pero no pudo asomar la cabeza en La Academia. Si lo pudo hacer en Chacarita, donde jugó un año con grandes como el Coyo Almandoz, el Negro Gamboa, Karim Adippe y el Pelado Furios.
En la temporada 2001/2002 se fue al Fortuna Köln de Alemania. Pero no le duró mucho la etapa germana. En 2002 regresó a la Argentina y se probó en Banfield, pero al técnico Luis Garisto no lo convenció lo suficiente y en agosto de ese mismo año fichó para el Xerez de España, donde fue dirigido por el alemán Bernd Schuster.
Inexplicablemente, cuando su carrera parecía acabada, llegó al Racing de Cappa, como en 1998, pero en la versión 2003. Y la experiencia fue frustrante porque jugó muy poco (sólo actuó como titular ante Independiente y peleaba el puesto con Andrés Orozco y Jhon Galliquio) y encima le quedaron debiendo plata. De hecho reclamó mediante Futbolistas Argentinos Agremiados y pidió la inhibición. “Yo fui con los papeles, entregué todo en Agremiados y ahora el tema está en sus manos. No lo hago por capricho, necesito cobrar lo que me deben, por eso firmé un contrato. Y no me cumplieron. No pido nada extraño, sólo quiero cobrar“, explicó el volante.
En la 2004/05 se fue a Defensores de Belgrano para hacer una buena campaña en la B Nacional. Pero la taba se le dio vuelta y terminó descendiendo luego de perder por penales (marró el suyo) ante Chacarita, en un memorable encuentro donde Jorge Vivaldo fue figura.
La última temporada la jugó con los colores de Defensa y Justicia, como alguna vez lo hizo su compadre del fútbol, Andrés Gaitán.

efimero


Fabio Miguel Giménez


Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)


Arrancó muy joven en primera. A los 16 años ya se codeaba con los más grandes y después de pasar por Argentinos Juniors (1986-1988) y Chacarita (1988-1989) llegó con todos los sueños a Racing Club de Avellaneda (1990-1991). Sin embargo las “luces y los flashes” encandilaron al talentoso jugador. Pasó al Deportes Tolima (1991-1992) e inclusive logró el ascenso con All Boys en la temporada 1992-1993 pero todo comenzó a caerse. La cocaína y el alcohol comenzaron a destruirlo vertiginosamente. “Jugando para Racing en 1990 le ganamos a Lanús 4 a 1. Yo hice dos goles, uno de tiro libre. Al día siguiente salí en la tapa de todos los diarios. No te podés imaginar cuántos se me acercaron para hacerse los amigotes. Y después, al otro año, con la llegada de Roberto Perfumo, no volví a jugar en el club. Y ahí no se me acercó ni el loro, salvo mi familia. La moraleja es la siguiente: Dios es fiel en todo momento. Está en uno acercarse a él”.
Esa vorágine en la que se transformó su vida tuvo un freno trascendental cuando se refugió en la religión. Sus días dejaron de ser grises para comenzar otra vez, pero las puertas de la elite estaban prácticamente cerradas. Debió buscar nuevos horizontes y ahí si, comenzó a baldosear de lo lindo. Fue pasando por Rampla Juniors de Uruguay (1993-1994) donde fue considerado uno de los mejores jugadores al igual que Bengoechea y Otero, Colón de Santa Fé (1994-1995) donde ascendió a la A y terminó por entregarse al Señor gracias a Jorge Vivaldo, Talleres de Remedios de Escalada, San Martín de Mendoza, Atlanta y Racing de Montevideo (1997). En 1998 se le dio la chance de volver a la Academia. Cumplió un sueño, aunque no jugó mucho. Es más, pasó por el equipo de fútbol de salón y luego continuó deambulando. Pasó nuevamente por el Rampla Juniors, Dallas Burns de EEUU (2000), Paysandú Bella Vista (2001), Oriente Petrolero y Aurora de Bolivia (2005).
Tuvo su momento de desgracia y se recuperó, eso lo pinta como un hombre fuerte y con huevo. Pero de aquella promesa poco quedó.

recuerdo


Luis Horacio Larrachado


racing


Prometedor puntero de las inferiores de Racing Club que no supo afianzarse en la Primera División por varios motivos. Uno de ellos, sin dudas, fue la situación deportiva e institucional de La Academia, factor que se ha reiterado en los últimos tiempos, al punto de transformarse en la excusa más fácil, y también más creíble, para cualquier estrella no consumada del cuadro de Avellaneda.

