Adrian Paenza:
Matemática estás ahí.
Episodio II.-
Les dejo un link para bajarlo completo:
http://www.badongo.com/file/2824164
MATEMATICA ... ESTAS AHI?
Sobre números, personajes, problemas y curiosidades
por ADRIAN PAENZA
Departamento de Matemática
Facultad de Cs. Exactas y Naturales
Universidad de Buenos Aires
Una entrevista:
Por Malena Lay
Adrián Paenza, la gracia de sumar
Su libro Matemática... Estás ahí?, se ha convertido desde el principio en un éxito que ya va por la 11º edición. La segunda saldrá en noviembre
"¿Alguna vez se le ocurrió pensar...?". Realizada por Adrián Paenza, esta invitación al razonamiento se convierte en una aventura singular. Cuál es la fórmula para conseguir un contrato como consultor, cuántas veces puede doblarse un papel o cómo estimar la cantidad de peces que hay en una laguna son algunas de las propuestas que utiliza para demostrar que el entendimiento está al alcance de todos. Sólo se necesita un guía adecuado. A través de su libro Matemática... ¿Estás ahí?, el periodista, docente y matemático, asume el rol de conductor en esa expedición por el mundo de los números y reflexiones. Lo hace de una manera tan entusiasta e interesante que, desde su lanzamiento, el 15 de setiembre de 2005, la obra se convirtió en la más leída. Traducido en cifras, este suceso editorial representa 120 mil ejemplares vendidos, en once ediciones.
-¿Qué es lo más atractivo de la matemática?
-Explicarlo sería igual que contestar qué es lo más atractivo en una mujer bonita, en un cuadro de Picasso, en una obra de Beethoven o de los Beatles. Es muy subjetivo y está bien que así sea. Yo disfruto de la potencia que me da y me dio para entrenarme a pensar. Me dio una red que tengo abajo; me permite hacer piruetas con el cerebro y, si me caigo, no pasa nada: la red me protege. Aprendí a disfrutar de tener problemas en la cabeza, de que no me salgan y también, del placer de resolverlos. Uno no es mejor porque los resuelva o no; el recorrido es lo más atractivo de la historia. Aunque me complace llegar a algunas soluciones, lo que lamento es que no haya más problema: hay que buscar otro.
-¿Por qué, entonces, Matemática es una de las materias más reprobadas?
-La gente tiene mucha reticencia a la matemática y la responsabilidad de esto es nuestra, de quienes la comunicamos. Es muy difícil sentarse en un colegio, en una escuela, o en cualquier otra parte, y escuchar a alguien que nos cuenta casi compulsivamente las respuestas de preguntas que no nos hicimos. Es aburrido e inconducente. De hecho, si eso mismo le sucediera a un adulto, éste se levantaría y se iría. Un niño no puede hacerlo. Lo obligan a que tome apuntes, a que preste atención y que luego se ejercite y estudie. Encima, al día siguiente lo interrogan sobre eso. Como lo que le enseñan no le ayuda a resolver ninguno de los problemas que tiene, se aburre y eso se nota. Además, a la generación de sus padres le pasó lo mismo y seguramente, si uno avanza en el árbol genealógico, los abuelos y demás podrían decir algo semejante. Conclusión: los padres aceptan que el niño o la niña no entiendan, porque ellos vivieron lo mismo. Este es un círculo perverso que hay que romper. La matemática no es lo que nos enseñan. Contiene una belleza muy particular, pero hay que saber comunicarla. La tarea de los docentes es generar preguntas y no, dar respuestas. Si solamente provee las respuestas, su tarea es completa e insuficiente.
-¿Cuál fue su intención al escribir un libro especializado, no dirigido a académicos?
