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La Historia De Independiente ¨El Rey De Copas¨ (1ra.Parte)

(1RA.PARTE)

LA HISOTRIA DEL ¨REY DE COPAS¨

INDEPENDIENTE DE AVELLANEDA

(1905/????)


La Historia De Independiente ¨El Rey De Copas¨ (1ra.Parte)

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Había una vez un equipo formado por empleados de una tienda, que llegó a ser el máximo campeón internacional...
Así podría empezar un cuento que narre la trayectoria del Club Atlético Independiente. Pero no. Esta historia no tiene nada de cuento; es plenamente real. Y apasionante. Porque los orígenes del “Rey de Copas se remontan a décadas atrás de que se conquistara el primer trofeo continental.
Las hazañas del “Rojo de Avellaneda” comenzaron antes de ser rojos y de instalarse para siempre en Avellaneda. Los historiadores señalan a la esquina de Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen) y Perú como punto fundacional de esta pasión llamada Independiente. Allí funcionaba desde principios de siglo pasado una de las tiendas de mayor categoría de Buenos Aires: “A la ciudad de Londres”. Un grupo de empleados tomó la decisión de formar un equipo de fútbol, al que bautizaron Maipú Banfield. Pero esta formación no le daba cabida a todos los trabajadores de la casa, como por ejemplo los cadetes, aunque todos ellos pagaban religiosamente su cuota mensual de 50 centavos, Otro grupo de cadetes y vendedores eligió reunirse, a escondidas de los jefes, para encontrar una solución.
Ya había anochecido, el 4 de agosto de 1904, cuando estos empleados sin lugar en el equipo se reunieron a tomar un café en la calle Victoria, a metros de la tienda. Rosendo Degiorgi, quien se desempeñaba en la sección Zapatería, fue el primero en tomar la palabra. La propuesta era concreta, “independizarse” del Maipú Banfield y fundar un nuevo club. La totalidad de los presentes estuvo de acuerdo.
Asistieron Marcelo Degiorgi, Luis y Nicolás Bassou, Daniel Bevilacqua, Fernando Azispuru, Antonio y Nicolás Cabana, y J.F. Ipart. Entre todos se repartieron los cargos de la primera Comisión Directiva, y el honor de ejercer la primera presidencia provisoria recayó en Rosendo Degiorgi, por ser el impulsor de la idea. Una de las primeras misiones de los flamantes dirigentes consistió en sumar adherentes, tanto para el club como para formar el equipo. Así fue como llegaron Manuel Pardiñas, Cristóbal García, Carlos y Ernesto Degiorgi, Manuel Martín, Severo Rodríguez, Alberto Ferrier, Arístides, Alfredo y Edelmiro Langone, Francisco Marystani y Juan Darnay. Se reunieron todos en la improvisada sede de Montevideo 1585, en Barrio Norte... en realidad, la casa de Rosendo Degiorgi.
Entre todas las deliberaciones, quedó firme una intención: convocar a una nueva asamblea para oficializar la fundación. La cita era el 1° de enero de 1905, pero no se pudo realizar por falta de quórum. Igualmente, los que sí concurrieron, establecieron ese momento como la de la fundación oficial, y designaron a los inscriptos hasta esa fecha como socios fundadores.
Finalmente, se encontraron el 25 de marzo, donde se designó a Arístides Langone como presidente, a Daniel Bevilacqua como secretario y a Juan Artau como prosecretario. Carlos Degiorgi quedó en el cargo de protesoreso y los vocales fueron Andrés Ferrier, Víctor Camino y José Hermida. Entre las primeras medidas, se estableció una cuota de 25 centavos para los socios comunes y el doble para los que ocupaban cargos directivos, que, en principio, sería destinada a la compra de una pelota de cuero que costaba $8, 50 y un sello para las actas por el que pagaron $1, 50. Así nació oficialmente el Independiente Foot Ball Club. Sus miembros ya no tenían que protestar más contra los compañeros de tienda que los apartaban del Maipú Banfield. Una nueva historia estaba comenzando, aunque ninguno imaginó cuán grande sería la gloria que les esperaba en los años por venir.

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Sangre Roja

*En la asamblea del 25 de marzo de 1905 se adopta el uniforme oficial en el cual se describía un bolsillo en forma de escudo con las siglas IFC en los ángulos de la cruz formada por dos franjas blancas sobre campo azul. Este escudo se inspiró en el de Saint Andrew´s primer campeón argentino de futbol.

100 años de gloria

*Se descubrió en el buzo de arquero de William Peterson en 1912, esta modificación del escudo:cruz azul sobre campo blanco y se completa la sigla IFBC :: Independiente
Football Club.

La Historia De Independiente ¨El Rey De Copas¨ (1ra.Parte)

*En 1914 cuando se cambia la denominación IFC por CAI (Club Atlético Independiente) se comienza a utilizar el escudo actual con pequeñas variantes, más puntiagudo en su cúspide, igual al que aparece en la camiseta.

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*Estos dos escudos fueron pintados sobre el frontispicio de la cancha de Avenida Mitre en 1919 y en 1925 respectivamente. No son escudos oficiales,son libres creaciones del pintor que los dibujó en las tribunas de socios y en la popular en el segundo caso.

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*A partir de 1935 se diseña el escudo definitivo tal como lo conocemos hoy en día.