Otra causa de su no consagración fue la nula eficacia a la hora de convertir. Entre 1982 y 1983 disputó 31 encuentros y no hizo goles. Aunque vale aclarar que su función era la de desbordar, por izquierda o por derecha, para centrear una buena bocha al 9 de turno. Su última función en Primera A fue triste, ya que fue titular en el último partido de un Racing ya descendido que no pudo hacerle frente al Independiente que ganó 2 a 0 y se consagró campeón.

En 1984, según señala el blog Historia del Fútbol Marplatense, se fue a San Lorenzo de la Ciudad Feliz, junto a Juan Carlos Zubczuck, Marcos Leiva y Roberto Scalise, y compartió el plantel con un catamarqueño llamado Yasushi Kawakami. No, mentira, era japonés.

Un año más tarde recaló en El Porvenir y no sería su último conjunto de la segunda categoría, porque en la temporada 1990/91 vistió los colores de Defensa y Justicia. Para decorar su trayectoria, añadió instituciones de Costa Rica y Guatemala.

En ese último país, además de haber actuado en el Xelajú, años más tarde volvió a dar la nota cuando vendió un poco de humo mientras representaba al ignoto futbolista Eddy Recinos: “En este momento estoy realizando un trabajo especial en el campeonato Mundial Sub 20, por lo que al concluir me pondré en contacto con la dirigencia de Municipal, para analizar las posibilidades que existen. La idea es traerlo a préstamo para mostrarlo en la Argentina y, luego, de acuerdo con el rendimiento que muestre, tratar de ubicarlo en otro lugar, porque en la empresa que trabajo nos interesamos en llevar jugadores a Europa“. Las declaraciones fueron realizadas en el 2001. ¿Alguien tiene noticias?


jugadores


Edison Eliezer Torres Martínez


paso


Defensor paraguayo, pero con nombre de pila extremadamente ecuatoriano que intentó ganarse la vida en el fútbol argentino, sin suceso alguno. Nacido en la localidad de Encarnación, no tardó mucho tiempo en darse cuenta que quería ser un jugador profesional y dejó el club Nueva Estrella para probar suerte en Buenos Aires.

Así fue que cruzó la frontera para sumarse a las inferiores de Los Andes, y un año más tarde, con edad de sexta división fichó con Racing Club. Actuando como volante por derecha o zaguero central, según la ocasión, en las juveniles de la Academia, se fue ganando la consideración de los técnicos hasta que Ángel Cappa lo subió al plantel profesional a mediados de 2003.

Es más, estuvo a punto de debutar en el Apertura de aquel año, ante Rosario Central, porque Jhon Galliquio debía jugar un partido con su selección y recién volvería sobre la hora del encuentro. Finalmente, el peruano llegó a tiempo para ser titular y el lugar en el banco de suplente fue ocupado por otro baldosero, Carlos Ramos.

En el verano de 2004, el conjunto de Avellaneda venció a Boca Juniors por 1 a 0 con gol de Rimoldi y el Pato Fillol mandó a la cancha a varios pibes para verlos en acción. Así fue que ese día ingresaron Juan Manuel Barrientos, Leonardo Baroni y el paraguayo en cuestión, que reemplazó a Gastón Casas a los 32 minutos de la segunda etapa.

Como si esto fuera poco, Torres Martínez se sacaría las ganas de comer banco en la primera fecha del Clausura 2004, en el Cilindro, ante Colón de Santa Fe, sentando al lado de Fillol y acompañando a Gastón Pezzuti, Lucas Rimoldi, Vicente Principiano y Gastón Casas.

Hasta acá nos aguantamos las ganas de hacer chistes con Thomas Alva Edison, pero la situación ya se hace insostenible. Desde mediados de 2004 la carrera de Edison Torres Martínez entró en un pozo ciego.

