Buenas aca les traigo informacion sobre para mi gusto el mejor equipo de argentina, por mas que por estos momentos no la este pasando muy bien, sigue siendo un grande, espero que les guste, disfrutenlo!! y comentennnn!!!


River Pura Pasion, Si Sos de River Entra Aca!

Historia


Comienzos de siglo, junto al Riachuelo. Por entonces dos cuadros discutían supremacías futboleras en la zona: La Rosales (en homenaje a una heroica corbeta), instaló su canchita en un predio irregular de las carboneras Wilson y le ganó su primer partido a Estrella Polar de Parque Patricios.
En tanto, en la casa de mister Jacobs, subgerente de las mismas carboneras, todos los domingos por la tarde se reunían familiares y estudiantes amigos del inglés. Un día apareció una pelota, jugaron un rato largo y al final surgió la idea: ¿Y si formamos un club?
Era un 30 de agosto por lo que se eligió Santa Rosa.
Los rivales cada vez eran más duros y de ahí nació la idea de fusionarse que se concretó el 25 de mayo de 1901.
Tras varias idas y venidas se eligió River Plate como nombre ya que mientras se construía el dique 3, Martínez había visto a unos marineros dejar de lado unos gigantescos cajones ( lo que llevaban adentro era un misterio para todos) y ponerse a jugar a la pelota en momentos libres. A Martínez le llamó la atención la inscripción que figuraba en esos cajones: "The River Plate".


La primera cancha se levanto del lado este de la Dársena Sud. Allí comenzó a jugar el primer equipo del club: Moltedo, Ratto, Cevallos, Peralta, Carrega, Bard (el presidente), Kitzler, Martínez, Flores, Zanni y Messina.


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Nace el más grande


El 25 de mayo de 1901 se fundó River Plate.

En Buenos Aires, a veinticinco días del mes de mayo del año mil novecientos uno, con asistencia de los señores Enrique Salvarezza, Enrique Balza, Leopoldo Bard, José Pita, Livio Ratto, Juan Bonino, Abelardo Ceballos y Luis Jarrico en representación del club Santa Rosa y Bernardo Messina, Enrique Zanni, Carlos Antelo, Pedro Martinez, Alberto Flores, Pedro Pellerano y Enrique Somaruga, en representación del club Atlético La Rosales, ambos con asiento en la Capital, se realiza una Asamblea con el objeto de discutir y propiciar la fusión de los club ya nombrados; al efecto se nombra por mayoría de votos, Presidente de la misma al señor Enrique Salvarezza y secretario al señor Bernardo Messina.

Después de un largo cambio de ideas el señor Livio Ratto opina que siendo uniforme la idea de fusión, y salvados los inconvenientes económicos, sólo resta votar un nombre que ha de ser el que usarán en el futuro los clubes fusionados; al efecto propone la denominación de club Atlético Forward.
El señor Pedro Martinez propone a su vez, otra denominación para la futura entidad y pide que se voten, la propuesta por el señor Ratto y la de club Atlético River Plate que él propone. El señor Presidente pone a votación la moción del señor Livio Ratto y es rechazada, quedando por lo tanto la del señor Pedro Martinez. Dice el señor Presidente: Desde este momento queda fundado el club Atlético River Plate, propongo pues, el nombramiento de los socios que han de formar la Comisión Directiva encargada de dirigir los destinos de la nueva institución. Se procede a la votación, resultando la Comisión formada por los siguientes socios cuya nómina lee el señor Presidente Salvarezza:
Presidente, Sr. Leopoldo Bard; Vice-Presidente, Sr. Albeto Flores; Secretario, Sr. Bernardo Messina; Pro-Secretario, Sr. Enrique Balza; Tesorero, Sr. Enrique Salvarezza; Pro-tesorero, Sr. Jorge Bonino; Vocales Titulares, Señores José Pita, Enrique Zanni, Pedro Martínez, Eduardo Rolón, Carlos Antelo y Livio Ratto.

Queda confirmado como terreno oficial para campos de ejercicios físicos del club, el que actualmente ocupa el Club Atlético La Rosales en la Dársena Sud, cabecera Este. Queda citada la nueva Junta Directiva para la próxima reunión a realizarse el día cinco de junio del corriente año a fin de organizar la administración, confeccionar reglamentos y formar teams de jugadores que representarán al club.


Historia del Monumetal


River Plateenzoel mas grande
Allá por 1934, River ya levaba 33 años de vida. Ya había obtenido un título amateur y otro en el profesionalismo. Ya era identificado como los millonarios por sus espectaculares contrataciones. Ya era presidente Liberti, el primero de sus cuatro períodos. Ya la cancha de Alvear y tagle quedaba chica para semejante fervor popular.

El 31 de octubre de 1934 se firmó el boleto de compra de los terrenos (83.950 metros cuadrados, 35.000 de ellos cedidos por la Municipalidad, donde se iba a levantar el nuevo estadio en Núñez. Como por allí debía pasar la avenida Centenario como camino nacional, River quedaba exento del pago del afirmado.
La obra para muchos una quimera en ese lugar inhóspito y despreciado, ya tenía escrito su primer capítulo. El 25 de mayo de 1935 se colocó la piedra fundamental en el predio de avenida Centenario y Río de la Plata. El 1 de diciembre de ese año la Comisión Directiva presentó a los socios, en una Asamblea Extraordinaria, los planos aprobados y la reseña detallada de las obras a realizar. Se obtuvo un préstamo de $2.500.000 pesos del gobierno y el 27 de setiembre de 1936 se inició la construcción, bajo la dirección de los arquitectos José Aslan y Héctor Ezcurra.
Y así se fue ganando la dura batalla al río. El costo inicial de la obra alcanzaba la cifra de 4.479.545,80, aunque se redujo unos 3 millones de pesos cuando la comisión resolvió suprimir en ese momento la edificación de la tribuna norte.

Un rasgo característico de la construcción fue que se optó por la fundación directa, a seis u ocho metros de profundidad, con excavación a cielo abierto, por permitirlo la estabilidad del terreno, y con achique por bombeo del agua que hacía irrupción. La construcción de las tres tribunas se realizó en dos años. Se ejecutaron 50 kilómetros de gradas, con 26.000 metros cuadrados de hormigón y una armadura de casi 3000 toneladas de acero. Pocos años después, cuando estaba en plena ebullición la Segunda Guerra Mundial, el acero utilizado hubiera costado más de lo que costó todo el estadio.

Mayo siempre fue el mes de River: por lo que fue el mes de la inauguración. El miércoles 25, cerca de 8.000 personas presenciaron la entrega de una bandera argentina y otra del club, costeadas por un grupo de asociados, y entonaron el himno nacional y la marcha de River. Y al día siguiente, la fiesta inolvidable reunió a cerca de 70.000 emocionados espectadores. Después de diferentes actividades la gran tarde se completo con el partido disputado entre River y Peñarol. Ganó River 3 a 1.

El Monumental fue según Adolfo Pedernera, el primer gran paso del gigante. La herradura se cerró parcialmente en 1958, bajo la presidencia de Enrique Pardo, y para esa nueva construcción, la platea Colonia, fue decisivo el dinero ingresado (10 millones de pesos) por la transferencia de Enrique Omár Sivori al Juventus. Alrededor de 100.000 personas podían ubicarse en el imponente anillo.

Si algo le faltaba a ese símbolo argentino que es el Monumental, la realización del Mundial se lo ofreció en el 78. Con otra cara, con la edificación de la bandeja que restaba, con menos capacidad, el mayor número de plateas llevó la cifra total a 76.609 espectadores, pero con las comodidades que no se conocían por estos lados.
La inolvidable apertura fue el 1 de junio (Alemania Occ vs. Polonia), otros siete encuentros más, la consagración argentina, Las vueltas olímpicas de River, más los títulos internacionales

El 29 de noviembre de 1986 se hizo un gran acto de justicia, la obra majestuosa recibió su nombre: Antonio Vespucio Liberti.


