papeleras,porque recién nos asustamos?

Grave contaminación ambiental
en Misiones donde opera la celulosa
Alto Paraná, perteneciente al
grupo chileno Arauco
en Misiones donde opera la celulosa
Alto Paraná, perteneciente al
grupo chileno Arauco

Alto Paraná, que tiene una planta de celulosa en Misiones, abastece al 50 por ciento de la industria papelera de Argentina. Dirigentes sindicales del sector han denunciado que la compañía controla la economía en su zona de operación. Registros fotográficos de un habitante del municipio argentino de Puerto Libertad, revelan un preocupante panorama ambiental en la zona.

Registros fotográficos de un habitante del municipio argentino de Puerto Libertad, situado en la provincia de Misiones (noreste), revelan un preocupante panorama ambiental en la zona, donde opera la empresa Alto Paraná, dedicada a la producción forestal y de celulosa y perteneciente al grupo chileno Arauco.
El desmonte, las aves muertas y los arroyos contaminados configuran una situación ambiental por demás delicada en tierras de Puerto Libertad situadas frente a un vivero de Alto Paraná. Un grupo de organizaciones sociales misioneras está evaluando qué tipo de acciones tomar al respecto.
El vecino Oscar Ortega, quien tomó las fotografías, envió una carta a autoridades del gobierno de Puerto Libertad, en la que les invita a visitar la zona y les exige una solución para evitar un mayor desastre ecológico, que ya afecta directa o indirectamente a la población del lugar. Vecinos y grupos ambientalistas ya han denunciado en otras oportunidades en Puerto Libertad situaciones de contaminación preocupantes.
Según el sitio web argentino El Paranaense, Ortega manifiesta en la misiva que está preocupado por la "situación ecológica de la zona", especialmente por los arroyos que se ven continuamente "contaminados y cubiertos de troncos y basuras que no les permiten desarrollar su curso natural".

Ortega advierte que existe el grave riesgo de que sean contaminados otros cursos de agua de la zona aún no afectados, por los trabajos de tala y reforestación que se seguirán practicando.
"El cordón ecológico que debería existir en las márgenes de los arroyos no se respeta", agrega el vecino misionero, que se lamenta porque "la flora y fauna silvestre han desaparecido totalmente y la fauna íctica (peces) también".
Ortega ensaya una explicación al desastre ambiental que vive Puerto Libertad. "Los agrotóxicos que usan (en Alto Paraná) para la fumigación son causantes de esta contaminación y sus consecuencias", asegura en la carta.
Alto Paraná, que tiene una planta de celulosa en Misiones, abastece al 50 por ciento de la industria papelera de Argentina. Dirigentes sindicales del sector han denunciado que la compañía controla la economía en su zona de operación.
En septiembre de 2006 los hacheros de Misiones bloquearon el ingreso de camiones con madera a la planta de celulosa de Alto Paraná. Un mes antes esos trabajadores habían paralizado sus actividades y también bloquearon el ingreso de madera a la planta industrial.
En tanto, la empresa Celulosa Arauco y Constitución (CELCO) es responsable por la grave contaminación de varios cursos de agua en Chile. La planta de celulosa de la compañía en Valdivia, en la región de Los Lagos (centro), provocó la destrucción del Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter, en el Río Cruces. Allí la contaminación de la fábrica llevó a la muerte a miles de cisnes de cuello negro.
OTRAS PAPELERAS


Tras esta inspección, los fiscalizadores se trasladaron hasta la localidad de Carlos Antonio López, frente a la ciudad argentina de Puerto Piray, donde funcionan otras dos fábricas papeleras, que también contaminan aguas compartidas. Levantaron más muestras de agua y sedimentos de la costa paraguaya, que serán igualmente analizadas en los laboratorios de Digesa.
Los informes y antecedentes de este caso serán remitidos a la Cancillería, conforme exige la Ley 294/93, artículo 8º, por ser la instancia para los casos transfronterizos.
Hasta el momento no tuvo eco favorable el reclamo paraguayo sobre las anteriores dos papeleras argentinas que siguen impunemente contaminando el río compartido. La Cancillería paraguaya realizó el reclamo a su par de Argentina, pero el caso aún no tiene definición.
GASES Y OLORES NAUSEABUNDOS