Intentó enchufarse en Guaraní, pero lo devolvieron rápido. Volvió a Avellaneda a mediados de 2005 y quedó libre a la par de Cristian Pereyra, Luis Rueda, Juan Manuel Barrientos, Carlos Ramos, Néstor Ruiz, Ezequiel Ceballos, Manuel García y Nahuel Roda. Reapareció en 2006 defendiendo los colores del Universal paraguayo, y continuó apagándose de a poco.

En 2007 se fue a Uruguay, para tratar de salir a la luz con la divisa de Tacuarembó. Y estuvo cerca, cuando se enfrentó al ex Banfield Héctor Ignacio La Luz por aquel entonces en Nacional de Montevideo.

A comienzos de este año, intentaron sacarlo del foco, y lo mandaron al Deportivo Pereira de Colombia, pero no aguantó demasiado, seis meses más tarde estaba de vuelta en tierra charrúa jugando para Tacuarembó.

No hay caso, por más que intente prenderse en todas, la carrera de este Edison, paraguayo y con pocas luces, alumbra menos que una lamparita de 25 watts.

efimero


Jhon Christian Galliquio Castro (Tyson)


Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)


Extravagante en demasía, supo disimular muy bien su características bizarras para encausar su carrera en los rieles de las más absoluta normalidad. Nunca fue un futbolista destacado, aunque por momentos en Avellaneda creyeron que tenía condiciones de crack.
Nacido en la localidad peruana de Pisco en 1979, ya desde pequeño empezó a baldosear. Su padres lo anotaron en el registro civil bajo el nombre de “Jhon” y no “John” como se lo conoció luego. Por esa razón es que se lo registra en los medios con ambas identidades.
Igualmente él no se hizo demasiados problemas porque su aspecto de boxeador le valió el mote de Tyson.
Con ese escalofriante apodo salió a la cancha para comerse crudo al que se le pusiera por delante. Lateral derecho aunque también defensor central, debutó a fines del siglo pasado en Universitario (2000/2001, 2002, 2004/2005 y 2007) y allí regresó cada una de las veces que fracasó en otro equipo. Su pasantía de cabotaje en Deportivo San Martin de Porres (2006) provocó poco ruido. Ni hablar de su efímero paso por el Cruz Azul de México en el primer semestre de 2003.
Ese mismo año conoció la fama. No sólo disputó las Eliminatorias Sudamericanas con su Selección sino que además jugó en la Argentina, defendiendo la camiseta de Racing.
Recaló en nuestro país para el Apertura ‘03 gracias al pedido del DT de La Academia, Ángel Cappa, que había declarado “para ser campeón hay que partir de una buena defensa“. Todavía se desconoce si el amigo de Valdano hacía referencia a otro equipo.
Racing no salió campeón, por supuesto, pero al menos el hombre de Perú robó varios aplausos en sus primeras presentaciones. Añorando épocas de laterales dúctiles con el balón, los hinchas que concurrían al Cilindro se emocionaron con algunas fintas tribuneras de Tyson y no dudaron en ovacionarlo irónicamente. El clásico “Y ya lo ve, y ya lo ve, es el hermano de Pelé” sonó durante algunas fechas.
La campaña no ayudó para que Galliquio fuese ídolo, claro. El desempeño del conjunto albiceleste fue malo y la llegada del Pato Fillol a la dirección técnica le cerró definitivamente la puertas. Individualmente había mostrado conceptos interesantes al principio pero su nivel cayó notablemente gracias a los viajes que hacía para jugar en la Selección y a una lesión que lo alejó un par de jornadas. Reflexivo, se fue casi lagrimeando: “Yo no tuve errores solamente acá en Argentina. Los cometí en todos los equipos que jugué . Un futbolista se equivoca y lo observan millones de personas. No me bajonean los errores. Yo sé cuando juego bien, cuando lo hago mal o regular. No me hace falta ver los diarios para confirmar lo que pienso“.
A comienzos de 2004 regresó a su tierra. Allí volvió a ser un futbolista del montón que cobró notoriedad por su fama de golpeador (según el Diario el Bocón y la Revista Magaly, le pegaba a su mujer). A comienzos de 2007, para meter un poco de presión tiró una bomba de humo y arregló un buen contrato con su querido Universitario.

