Llora áfrica

Hubo lágrimas sobre el césped y hubo lágrimas en las gradas. África entera lloró después de que el único representante del continente que quedaba en liza cayera eliminado de la Copa Mundial de la FIFA 2010. Asamoah Gyan, tantas veces héroe de las Estrellas Negras ghanesas, derramó las lágrimas más amargas mientras sus compañeros se turnaban para consolarlo. Su error desde los once metros en el último segundo de la prórroga dio paso a la tanda de penales en la que los ghaneses se despidieron de esta fase final.

Fuera del estadio, ese magnífico y grandioso monumento al fútbol africano que es el Soccer City, miles de brazos se abrían para recibir a Gyan y a sus Estrellas Negras. “Seguimos queriéndolos. Seguimos queriendo a Gyan y a todos nuestros muchachos”, comentó Apeni, de Ghana, todavía bailando, agitando su bandera y tocando su vuvuzela. “Éstos son nuestros chicos y los apoyaremos siempre”, declaró Nii con el brazo sobre su primo, envueltos los dos en la bandera roja, verde y amarilla de Ghana. Ambos viajaron a Sudáfrica desde Accra y no han perdido la sonrisa. “Podía haber salido de otra manera, pero el fútbol es a veces amargo. En 2014 volveremos con garra y valentía”. En las filas de la actual selección ghanesa figuran cinco jugadores de 20 años o menos, un dato que apunta a que los deseos de Nii para la Copa Mundial de la FIFA que se celebrará en Brasil no andan desencaminados.

Más de 84.000 aficionados llenaron el Soccer City de Johannesburgo y la gran mayoría de ellos apoyaron con fervor a las Estrellas Negras, el único equipo africano que quedaba en liza después de la eliminación de Sudáfrica (la anfitriona), Costa de Marfil, Argelia, Nigeria y Camerún en la fase de grupos. La decepción era palpable en el estadio, pero también se respiraba orgullo, dignidad y compasión humana. “Lo tuvimos en la mano”, se lamentó Monde, de 23 años, nacido y criado en Soweto. “Ghana es un gran equipo y hoy ha sido la selección nacional de todos los africanos”.

Al perder en la cruel lotería de los penales, Ghana dejó escapar una oportunidad histórica. De haber ganado, las Estrellas Negras se habrían convertido en el primer equipo africano que alcanzaba las semifinales de una Copa Mundial de la FIFA. En cambio, ahora han pasado a engrosar la lista, donde aparecen Camerún y Senegal, de los que se quedaron a un paso. De todos modos, el equipo del seleccionador Milovan Rajevac es joven, y los aficionados de toda África esperan que siga dando alegrías al continente en el futuro. “Iré a Brasil dentro de cuatro años y veré a un equipo africano llegar aun más lejos”, prometió Justin, un risueño sudafricano, mientras daba el último trago a su cerveza antes de salir del estadio, que empezaba a quedarse vacío.

Ha sido uno de los partido más emocionantes de esta primera Copa Mundial de la FIFA que se celebra en África. Las lágrimas de Gyan y de sus compañeros se secarán en cuanto recuerden que, con su proeza, han conseguido que todo un continente se sienta orgulloso. Precisamente por la hazaña de haber alcanzado las rondas eliminatorias por segunda vez consecutiva, una pancarta que colgaba de una de las gradas expresaba en grandes letras rojas el sentir de un pueblo: “Gracias, Ghana”. Toda África, desde El Cairo hasta Ciudad del Cabo, comparte este sentimiento de gratitud.

“No hay razón para llorar”, aseguró Nii mientras él y su primo se adentraban lentamente en la oscuridad, animándose el uno al otro. “Ghana ha demostrado al mundo que los africanos sabemos jugar al fútbol. Llegará nuestro día. Estoy seguro”.



fuente

http://es.fifa.com/worldcup/news/newsid=1266498/index.html#llora+africa