Estadio Monumental "Antonio Vespucio Liberti"

Capacidad Total: 65.645 espectadores
Capacidad Cubierta: 25568 asientos
Año de Construcción: 25 de Mayo de 1938. El partido inaugural fue River Plate versus Peñarol (Montevideo - Uruguay).
Año de Reconstrucción: Mundial 1978 en argentina, fue la sede central del Mundial.

Titulos


saviola
deportes
futbol

Idolos


Bernabé Ferreyra
El primer gran ídolo de River Plate
el monumental En 1932 River Plate logró su primer Campeonato de AFA del profesionalismo, marcando un total de 84 goles a favor, de los cuales Bernabé Ferreyra aportó la increíble suma de 44 tantos en 33 partidos, con un promedio, no menos espectacular, de 1,33 goles por partido.

...hasta el diario Crítica había ofrecido un premio para el primer arquero que pudiese parar la racha goleadora de Bernabé...

Ferreyra, más conocido como La Fiera, había llegado ese mismo año a River, proveniente de Tigre, por la suma récord de 35 mil pesos, por lo que el Club Atlético River Plate confirmó su fama de Millonario, ya que un año antes había desembolsado 10 mil pesos por Carlos Peucelle. Bernabé Ferreyra fue un revolucionario de nuestro fútbol y sus cañonazos causaron una conmoción impresionante.


Por ese entonces, River estaba situado en Palermo, más precisamente en las avenidas Alvear y Tagle, y el arraigo popular que provocó Bernabé en la década del 30 fue muy notorio.

La gente quedaba asombrada ante cada remate de aquel centroforward, fusilamientos que casi siempre tenían destino de red, que perforaban la resistencia de los arqueros rivales y que provocaban el delirio del público riverplatense.

Sus rivales lo manoteaban, lo agarraban de la camiseta, intentaban tacklearlo (como en el rugby), pero La Fiera siempre se las ingeniaba para sacar sus violentos remates, tan decisivos como contundentes. Pateaba desde afuera del área y la embocaba, pateaba desde cerca y era mortal para los contrarios, remataba con violencia o con suavidad, acomodándola al lado de un palo, pero usualmente, hacia dentro del arco.

Se cansó de hacer goles con la banda roja en el pecho y fue el goleador máximo de aquel torneo del 32, marcando durante las primeras doce fechas consecutivamente, y hasta el diario Crítica había ofrecido un premio para el primer arquero que pudiese parar la racha goleadora de Bernabé.


Nació el 12 de febrero de 1909 en Rufino, provincia de Santa Fe, por eso también era conocido como el Mortero de Rufino. Más tarde, se juntaría con otros monstruos como José Manuel Moreno y Adolfo Pedernera para obtener dos títulos más, los de 1936 y 1937. Debutó frente a Chacarita Juniors el 13 de marzo de 1932 (marcó en dos ocasiones) y su último encuentro fue el 11 de mayo de 1939 frente a Newell´s Old Boys.

Ferreyra fue el primer gran ídolo que se calzó la banda sangre en el pecho, un revolucionario y el pionero de todos los magníficos goleadores que pasaron por esta gloriosa institución. Falleció el 22 de mayo de 1972 y dejó su sello en el aire, por haber marcado más goles que partidos jugados. Todo un récord, toda una Fiera.


Partidos en River: 185
Goles: 187
Títulos: 3
Último partido: 11 de mayo de 1939 (2-2 vs. Newell´s)

Angel Labruna
Ganador siempre
El mejor equipo del mundoPolémico adentro y afuera de la cancha, goleador desde el principio al fin.

Ganador desde siempre como jugador y como técnico.

Nadie pudo permanecer indiferente ante su figura, amado por los hinchas de River, odiado por los enemigos.

" Mi papá no quería que jugase a la pelota, pretendía enseñarme su oficio pero el potrero me tiraba demasiado. Al final papá se convenció y terminó siendo el delegado del cuadrito que teníamos: El Barrio Parque Fúbal Club. Casi todos los integrantes de ese equipo terminamos en la Sexta División de River."

Hijo del italiano de Avellino, Don Angel, el relojero de Barrio Parque
Nacido el 28 de setiembre de 1918 en Las Heras y Bustamante, muy cerca de la cancha de Alvear y Tagle.

Era hincha de River a muerte, tenía una foto autografiada de Bernabé Ferreyra en la vidriera del negocio de su padre.
En 1934 integraba simultáneamente el conjunto de básquet (cadetes) y la cuarta división. En la cuarta especial cobró su primer dinero: 25 pesos por partido.
Tuvo que elegir deporte y el dijo que si le conseguían empleo elegía el basquet. Menos mal que no se lo consiguieron.

Su ascenso fué vertiginoso y debutó en Primera el 18 de junio de 1939 en La Plata frente a Estudiantes. River perdió 1 a 0. Volvió momentáneamente a la tercera hasta el 15 de octubre, cuando reapareció en primera contra Atlanta y ya no salió más. A los 40 minutos del segundo tiempo gritó el primero de los 292 goles que marcó con la banda roja.

Los primeros tramos de la década del 40 sirvieron de marco para el alumbramiento de la Máquina que logró 3 campeonatos (41/42/45) dos subcampeonatos (43/44) y un tercer puesto: 1946
Dentro de la afinada orquesta que componían entre otros Moreno, Pedernera, Muñoz y Loustau, Ángel era el ejecutor: de los 240 tantos convertidos en esa época, 115 los hizo Labruna.
Es el segundo goleador del fútbol argentino. Cuando entraba al área y agachaba el lomo era gol.

Una mañana de 1939 inauguró su serie contra Boca: el domingo 5 de noviembre, Era el primer clásico que jugaba, estaba 1 a 1 a 15 del final y Labruna hizo el gol del triunfo.

El sentimiento "anti boca" (al cual le hizo 15 goles en su carrera) que siempre exhibió Ángel fue una bandera para todo hincha de River. Siempre luchaba para amargarles la vida.
Su "odio" nació gracias a la influencia de un amigo suyo Pistoletti que fué dejado de lado en Boca y quien decía "todo lo que hago es para que algún día puedas jugar en River y le hagas muchos goles a Boca" y vaya si cumplió Don Angel.

En 1945 se casó con Ana, la mujer que conocía desde los 17 años. Fué padre de dos hijos Angel Daniel (fallecido) y Omar Raúl (actual miembro del cuerpo técnico), a quienes tuvo la satisfacción de ver también con la banda puesta.

Llegó el desastre del Mundial de Suecia en 1958, la ida de River a los 41 años.
" Esa Navidad fué la más triste de mi vida, lloré de amargura cuando recibí el telegrama del club."

Tuvo un fugaz paso por el Rangers de Talca (Chile), por Rampla Juniors de Montevideo y el cierre fue en Platense en 1961 a los 43.

Probó suerte en otros negocios (un hotel en Mar del Plata, una pizzería, una gomería y una consecionaria) pero fracasó en todos.
" Quise alejarme del fútbol y asíi me fué, el fútbol es mi vida" Y se hizo director técnico.

Siempre jugó a ganar en todos los equipos que dirigió: Platense, Defensores de Belgrano, Talleres de Córdoba, Central y por supuesto con River en 1975 tras los 17 años sin títulos.

4 títulos de técnico, uno más en Central y once de jugador en River. Un Ganador Nato.
El último equipo que drigió fue Argentinos.
Amaba las carreras de caballo y la timba y muchas veces se lo veía en el hipodromo.
Amado y odiado faleció a los 65 años de edad.


