Una familia terryble




Un consejo: si viaja a Inglaterra con su esposa, lo invitan a una fiesta y le dicen: "vení que te presento a los hermanos Terry", excúsese y salga corriendo de ahí.

Nadie puede negar que John Terry es un muy buen defensa, lo cual lo ha llevado a grandes logros con el Chelsea y a ser el capitán de la selección inglesa, pero últimamente se ha hablado más de él por lo que hace afuera del campo que adentro. El problema es que su apellido no está vinculado a los escándalos por exclusiva responsabilidad suya, sino que toda la familia está metida en el barro y no sólo salpicada.

El fútbol inglés se vio conmovido en los últimos días por el suicidio del joven guardameta Dale Roberts (24 años), quien actuaba en el Rushden and Diamonds de la Quinta división. El pasado martes fue hallado sin vida luego de haberse ahorcado. ¿La razón? Aunque no es oficial, sus amigos coinciden en que optó por suicidarse al no haber superado que su prometida, Lindsay Cowen (25), lo engañara. Y allí aparece el apellido Terry. Esta vez el protagonista es Paul (31), hermano mayor de John (30), responsable de la ruptura amorosa. Todo un deja vú.

En 2009, John perdió el brazalete de capitán de la selección de su país cuando se descubrió que tenía como amante a la modelo francesa Vanessa Perroncel, quien por entonces era novia de Wayne Bridge, su compañero tanto en Chelsea como en el seleccionado. El engañado pidió su salida del elenco londinense y fue traspasado al Manchester City, donde se desempeña actualmente.

Paul siguió el ejemplo. El pobre de Roberts, su compañero en Rushden and Diamonds, lo invitó a pasar unos días en su casa de Higham Ferrers (Nothamptonshire) junto a él y su novia. Allí comenzó la relación, la que se descubrió hace siete meses y llevó a la ruptura de la pareja. Enterado del engaño, el guardameta se negó a jugar por el equipo mientras el mayor de los Terry siguiera allí. La dirigencia atendió la situación y cedió a Paul al Darlington. Lamentablemente Roberts no superó jamás la situación y hace una semana se suicidó.

¡Qué padres!. El problema para los Terry es que sus escándalos no surgen sólo de los futbolistas. De hecho, resulta hasta lógica la conducta inmoral de los hermanos teniendo en cuenta los antecedentes de sus padres. Ted, el jefe de la familia, ha sido condenado a seis meses de prisión en suspenso por venta de cocaína, mientras que mamá Sue fue detenida al encontrarla robando ropa de una tienda. Y sí, es una familia Terryble.



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