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Carlos Alberto Ramos (El Negro)


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Cumplió el sueño de varios nostálgicos del fútbol noventoso: jugar en Mandiyú. Y aunque por cuestiones generacionales no lo hizo en el mítico equipo de Manuel Rivero, Roberto Ulrico Muller, Ramón Andrés Escobar, Lino Billordo, Pablo Suárez, Sergio Umpiérrez, Roberto Lugo y Julio César Marinilli, al menos se puso la casaca del aggiornado conjunto algodonero, con nueva denominación y la presencia del interminable Mario Obregón en Boca Unidos, el histórico rival.
Iniciado en Racing, asomó como un veloz lateral derecho con gusto por la proyección, algo que en el caótico plantel académico de fin de siglo alcanzaba y sobraba. Por esa razón la dupla López-Cavallero lo largó a la cancha el 19 de noviembre de 2000, ante el River de Saviola y Ortega.
Recibió su premio cuando integró el plantel que se consagró campeón del Torneo Apertura 2001 (no jugó ni un minuto) de la Mano de Mostaza Merlo, pero recién comenzó a tener chances de tapar huecos con otros entrenadores como Osvaldo Ardiles, Angel Cappa y el Pato Fillol. Siempre tuvo por delante a otros laterales (Vitali, Galliquio, Orozco) que habían costado dinero y por lo tanto había que justificar su contratación. Así y todo superó la decena de partidos con la casaca albiceleste y se dio el lujo de participar, en 2002, de la recordada remontada que terminó con una victoria por 4 a 3, en la Bombonera, con una destacada actuación de Bastía y Mariano González.
En septiembre de 2004 pasó a Textil Mandiyú en condición de prestado, y se encontró con un viejo conocido de las inferiores como Juan Manuel Barrientos. Ni bien pisó Corrientes tiró un poco demagogia para asegurarse unos añitos de tranquilidad.”Es un equipo grande. Yo recuerdo cuando era chico y Mandiyú jugaba en Primera. Uno de mis objetivos es que el equipo vuelva a ser lo que era antes“, declaró Lito, como también lo apodan al viejo y querido Negro Ramos.


jugadores



paso


efimero


http://enunabaldosa.com/


Dedico este post a todos los hinchas de RACING,y muy especialmente a....


Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)

recuerdo

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jugadores

paso




efimero



Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)






recuerdo



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15 comentarios - Racing:Te acordás de....?? (2ª parte)

matiasacademico
habia un monton que ni me acordaba, buen post +10
davidakd
buen post!!

aunque las barras separadoras me matan la vista a esta hora jajaaa
johnyduermo
che no me podes agregar a los de racing ?
navuel
que grande galliquio , que jugador por favor !!!!!!!!!!!!!
FerGilmour
mauritoo0 dijo:te acordas de....
QE TE MANDAMOS A LA B HIJO BOBO?
JAJAJAJJAJAJA


Sos de Gimnasia?


Me llevo el recuerdo de Ragg, Gonzalo Gaitán y el negro Galliquio, que era mucho menos malo que otros que no figuran
Abrazo!
fedepitolargo
“Y ya lo ve, y ya lo ve, es el hermano de Pelé”

jajaja me acuerdo cuando le cantamos eso al negro galliquio! Qué horrible que era!
Porreca
estos recuerdos si que hacen llorar paso
Chichoo69
gracias por avisar! te dejo 5
ruper101
Por dios que nombres!!! Me acuerdo de Carlos Alberto Ramos, que jugo con riBer y al rato lo sacan por que le faltaba el aire.-
Jhon Christian Galliquio que empezo jugando como Perfumo, siguio como Costas y termino como yo mamado!!
ruper101
El brasilero Ademir!!! Matozas el uruguayo qu vino de San Lorenzo, Los dos paraguayos Torres, Carlos y Felix, Lanzidei que vino de Central...DIOS!!!
aguijon2001
Muy bueno, y de Capurro vino de Ecuador con 40 años, Lucio Orellano, Guillermo Tambussi.
juanitoracing7
ayudaaaaaaaaaa , quien uso la camiseta numero 13 por el año 98 con adidas ? porfavorr