Amadeo Carrizo
"Yo estoy convencido de algo, el arquero decide solo, no necesita de terceros, en realidad yo iba a las charlas técnicas por respeto."
los millonariosSu nombre la ganó al apellido. Fue un precursor , el inventor de un estilo el de arquero jugador. No le gustaba que el más gordito o el más tontito fuera el que iba al arco. Quería darle categoría al puesto.

"Busqué cambiar la imagen que tenían los arqueros y creo que con los años lo logré."

" Lloré tres veces en mi vida y las tres fueron por River: cuando me vine de Rufino solo en tren, cuando batí el record del arco invicto y cuando el escribano Kent me llamó para decirme que mi ciclo había terminado."

En Rufino, nació el 12 de junio de 1926, era de Independinete pero se cambió rapidamente una vez que recibió el calor de la masa millonaria.
Un dia jugó para Buenos Aires Pacífico, jugó en el preliminar y le hicieron varios goles, volvió a los vestuairos, que era un simple vagón de tren, con cara larga pero le pidieron que no se cambie, que tenía que atajar para la primera. El no entendia nada, jugó y ganaron. El potencial centrodelantero había quedado definitivamente archivado.
Una carta del ex atleta Héctor Berra, dirigida a Peucelle, le brindó la posibilidad de probarse en River. Con 19 años en 1945 Amadeo debutó contra el Rojo en Avellaneda, ganó River 2 a 1. En el 47 le tocó el servicio militar.

En la cuarta fecha de 1948 Amadeo reapareció en primera (1 a 1 con Lanús)
Una calurosa tarde de 1965 Norberto Menendez fue uno de los que más cargó a Carrizo, pero se llevó la peor parte, Carrizo reacionó en el túnel y le pegó una trompada al Beto, quien había sido compañero suyo en la década del 50.

La última anécdota de Carrizo vs boca sucedió justamenente en el último clásico que jugó Amadeo: Fue en el Metro del 68, el domingo de la tragedia de la puerta 12. Carrizo llevaba 5 partidos sin que le hagan goles y siempre lucía una gorrita gris a manera de cábala. Rojitas cuando entro se la robó y salió corriendo. Igualmente el partido terminó 0 a 0.
El 14 de julio de 1966 instituyó una nueva marca en el arco: 769 minutos sin goles en contra.
Se consagró campeón en 1952/53/55/56/57
Para Amadeo uno de los secretos del arco pasaba por conocer perfectamente al rival.
"La clave era amagar, yo trataba de hacer entrar al ejecutor en la variante que quería. Le regalaba un rincón, lo invitaba a patear allí y cuando remataba a ese lugar yo salía al mismo tiempo que la pelota de sus pies."
Atajo 18 penales.
Su brillante ciclo en River se cerró en 1969 a los 42 años.
Detrás quedaron 21 años de titularidad indiscutida y 520 partidos jugados.


Walter Gómez

La gente ya no come por ver a Walter Gomez...
River Pura Pasion, Si Sos de River Entra Aca!El 12 de diciembre de 1927 llegaba al mundo el hombre que marcaría a fuego el corazón de los riverplatenses y de todos aquellos amantes del fútbol. En Uruguay empezaba la vida de éste valuarte del balón que tuvo su vida colmada de alegrías y anécdotas dignas de un ídolo.

Por una fotografía el gran Walter llegó a River; ya estaba jugando en Nacional allá por 1946 y era un delantero que los uruguayos querían tener para el mundial de 1950 en Brasil pero en un partido en el que al equipo Bolso le cobraron un penal en contra, los jugadores le reclamaron airadamente al juez y Walter Gómez fue fotografiado con un puño cerrado cerca de la cara del árbitro, en consecuencia lo suspendían por 1 año. Vespucio Liberti lo va a buscar a Montevideo y lo trae para jugar en River. Acá comienza la historia grande de éste flaco y alto uruguayo que empezaba a jugar de 9 y a convertir.

Por estas tierras ya estuvo visto en la cancha de San Lorenzo cuando la selección uruguaya enfrentó a la argentina, Walter tuvo que abandonar el campo de juego producto de un golpe en la nariz y todo el estadio lo aplaudió, desde ese momento Liberti sabía que el uruguayo tenía que jugar en River.

Llegó la suspensión, vino a Buenos Aires y comenzó a jugar para la banda en el año en el que los uruguayos hacían historia en el Maracaná. Aquí fue a jugar a Rosario frente a Newell´s y en el primer minuto de juego Walter Gómez convertía su primer gol en River, como para no meterse en los corazones de la gente, debutando, ganando y haciendo goles desde el arranque.

Con sus goles River ganaba, con sus gambetas, quiebres de cintura y fintas el equipo rendía y las victorias estaban aseguradas. El equipo se quedaba con los dos puntos juegue donde juegue gracias al fútbol que regalaba Walter, entonces en Argentina comenzaba una disputa: se tenía que elegir entre almorzar o ir a ver al uruguayo, el resultado ya lo conocemos la gente no come por ver a Walter Gómez.

El Monumental estaba de bote a bote cada domingo que jugaba River y el uruguayo jugaba como los dioses, a pesar de algunas cosas que hoy en día estarían más que prohibidas como el mismo Walter confesaba “ en el descanso nos fumábamos un cigarrillo en el baño” pero jugando no se notaba en lo más mínimo. Los que si lo notaban eran los de Boca, un verdadero verdugo de los de la ribera. Un partido en su cancha en el que perdía River, Walter tomó la pelota desde la mitad de la cancha y hacía el gol que abriría el camino hacia la victoria. Ellos sabían que cuando jugaba Walter Gómez no había tutía, era partido para River.

Generoso en su juego Walter tenía al lado verdaderos monstruos como Labruna y Pipo Rossi que en la cancha la rompían y afuera hacían desastres. En una oportunidad un grupo de hinchas tiraba piedras el micro en el que viajaban a disputar un partido y Pipo les dijo que se bajaban a pelearlos, Labruna y Gómez corrieron a uno pero el resultado no fue muy bueno, Walter contaba “ lo arrinconamos y le tiré una trompada, el tipo se agacho y se la di en la cara a Ángel, le dejé el ojo hinchado”.

Walter fue sorpresivo dentro y fuera de la cancha, jugó 5 años en River, desde 1950 hasta 1955, debutó con un gol y se fue con un gol (a Racing en un 2 a 2)
Dio 3 vueltas olímpicas 52, 53 y 55 y en 140 partidos convirtió 75 goles. Con una vida llena de victorias, goles y alegrías, Walter comenzó a descansar el 4 de marzo del 2004.


Norberto Alonso
La magia de la zurda
ortegaCuando le hizo el gol a Pepe Santoro de Independiente, tirandola por un lado y yendola a buscar por el otro. Muchos dijeron que Alonso era el Pele blanco. La frase sintetizaba a la perfección lo que significaba ese jugador diferente, absolutamente diferente, que se calzaba desde un año y pico antes la camiseta número 10 de River: la que había sido de Labruna, de Sívori y de Ermindo Onega, La que fue de el al cabo durante un largo e inolvidable tiempo.

El Beto nació en Vicente López pero vivió desde chico en Los Polvorines. Jugaba en un equipo llamado El Textil.
Desde allí hacía dos horas de ida y dos de vuelta para llegar e irse de Nuñez. La octava división fue la primera escala de un viaje rápido que pronto lo iba a depositar en el fútbol grande.

Fanático de Los Beatles y de la batería, a los 15 años, junto a un compañero de la matricería en que trabajaba, se pasaba el día cantando y hasta pensó en formar una banda de rock, caddie en las varias canchas de golf que había por su zona, hoy juega muy bien, nada le gustaba más que el fútbol.
Cuando estaba en quinta, Didi lo llevó al Chaco para jugar un partido amistoso. River ganó 2 a 1 pero más allá del resultado el técnico quedó muy conforme con el Beto.