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Independiente estaba inscripto en Segunda y Tercera División. En segunda tuvo un desempeño regular, pero en tercera debutó perdiendo con Atlanta ¡21 a 1! Quienes recordaban aquel encuentro le echaban la culpa de la goleada a un arquero improvisado, aunque nunca mencionaban su nombre. Encima, pocos días después, el 9 de junio de 1907, debían enfrentar por primera vez en la historia al Racing Club, los vecinos de la Tablada de Avellaneda, junto a “los cuatro Ombúes”. Estos rivales, agrandados por la Estrepitosa caída de Independiente, salieron a provocar con pintadas que pretendían anunciar una nueva debacle: ¡40 a 0!, se leía en las paredes del barrio. Pero llegó la tarde del choque y, con otro arquero, claro, vino la redención: la primera victoria ante Racing. Fue un 3 a 2 conseguido por el siguiente equipo: Bazzara, González y Paitz; Zetti, Hermida y Marcelo Degiorgi; Pomarini, Arregui, Tagliaferro, Pelufo y Rosendo Degiorgi. Este último, el mismo que fuera el primer presidente, marcó el gol del triunfo, que las crónicas de la época narraban así: “Faltaban dos minutos cuando el wing derecho Antonio Pamarini se hizo de la pelota, la llevó consigo largo trecho esquivando adversarios hasta que alcanzó la proximidad del área grande. Desde allí lanzó un centro que el otro wing, Rosendo Degiorgi, recibió a la carrera proyectando un formidable shot que batió la valla defendida por Marengo”. Un triunfo sobre Racing. El primero. Y en Avellaneda.
La popularidad creciente obligó a Independiente a afincarse en un campo con mayor capacidad. El presidente Juan Mignaburu lo encontró en la Crucecita, partido de Avellaneda, zona más conocida como Barracas al Sur. De inmediato se acordó el alquiler. Para inaugurarlo, se organizó el primer encuentro internacional del Club; Fue un 0 a 0 ante el Bristol de Montevideo, pero lo trascendente no fue ni el resultado ni el rival, sino la vestimenta del recientemente bautizado Club Atlético Independiente. Ese día vistió por primera vez la camiseta roja. La idea surgió del presidente Arístides Langone, cuando vio jugar al NottinghamForest de Inglaterra, que había pasado por Argentinaen 1905 en busca de partidos amistosos que reforzasen su experiencia para el ya popular campeonato inglés. “Quiero esos colores para Independiente -se dijo para sí Langone-, ¡Parecen verdaderos diablos rojos!” Para que ese apodo se pegara al nombre de la Institución faltaban todavía dos décadas, pero bajo la tela roja ya flameaba ese fuego que desde siempre distinguió a Independiente. En 1909 el equipo que participaba en Segunda División ganó la Copa Bullrich, el primer trofeo importante, luego de vencer a Gimnasia y Esgrima, Ferro y San Isidro. Esa escuadra formaba con Buruca Laforia; Deluchi y Ochoa; Moretti, Scala y Amadeo Larralde; Ibáñez, Collazo, Leal, Viegas y Miguel Larralde. El arquero, José Buruca Laforia, era el mismo que había defendido la valla del Alumni multicampeón de la primera década del siglo XX. Sí, eran tiempos dominados por el Alumni. Estaba apareciendo Racing con su fútbol criollo, lo que le dio el nombre de “La Academia”. Se habían fundado casi todos los clubes importantes del fútbol argentino, pero Independiente ya se distinguía por una manera de jugar que impuso como un sello a lo largo de sus 100 años: el buen fútbol. Fueron los comienzos de una tradición, la que enseguida lo llevaría a la Primera División. Fue en 1911, luego de igualar 1 a 1 (resignando Independiente el título), en el desempate por el ascenso, con Porteño. Al año siguiente, la flamante Federación Argentina de Football invitó a Independiente a participar en su campeonato de Primera, en lo que fue la primer gran escisión del fútbol argentino. Y quedó en la historia como el último ascenso, porque desde ese entonces nunca descendió; un privilegio que comparte junto a Boca y River, el de ser los únicos que jugaron en la elite durante todo el profesionalismo. A este récord se le sumarían muchos más. Pero ya se dijo, la década del '10 fue toda de Racing, aunque así y todo, Independiente, convertido en su clásico rival, lograría la hazaña de ser el único equipo que lo vencería en 1917, cuando se impuso por 1 a 0. También le había ganado en 1915, pero el equipo celeste y blanco protestó ante el tribunal por la indebida inclusión del jugador Capelletti y terminó quedándose con los puntos.

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La década del 20 llegó con todo el lujo que traía le Europa de Posguerra. Los argentinos, definitivamente, habían adoptado el fútbol como su deporte y la pasión se reflejaba en cada partido: Por entonces, todos a cancha llena. Y más todavía en el mayor clásico de esos años: Independiente vs. Racing. Porque Boca y River militaban en diferentes asociaciones y no empezaron a cruzarse tan seguido sino hasta la llegada del profesionalismo. Los dos de Avellaneda eran los máximos protagonistas y, tras una década racinguista, llegaron los años de Independiente.
En 1922 apareció en la Primera un muchacho robusto, de 19 años, dueño de un potentísimo remate con pierna derecha y, además, un eximio cabeceador. Su nombre era Manuel Seoane y pronto lo llamaron “La Chancha”. Empezó a jugar al lado de un joven delgado, de aspecto frágil, llamado Raimundo Orsi. Juntos les dieron vida a ala izquierda de Independiente, que ese año ganó su primer torneo de Primera División. Sí, “Independiente Campeón”, es el grito que habría de multiplicarse a lo largo del siglo. El equipo formaba con Isusi, Ferro y Ucar; José Pérez, Ronzoni y Scoffano; Canaveri, Lalín, Ravaschino, Seoane y Orsi.
El Rojo ya era un grande, ahora con un título. La rivalidad con Racing crecía más allá de las canchas de fútbol, más allá de Avellaneda y Buenos Aires. El clásico estaba en boca de todo el país.
Las temporadas pasaban e Independiente crecía. En 1923 un incendio destruyó la vieja cancha de La Crucecita. Luego recaló en Alsina y Cordero; esta vez para siempre. Independiente venía ganando tres ediciones consecutivas de la Copa Competencia (importante torneo que se adjudicó en 1924, 1925 y 1926, y ya había obtenido en 1917, ganando la final argentina), y en medio de un amateurismo que no daba para más, conquistó su segundo campeonato de la Asociación Amateurs de Football. Invicto. Fue en 1926, con esa legendaria delantera de Canevari, Lalín, Ravaschino, Seoane y Orsi. Los Rojos sumaron 46 puntos, uno más que San Lorenzo. Independiente, campeón de la Asociación Amateurs de Football y Boca el otro campeón de la Asociación Argentina, jugaron dos partidos que terminaron 0 a 0. No hubo definición.
Ese campeonato de 1926 fue testigo del surgimiento del apodo de los “Diablos Rojos”. La imagen apareció del ingenio del periodista Hugo Marini, del diario Crítica.
Los elogios no le quedaban grandes a ese equipo. Tenía un fútbol exquisito. Para muchos, Manuel Seoane fue el mejor jugador argentino de la historia. Claro, no había aparecido Diego Maradona, pero vale la opinión. Cuando Europa descubrió a Orsi, en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam, en 1928, no tardó en llevárselo. Triunfó en Juventus y fue el primer argentino, junto a Monti, Guaita y Demaría, en ganar un Mundial. Claro, lo hizo con la Selección Italiana.
Los años amateurs llegaban a su fin, pero antes, Independiente marcaría un hito: el 4 de marzo de 1928 inauguraba el primer estadio de hormigón armado de toda Sudamérica. El empate en dos goles con Peñarol fue sólo una anécdota para los amantes de la estadística. La vieja cancha de tablones quedaba en el recuerdo. El cemento fue un lujo para la época, convirtiéndose en escenario de grandes hazañas.