-Mi primera idea fue tratar de comunicar que ha habido un error y que necesitamos corregirlo. Me refiero a la percepción que hay de la matemática en toda la sociedad. Obviamente, no se trata de una obra para científicos sino para no matemáticos. Todo lo que está en el libro, salvo mis opiniones personales, son de público conocimiento desde hace muchísimos años en algunos casos, siglos-. Sólo hay que buscar la forma adecuada de contarlo. En cualquier artículo que escriba o clase que dicte, siempre tengo la misma intención: mostrar dónde está la belleza que tanto me atrapa. No soy un locutor que vende un producto, le guste o no (y no hago un juicio de valor al respecto). Cuando yo cuento algo es porque me apasiona a mí, me interesa a mí, me despierta curiosidad a mí. Y lo quiero compartir.
-¿Le sorprendió el éxito o era algo previsto?
-Yo no podría haber pensado o imaginado esto. Por supuesto que me sorprende pero también me halaga, me estimula y me entusiasma para seguir escribiendo más. En noviembre sale mi próximo libro; aún no tiene título final pero sigue la misma lógica del anterior.
-En su obra hay mucho humor. ¿Es un recurso pedagógico o una herramienta de vida?
-No es una herramienta premeditada, sino que me surge espontáneamente. Me divierto con mis errores o con los bloopers que cometo en mi vida cotidiana. Siento que tengo buen humor y me gusta compartirlo con quienes están a mi alrededor. Claro que para poder vivir esto, hay que tener resueltas un montón de cosas, y no es el caso de la mayoría de la gente. En medio del sacrificio de buscar trabajo, o sin comida adecuada, o con una enfermedad que los hospitales no pueden tratar... Esto se hace muy difícil. Yo soy una persona privilegiada, que la mayoría del tiempo hace lo que le gusta.
-¿Le dejó alguna enseñanza el libro?
-Muchísimas. Fue una de las experiencias más maravillosas de mi vida. Cuando hacíamos la enésima revisión le pedí a Diego Golombek el editor de la colección "Ciencia que ladra..."- que ya no me mandara más el texto, porque estaba harto de leer siempre lo mismo. No podía entender cómo él y Carlos Díaz el director de Editorial Siglo XXI- estaban tan fascinados. Yo había llegado a un punto donde no quería volver a leer esos textos nunca más. Con el tiempo aprendí que estaba equivocado, la respuesta de la gente fue y es maravillosa; hay múltiples ángulos que nunca había contemplado y que me hicieron aprender sobre el mismo texto muchísimas cosas que no sabía. De hecho, si pudiera, escribiría de nuevo algunos párrafos, apoyado en lo que me fue proveyendo casi en forma interactiva- aquellos que lo leyeron con pasión, afecto y gran dedicación. Este libro me mostró, una vez más, que uno aprende enseñando.
COMPETENCIA ERNESTO PAENZA
Ernesto Paenza, padre del autor de Matemática... ¿Estás ahí? fue un gran promotor del desarrollo científico en Argentina. Cuando falleció, su familia decidió crear una fundación que lleva su nombre; su objetivo principal es organizar un competencia de matemática abierta a todos los alumnos no graduados de los departamentos universitarios de esta especialidad. Se puede participar en forma individual o en equipos de dos y se otorgan cinco premios en el orden del mérito. El 30 de agosto pasado se realizó la XXI edición de este certamen llamado: Competencia Anual de Matemática Ernesto Paenza.
"Está fuera de nuesra intención que algún participante logre el puntaje total - explican en la fundación-. Se considera meritorio ya la obtención de puntaje por la resolución de algún ejercicio. Nuestra idea también que los alumnos participantes y profesores supervisores sigan pensando y resolviendo los problemas de la prueba en los días y/o semanas subsiguientes a la realización de la misma, esta vez sólo por el placer y la satisfacción de resolverlos".
Matemática estás ahí.
Episodio II.-
Les dejo un link para bajarlo completo:
http://www.badongo.com/file/2824164
MATEMATICA ... ESTAS AHI?