En agosto del 71 llegó el gran domingo. Cancha de Atlanta, derrrota 2 a 1 con Atlanta
Uno de los primeros gratos recuerdos fue el 3 a 1 a boca en Racing cuando River jugó con los pibes contra los profesionales de boca.

En el 72 lo llamaron para la selección.

Alonso fue protagonista de los campeonatos del 75: hizo 20 en el Metro y 7 en el Nacional.

El 12 de agosto de 1976 fue vendido por más de 59 millones de pesos al Olympique de Marsela. En el 77 volvió a River.
Solicitado únanimemente por la gente y por la crítica, más allá de las dudas de Menotti, accedió a la Selección Nacional que se preparaba para el Mundial.
Jugó el Mundial pero de suplente, se enojó con Menotti porque según el no jugó de frente, no le dio la oportuindad que le había prometido.

Fue un año a Velez y volvió en 1984 para un cierre de campaña con toda la gloria.
Ganamos el Metro 85-86, la copa y la copa del Mundo.

Una fria tarde de junio de 1987 ante un Monumental con más de 90.000 personas se despidió del fútbol.


Partidos jugados en River: 372
Goles en River: 149
Títulos en River: 7 (Metropolitanos 1975, 1979 y 1980; Nacionales 1975, 1979 y 1981 y Campeonato de Primera División 1985/86)
* Datos válidos para Torneos de AFA.

Partidos internaciones en River: 47
Goles: 8
Títulos: 2 (Copa Libertadores de América 1986 y Copa Intercontinental de Clubes 1986)

Ubaldo Matildo Fillol
Arquero de River y campeón del mundo
River PlateEn un viaje a Buenos Aires y acompañando a un amigo que se iba a hacer una prueba para entrar a jugar en Quilmes, el Pato Fillol terminó jugando en el elenco cervecero. Luego pasó a Racing Club, que era dirigido por el histórico emblema riverplatense, Ángel Amadeo Labruna. Y nuevamente, el destino lo quería ligar con River.
Sin embargo, por aquélla época, River sufría mas desencuentros que alegrías y Fillol dudo y mucho, al punto de haber decidido quedarse en el club de Avellaneda, pero el mismo técnico de Racing, es decir, Labruna, lo hostigó para que se mudase a Núñez con las siguientes palabras: ¨Mire Fillol, si usted no va a River, yo mañana lo cago a trompadas¨

La Selección Argentina de fútbol consiguió en dos oportunidades la Copa del Mundo y en ambas ocasiones, sus dos arqueros titulares pertenecieron al Club Atlético River Plate. En su primer Mundial obtenido, Ubaldo Matildo Fillol fue el encargado de custodiar los tres palos durante el certamen que se disputó en nuestro país y que culminó en el estadio Monumental. El arquero, que era un indiscutido, estaba desde hacía cinco años en la institución de Núñez, pero su historia con River había empezado bastante antes...

Nacido el 21 de julio de 1950, Fillol vivió su infancia en el pueblo San Miguel del Monte, alejado de la ciudad, de la gente, los ruidos y viviendo la vida a otro ritmo. Por eso, a los catorce años, cuando Renato Cesarini se ofreció para llevarlo a hacer una prueba a River, Fillol le dijo que no. Tan sorprendido se quedó el gran Cesarini al escuchar esa respuesta como al verle las manos: ¨Pibe, usted tiene las manos muy grandes, va a ser arquero¨, le había augurado el gran Renato.

Dicho y hecho pero con otros colores. En un viaje a Buenos Aires y acompañando a un amigo que se iba a hacer una prueba para entrar a jugar en Quilmes, el Pato Fillol terminó jugando en el elenco cervecero. Luego pasó a Racing Club, que era dirigido por el histórico emblema riverplatense, Ángel Amadeo Labruna. Y nuevamente, el destino lo quería ligar con River.
Sin embargo, por aquélla época, River sufría mas desencuentros que alegrías y Fillol dudo y mucho, al punto de haber decidido quedarse en el club de Avellaneda, pero el mismo técnico de Racing, es decir, Labruna, lo hostigó para que se mudase a Núñez con las siguientes palabras: ¨Mire Fillol, si usted no va a River, yo mañana lo cago a trompadas¨

Tras una reunión, el Pato le hizo caso a Labruna y tomó la decisión acertada. Llegó a River en 1973 y el arquero y capitán de ese equipo millonario era José Alberto Pérez, más conocido como Perico. Pero al llegar Labruna al mando del equipo de River en 1975, Pérez fue relegado y Fillol se adueñaría del arco durante diez años espectaculares.
Debutó en River el 28 de octubre de 1973 en un River 3, San Martín de Mendoza 0, con la valla invicta. Su último partido con la camiseta millonaria fue el 20 de junio de 1983 en un empate en dos tantos ante su ex club, Racing.

En esos diez años Fillol se transformó, junto a Carrizo, en los dos mejores arqueros de la historia riverplatense, y tal vez, del fútbol argentino. El Pato parecía invencible, sacaba fuerzas de uno vaya a saber donde para llegar a alcanzar las pelotas más difíciles. Volaba a un palo y al otro y no lo podían batir. Tenía un físico elogiable. Unos reflejos de felino y una seguridad envidiable. Además era un gran atajador de penales.
En River atajó 16 penales, de los cuales, 2, pertenecieron a definiciones desde los doce pasos. En el Metropolitano de 1975 fue uno de los pilares de aquel equipo campeón pero su esplendor llegaría en el Nacional de ese mismo año. Algunos compañeros de aquélla consagración aseguran que ¨aquel Nacional del 75 lo ganó Fillol solo¨.

El Pato fue un inmenso del arco. Durante su estadía en River logró siete títulos. Siempre vital, siempre siendo la carta de salvación debajo de los tres palos.

El destino quiso que su carrera siguiese en Argentinos Juniors, cuyo técnico, vaya coincidencia, era Ángel Labruna. Y en entrevistas pasadas, Fillol aseguró que en la primera semana después de su salida del club de Núñez, en vez de agarrar para el entrenamiento de Argentinos, terminaba siempre en el Monumental. La rutina y el corazón le habían jugado una mala pasada.

Increíblemente su carrera la terminó en el arco de Vélez Sarsfield, y ante River en el estadio Monumental. Aquella tarde de 1991 le atajo un penal a Rubén Fernando Da Silva y le quitó a River la posibilidad de pelearle el campeonato a Newell´s Old Boys de Rosario. Tanta idolatría existía de parte del público millonario para con él, que aquella tarde de su despedida fue aplaudido y homenajeado durante todo el partido. Se retiró en su casa, como un grande.


Partidos en River: 361
Penales atajados: 16
Títulos: 7 (Metropolitano 1975, 77, 79, 80. Nacionales 1975, 79 y 81)
Campeón del Mundo con Argentina en 1978 mientras atajaba en River.

Daniel Passarella
El Kaiser
enzoNadie se olvidará de aquella imagen de Pasarella que recorrió el mundo en 1978: él, capitán de la selección argentina, en andas de la gente y con la Copa del Mundo en sus manos. El pibe de Chacabuco, nacido en Alsina 236, una calle de tierra, el 25 de mayo de 1953, vivía en aquella fría tarde de junio una de sus horas más gloriosas.