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100 años de gloria

En 1931, el fútbol argentino comenzó un camino creciente, el de la profesionalización. Los jugadores pasaban de una institución a otra por dinero. En Independiente ya eran “Los Diablos Rojos de Avellaneda”, cuando en esa primera temporada profesional dos cracks del amateurismo, Ravaschino y Seoane, empezaron a compartir el ataque con un pibe al que todos llamaban el “Cuila”. Pronto los diarios empezaron a hablar de su nombre: Antonio Sastre. El primer rival fue Racing. Pero tuvo inconvenientes en formar el equipo y el partido se postergó para el final de la temporada. Así fue como Independiente debutó en la segunda fecha, con un empate 1 a 1 ante Argentinos. Ese partido formó con: Sangiovanni; Ferro y Chiarella; Bartolomedi, Gros y Echeverría; Fazio, Sastre, Ravaschino, Seoane y Constante. La semana siguiente, la mismo formación consiguió el primer triunfo del profesionalismo ante Huracán por 3 a 1.
A comienzos de los '30, Independiente ya sumaba 5.400 socios y ese poder económico le permitió contratar a tres futbolistas uruguayos: Roberto Porta, Juan Carlos Corazo (abuelo materno de Diego Forlán) y Juan Carlos Ferrou.
El gran equipo que comenzaba a gestarse, estuvo a punto de conquistar el torneo de 1932. Recibía a Racing en la última fecha y de entrada quedó en desventaja aunque igualmente podía dar la vuelta olímpica y con el título asegurado Independiente reguló sus fuerzas, porque River, supuestamente, también estaba perdiendo con San Lorenzo. Supuestamente, porque por entonces, sin radios portátiles, los resultados de las otras canchas se seguían a través de los tableros que la revista Alumni instalaba en cada estadio. El encargado de colocar los resultados en Alsina y Cordero era hincha de River y prefirió ocultar la verdad: hacía varios minutos que los millonarios habían empatado. Los jugadores del Rojo miraban el tablero de reojo y con el silbato final se fundieron en fuertes abrazos. En ese instante, el encargado del tablero puso el gol de River. Los hinchas lo querían matar. Tuvo que disputar una final de desempate ante River, en cancha de San Lorenzo. La perdió 3 a 0.
En 1933 llegó el arquero Fernando Bello, un año después lo hicieron Celestino y Antonio Martínez y Arsenio Pastor Erico. Pero para la gloria flataban todavía cuatro años. En 1935 se sumó José Zorrilla y volvió Orsi, después de ser campeón mundial con la Selección de Italia. En el '37 se incorporaba Vicente de la Mata, con sólo 17 años y una gambeta increíble. Con su inclusión, se formaba un trío de ataque terrible, junto a Erico y Sastre. Juntos marcaron 556 goles.
El Rojo salió sexto en 1933, segundo en 1934 y 1935. En 1936 se quedó con la quinta ubicación, además de inaugurar la sede de la Avenida Mitre 470; por entonces el número de socios trepaba a 18.000. En el '37 volvió a ser subcampeón. El primer título profesional llegó en 1938, con dos puntos de ventaja sobre River. El equipo que consiguió el campeonato era: Bello; Lecea y Coletta; Franzolini, Leguizamón y Celestino Martínez; Vilariño, De la Mata, Erico, Sastre y Zorrilla.
Erico volvió a ser el goleador del torneo, al igual que en 1937 y luego repitió en el '39. Ese equipo desplegaba un fútbol formidable. En el camino hubo goleadas memorables, como el 8 a 0 sobre Almagro y el 9 a 2 ante Chacarita.
El campeonato de 1939 también quedó para el Rojo. También vencieron a Peñaron y ganaron el título de Campeones Rioplatenses. Este equipazo hizo 218 goles (83 los anotó Erico). El torneo de 1938 lo ganó con 82,8% de eficacia y el segundo con el 82,3%. Fue el equipo más goleador del fútbol con 115 goles en 32 partidos en 1938 y 103 en 34 partidos en 1939. Siempre jugaba a cancha llena. La familia entera estaba presente en los estadios. Las claves: una defensa impasable y un ataque demoledor.

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Independiente resolvió arrancar el torneo de 1940 sin ninguna incorporación. La decisión fue acertada. Arrancó con un 8 a 1 sobre Estudiantes de La Plata, 5 a 0 a Vélez y un terrible 7 a 1 a Boca. Pero más allá de los resultados, la gente de Independiente esperaba el choque con Racing. Luego de los dos campeonatos, 1940 quedaría en el historial marcado por una segunda posición.
Cuando Racing visitó a Independiente se fue con un 7 a 0 difícil de olvidar. El periodista Félix Daniel Frascara describió en las páginas de El Gráfico: “Creíamos que el primer tiempo terminaba sin goles, cuando Leguizamón embocó un cabezazo. Al ratito nomás, y también de cabeza, Erico anotó el segundo. Después, en la etapa complementaria, todo se veía colorado. Racing fue empalideciendo como una de esas malas fotografías que los años borran. Zorrilla señaló un gol a lo maestro, cabeceando casi al ras del suelo, y al rato De la Mata. ¿Qué iba a hacer Racing si no tenía nada? Empezó el éxodo de los hinchas visitantes. Hacia la media hora, Salomón sintió los efectos del calor -va sin segunda intención- y se fue de la cancha. Como los restantes hacía rato que se habían “ido”, también quedó Independiente solo. Y llegaron tres goles más. De un grupo de hinchas ubicados en las plateas partió un saludo dirigido al wing de Racing:
-Good bye, Chueco...
El Chueco García lo miró al del chiste y guiñándole un ojo le dijo:
-No te vayas. Todavía puede ganar Independiente.
Y estaban seis a cero”.
Los tres goles restantes, los marcaron Erico, Zorrilla y De la Mata. Fue la tarde del 3 de noviembre de 1940 en Alsina y Cordero, Avellaneda.
En 1941 Zorrilla dejó el fútbol por una lesión. Ese año Independiente se tuvo que conformar con el quinto puesto. En el '42 se cayó en la campaña más baja hasta entonces, en cuanto al rendimiento. Salió noveno a 18 puntos de River, pero el dato negativo lo marca que por primera vez perdió más partidos de los que ganó (12 y 10). Fue el año que no jugó Erico por un conflicto económico y también el de la despedida de Antonio Sastre quien terminó su carrera en el San Pablo de Brasil.
En 1943 se solucionó el problema con Erico. Durante su ausencia se habían probado siete centrodelanteros, pero ninguno estuvo a su altura. Terminó sexto, y en 1944 quinto. En 1945 se quedó con el tercer lugar, y resaltó en la campaña el triunfo sobre Racing por 5 a 1, partido en el que Independiente hizo de local en la Bombonera. Fue el último clásico de Erico. Por entonces el club tenía más de 26.000 asociados. En 1946 quedó sexto, a doce puntos de San Lorenzo, el campeón. La tercera posición conseguida en 1947 no alcanzaba, era hora de celebrar otra vez.
El comienzo de 1948 estuvo acorde a lo que vendría: el Rojo aplastó a Central 10 a 2. Uno de los picos de emoción llegó en la fecha 25°, o cuando perdía 3-1 con River, el último campeón, y terminó ganando 4-3. Un conflicto laboral con los futbolistas determinó una huelga general y ése fue el último partido que jugó con profesionales.
Racing marchaba en punta con una unidad más que Independiente. La AFA decidió que las cinco fechas que restaban se jugaran con futbolistas aficionados. En la reanudación ante Lanús, salieron a la cancha: López; Nito Veiga y Riera; Ledesma, Arias y Cusin; Berdía, Paramidani, Sande, Lorenzo y Reula. Ganaron tres encuentros, empataron uno y perdieron el otro, ganando el torneo con cuatro puntos de ventaja sobre River. En ese final el Rojo venció 1 a 0 a Racing con gol de Gabriel Gil. Después de esa derrota los vecinos de Avellaneda retiraron su equipo de la competición.
Se fueron Mario Fernández y Camilo Cervino. Para reemplazar al primero aparecía un número 10 que marcaría su nombre en la historia del club: Ernesto Grillo.

