6 grados



El volumen de la emanación de gases por el efecto invernadero es
mayor cada año. Los científicos advierten que, como consecuencia, la
temperatura global promedio puede aumentar 6 grados centígrados en el
próximo siglo. Por lo tanto el mundo experimentaría cambios radicales.
Este documental acompaña a Mark Lynas, escritor inglés, y a otros
expertos en climatología en su análisis del efecto que produce el
potencial aumento de un grado centígrado en la temperatura mundial.

Aún si las emanaciones del efecto invernadero desaparecieran de la
noche a la mañana, las concentraciones ya presentes en la atmósfera
equivalen a un aumento global de 0,5 a 1 grado centígrado. Pero, ¿qué
ocurriría si aumenta otro grado más? Según Mark Lynas, autor de “Six
Degrees”, los cambios dejarían de ser graduales. Los glaciares de
Groenlandia y algunas islas bajas comenzarían a desaparecer. Con un
aumento de tres grados centígrados, el Ártico estaría libre de hielo
durante los veranos; la selva tropical del Amazonas empezaría a secarse
y los índices de temperaturas extremas serían los normales. Un aumento
de cuatro grados centígrados haría crecer el nivel del mar en forma
considerable. Si sumamos otro grado más, estaríamos frente al ocaso de
los cambios climáticos. Aquellas zonas que alguna vez fueron regiones
templadas serían entonces inhabitables. Los seres humanos entrarían en
guerra por los recursos naturales restantes. Con seis grados de aumento
llegaría el Día del Juicio Final: los océanos serían basureros marinos,
los desiertos se apoderarían de la faz de la tierra y las catástrofes
serían cosa de todos los días.

Si no hacemos nada por evitar esta amenaza, ¿cuál sería el punto
de no retorno que indique que ya nada se puede hacer por detener el
calentamiento global?

Según el libro "Six Degrees" de Mark Lynas, si la temperatura del mundo sube un grado más, el hielo del Ártíco desaparecería y sumergiría todas las viviendas de la Bahía de Bengala...


Un grado más

se acabaría el hielo del Ártico.

Lynas plantea la desaparición del hielo del Ártico durante medio año si la temperatura sube solo un grado centígrado más. Además, las mareas podrían sumergir todas las viviendas de la costa de la Bahía de Bengala, entre Birmania e India, donde habitan más de un millón de personas. Habría huracanes en el Atlántico Sur, sequías severas en el oeste de Estados Unidos donde se ubican ciudades como San Diego, San Francisco, Las Vegas y Los Ángeles y se verían cambios inesperados en la agricultura de Inglaterra, donde hay más de 400 viñedos.


los efectos de los 6 grados sobre la tierra


Más 2 grados
se acabarían las barreras de coral.

Se aceleraría el derretimiento de los glaciares de Groenlandia. Del glaciar Jakobshavn se desprenderían porciones de hielo que si se derritieran serían suficientes para abastecer con agua potable a todos los habitantes de Nueva York por un año. La extinción de los osos polares no tendría vuelta atrás y los insectos podrían comenzar a migrar a muchas regiones que se han vuelto más templadas, un hecho que ya es evidente en regiones de Brasil, Venezuela y Colombia. La isla-nación de Tuvalu, en el Pacífico sur, podría quedar sumergida por las mareas y las barreras de coral desaparecerían, porque no resistirían el aumento de la temperatura del agua.

tierra

Más 3 grados

la amenaza caería sobre la selva del Amazonas

La nieve de los Alpes se acabaría y las olas de calor serían lo normal en el Mediterráneo y en la mitad de Europa central. Los huracanes de categoría 6, peores que ‘Katrina’, serían más frecuentes y la selva del Amazonas podría desaparecer por la proliferación de incendios.

efectos

Más 4 grados
desaparecerían Venecia y parte de Egipto. El derretimiento de los glaciares del Himalaya, que alimentan el río Ganges, se produciría antes del 2035. La inundaciones serían frecuentes. Además, sin nieve que produzca agua, habría hambrunas. El norte de Canadá se convertiría en la zona agrícola más prolífica del planeta y los hielos del oeste de la Antártida podrían colapsar elevando el nivel del mar hasta la destrucción de zonas costeras de América Latina. También se inundaría por completo Venecia (Italia) y zonas de Egipto y Bangladesh.

sobre

Más 5 grados

no habría agua para Los Ángeles, El Cairo, Lima o Bombay.


Ante un escenario de este tipo, la guerra por el líquido sería inminente, una situación que muchos de los expertos del mundo han anunciado.



de

Más 6 grados

nos devolveríamos al periodo Cretácico.

Por falta de nutrientes, y ante la extinción de más del 70 por ciento de las especies, el océano se vería azul brillante. Los desiertos avanzarían sobre los continentes. Los desastres serían asunto de todos los días y muchas de las principales ciudades del mundo, como Nueva York, estarían bajo el agua. El mundo podría parecerse al período Cretácico, 144 millones de años atrás, en el que solamente un 18 por ciento de la superficie de la Tierra estaba sobre el nivel de las aguas, cifra que hoy se acerca al 30 por ciento.


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Nuevas pruebas descubiertas por los científicos demuestran que, en la era de los dinosaurios, nuestro planeta sufrió un repentino calentamiento global, episodio del que se recuperó. Los Dres. Anthony Cohen y Angela Coe, con sus colaboradores de la Open University británica, indican que esa recuperación ofrece una esperanza de que la Tierra se pueda recuperar del calentamiento global aunque esto no quiera decir que todas las especies sean capaces de sobrevivir. "Hace unos 180 millones de años se produjo una subida repentina de unos grados centígrados en la temperatura terrestre debido a la aparición súbita de grandes cantidades de gas metano procedentes del fondo del mar, que se transformó rápidamente en CO2", explica el Dr. Cohen. "Las nuevas pruebas demuestran que ese calentamiento causó la erosión de las rocas de la superficie terrestre, que aumentó rápidamente hasta cerca de un 400 %. Esa erosión intensa fue el freno al calentamiento global, debido a reacciones químicas que consumieron el CO2 que se había producido en unos 150.000 años". "Nuestros descubrimientos tienen el máximo interés, pues aquellos acontecimientos demuestran que la Tierra se puede recuperar de las grandes perturbaciones naturales y el clima se mantiene estable a largo plazo", añadió.


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