Se mira y no se toca: casi se robó la copa del mundo
Los jugadores de España y de Holanda estaban en el túnel, a punto de salir a jugar la final del Mundial. Probablemente el partido más importante de sus carreras. Pero la tensión se cortó de golpe cuando un hincha saltó desde la platea al campo de juego e intentó colocar un gorro rojo sobre la Copa del Mundo.

Fue pocos minutos antes del inicio del partido. Primero, Fabio Cannavaro, el capitán de la Italia campeona en 2006, ingresó al campo de juego con la Copa y la puso en juego. Luego salieron las banderas de Holanda y de España. Estaba todo listo para que los equipos saltaran al campo de juego.


casi se robó la copa del mundo

Pero desde el córner izquierdo opuesto al túnel, un fanático de remera negra y gorro, corría con una sonrisa de oreja a oreja. Detrás de él, tres guardias de seguridad, de campera naranja. No se entiende cómo el hincha logró evitar el nutrido cordón de seguridad que rodea al campo de juego. Sin embargo lo hizo.

Casi al final de su carrera, sacó de su bolsillo un gorro rojo y cuando estaba a punto de colocarlo sobre la Copa, un guardia de seguridad de traje (de los "pesados", que estaba custodiando a los reporteros gráficos que se preparaban para retratar la salida de los equipos, le dio un golpe seco en el pecho. Volaron el hincha y el gorro.

Seis guardias de campera naranja lo inmovilizaron sobre el césped del Soccer City y se lo llevaron en el aire, detenido.

Fuente: Clarín