El sueño del pibe


El sueño del pibe




José Luis Fernández vive un presente excepcional. Desde su pasado marginado de la primera hasta la convocatoria de la selección. Es una de las claves en esta remontada de la Academia.

El sueño del pibe. Así de sencillo puede caratularse el presente que vive hoy por hoy José Luis Fernández. El joven medio campista de Racing ha superado momentos malos a lo largo de su vida. Desde superar una peritonitis muy peligrosa ("celebro que estoy vivo", festejó en una nota echa por Olé el 6 de abril) que podría haberle provocado la muerte, pasando por la más temible lesión en el ambiente futbolístico (rotura de ligamentos), abarcando el destierro del primer equipo sufrido por Caruso Lombardi, la re incorporación que le dio Barbas, la chance que le otorgó Vivas (aunque sin mucho convencimiento); hasta el "renacimiento" con Russo, la consolidación con el actual DT de la academia y desembocando en la reciente citación de Diego Maradona a la selección nacional. Una carrera extremadamente vertiginosa.

Fernández se ganó todo lo que hoy disfruta. De eso, no hay dudas. Tanto a nivel futbolístico como íntimo. A pesar de sus escasos 22 años ha demostrado una fortaleza ejemplar. "Sé que muchos se habían olvidado de mí" expresaba en la nota de OLE mencionada anteriormente. Y cuanta razón tiene... La agraciada actualidad que vive el volante de Racing es fruto de un trabajo diario, constante, duro. El presente marca que José Luis es una pieza clave en la Academia de Miguel Ángel Russo. Un lugar entre los titulares que supo obtener a base de esfuerzo.

Jugador surgido de las inferiores del club, debutó oficialmente el 31 de mayo de 2008, frente a Independiente. Hoy, consolidado en primera y convocado por Maradona para jugar en el seleccionado, no se relaja. Con la llegada de Caruso Lombardi a Racing, las chances de mostrarse fueron nulas. Por orden del DT, Fernández fue bajado a reserva junto con otros jugadores que el entonces flamante entrenador no utilizaría. Claro, José Luis volvía de una lesión seria (rotura parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda y total del lateral interno, luego, una rehabilitación de cuatro meses) y su baja de categoría sumada a la contratación de Lucas Licht fueron un golpe duro para el juvenil. Pero esperó. No bajó los brazos y aguardo expectante su oportunidad.

La ida de Caruso y el interinato de Barbas le abrieron una puerta. Llegó el indulto para él y los demás jugadores borrados. Y, aunque volvió al plantel de primera, seguía sin ver acción. La llegada de Vivas fue mas grata. Comenzó a tener rodaje, fue más partícipe en varios pasajes del campeonato. Pero la consolidación y punto alto se dio hace poco, con la llegada de Russo. Fernández fue la revolución. Su entrega y su buen nivel futbolístico y físico fueron aprovechados por el DT; quien le dio la confianza y seguridad. Y el pibe no falló. Actualmente es uno de los jugadores de la Acadé con mayor rendimiento, con mejor ritmo y velocidad. Por eso, hasta fue citado para la selección.

Es cierto, entró "por la ventana", pero entró. La lesión de Vangioni y su buen nivel terminaron por decidir a Maradona para que él sea uno de los volantes en el partido frente a Haití. Ingresado en el segundo tiempo, mostró los nervios lógicos; aunque no tuvo ningún error. Al contrario, atacó con criterio, colaboró en defensa, circuló la pelota por la banda izquierda y cerró la cancha cuando lo requería la situación. "Bien nene, muy bien. Jugá, jugá" fue el alarido de Diego en varios momentos del amistoso de ayer.

Como si fuera poco, en el regreso al entrenamiento de Racing de hoy Fernández jugó para los titulares. Y es casi un hecho que será titular ante River. Logró lo que quería, jugar. Fernández vive el sueño del pibe. No hay dudas.


fuente: http://www.ole.com.ar/racing/el-sueno-del-pibe_0_256774444.html