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En 1952 Rodolfo Michelo volvió a Independiente, el club que lo había formado, luego de un préstamo a Argentino de Quilmes. Esa temporada se paró el campeonato durante 41 días debido al duelo por la muerte de Eva Perón. El Rojo quedó tercero pero empezaba a formarse una delantera que disfrutarían todos los argentinos: Micheli, Cecconato, Lacasia, Grillo y Cruz. En 1953, la delatera completa de la Selección. Micheli fue el oportunismo práctico; Cecconato, el motor; Lacasia fue el cerebro; Grillo, habilidad y fuerza; y Cruz, la velocidad. El 14 de mayo Argentina venció por primera vez a Inglaterra por 3 a 1, ante más de 85.000 personas en el Monumental, con dos tantos de Grillo y uno de Micheli. El 5 de julio con los cinco delanteros rojos, Argentina venció a España 1 a 0 con gol de Grillo.
Independiente brillaba en el plano internacional. El 8 de diciembre de 1953, más de 60.000 madrileños salían al estadio Chamartín -hoy Santiago Bernabeu- sin comprender lo que acababan de ver. Real Madrid, el puntero de la liga española, terminaba de ser humillado por el equipo de Avellaneda con un 6 a 0 que no dejaba lugar a excusa alguna. Esa tarde el equipo formó con Abraham; Barraza y Violini; Arias, Emilio Varacka y José Varacka; Micheli, Cecconato, Bonelli, Grillo y Cruz. Los goles fueron marcados por Micheli en tres oportunidades y por Grillo, Bonelli y Cecconato. Nunca más el Real volvió a sufrir una derrota tan aplastante jugando de local. Otro hito en la historia roja.
La década continuó sin éxitos en el campeonato local. En 1954 Micheli y Bonelli -quien reemplazó a Lacasia- sumaron 30 goles, pero Independiente fue subcampeón, a cuatro puntos de Boca, equipo al que venció 3 a 1. Fue la tarde del 15 de agosto, cuando se vendieron 62.000 entradas en Avellaneda, un récord en el profesionalismo. Esa jornada, la 17°, quedó marcada en la historia del fútbol argentino: fue la de mayor concurrencia a los estadios. En los ocho partidos se vendieron 160.066 entradas, a un promedio de 20.000 por partido; las que sumadas a los socios, totalizaron una fecha con 300.000 espectadores. Cuarto en el ’55, séptimo en el ’56 y octavos en el ’57, Independiente seguía sin deslumbrar en el campeonato. Octavo en 1958, al año siguiente comenzó a acercarse a la punta y terminó tercero.

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Muchos clubes se sumaron a la tendencia de contratar figuras extranjeras, aunque la mayoría de ellas les dio escasos resultados. Uno de los mejores equipos resultó ser Argentinos, pese a su modesto presupuesto y a ser el único que no compró extranjeros. 1960 fue, además, el año en el que Independiente volvía a dar una vuelta olímpica, jugando de local en Racing por la remodelación del estadio. Habían llegado los uruguayos Vladas Dousksas, Alcides Silveira, Tomás Rolan, Leiva y Méndez (los dos últimos jugaron un solo partido), el arquero Toriani y Jorge Vázquez.
El equipo siempre se mantuvo en los primeros puestos. Formaba con: Toriani; Navarro y Rolan; Acevedo, Maldonado y Silveira; Vázquez, Douksas, Walter Jiménez, D'Ascenzo y Ricardo Giménez. El título cerraba una etapa recordada por una delantera espectacular pero sin festejos. Éste era el cuarto título profesional. Se venía una etapa en la que los festejos serían una costumbre de Independiente.
Sexto en 1961 y cuarto en 1962, Independiente seguía creciendo en el plano institucional. Sobrepasaba los 45.000 socios y contaba con un estadio recientemente remodelado. Aparecían jóvenes valores de las inferiores como Miguel Ángel Santoro, Osvaldo Mura, Raúl Bernao, Marcos Conigliaro y Néstor Rambert. Otros, como Rubén Marino Navarro y Roberto Ferreiro ratifican sus condiciones. Y para la temporada '63 llegan desde Chacarita Mario Rodríguez y Raúl Savoy. En la última parte del campeonato se incorporó el técnico Manuel Giúdice, quien conduciría al equipo a los logros importantes que se venían.
Llegó a la última fecha puntero y con dos puntos de ventaja sobre River. El título se consiguió de la manera menos esperada, con un final desagradable. Independiente venció 9 a 1 a San Lorenzo en eun partido irregular. Los jugadores del rival, molestos por el arbitraje, empezaron a aplaudir los goles de Independiente sin poner, prácticamente, oposición a cada avance. Con la base de ese equipo, más las incorporaciones de Santoro y Juan Carlos Guzmán, llevaron al Rojo al segundo puesto en 1964. Fue el momento de una racha invicta de 37 partidos, que incluyó un 5 a 1 al Santos de Pelé.
En 1964 se funda una mística copera grabada a fuego en la historia de Independiente y del fútbol argentino: la de los brazos en alto. Arrancó la campaña con un 4 a 0 sobre Alianza Lima. En ese grupo dejó de lado también a Millonarios de Bogotá. Pero el plato fuerte apareció en las semifinales, cuando derrotaron dos veces al Santos, aunque sin Pelé. En el partido de ida en el Maracaná el Rojo ganó 3 a 2 después de estar dos goles abajo. El desquite fue 2 a 1.
En la primera final, disputada en Montevideo, Independiente sacó un empate sin goles ante Nacional, con una gran actuación de Santoro. La revancha en Avellaneda fue con un triunfo (1 a 0), con gol de Mario Rodríguez. ¡Independiente campeón invicto! ¡El primer equipo argentino que levanta la Copa!. Con esta conquista, accedió al derecho de disputar la Copa Intercontinental ante el Inter de Milán. Fueron tres partidos, contando el desempate en Madrid. En el Santiago Bernabeu se tuvo que llegar a los 30 minutos adicionales para que Mario Corso desnivelara el resultado a favor del conjunto milanés.
1965 fue un año similar. Con festejo continental y una nueva frustración ante el mismo Inter. En la Libertadores, Independiente se sumaba directamente en las semifinales en su condición de último ganador. Aparecieron Ricardo Pavón, Roque Avallay y se afirmó Vicentito De la Mata. Independiente necesitó tres encuentros para superar a Boca -lo hizo por diferencia de gol- y otros tres para doblegar a Peñarol en las finales, 1 a 0 en Avellaneda y derrota por 3 a 1 en el Centenario. Bernao, Avallay, Mura y Pérez anotaron para el 4 a 1 en el desempate jugado en Santiago de Chile. Al igual que el año anterior, este logro significó el pasaporte para luchar por la Intercontinental. Y fue otra vez el Inter quien venció a Independiente 3 a 0 en Milán y apeló al catenaccio para aguantar el 0 a 0 en Avellaneda.
En el plano local, Independiente terminó duodécimo en 1965, a 19 puntos de Boca. Un año después fue sexto, mientras que en la Copa era eliminado por River en semifinales. En 1967 la AFA crea un nuevo torneo, el Nacional. En el Metropolitano del '66 llegó hasta semifinales. Pero la gran explosión de fútbol rojo apareció en el Nacional. Fue uno de los últimos equipos que formó con el sistema 2-3-5. Superó sin atenuantes a los equipos del interior pero también fue verdugo de los porteños. La consagración en el final se produjo nada menos que ante Racing. Fue una fiesta, con otro 4 a 0; goles de Artime, Tarabini Savoy. Esa aplanadora goleadora es dueña del récord de efectividad desde que empezó el profesionalismo: conquistó el 86,67% de los puntos. El técnico era el brasilero Brandao.
La formación que actuó en la mayor parte del campeonato fue el siguiente: Santoro, Monges y Pavoni; Ferreiro, Pastoriza y Acevedo; Bernao, Savoy, Artime, Yasalde y Tarabini. Una nueva participación en la Libertadores de 1968, disminuyó las posibilidades en los torneos locales. El equipo quedó quinto en su zona del Metropolitano y undécimo en el Nacional. En el '69 ascendió a la cuarta posición en los dos campeonatos.