"Daniel, vos vas a jugar en River", le predijo su abuela Ramona, que era la curandera del barrio. Y se lo dio a él que era de Boca como toda su familia. Boca, justamente, fue uno de los cuadros en que se fue a probar y en el que lo rechazaron, allá por 1970, como antes había ocurrido en Estudiantes, Independiente y Chacarita. Las puertas se cerraban pero el no bajaba los brazos, siempre pudo más su amor propio. Cada vez que escuchaba un NO regresaba a su Chacabuco, donde entre otras cosas estudió industrial y trabajó desde los 14 años en un corralón de materiales, como su padre Vicente Uberto, mientras su mamá Elida hacía las tareas de la casa. También durante dos años fue cadete en una tienda del centro. Jugó en Argentino de Chacabuco, como puntero izquierdo y salió tres veces campeón. Pasó a Sarmiento de Junín y allí de tanto romperla su nombre comenzó a trascender. Una vez la selección se presentó en Junín para un amistoso y le pidieron si podía actuar en reemplazo de Antonio Rosl (lesionado). "No contestó, yo juego para Sarmiento porque si me destaco no van a poder decir que fue por mis compañeros".

El tucumano Raúl Hernández (ex jugador de River y uno de sus mejores amigos) se lo llevó a Néstor Rossi que en aquel tiempo dirigía a River. Tenía 20 años el 23 de enero de 1974 cuando Pipo le preguntó si se animaba a jugar contra Boca "Discúlpeme que le conteste, yo me animo a jugar, hay que ver si usted se anima a ponerme" respondió. Daniel actuó de 3, no dejó mover al Mane Ponce, pegó un zurdazo espectacular en el travesaño y fue la figura del superclásico.

River le compró el pase y en sus primeros tiempos de banda roja dejo el sello inconfundible de su personalidad, de su marca, de sus goles de zurda o de cabeza, de tiro libre o penal, ya jugando como segundo marcador central. Llegó Labruna en el 75 y con él el Gringo Artico, el 6 titular. El técnico lo quiso ubicar como 3 y Daniel se negó rotundamente. Empezó la "guerra" con Labruna que una y otra vez lo mandaba al banco o a la reserva. Pero Daniel terminó convenciendo a Labruna y su espalda, rápidamente, empezó a identificarse plenamente con el 6.

En la Selección jugó 84 partidos y convirtió 26 goles. Se fue a Italia para jugar en la Fiorentina y después al Inter. Pero la selección le tenía reservada una revancha (tras el fracaso del 82): el 30 de junio de 1985, cuando Perú le ganaba a Argentina y lo dejaba afuera del Mundial de México, una espectacular corajeada de Danieldesembocó en el gol de Gareca y en el empate salvador. Lamentablemente una enfermedad lo dejó al margen del Mundial 86.

En Fiorentina cumplió una etapa formidable y hasta alcanzó el r récord de ser el defensor más goleador en una temporada de Italia: 11 en el torneo 85-86. Pasó al Inter. Y también dejó un recuerdo imborrable. En Italia es respetado hasta la admiración. Volvió a River para integrar el equipo de Menotti en el campeonato 88-89. Y le dijo adiós al fútbol activo unos meses después. Nacía el Pasarella técnico, tan exitoso como exigente y rígido (En Europa, lo llaman profesionalismo, ironiza)

Como técnico ganó el primer torneo que disputó y después vinieron dos más. El trabajo y la disciplina son valores imposibles de negociar con Pasarella. Es tan respetuoso de eso que hasta se ganó la fama de duro.

Ramón Díaz
El Pelado
el mas grandeGanador como jugador y el más ganador de la historia como director técnico del club más ganador de la historia, valga el juego de palabras.

Ramón Ángel Díaz tuvo, si se quiere, la mala fortuna de haber aparecido a la luz en el mundo futbolístico en una época de esplendor para River Plate, que fueron los fines de la década del setenta. En los cuales el equipo dirigido por Ángel Labruna contaba con un plantel exquisito y con futbolistas de enorme jerarquía. Pero Díaz nunca se achicó y en base a formidables y sobre todo, explosivas apariciones, se ganó un lugar entre los titulares ni bien arrancaron los años ochenta.

Nació en la provincia de La Rioja el 29 de agosto de 1959 y se ligó a River desde muy pequeño. Hizo las inferiores en el club de Núñez y fue en esa época cuando se ganó el apodo que aun perdura: ¨en inferiores no me crecía el pelo y por eso me decían pelado¨.

En los primeros tiempos, Ramón Díaz jugaba como media punta por la izquierda ya que era dueño de una zurda prodigiosa y tenía una visión de juego muy interesante. Pero lo que más asombraba era su pique demoledor y su facilidad para gambetear a los arqueros rivales. Tenía una definición espectacular, además.
Debutó en primera división en el año 1978, un 13 de agosto, ante Colón de Santa Fe. La gente comenzó a exigirle a Labruna que lo incluya como titular pero delante de Díaz, figuraba Leopoldo Jacinto Luque, en los planes del entrenador.

Ramón ingresaba en los segundos tiempos y con su frescura liquidaba los pleitos, cuando River ganaba por poco y ayudaba a su equipo a remontar resultados adversos. En sus primeros años, Ramón Díaz obtuvo consecutivamente el tricampeonato de 1979-1980, siendo suplente en los dos primeros.

Pero lo más raro de todo esto, es que con sólo jugar minutos en las segundas partes, le alcanzaba para ser el goleador de equipo, incluso hacía más goles que los delanteros históricos. Pero seguía siendo suplente. El Pelado fue el máximo artillero de su equipo en los torneos Nacionales de 1979 y Metropolitano de 1980.

Ya había cambiado su posición en la cancha. El técnico de la Selección Argentina, César Luis Menotti, en un Campeonato Mundial juvenil Sub-20 decidió ubicar a Díaz como centrodelantero, ya que el media punta era Diego Maradona. Aquella dupla, que se consagró campeona en Japón 1979, fue uno de los logros más recordados de la historia de nuestro fútbol, cerrando una década espectacular.
Ramón fue el goleador de aquel campeonato mundial gracias a sus piques demoledores y a sus definiciones tan espectaculares como eficientes. Ya se había consagrado en el mundo del fútbol y tenía tan sólo 20 años.

Su último campeonato conseguido como jugador, antes de emigrar a Europa, fue el Nacional de 1981 en el cual fue figura. Entre sus actuaciones más memorables de aquella primera etapa como jugador en nuestro club, aparece el 5 a 2 en la Bombonera, ante Boca Juniors, el 2 de marzo de 1980. Aquella jornada, Ramón le anotó dos golazos a Hugo Orlando Gatti, arquero de los de la Ribera. Hizo el primero y el último de una goleada espectacular como visitante.

Después de diez años en el viejo continente, acumulando títulos, muchos goles y más prestigio, el Pelado decidió emprender el viaje de vuelta hacia su primer amor. Entre sus recuerdos por su paso por Europa (jugó en Nápoli, en Avellino, en Fiorentina y en Internacional de Italia), aparecen títulos en el Mónaco de Francia y sobre todo, el último del Inter de Milán, allá por 1989, en el cual fue figura de un campeonato impresionante.

Uno de los torneos más recordados por el público riverplatense de los último tiempos es, sin lugar a dudas, el Torneo Apertura 1991. Por aquellos tiempos, en los cuales comenzaban los campeonatos cortos, River dejó sentado su postura y asumió el rol de campeón desde muy temprano, al ganar 9 partidos en racha. En esos nueve encuentros, Díaz marcó 8 tantos. La noche de su vuelta al club, River derrotó a Rosario Central por 2 a 1 como local. Ramón había marrado un penal pero en los últimos cinco minutos del partido, y con River perdiendo por la mínima, el riojano con dos zurdazos le dio la victoria al equipo dirigido, por aquel entonces, por Daniel Passarella.
Díaz terminó siendo goleador (14 goles) y figura de aquel Apertura 91, que fue su título último como jugador del club. En 1993 se fue a jugar a Japón al Yokohama Marinos, equipo en el cual fue campeón y goleador en su primera temporada.