Sobre números, personajes, problemas y curiosidades
por ADRIAN PAENZA
Departamento de Matemática
Facultad de Cs. Exactas y Naturales
Universidad de Buenos Aires
Una entrevista:
Por Malena Lay
Adrián Paenza, la gracia de sumar
Su libro Matemática... Estás ahí?, se ha convertido desde el principio en un éxito que ya va por la 11º edición. La segunda saldrá en noviembre
"¿Alguna vez se le ocurrió pensar...?". Realizada por Adrián Paenza, esta invitación al razonamiento se convierte en una aventura singular. Cuál es la fórmula para conseguir un contrato como consultor, cuántas veces puede doblarse un papel o cómo estimar la cantidad de peces que hay en una laguna son algunas de las propuestas que utiliza para demostrar que el entendimiento está al alcance de todos. Sólo se necesita un guía adecuado. A través de su libro Matemática... ¿Estás ahí?, el periodista, docente y matemático, asume el rol de conductor en esa expedición por el mundo de los números y reflexiones. Lo hace de una manera tan entusiasta e interesante que, desde su lanzamiento, el 15 de setiembre de 2005, la obra se convirtió en la más leída. Traducido en cifras, este suceso editorial representa 120 mil ejemplares vendidos, en once ediciones.
-¿Qué es lo más atractivo de la matemática?
-Explicarlo sería igual que contestar qué es lo más atractivo en una mujer bonita, en un cuadro de Picasso, en una obra de Beethoven o de los Beatles. Es muy subjetivo y está bien que así sea. Yo disfruto de la potencia que me da y me dio para entrenarme a pensar. Me dio una red que tengo abajo; me permite hacer piruetas con el cerebro y, si me caigo, no pasa nada: la red me protege. Aprendí a disfrutar de tener problemas en la cabeza, de que no me salgan y también, del placer de resolverlos. Uno no es mejor porque los resuelva o no; el recorrido es lo más atractivo de la historia. Aunque me complace llegar a algunas soluciones, lo que lamento es que no haya más problema: hay que buscar otro.
-¿Por qué, entonces, Matemática es una de las materias más reprobadas?
-La gente tiene mucha reticencia a la matemática y la responsabilidad de esto es nuestra, de quienes la comunicamos. Es muy difícil sentarse en un colegio, en una escuela, o en cualquier otra parte, y escuchar a alguien que nos cuenta casi compulsivamente las respuestas de preguntas que no nos hicimos. Es aburrido e inconducente. De hecho, si eso mismo le sucediera a un adulto, éste se levantaría y se iría. Un niño no puede hacerlo. Lo obligan a que tome apuntes, a que preste atención y que luego se ejercite y estudie. Encima, al día siguiente lo interrogan sobre eso. Como lo que le enseñan no le ayuda a resolver ninguno de los problemas que tiene, se aburre y eso se nota. Además, a la generación de sus padres le pasó lo mismo y seguramente, si uno avanza en el árbol genealógico, los abuelos y demás podrían decir algo semejante. Conclusión: los padres aceptan que el niño o la niña no entiendan, porque ellos vivieron lo mismo. Este es un círculo perverso que hay que romper. La matemática no es lo que nos enseñan. Contiene una belleza muy particular, pero hay que saber comunicarla. La tarea de los docentes es generar preguntas y no, dar respuestas. Si solamente provee las respuestas, su tarea es completa e insuficiente.
-¿Cuál fue su intención al escribir un libro especializado, no dirigido a académicos?
-Mi primera idea fue tratar de comunicar que ha habido un error y que necesitamos corregirlo. Me refiero a la percepción que hay de la matemática en toda la sociedad. Obviamente, no se trata de una obra para científicos sino para no matemáticos. Todo lo que está en el libro, salvo mis opiniones personales, son de público conocimiento desde hace muchísimos años en algunos casos, siglos-. Sólo hay que buscar la forma adecuada de contarlo. En cualquier artículo que escriba o clase que dicte, siempre tengo la misma intención: mostrar dónde está la belleza que tanto me atrapa. No soy un locutor que vende un producto, le guste o no (y no hago un juicio de valor al respecto). Cuando yo cuento algo es porque me apasiona a mí, me interesa a mí, me despierta curiosidad a mí. Y lo quiero compartir.