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Sangre Roja

100 años de gloria

La Era Dorada 1ra.Parte: Para empezar los '70, Independiente apeló a uno de sus amuletos infalibles: Don Manuel Giúdice. Cada vez que el técnico tomaba contacto con el Club, llegaba una nueva conquista. Y 1970 no fue la excepción. El Rojo terminó el certamen puntero junto a River con la misma diferencia de gol. El título llegó gracias a los 43 goles acumulados, uno más que los Millonarios. En la última fecha Independiente enfrentó a Racing y debía ganar por lo menos 3 a 2. Ese fue el resultado, gracias a un gol a diez minutos del final de Yasalde. Pese al éxito, Giúdice renunció y en el Nacional, Independiente terminó cuarto en su zona. Esa temporada se fueron Bernao, Yasalde y Tarabini.
La gloria seguiría en 1971, otra vez en el Metropolitano, de la mano de Vladislao Cap, el nuevo técnico. También arribaron el “Zurdo” López, “Pancho” Sá y el “Mencho” Balbuena. En la última fecha Independiente estaba un punto detrás de Vélez, quien recibía a Huracán. Independiente esperaba a Gimnasia de La Plata. El Globo dio la sorpresa y ganó 2 a 1. La Doble Visera no tenía un gran marco, pero a medida que iba pasando los minutos se fue llenando. Con goles de Maglioni y Pastoriza, Independiente ganó 2 a 0 y se consagró campeón. El Nacional del '71 se terminó para Independiente en las semifinales, tras quedar eliminado por San Lorenzo. A partir de entonces, el equipo comenzó a priorizar los torneos internacionales.
Los cuatro años que arrancaron en 1972 y concluyeron en 1975 fueron los más gloriosos en la historia de Independiente. Y también del fútbol argentino en lo que a clubes se refiere. Fue una etapa de fútbol brillante y acumulación de títulos internacionales. Se conquistaron cuatro Libertadores consecutivas. Se alcanzó por primera vez la Copa Intercontinental, y se llegó a ganar la Copa Interamericana en tres oportunidades. Claro que esta impresionante trayectoria continental hizo que se resintiera el frente local. Los Metropolitanos vieron al Rojo lejos de sus performances internacionales. Undécimo en 1972, cuarto en el '73, fue quinto en su zona en el '74 y en 1975 se tuvo que conformar con el decimotercer lugar. En los Nacionales terminó séptimo en 1972, octavo al año siguiente, quinto en la ronda final del '74 y tercero en su zona en 1975.
En 1972 logró su segunda libertadores de la mano de Pedro Dellacha, quien como técnico logró consolidar una defensa espectacular, con un medio trabajador y una línea delantera de gran oportunismo. En la etapa eliminatoria dejó atrás a Central, Independiente Santa Fe de Bogotá y Atlético Medellín. La ronda semifinal vio la única derrota del Rojo, ante el San Pablo, pero de todos modos alcanzó la última definición, eliminando también a Barcelona de Guayaquil. El rival en la final fue Universitario de Deportes de Lima, equipo conformado por la base de la selección peruana que brillara en el mundial de México 1970.
Al primer choque, en Lima, el partido finalizó sin goles. Las emociones aparecieron en Avellaneda. Fue un 2 a 1 con dos tantos de Maglioni. El descuento fue de Percy Rojas, jugador que en 1975 se incorporó a Independiente. Esa noche del 24 de mayo, el Rojo formó con Santoro; Sá y Pavón; Comiso, Raimondo y Garisto; Balbuena, Pastoriza, Maglioni, Semenewicz y Saggioratto. Por tercera vez se presentaba la oportunidad de la Copa Intercontinental. El rival fue el Ajax. 1 a 1 en Avellaneda -goles de Cruyff y “Pancho” Sá-. En el estadio Olímpico de Ámsterdam, el 3 a 0 del Ajax fue incontestable.
Independiente volvió a iniciar su trayectoria en la Libertadores a partir de las semifinales. Superó a San Lorenzo y a Millonarios de Bogotá. Colo Colo de Chile llegó a la final para enfrentar al Rojo. En el primer partido, en Avellaneda, empataron 1 a 1. El desquite en Santiago terminó sin goles, por lo que otra vez fue necesario un tercer choque, en Montevideo. Independiente se impuso por 2 a 1 con goles de Mendoza y Giachello. Ese día Ricardo Bochini debutó en la Copa al reemplazar a Maglioni.
Se había creado la Copa Interamericana. Independiente la disputó ante Olimpia de Honduras. Se jugaron los dos partidos en el país centroamericano y el Rojo se impuso 2 a 1 en el primero y 2 a 0 en la revancha.
El Ajax se negó a disputar la Copa Intercontinental y el compromiso fue tomado por la Juventus, el subcampeón europeo. El equipo italiano puso como condición que se juegue un partido único en un estadio de Europa. La buena voluntad de los directivos de Independiente allanó el camino. Finalmente se jugó en el Olímpico de Roma. Fue gracias a un golazo de Bochino a 10 minutos del final: una apilada que nació en los pies de Raimondo, contó con la complicidad de Bertoni en una doble pared y finalizó con el arquero Dino Zoff rendido a los pies del Maestro nacido en Zárate. Se rindió Zoff y también los 70.000 italianos. Esa jornada histórica, Independiente salió a la cancha con Santoro; Comiso, López, Sá y Pavón; Galván, Raimondo y Bochini; Balbuena, Maglioni y Bertoni.
