La construcción de paredes verdes ayuda a reducir los índices de polución en un 30%, dicen científicos. La vegetación remueve el dióxido de nitrógreno y material particulado.

Las plantas en los muros ayudan a limpiar el aire


Investigadores británicos aseguran que más árboles y otros tipos de vegetación al nivel de la calle pueden limpiar el aire en áreas que normalmente están expuestas a altos niveles de polución. Los hallazgos aparecen en la revista Environmental Science and Technology.

"Hasta ahora, todas las iniciativas en torno a la reducción de la contaminación han adoptado un enfoque de arriba hacia abajo, (como) destruir coches viejos o unir convertidores catalíticos, algunos de los cuales no han tenido el efecto deseado", señaló el autor, Rob Mackenzie, de la Universidad de Birmingham. "El beneficio de las paredes verdes es que limpian el aire que entra y permanece en el cañón de la calle", agregó el profesor MacKenzie.

"Plantar más paredes verdes de una manera estratégica podría ser una manera relativamente fácil de tomar el control de nuestros problemas locales de contaminación". Con "cañones de la calle" los científicos se refieren al efecto creado por los edificios altos que bordean una calle, que evitan que gran parte de la contaminación escape.

Estudios previos han demostrado que los espacios urbanos verdes pueden reducir la contaminación, aunque solo en aproximadamente un 5%. Este estudio sugiere que la ubicación estratégica de la vegetación en cañones urbanos puede reducir la contaminación del aire hasta en un 30%.

Las paredes verdes, que consisten en plantas que se trepan por las paredes como la hiedra, pueden actuar como filtros de la contaminación del aire, dijo el equipo.

"Nuestra propia investigación, llevada a cabo por el Imperial College de Londres, muestra la capacidad de las diferentes plantas para atrapar las partículas", señaló Nicola Cheetham, jefe de medio ambiente del sistema de transportes de Londres. Agregó que TfL acababa de instalar su segunda muralla verde en la capital para ayudar a mitigar la contaminación asociada a los grandes volúmenes de tránsito urbano.

El equipo llegó a sus conclusiones sobre la eficacia de las paredes verdes mediante el uso de un modelo informático que mostró el efecto de los cañones de la calle, que atrapan el aire al nivel de la calle y acumulan contaminación. El modelo también mostró que los árboles de la calle son filtros eficaces, pero sólo en las calles de poca contaminación.

Tom Pugh, también uno de los autores del estudio, de la Universidad de Lancaster, señaló que uno de los retos de la ecologización de las zonas urbanas es garantizar que las plantas sean capaces de sobrevivir, teniendo en cuenta los cambios que se presentan en el medio ambiente. "Se debe tener más atención en cuanto a cómo y dónde sembramos la vegetación. Hay que asegurarse de que no sufran de la sequía o el calor", agregó Pugh.