Las corrientes son movimientos de masas de agua en forma de ríos que fluyen a través de todos los océanos formando gigantescos remolinos. Estas errantes incansables son originadas por el sol, el cual es la principal fuente de energía. Debido a la esfericidad del globo terráqueo, los rayos llegan con diferente inclinación sobre nuestro planeta, y esto determina que en las regiones ecuatoriales se concentre más calor que en los polos, generando gradientes o diferencias de presión atmosférica debido a los distintos niveles de temperatura. Como consecuencia, surgen los imponentes vientos que finalmente inyectan la energía necesaria al océano para alimentar a las corrientes.
Las corrientes marinas y su importancia
Las corrientes son indispensables para la supervivencia de todo ser vivo en el planeta, debido a que son las redes de distribución de energía calórica de las zonas tropicales hacia los polos, a través de flujos superficiales y compensados con corrientes profundas y frías de origen ártico y antártico que se mueven hacia el Ecuador. Si éstas no existieran, el océano sería como un organismo sin irrigación sanguínea y se crearían sitios con condiciones climáticas extremas (demasiado fríos y demasiado calientes) donde la vida sería imposible (González- Ruelas M.E 1985).

Además las corrientes distribuyen el material orgánico (alimento del plancton), lo que determina que en ciertos lugares exista mayor concentración o empobrecimiento de nutrientes que en otros. Este proceso provoca que haya lugares más favorables para el desarrollo de la producción primaria y como consecuencia de toda la cadena trófica.

Tanto el plancton (plantas y animales pequeños) son pasajeros pasivos de estos medios de transporte, viajando incansablemente a grandes distancias. De esa manera las corrientes rigen el destino de estos organismos, tanto para su alimentación como para su depredación por otros organismos de la cadena trófica.

Otro papel determinante de las corrientes, es que, al mezclar el agua funcionan como gigantescos termostatos que regulan el clima de todo el planeta. Debido a eso, son estudiadas a detalle para poder pronosticar el clima que afectará a los continentes durante los siguientes meses. Una de las corrientes mas estudiadas es la Corriente del Golfo de México, la cual interviene grandemente en el clima del continente europeo (Suhoveiy, V.F 1992).

Así mismo, las corrientes influyen sobre la acumulación de oxígeno, ya que provocan el intercambio con aguas adyacentes y con la atmósfera. Si el océano estuviera sin movimiento, no habría retroalimentación de oxígeno y las especies inmersas en su interior simplemente morirían.

Finalmente, desde que el humano se aventuró a navegar por los océanos, se dio cuenta de que grandes masas de agua fluían en forma de ríos y que desplazarse en contra de ellos significaba una perdida de velocidad. A partir de observaciones sobre esas corrientes aprendieron a usarlas en su favor. En consecuencia, fueron utilizadas como autopistas oceánicas permitiendo el descubrimiento de continentes muy lejanos como fue el de América (Sverdrup, H.U. 1947).

Por todo lo anterior es necesario concientizarnos de que debido a las corrientes todo esta conectado en nuestro planeta y que cualquier alteración que se haga en el más remoto lugar, tarde o temprano pasara por nuestras costas contaminando nuestras aguas y todos los recursos marinos.