La Era Dorada 2da.Parte: Otra vez, Independiente empezó en las semifinales en la Libertadores de 1974. En esta instancia se midió con Peñarol y el Huracán de Menotti. Dos triunfos y dos empates lo pusieron en la final ante el San Pablo. El primer encuentro, jugado en Brasil, fue ganado 2 a 1 por los locales. El desquite se llevó a cabo cuatro días después e Independiente ganó 2 a 0. Otra vez tercer partido. Fue en Santiago de Chile, ante 45.000 personas, donde el Rojo se impuso por 1 a 0. El gol lo anotó Pavoni de penal y posteriormente, el arquero Carlos Gay le atajó uno a Zé Carlos. El equipo que nuevamente trajo la Copa formó con Gay; Comiso, López, Sá y Pavoni; Galván, Raimondo y Semenewicz; Balbuena, Bochini y Bertoni.
La segunda Copa Interamericana, lograda en 1974, se jugó contra el Deportivo Municipal de Guatemala. El 24 de noviembre el Rojo ganó por la mínima diferencia con gol de Bochini. La revancha, dos días después, los guatemaltecos se impusieron por el mismo resultado. Después del suplementario sin goles llegaron a los penales. Allí el Rey de Copas ganó 4 a 2. Gay contuvo un penal.
En 1975 se jugó la Copa Intercontinental correspondiente al año anterior frente al Atlético Madrid (reemplazó al Bayern Munich, que desistió). En Avellaneda ganaron los argentinos 1 a 0 con gol de Balbuena. Luego, los españoles vencieron 2 a 0 y se llevaron la Copa, porque se había modificado la reglamentación a último momento.
En ese 1975 concluyó la impresionante serie inigualada de cuatro Copas Libertadores seguidas. Arrancó perdiendo en las semifinales ante Rosario Central y ante el Cruceiro, 2 a 0 y como visitante. Independiente estaba virtualmente eliminado. Sin embargo, doblegó por el mismo resultado, en la revancha, a los rosarinos. Al Cruceiro había que ganarle en la Doble Visera por tres a cero para llegar a la final. ¡Independiente lo logró! Pavoni (de penal), Bertoni (olímpico) y Ruiz Moreno (de cabeza), anotaron los goles.
Las finales se jugaron contra la Unión Española de Chile. En Santiago, el Rojo cayó 1 a 0 sobre la hora. En Avellaneda, los argentinos ganaron 3 a 1 con tantos de Percy Rojas, Pavoni y Bertoni. El desempate se realizó en Asunción del Paraguay. Independiente ganó 2 a 0 con goles de Ruiz Moreno y Bertoni de tiro libre. La Copa Interamericana de ese año no se disputó. El rival debía ser el Transvaal de Surinam, pero desertó.
Ricardo Bochini y Daniel Bertoni se habían convertido en figuras espectaculares, de fama internacional. Fueron los factores esenciales de un poderío ofensivo asombroso, que apabulló rivales y asombró a los amantes del fútbol efectivo y bien jugado.
En 1976 se obtuvo la tercera Copa Interamericana ante el Atlético Español de México. Los partidos se disputaron en Venezuela. El 26 de agosto igualaron 2 a 2 con goles de Bochini y Villaverde, quien convirtió allí el único gol de su brillante carrera en el Rojo. Tres días más tarde volvieron a empatar, esta vez 0 a 0. En los penales Independiente fue más efectivo y ganó 4 a 2. Gay volvió a contener un remate rival.
El 20 de noviembre de 1977 Independiente arrancó el torneo Nacional bajo las ordenes de José Omar Pastoriza. La primera rueda fue casi un trámite, producto de cinco partidos ganados, un empate y una derrota. En la segunda, ganó cinco encuentros consecutivos. A dos fechas para las semifinales, el Rojo perdió dos partidos al hilo pero eso no impidió el pase a la siguiente etapa, donde enfrentó a Estudiantes. Independiente se clasificó después de empatar 1 a 1 en la Plata y en Avellaneda y definir la serie en el alargue con los goles de Trossero y Bochini.
La final fue Talleres de Córdoba. En la Doble Visera igualaron 1 a 1. La revancha se jugó el 25 de enero de 1978. Fue una de las más grandes hazañas del fútbol argentino. El partido estaba 1 a 1 gracias a los goles de Outes y Cherini. A los 29 el partido se desvirtuó. Un gol de Bocanelli con el puño fue el causante. Los jugadores de Independiente no aceptaron la decisión del juez y comenzaron un reclamo airado. Como consecuencia fueron expulsados: Trossero, Larrosa y Rubén Galván. Faltaban 15 minutos, Independiente necesitaba empatar para ser campeón pero parecía imposible por la diferencia numérica. Pastoriza puso en la cancha a Biondi y Bertoni para ir por el milagro. Y el empate llegó. Bochini, tras una pared con Bertoni, de zurda, derrotó al arquero Gibaudo. Era el 2 a 2, el delirio de todos los visitantes, el silencio de un público cordobés que miraba atónito una definición inesperada.
Con el recuerdo de la hazaña, Independiente también se queda con el Nacional del '78. El Rojo dejó en el camino a Colón en los cuartos de final y a Talleres de Córdoba en la semi. La final fue ante River. Fue 0 a 0 en el Monumental y 2 a 0 en Alsina y Cordero con dos goles de Bochini. Otra vez campeón.