En 1995 regresó al Club Atlético River Plate pero esta vez para hacerse cargo del equipo como director técnico. Y en sus primeros dos partidos al frente del equipo, dejó eliminado a Vélez Sarsfield de la Copa Libertadores, que era el defensor del título. Al año siguiente, 1996, con Díaz como entrenador, River comenzaba a enhebrar el ciclo más exitoso de los últimos tiempos, al cosechar 5 títulos en un año y medio.

Un record inimaginable ni por el más fanático de club de la banda roja. Le devolvió, desde el banco de suplentes, la alegría al hincha de River, con la obtención de la segunda Copa Libertadores de la historia.
Uno de los equipos más vistosos del club fue, sin dudas, el del Apertura 1996, con Ariel Ortega y Enzo Francescoli como abanderados de un fútbol hermoso. En 1997, el equipo de Ramón se alzó con el tricampeonato (ya lo había obtenido como jugador) con el Clausura y Apertura de ese año, y además, ganó 2 títulos en 5 días: Apertura y Supercopa. Éste último, era el torneo que River más quería obtener, dado que otros equipos grandes de nuestro país como Racing, Boca e Independiente ya lo habían cosechado.

En 1999 Ramón formó un equipo ultra ofensivo con el trío de atacantes formado por Pablo Aimar, Javier Saviola y el colombiano Juan Pablo Ángel. En aquel Apertura River derrotó a Boca en Núñez por 2 a 0 y se adjudicó el torneo en cancha de San Lorenzo de Almagro. Ramón dijo hasta luego por un tiempo y retornó al frente del equipo en 2001 y al año de su vuelta, volvió a gritar campeón detrás de la línea de cal.

Imitando esquemas tácticos aprendidos en Europa (defensa con tres hombres, cinco volantes, un media punta y un centro delantero) River volvió a demostrar un fútbol de altísimo vuelo, como la goleada histórica en la Bombonera por 3 a 0 ante Boca y cosechó así, su último –hasta ahora- laurel con River Plate. Ese fue el séptimo como entrenador y por eso, es el más ganador de la historia del club en ese rubro.

La gente lo recordará siempre por el grito de aliento hacia sus equipos, aquel que decía: ¨Oy, oy, oy, oy , es el equipo de Ramón¨.

Estadísticas:

Como jugador:
Partidos: 177
Goles: 85
Títulos: 5 (Metropolitano 1979, 1980 y 1981; Nacional 1979 y 1981; Apertura 1991)

Como técnico:
Partidos locales: 210
Ganados: 116
Empatados: 53
Perdidos 41
Títulos: 5 (Apertura 1996, 1997 y 1999; Clausura 1997 y 2002)

Partidos internacionales: 91

Ganados: 39
Empatados: 27
Perdidos: 25
Títulos: 2 (Copa Libertadores 1996; Supercopa 1997)

Enzo Francescoli
El Símbolo
saviola" Alguna vez volveré a River, de eso estoy seguro", dijo cuando fue a jugar a Francia.
Y allá anduvo por Racing Matra de París, después en el poderoso Olympique de Marsella, más tarde en el Cagliari y por último en el Torino.
Fueron ocho años de transitar por las canchas europeas. Nunca se olvidó de la banda roja que vistió por primera vez un viernes 22 de abril de 1983, en la cancha auxiliar del Monumental.

Y volvió el Enzo para dejar bién en claro que las promesas se cumplen. Volvió para el Apertura 94 y la gente lo recibió como si nunca se hubiera ido. Volvió menos explosivo, menos veloz, pero con más oficio, más panorama, y más ascendencia. Y con dos elementos absolutamente intactos: el taleto y esa capacidad de gol que siempre los destacó. Fue goleador y campeón, mejor imposible.

El primer gol de su retorno fué frente a Argentinos Jrs, pero el debut fué frente a Nacional de Montevideo por la Supercopa.
Durante ese Apertura hizo 12 goles que lograron batir el récord de otro compatriota suyo, nada más y nada menos que Walter Gómez.

Se fué el Tolo, paso fugaz de Babignton y viene Ramón con quien lograría muchísimos títulos.
El 96 logró lo que tanto anhelaba: La Copa Libertadores en la cual hizo 6 goles.
Pero no todo terminó ahí. Ese mismo año River arrolló en el Apertura y el Enzo llegó nada más y nada menos que a la cifra de 100 goles en Rosario frente a Central (convirtió dos goles es día del 5 a 2)
De los 100 goles 59 fueron de jugada, 34 de penal, 7 de tiro libre: 40 en los primeros tiempos y 60 en los segundos.
Y quedaron además 10 en la Libertadores y 9 en la Supercopa.

En el 97 dos títulos más para El Enzo y además la Supercopa. Su cifra final de goles fué de 115 conquistas en 198 partidos.

El anuncio que nadie quería escuchar fue dado en la tarde del 18 de febrero de 1998. El retiro estaba consumado.

Pero no todo fue un lecho de rosas en la carrera del Enzo en River. Francescoli nació el 12 de noviembre de 1961 en el barrio Capurro de Montevideo. Llegó a Wanderers en el 77 y tres años después debutó en Primera. Fué campeón sudamericano con el juvenil uruguayo (1981) en Ecuador y participó en el Mundial de la categoría en Australia. Con la selección mayor logró la Copa Nehrú de la India (1982) y la Copa América (1983). En el 83, a los 21 años llegó a River.
Desde el momento en que debutó el 24 de abril de 1983 en el Monumental, victoria 1 a 0 sobre Huracán su evolución fue constante. El "uruguayo, uruguayo" ya era un grito conocido, casi familiar. Eso lo conmovía "es muy díficil ser reconocido fuera del país de uno y lograrlo me hace sentir muy bien" quién nunca fue tan bien tratado en Argentina , ni siquiera en Uruguay.
En 1985 ganó el Olimpia, el balón de oro.

Además de su talento Enzo siempre fue admirado por su humildad, a pesar de ganar todo y ser un grande en el campo de juego lo era todavía mucho más fuera de la cancha donde demuestra día a día la clase de persona que es.
El domingo 9 de marzo de 1986 se consagró campeón argentino con River, 3 a 0 sobre Velez con un penal suyo en el último minuto de juego- Fue el goleador del torneo con 25 conquistas.
El 1 de agosto de 1999 fue el día seguramente más soñado. Fue el día en que 80.000 espectadores colmaron el Monumental con un único motivo: AGRADECERLE AL ENZO. Fue el día en que otro uruguayo, el ilustre Walter Gómez dio el puntapié inicial. Fué el día en que diseñó el equipo de River con muchos amigos y para colmo cerró la noche con un pase a Marco y de este a Bruno para que sellen el último gol de River. Para anunciar que la dinastía Francescoli continúa.
En esa tarde Enzo recogió algo de lo tanto que había sembrado en su brillante trayectoria: su partido despedida se transformó en una fiesta inolvidable para él y para todo River. El Enzo hombre seguirá caminando por la vida con la frente bien alta y las convicciones irrenunciables.
El Enzo símbolo estará siempre.


Ariel Ortega
Esa cintura endiablada...
http://www.cariverplate.com.ar/img/idolo_burrito.jpg La tarde del sábado 30 de abril de 1994 Ariel Arnaldo Ortega escribió una de
las páginas más gloriosas de la historia del Club Atlético River Plate, cuando con una actuación perfecta, que incluye un golazo, fue el héroe del triunfo frente a Boca Juniors en La Bombonera por 2 a 0.
Es que habían pasado ocho años, exactamente 2946 días, de la última victoria millonaria en tierra boquense y además, existía una racha adversa de
resultados que ofendía y provocaba desazón.

