Tras la reciente caída del seleccionado argentino en cuartos de final frente a Alemania por 4 a 0 y el comentario esgrimido por el mismísimo Maradona esbozando su posible partida en el cargo, comienzan a perfilarse sus sucesores.
El candidato con más chances es el consagrado DT Américo Rubén Gallego. El tolo, con su estilo particular pisa fuerte en el consenso dirigencial y su carisma seduce a muchos hinchas argentinos. Exento a sus vínculos positivos con las parcialidades de Newell's Old Boys, River Plate e Independiente, Gallego representa en su esencia al común denominador de la idiosincrasia Argentina con su simpatía, picardía, temperamento y pasión. Dueño de una marca registrada, sus pergaminos como jugador y entrenador, lo posicionan fuertemente como posible conductor de la selección nacional.

El oriundo de morteros, Provincia de Córdoba, comenzó su carrera como futbolista en el club Newell's Old Boys de Rosario, donde se desempeñó como mediocampista central. Sin embargo, su consagración como jugador la obtuvo en River Plate donde disputó el puesto con Reinaldo Merlo, y logró ganarse la titularidad. Obtuvo varios títulos en el club: dos campeonatos de Primera división argentina, una Copa Libertadores, una Copa Intercontinental y una Copa Interamericana.
Asimismo, Gallego integró en varias oportunidades la Selección Argentina, participando en las Copas Mundiales de Argentina 1978 y España 1982, y logrando obtener el título en el año 1978.



Tras su retiro como futbolista comenzó su carrera como entrenador, con la particularidad de haberse consagrado campeón con los primeros 4 equipos en los que estuvo al frente: River Plate, Independiente, Newell's Old Boys y Deportivo Toluca.

Gallego logró establecer tres récords más que destacados para la historia del fútbol argentino:
1- Consagrarse campeón con los primeros 4 equipos en los que estuvo al frente
2- Obtener cuatro títulos en cuatro equipos diferentes. Este récord lo comparte con Alfredo Di Stéfano.
3- Obtener tres títulos de Primera división argentina con tres equipos diferentes. Este récord lo comparte con José Yudica.



Sin lugar a dudas, su currículum como jugador y entrenador, junto con su aprobación popular, lo coloca como un firme candidato a conducir el seleccionado argentino. Sin embargo, cuentan los rumores que el perfil del tolo no seduce a la elite del establishment futbolístico local. Los motivos son off de record y dejan entreveer sesgos de discriminación ya que, aparentemente el look físico y cultural del ex volante central de la selección no califican para el perfil estadista, de test blanca y europeo buscado en importantes escalafones reaccionarios de la AFA. Sin lugar a dudas, el perfil mencionado fue desestimado en el caso de Maradona, pero revelan fuentes internas que este punto fue seriamente discutido y aprobado como excepción únicamente por la significancia de idolatría del mejor jugador del mundo de todos los tiempos.

No desestima la teoría las asignaciones previas desde el 78 a la fecha (Menotti, Bilardo, Basile, Passarella, Bielsa, Pekerman) junto con las constantes candidaturas de Bianchi, y las más recientes de Sabella y Simeone (entre otros). De hecho, algunos mencionan a éstas cuestiones como sustanciales en las desconsideraciones para técnicos como el Tolo o el mismísmo Ramón Díaz, muticampeón con River Plate. Este concepto sectario instalado en la máxima institución del fútbol local no desentona con ciertos sectores de nuestra cultura que pondera la herencia europea y unitaria por sobre nuestras raíces autóctonas y federales.

De todos modos, e independientemente de estas salvedades, el tiempo determinará si el pelusa de la paternal continuará con su cargo u otro lo sucederá. Lo que sí está claro que el tolo por presencia y pergamino, está en condiciones de administrar con éxito la excelente materia prima de jugadores argentinos. Cómo él mismo parafraseó a su antecesor mediocampista riverplatense Mostaza Merlo: “paso a paso no muchachos, piano piano”



Fuente propia. CNL.