La Historia De Independiente ¨El Rey De Copas¨ (1ra.Parte)

independiente

Aquel Independiente que consiguió el título del '83 fue un gran equipo, que venía de dos subcampeonatos y culminó si ciclo al año siguiente con la obtención de la Copa Libertadores y de la Intercontinental. Jugadores de la calidad de Bochini, Marangoni, Burruchaga, Trossero, Villaverde, Giusti, vistieron la casaca roja por esos años.
En el comienzo del certamen local, Independiente alternaba buenas y malas. En la última fecha de la primera ronda el Rojo se quedó con el clásico de Avellaneda, jugado en cancha de Huracán, por 2 a 1. En la fecha 27° se produjo la última derrota del equipo, fue 2 a 0 frente a San Lorenzo en Avellaneda. La última jornada sería histórica: frente a Racing de local, con posibilidad de dar la vuelta olímpica para unos y de irse al descenso para otros. Ganó el Rojo 2 a 0, con goles de Giusti y Trossero; se consagró campeón y condenó al rival de siempre al descenso. Ese día, Independiente formó con Moriconi; Zimmerman, Villaverde, Trossero y Clausen; Giusti, Marangoni, Bochini y Burruchaga; Enrique Sánchez y Percudani.
La Libertadores comenzó el 29 de febrero de 1984. Independiente pasó sin problemas su grupo, formado por Estudiantes y los paraguayos Sportivo Luqueño y Olimpia. La serie semifinal era en zonas de tres y los rivales fueron Nacional de Montevideo y Universidad Católica de Chile. La fórmula resultó perfecta: empates como visitante y triunfos como local.
En la final ante el Gremio, Independiente jugó el famoso “partido perfecto” en Porto Alegre. El Rojo ganó 1 a 0. Los brasileros no podían reaccionar ante el toque de los visitantes, que presionaron los 90 minutos. Levantaron el murmullo en todo el estadio y recibieron quince minutos de aplausos. La revancha en Avellaneda finalizó sin goles. Independiente ganaba la Libertadores por séptima vez en su historia.
El 9 de diciembre, ante 62.000 personas, se jugó la final intercontinental en Tokio ante el Liverpool. Independiente abrió rápidamente la cuenta con un gol de Percudani. Fue el único gol del partido. Los ingleses buscaron por todos los medios pero no llegaron al empate. Los once del Rojo fueron: Goyén; Clausen, Villaverde, Trossero y Enrique; Burruchaga, Giusti, Marangoni y Bochini; Percudani y Barberón.
El lunes 4 de enero de 1988, al mismo tiempo que Percudani se iba a jugar a Europa, Jorge Solari se hacía cargo de la dirección técnica. El equipo base de aquel campeón de 1988/89 tenía a Sergio Vargas y al uruguayo Eduardo Perira en el arco; Clausen, Monzón, Rogelio Delgado y Ríos en el fondo; Rubén Darío Insúa y Bochini los dueños de la mitad de la cancha; y los delanteros recién adquiridos Marcelo Reggiardo y Carlos Alfaro Moreno.
Aquel fue el único torneo de la AFA en el que se definía por penales si los partidos terminaban empatados en los 90 minutos. La primer rueda fue irregular, pero terminó con un triunfo en el Monumental frente a River por 2 a 1. En la segunda el equipo levantó el nivel y sufrió sólo dos derrotas en 19 partidos. El 4 a 1 ante Racing en definición por penales fue la antesala del título.
Independiente finalizó el campeonato con todo. Le ganó a Armenio y a River. Otro festejo. Esta vez de la mano de Jorge Solari, con la manija de Ricardo Bochini y los aportes fundamentales del uruguayo Pereira y Sergio vargas en el arco, Rubén Insúa en el medio y Reggiardo y Alfaro Moreno adelante. Se superaron Momento complicados, como las derrotas o las exclusiones de dos figuras como Marangoni e Islas.

bochini

Aguero

En el Clausura '94, es necesario empezar por el final... o por la final. Por primera vez en el profesionalismo, los dos únicos equipos con chances de ganar el título se encontraron en la última fecha. Huracán , el puntero, con 25 unidades, e Independiente, el escolta a un punto.
Un marco impresionante de gente dejó en las boleterías de la Doble Visera más de setecientos mil dólares y vivió una fiesta roja excluyente. El mejor partido jugado en todo el campeonato por el equipo de Miguel Brindisi se vio reflejado en el 4 a 0 final. Independiente bajaba de esta manera al “Globo” de la punta y se consagraba como nuevo campeón de AFA. Ese 28 de agosto, los goles los anotaron Rambert, Garnero, Couceiro e/c y Gareca. Ese equipo tenía varias figuras: Islas, Rotchen, Perico Pérez, Gustavo López y Usuriaga, entre otros.
Brindisi llegó en reemplazo de Pedro Marchetta, técnico con el que el Rojo había logrado un subcampeonato en 1993. Enseguida se ganó el cariño de la gente, por el gran nivel de juego y por los buenos resultados. Apenas logrado el Clausura, todas las fichas en la última parte del año se pusieron en la Supercopa, el único título internacional que el Rey de Copas no había logrado hasta ese momento.
La contundencia también se hizo presente en ese certamen. Independiente dejó atrás en los octavos de final al Santos despachándose con un 4 a 0 en la revancha jugada en Avellaneda después de perder por la mínima en Brasil. En los cuartos se enfrentó con el Gremio. Se trajo un valioso empate de Porto Alegre y a la vuelta ganó 2 a 0. En la semi otro brasilero: el Cruceiro. Al igual que frente al Santos, el Rojo cayó 1 a 0 en Brasil y goleó 4 a 0 en la Doble Visera. La final era nada menos que ante Boca, como cinco años atrás cuando los Xeneizez se impusieron por penales. Esta vez, la alegría fue para Independiente. Después del 1 a 1 en la Bombonera, llegó el gol de Rambert en la revancha que puso el 1 a 0 final y le dio el trofeo al equipo de Brindisi.
La Copa Libertadores de 1995 no trajo buenas noticias. Independiente quedó eliminado rápidamente. La Recopa Sudamericana era el nuevo objetivo. El partido se jugó el 9 de abril en Japón ante Vélez. Con gol de José Serrizuela en la segunda etapa, el Rey de Copas conseguía otro lauro.
Varios cambios se sucedieron en la segunda parte de ese año, entre los que se destacan el cambio de entrenador y de varios jugadores. El Zurdo López se hizo cargo del equipo y llegaron Mondragón, Domizi, Acuña, Dorta y Alvez, entre otros. El equipo no lucía, pero con mucho esfuerzo y amor propio conquistó nuevamente la Supercopa al vencer en la final al Flamengo. Fue 2 a 0 en Avellaneda y derrota 1 a 0 en el Maracaná ante 120.000 brasileros. El Rojo se deba el gusto de dar la vuelta olímpica en ese mítico estadio.
El 20 de agosto de 1996, César Luis Menotti asumió como nuevo entrenador. Su ciclo duró hasta el 23 de agosto de 1999 -con un lapso muy breve a mediados del 1997-, cuando se fue a dirigir a Italia. Tuvo momentos brillantes y otros no tanto. Finalizó segundo en el Apertura '96 y se dio el gusto de ganarle al Boca de Bilardo en la Bombonera. En la primera ida del Flaco llegó para sustituirlo Ricardo Gareca. Con el Tigre, Independiente perdió una gran posibilidad de entrar en la Copa Libertadores de 1998 cuando perdió un desempate frente a Lanús. Después de ese traspié, Menotti se volvió a hacer cargo del primer equipo, pero no tuvo el mismo éxito que en su primera etapa y los malos resultados lo obligaron a dar un paso al costado. Enzo Trossero lo reemplazó en las primeras fechas del torneo Apertura '99.