Dicen los que saben que los grandes jugadores aparecen en las más difíciles
y éste jujeño, que por ese entonces tenía 20 años recién cumplidos, eligió
un Superclásico para dejar de llamarse Orteguita.
Jugó en una Bombonera repleta de presión con soltura y alma de potrero;
gambeteó y desparramó rivales jugando como wing derecho y no se cansó nunca de pedirla y de resolver en una baldosa. Dejó en ridículos a Mac Allister
(¡pobre colorado!), Navarro Montoya y al experimentado defensor Juan Simón.
A los 14 minutos de la segunda mitad entró al área por la punta derecha
¿cuando no? y sacó un latigazo infernal que se clavó en el ángulo izquierdo de Navarro Montoya. Luego, siguió enloqueciendo rivales y provocó la expulsión de Peralta. Más tarde llegaría el segundo de Hernán Crespo para adornar el resultado.
Ese mismo año, el 11 de diciembre y con un Mundial encima, Ariel volvió a
pisar la cancha de Boca. Esta vez, tenía a un compañero de lujo a su lado:
Enzo Francéscoli. Nuevamente fue la figura del Superclásico, en aquella
inolvidable goleada por 3-0 que le permitió al equipo de Gallego coronarse
campeón invicto -por única vez en la historia- una semana después.
El Chango clavó un derechazo desde afuera del área por encima del cuerpo del
mismo Navarro Montoya y colocó el 2 a 0 parcial. Anteriormente, le habían
cometido el penal que Francescoli luego transformaría en gol.

Claro que la historia de Ortega no empezó en 1994. Ya desde chiquito mamó
esa pasión por la pelota y se la pasaba pateando en la canchita Belgrano que
estaba enfrente de su casa. Dejó de lado los estudios tras finalizar el
primer año y ni siquiera amagó, raro en él, con seguir segundo. Su primer
club fue Atlético Ledesma, que era el club más importante del barrio, y a
los 15 años ya estaba en primera. ¨Mi meta era que me pagaran por jugar en
la liga de Jujuy¨.
Llegó a River en diciembre de 1990 y se sometió a una práctica de quince
minutos realizada por el director general de fútbol amateur, Delem. Volvió a
Jujuy y tras dos meses se integró definitivamente al club en la sexta
división. Disputó once partidos y saltó a la reserva. Por esos días
extrañaba mucho pero el apoyo de sus padres José y Mirta fue importante para
que se quedase en Buenos Aires.

Debutó en primera el 14 de diciembre de 1991 -1-0 frente a Platense- con 17
años y de la mano de Passarella (su padre futbolístico). De ahí entonces, su
vínculo con el hincha quedaría marcado a fuego.

Ganó su segundo título (el primero jugando como titular) en el Apertura
1993. En ese torneo disputó todos los encuentros y convirtió un gol
recordado a Mandiyú de Corrientes en el Monumental el día de su vigésimo
cumpleaños. Repetiría otra vuelta olímpica en el Apertura de 1994 y dos años
más tarde se alzaría con la Copa Libertadores de América y el Apertura ´96.

Sus notables actuaciones provocaron su ida al Valencia español, en lo que
fue en ese entonces el pase más caro en la historia del fútbol argentino: $
12.130.000.
En el viejo continente desparramó alegría por el ya nombrado Valencia y
luego en Sampdoria y Parma. Ya había jugado su segundo Mundial en 1998 en
Francia.
Hasta que un día decidió volver, como una vez lo hicieron Ramón Díaz y Enzo
Francescoli. Ariel Ortega emprendió el viaje de vuelta a Núñez porque en
Europa no entienden mucho de gambetas y lujos.

Fue una tarde lluviosa frente a Rosario Central y fue figura, valga la
redundancia, en la goleada 4-1. Tuvo que esperar tres torneos (tres
subcampeonatos) para alcanzar la gloria nuevamente. Esta vez, retornó como
manija del equipo y no tan pegado a la raya de cal, y se dedicó a enloquecer
a volantes centrales, como a Mauricio Serna el 10 de marzo de 2002. Sí, de
nuevo en el mismo escenario -La Bombonera- y también después de ocho años
sin conocer el triunfo allí.
Tenía que volver el Burrito de las mil y un gambetas para alterar la
historia y sacarnos de encima una mochila pesada. Sirvió a Esteban Cambiasso
(en el primer gol) y a Ricardo Rojas (en el tercero). Robó la pelota a Serna
en la mitad de la cancha, la llevó al área rival, la abrió a Zapata a la
izquierda, la volvió a recibir y dejó solo a Cavenaghi para que éste dejara
a Coudet listo para empalmar el segundo. Tenía que regresar Ariel para poder
gritar en La Ribera. Posteriormente, River gritó campeón por trigésima vez
pero Ortega tuvo que desembarcar en el Fenerbahce turco, pese a que era la
debilidad del presidente José María Aguilar. Tenía un contrato muy
elevado como para mantenerlo. Y ahí está deleitando ojos ajenos y esperando
seguramente por otro regreso al club de sus amores.

Ariel, ¡gracias por volver!, gracias por volver a ganar en la Boca, todos
los riverplatenses lo necesitábamos y hasta la vuelta.

Nacimiento.
- Fecha: 04/03/1974
- Lugar: Ledesma, Jujuy
- Apodo: Burrito

Contextura.
- Altura: 1,70 mts.
- Peso: 67 kgs.

Características.
- Número: 7
- Posición: medio punta
- Pierna hábil: derecha
Debut en 1ra.
14/12/1991 (Platense 0 - River 1)

Partidos.
- jugados en 1ra.: 256
- goles convertidos: 68

- internacionales: 74
- goles convertidos: 10

- selección: 86
- goles convertidos: 17

Titulos obtenidos.
7 (Apertura '91, '93, '94 y '96, Copa Libertadores '96, Clausura '02 -River- y Apertura 04 - Newell´s) * Supercopa Italiana 1999 (Parma) ** 1 Medalla de Oro Juegos Panamericanos Mar del Plata 1995 y * Medalla de Plata en Juegos Olímpicos Atlanta


Pablo Cesar Aimar
El Payaso
deportesEl más alegre, sin dudas. El que más hace divertir a los hinchas. Ese es Pablo César Aimar, cordobés, argentino y riverplatense. De baja estatura pero de talento inmenso, es uno de los mejores jugadores de nuestro país en la actualidad. Su mágico fútbol lo ha paseado por todas las canchas del mundo vistiendo la camiseta de River Plate, de la Selección Argentina y de Valencia, su actual club.

El más alegre, sin dudas. El que más hace divertir a los hinchas. Ese es Pablo César Aimar, cordobés, argentino y riverplatense. De baja estatura pero de talento inmenso, es uno de los mejores jugadores de nuestro país en la actualidad. Su mágico fútbol lo ha paseado por todas las canchas del mundo vistiendo la camiseta de River Plate, de la Selección Argentina y de Valencia, su actual club.

Nacido el 3 de noviembre de 1979 en Río Cuarto, éste escorpiano llegó a River en 1994, debido a que sus amigos del pueblo querían venir a probar suerte en el fútbol grande de la Capital Federal. Siempre introvertido y tímido fuera de la cancha, el Payasito brindó una demostración de fútbol en aquella prueba y llamó la atención por su inexpugnable calidad.
Pero como le sucediera a infinidad de chicos que vienen del interior, Aimar regresó a sus pagos allá en Córdoba para jugar en el club Estudiantes. Sin embargo, un llamado de Daniel Passarella, por entonces técnico de River, lo hizo regresar a Núñez, para ya no volverse más.
Producto impecable del semillero millonario, Pablito compartió sus momentos de adolescencia en la pensión del club con sus amigos Franco Costanzo y Guillermo Pereyra, todos ellos cordobeses. En las divisiones inferiores siempre fue un valor destacado a pesar de no tener la contextura física adecuada pero como en nuestro club siempre sobresalió la técnica por sobre el físico, en las categorías menores, Aimar no tuvo problemas en adaptarse rápidamente.