-¿Le sorprendió el éxito o era algo previsto?
-Yo no podría haber pensado o imaginado esto. Por supuesto que me sorprende pero también me halaga, me estimula y me entusiasma para seguir escribiendo más. En noviembre sale mi próximo libro; aún no tiene título final pero sigue la misma lógica del anterior.
-En su obra hay mucho humor. ¿Es un recurso pedagógico o una herramienta de vida?
-No es una herramienta premeditada, sino que me surge espontáneamente. Me divierto con mis errores o con los bloopers que cometo en mi vida cotidiana. Siento que tengo buen humor y me gusta compartirlo con quienes están a mi alrededor. Claro que para poder vivir esto, hay que tener resueltas un montón de cosas, y no es el caso de la mayoría de la gente. En medio del sacrificio de buscar trabajo, o sin comida adecuada, o con una enfermedad que los hospitales no pueden tratar... Esto se hace muy difícil. Yo soy una persona privilegiada, que la mayoría del tiempo hace lo que le gusta.
-¿Le dejó alguna enseñanza el libro?
-Muchísimas. Fue una de las experiencias más maravillosas de mi vida. Cuando hacíamos la enésima revisión le pedí a Diego Golombek el editor de la colección "Ciencia que ladra..."- que ya no me mandara más el texto, porque estaba harto de leer siempre lo mismo. No podía entender cómo él y Carlos Díaz el director de Editorial Siglo XXI- estaban tan fascinados. Yo había llegado a un punto donde no quería volver a leer esos textos nunca más. Con el tiempo aprendí que estaba equivocado, la respuesta de la gente fue y es maravillosa; hay múltiples ángulos que nunca había contemplado y que me hicieron aprender sobre el mismo texto muchísimas cosas que no sabía. De hecho, si pudiera, escribiría de nuevo algunos párrafos, apoyado en lo que me fue proveyendo casi en forma interactiva- aquellos que lo leyeron con pasión, afecto y gran dedicación. Este libro me mostró, una vez más, que uno aprende enseñando.
COMPETENCIA ERNESTO PAENZA
Ernesto Paenza, padre del autor de Matemática... ¿Estás ahí? fue un gran promotor del desarrollo científico en Argentina. Cuando falleció, su familia decidió crear una fundación que lleva su nombre; su objetivo principal es organizar un competencia de matemática abierta a todos los alumnos no graduados de los departamentos universitarios de esta especialidad. Se puede participar en forma individual o en equipos de dos y se otorgan cinco premios en el orden del mérito. El 30 de agosto pasado se realizó la XXI edición de este certamen llamado: Competencia Anual de Matemática Ernesto Paenza.
"Está fuera de nuesra intención que algún participante logre el puntaje total - explican en la fundación-. Se considera meritorio ya la obtención de puntaje por la resolución de algún ejercicio. Nuestra idea también que los alumnos participantes y profesores supervisores sigan pensando y resolviendo los problemas de la prueba en los días y/o semanas subsiguientes a la realización de la misma, esta vez sólo por el placer y la satisfacción de resolverlos".
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Creado el: 21.04.2007 a las 20:15:13 hs.
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#1 -
Zanahoria
| 21.04.2007 20:20:49 dijo:
esto es repost mi viejo, lo postie yo hace una bocha.-

#2 - gabie | 21.04.2007 20:32:06 dijo:
Y?.
#3 - Gontattoo | 25.01.2008 17:00:41 dijo:
y nada....
esto es repost mi viejo, lo postie yo hace una bocha.-


#2 - gabie | 21.04.2007 20:32:06 dijo:
Y?.
#3 - Gontattoo | 25.01.2008 17:00:41 dijo:
y nada....