montenegro

forlan

El nuevo siglo se presenta hasta el momento con más tristezas que alegrías. En el comienzo, y de la mano de Enzo Trossero, se formó un equipo competitivo que finalizó segundo detrás de River. Daniel y Ariel Montenegro, Bruno Marioni, Faryd Mondragón, Estaban Cambiasso y Gabriel Milito, eran las principales figuras de ese Independiente. Trossero recibió una tentadora oferta para dirigir al seleccionado suizo y se marchó una vez finalizado el Clausura.
Osvaldo Piazza llegó al Rojo después de lograr un título con Vélez y de hacer una brillante campaña con Colón. En Avellaneda no tuvo la misma suerte. Dirigió al equipo en el Apertura 2000 y en el Clausura 2001. No consiguió convencer a los hinchas, en lo futbolistico y mucho menos en los resultados. Sólo se destacan la goleada 3 a 0 frente a Boca en Avellaneda y el triunfo 2 a 0 en el clásico ante Racing en el Cilindro en diciembre de 2000. Independiente merodeo siempre los últimos puestos en las posiciones.
A mediados de 2001 regresó Trossero tras su fugaz paso por Suiza. A Enzo le tocó volver nada menos en el torneo Apertura de ese año, que finalmente vería como triunfador a Racing, después de 35 años. Ariel Rocha, Hernán Franco, Pablo Guiñazú, Andrés Silvera, Livio Prieto, Diego Forlán y Matías Vuoso, eran algunos de los integrantes del equipo en ese campeonato. Trossero no siguió y Néstor Clausen, que estaba a cargo de las Divisiones Juveniles, agarró el equipo los primeros seis meses de 2002.
Con muy poca cantidad de jugadores, sólo se incorporaron Federico Insúa y Pablo Cuba, y muchos chicos de las inferiores, el Negro Clausen no pudo conseguir buenos resultados, aunque se le volvió a ganar a Racing, y se fue antes de finalizar el torneo. Américo Gallego se hizo cargo del equipo en las ultimas siete fechas. Logró cinco empates y dos derrotas. La cosa parecía no levantar nunca.
Para la segunda parte del año, el club incorporó a Daniel Montenegro, Federico Domínguez, Lucas Pusineri, Leonardo Díaz, Juan José Serrizuela y Diego Castagno Suárez. Ellos, sumados a Insúa, Guiñazú, Milito, Silvera y Franco, lograron el título después de ocho años y con una gran contundencia. Goleadas inolvidables como ante Racing (4 a 1), Colón (7 a 1), Chacarita (6 a 2) y Talleres (4 a 1), le fueron dando al equipo un nivel extraordinario, y la gente agradecida. A pesar de eso tuvo que sufrir hasta el final.
Faltando cinco fechas, el Rojo le llevaba ocho puntos a River y Boca, pero se fue quedando y llegó al partido 18 frente a los Xeneizes con sólo tres puntos de diferencia sobre ellos. La historia es más que conocida: Al conjunto del Tolo se le escapaba el título hasta que a dos minutos del final Pusineri logró el empate de cabeza para mantener la diferencia e ir más tranquilo al Nuevo Gasómetro. El 1° de diciembre los hinchas de coparon el estadio de San Lorenzo para ver una nueva consagración. Otra goleada (3 a 0) le dio a Independiente el merecido campeonato, con un equipo que fue considerado uno de los mejores de la Argentina en los últimos años. No sólo había felicidad por el logro, sino también porque se estaba volviendo a la Copa Libertadores después de nueve años.
Luego no pudieron repetirse los éxitos deportivos. En 2005 se produjo la explosión en Primera de Sergio Agüero, el mejor jugador que el fútbol argentino dio en este nuevo siglo. Junto con él, surgió Oscar Ustari, un gran arquero que fue muy querido por toda la gente. Durante el segundo semestre de ese año y el primero de 2006, el Rojo estuvo cerca de clasificar a la Copa Sudamericana y obtuvo un cuarto puesto, de la mano de Julio César Falcioni. Son recordados por todos los golazos del Kun a Racing.
Agüero pasa al Atlético de Madrid en una cifra récord. Gracias a eso, comienza a cumplirse el sueño del nuevo estadio Libertadores de América. Mientras tanto, pasan por el banco de suplentes Pepé Santoro, Jorge Burruchaga, Pedro Troglio (con quien se realiza un gran campeonato que tiene a Independiente como líder en las primeras 14 fechas y luego se cae) y Claudio Borghi. Y jugadores de la talla de Germán Denis y Daniel Montenegro. Pero los títulos se vuelven a hacer desear.
A mediados de 2009 retorna al club Américo Rubén Gallego, el último DT campeón. Si bien el inició no fue el mejor, armó un gran equipo para el Clausura 09 donde se ganaron los cuatro clásicos y de visitante. Independiente finalizó tercero (cuarto por diferencia de gol) y dejó abierta una gran esperanza para el 2010.

silvera

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independiente

bochini

Aguero


montenegro

Somos los de Independiente
de pierna fuerte y templada
guapos para una jornada
dignos de un team muy valiente.

Siempre luchamos unidos
sin llamarnos temerarios
saludamos al contrario
vencedores o vencidos.

Jugamos sin ambiciones
no tenemos avaricia
nada mas que la malicia
tenemos en ocasiones.

Pondremos siempre altanera
nuestra divisa granate
y en medio un gran combate
flameará nuestra bandera.

Ha de gritar el que pueda
seguiendo nuestra corriente
Hurras al Independiente
del pueblo de Avellaneda !!!


forlan


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Ir La 2da.Parte De La Historia De Independiente ¨El Rey De Copas¨

Disrutenlo

20 comentarios - La Historia De Independiente ¨El Rey De Copas¨ (1ra.Parte)

Debitto94 -3
No exageres,que va a ser el rey de copas este equipo pecho frio :/
fedecla +2
aguante el rojoooo lpm!!!!!!!!!!!
LeoArg +2
No soy de independiente, pero reconozco que son los reyes de copa, porque a los bosteros le cuentan las copas de leche.
Gronista -3
LeoArg dijo:No soy de independiente, pero reconozco que son los reyes de copa, porque a los bosteros le cuentan las copas de leche.


lo decis xq sos de riBer! informate de las copas en cuestion y despues hablamos
LeoArg +1
Gronista dijo:
LeoArg dijo:No soy de independiente, pero reconozco que son los reyes de copa, porque a los bosteros le cuentan las copas de leche.


lo decis xq sos de riBer! informate de las copas en cuestion y despues hablamos

Informate vos qué copas le cuenta a bosta, imbécil!
egpdlp -3
LeoArg dijo:No soy de independiente, pero reconozco que son los reyes de copa, porque a los bosteros le cuentan las copas de leche.

Sabias que varias copas Independiente las gano por jugar un solo partido? Al ser el campeon defensor solo jugaba con el que le había ganado a todos... si eso para vos es mérito...
LeoArg
egpdlp dijo:
LeoArg dijo:No soy de independiente, pero reconozco que son los reyes de copa, porque a los bosteros le cuentan las copas de leche.

Sabias que varias copas Independiente las gano por jugar un solo partido? Al ser el campeon defensor solo jugaba con el que le había ganado a todos... si eso para vos es mérito...

Te referís a la Libertadores o a la "Copa de Oro" (la que ganaron ustedes)? Muerto!
fzerkalo +2
Como lo quiero al rojo
fzerkalo +1
egpdlp dijo:
LeoArg dijo:No soy de independiente, pero reconozco que son los reyes de copa, porque a los bosteros le cuentan las copas de leche.

Sabias que varias copas Independiente las gano por jugar un solo partido? Al ser el campeon defensor solo jugaba con el que le había ganado a todos... si eso para vos es mérito...


NO FUE ASI!!! EL ROJO ENTRABA EN SEMIFINALES PORQUE ERA PARTE DEL ESTATUTO DE LA LIBERTADORES, EL CAMPEON, ENTRABA EN SEMIFINALES. EL HECHO EN CUESTION ES QUE EL ROJO SIEMPRE SALIA CAMPEON, POR ESE MOTIVO SIEMPRE ENTRABA EN SEMIFINALES.