El 11 de agosto de 1996 debutó en la Primera División del fútbol argentino, teniendo a Ramón Díaz como entrenador, en un partido que River perdió por 1 a 0, en Santa Fe, ante Colón. Ya pintaba para crack ese gurrumín. Sin embargo, aquel plantel supercampeón estaba plagado de estrellas, por lo que Aimar tuvo que esperar su momento para decir presente en el fútbol grande.
Sumó un partido en el Torneo Apertura 1997 y ese fue su primer título. Tras la venta de Marcelo Gallardo al fútbol francés, la camiseta número ‘10’ de River tuvo en Pablo Aimar a un exponente genuino y fantástico, con todo el potrero encima. El cordobés le regalaba maravillas a la hinchada que ya comenzaba a idolatrarlo.

Gran pateador de tiros libres, se recuerda mucho un tanto anotado a Gimnasia y Esgrima La Plata en cancha de Vélez Sarsfield, en el partido de desempate para ingresar a la Copa Libertadores de América 2000. River ganó 3 a 2 y Pablito anotó un gran gol.
Asumió la condición de crack indiscutible en el Apertura 99 cuando lideró el ataque de un conjunto impresionante que contaba con un trío de lujo en la ofensiva: Aimar, Javier Saviola y Juan Pablo Ángel. En aquel torneo el equipo dirigido por Ramón Díaz desplegó un fútbol brillante que nacía de los pies de Pablito.
Aimar convirtió goles espectaculares y también decisivos a muchos rivales como a Independiente (1-1 en la sexta fecha). El equipo tenía un andar majestuoso y peleaba el título con Boca Juniors, a quien enfrentó en la undécima, un 17 de octubre, con un Monumental repleto.
Una actuación magistral de Aimar le dio el triunfo a River sobre el elenco dirigido por Carlos Bianchi. A los 37 minutos de la primera etapa Leonardo Astrada habilitó a Pablo, que entró con la marca de Martín Arruabarrena, por el costado derecho. Mató la pelota en el pecho y tras un pique le colgó el balón en el segundo palo al indefenso de Óscar Córdoba, arquero boquense. El gol de Ángel en la segunda mitad cerraría el marcador. River volvió a imponerse en un superclásico, en el Monumental, después de nueve años con Aimar como máximo exponente.

Con aquel triunfo nuestro equipo se trepó a la cima y jamás la soltó. Un golazo de tiro libre a Talleres (4-1), en el Olímpico de Córdoba, para ser profeta en su tierra. Un bombazo en el empate cuatro a cuatro con Chacarita. La fiesta final llegó en la última jornada en el empate en dos tantos frente a San Lorenzo, en el Nuevo Gasómetro, un 19 de diciembre.
Con 19 partidos jugados y 1668 minutos en cancha fue el futbolista de mejor asistencia en aquel campeonato. Con 9 tantos fue el volante más goleador y sin dudas, fue la figura de un equipazo.

Sin Ramón Díaz en el banco y con la llegada de Américo Rubén Gallego, Pablo Aimar lideraría a River hacia un nuevo doblete en la historia del fútbol argentino. El Clausura 2000 también quedaría en manos de la banda roja, con la misma base del título anterior. Aquel fue el tercer y último logro conseguido por el Payasito en River, ya que en enero de 2001 partió rumbo al fútbol español, desembocando en Valencia, quien pagó mas de veinte millones de dólares por su magia.

En este club es considerado ya un ídolo y es el jugador más querido por parte del público valenciano. Ya ha sumado a su palmarés 2 Ligas Españolas (2001-2002 y 2003-2004), 1 Copa de la UEFA (2004) y 1 Supercopa Europea (2004). Tiene más de veinte goles y casi ciento cincuenta partidos en la liga de las estrellas.

Pero no sólo en River y Valencia ha brillado el Payaso. También en la Selección Argentina ha hecho de las suyas. Como juvenil obtuvo 2 campeonatos sudamericanos y una Copa del Mundo, en Malasia 97, Sub 20.
Ya ha jugado un Mundial en Corea-Japón 2002, convirtiéndose en el mejor jugador del plantel argentino, en el marco de una frustrante experiencia mundialista, con el equipo de Marcelo Bielsa eliminado en primera ronda. De todos modos, Pablito espera su revancha en Alemania 2006, donde seguramente será un arma principal en el esquema de José Néstor Pekerman, el entrenador albiceleste. En ese país Aimar jugará su segundo Mundial.

Partidos en River: 83
Goles en River: 22
Títulos en River: 3 (Aperturas 1997 y 1999 y Clausura 2000)
* Datos válidos para Torneos de AFA.

Partidos internacionales en River: 29
Goles: 7


Todas las camisetas de la historia de River Plate

futbol 1908 Camiseta Titular
el monumental 1908 Camiseta Suplente
El mejor equipo del mundo 1910 Camiseta Titular
los millonarios 1915 Camiseta Titular
River Pura Pasion, Si Sos de River Entra Aca! 1932 Camiseta Titular Algunos Partidos
ortega 1932 Camiseta Titular
River Plate 1936 Camiseta Titular
enzo 1958 Camiseta Titular
el mas grande 1958 Camiseta Titular Gira
saviola 1960 Camiseta Titular Gira
deportes 1969 Camiseta Titular
futbol 1973 Camiseta Titular
el monumental 1975 Camiseta Suplente
El mejor equipo del mundo 1975 Camiseta Alternativa
los millonarios 1975 Camiseta Titular
River Pura Pasion, Si Sos de River Entra Aca! 1984 Camiseta Alternativa
ortega 1985 Camiseta Suplente
River Plate 1985 Camiseta Titular
enzo 1986 Camiseta Suplente
el mas grande 1986 Camiseta Titular
saviola 1989 Camiseta Suplente
deportes 1989 Camiseta Titular
futbol 1991 Camiseta Suplente
el monumental 1991 Camiseta Titular
El mejor equipo del mundo 1993 Camiseta Titular
los millonarios 1993 Camiseta Suplente
River Pura Pasion, Si Sos de River Entra Aca! 1993 Camiseta Alternativa
ortega 1995 Camiseta Alternativa
River Plate Camiseta Titular
enzo 1996 Camiseta Suplente
el mas grande 1996 Camiseta Titular Alternativa
saviola 1996 Camiseta Titular
deportes 2000 Camiseta titular
futbol 2000 Camiseta Suplente
el monumental 2000 Camiseta Alternativa
El mejor equipo del mundo 2001 Camiseta Titular
los millonarios 2001 Camiseta Suplente
River Pura Pasion, Si Sos de River Entra Aca! 2001 Camiseta Centenario
ortega 2001 Camiseta Alternativa
River Plate 2002 Camiseta Suplente
enzo 2002 Camiseta Titular 1
el mas grande 2002 Camiseta Titular 2
saviola 2002 Camiseta Suplente
deportes 2004 Camiseta Titular
futbol 2004 Camiseta Suplente
el monumental 2004 Camiseta Alternativa
El mejor equipo del mundo 2007 Camiseta Titular Solo utilizada contra Boca
los millonarios 2007 Camiseta Titular
River Pura Pasion, Si Sos de River Entra Aca! 2007 Camiseta Suplente
ortega 2007 Camiseta Alternativa 1
River Plate 2007 Camiseta Alternativa 2
enzo 2007 Camiseta Alternativa 3
el mas grande 2008 Camiseta Alternativa
saviola 2008 Camiseta Suplente
deportes 2008 Camiseta Titular
futbol 2009 Camiseta Alternativa
el monumental 2009 Camiseta Suplente
El mejor equipo del mundo 2009 Camiseta Titular

los millonarios
River Pura Pasion, Si Sos de River Entra Aca!
ortega
River Plate
enzo
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