El otro proyecto de resolución emitido por la Cámara de Diputados de la nación expresa la preocupación por los posibles daños ambientales por las emisiones de gases y olores nauseabundos provenientes de la planta industria celulósica de la firma Alto Paraná S.A. ubicada en Puerto Segundo, en las inmediaciones de la localidad de Puerto Esperanza, en Misiones.
En sus fundamentos explica que esta planta celulósica de Alto Paraná produce 350.000 toneladas de celulosa de fibra larga, blanqueada, en dos tipos: Kraft para papeles de impresión y escritura, tisúes, y celulosa Fluff para productos absorbentes.
El proceso para obtener es conocido como proceso ácido. En teoría este proceso tendría que ser hermético, con la recuperación total de los productos químicos involucrados, pero los escapes son frecuentes.
La sustancia que produce el olor característico que emite este tipo de plantas no es otra cosa que ácido sulfhídrico.
En este proceso blanqueador la planta de Puerto Esperanza solía utilizar cloro, y aunque hizo promesas de cambiarlo a oxígeno, algunos observadores insisten en que utiliza un proceso llamado ECF del que emana dióxido de cloro, un producto peligroso, pudiendo producir muerte, asma químico y otros males.
Este mismo proceso estuvo en la raíz de un desastre ambiental en Chile en febrero de 2004, cuando la puesta en marcha de una fabrica de pulpa de celulosa en Valdivia, causó la destrucción del santuario de la naturaleza Carlos Anwandter en el Río Cruces, provocando la muerte de 3.000 cisnes de cuello negro y otras especies además de generar graves riesgos a la población.
PARAGUAY DENUNCIO,A LA ARGENTINA
POR PAPELERAS CONTAMINANTES
POR PAPELERAS CONTAMINANTES

Paraguay denunció la contaminación del río Paraná por las industrias papeleras radicadas en Misiones. Pide que determinen el grado de contaminación que producen las papeleras en el río Paraná, compartido por ambas naciones.
Buenos Aires (ADN). La Secretaría del Ambiente de Paraguay presentó una denuncia formal ante la Fiscalía de Estado de ese país. Pide que determinen el grado de contaminación que producen las papeleras en el río Paraná, compartido por ambas naciones. Aseguran que el establecimiento industrial tomado como testigo operaría con una tecnología obsoleta y contaminadora. Las empresas cuestionadas son Alto Paraná (Puerto Esperanza, provincia de Misiones); Papel Misionero (Capioví, Misiones); Celulosa Campana S.A. y Celulosa Puerto Piray.
En Argentina hay varias gigantescas papeleras, que utilizan para su provecho grandes extensiones de bosque y extraordinarios volúmenes de aguas. Algunas de ellas están en manos de empresas multinacionales; aquí una lista de las once principales: En Misiones: Alto Paraná, Celulosa Puerto Piray y Papel Misionero. En Buenos Aires: Celulosa Campana SA, Papel Prensa y Massuh. En Río negro: Productos Pulpa Moldeada. En Tucumán: Papelera del Tucumán. En Jujuy: Papelera del NOA y Ledesma y en Santa Fe: Celulosa Argentina.
El Ministro de la Secretaría del Ambiente paraguayo, Alfredo Molinas, finalmente solicitó a la Fiscalía General de Estado de ese país que investigue "si existe no contaminación" por parte de los establecimientos industriales de Misiones, que elaboran pasta celulósica, "poniendo en riesgo al ambiente y a las personas que habitan en la comuna de Carlos Antonio López, departamento de Itapúa, Paraguay, a partir del vertido, sin tratamiento previo, de efluentes industriales que -entienden-, contaminarían con sustancias tóxicas al río Paraná", según consta en la denuncia que presentó este viernes 17 en Asunción. La denuncia parte de la verificación que el propio Molina realizó en el lado argentino del río Paraná, en proximidades de las fábricas, donde existen actividades de contaminación, según dice el escrito que elevó ante la Fiscalía de Estado de su país, donde también invocó el delito tipificado en el artículo 203 del Código Penal de Paraguay, que trata los hechos punibles contra la seguridad de las personas frente a riesgos colectivos. Una fuente de la Secretaría del Ambiente estatal aseguró que de detectarse contaminación, habrá que identificar a los responsables del delito, aunque la denuncia expresa que es "contra personas innominadas".
ALTO PARANA, LA MAS CONFLICTIVA
Por otra parte, once grandes empresas argentinas usan tecnología contaminante, según denunciaron ambientalistas locales. Estas papeleras son las que, silenciosamente hasta ahora, vienen produciendo y en muchos casos, según denuncias, contaminando en la Argentina. Las más conflictivas son Alto Paraná y Celulosa Puerto Piray, en Misiones; Celulosa Argentina, en Capitán Bermúdez; Ledesma, en Jujuy; y Papelera del Tucumán.
Este último caso es el único donde cabe anotar una victoria en la lucha por preservar el medio ambiente, ya que la Cámara Federal de Tucumán dispuso el procesamiento de los directivos de esa empresa. En la otra historia que enseñan estas papeleras, el problema de la contaminación no se reduce a la tecnología empleada (el debate central en torno de las plantas de Uruguay) sino que, aun antes de que haya empezado a funcionar la primera máquina, empieza en el desastre ambiental que pueden causar las plantaciones de pinos foráneos -como se denuncia en Misiones- o en las enfermedades causadas por el bagazo usado como materia prima -como se denuncia en Jujuy-. Las denuncias sobre Misiones ejemplifican la "piedra libre" que las empresas estarían en condiciones de lograr, no sólo por la inacción de las autoridades reguladoras sino por la extorsión de hecho a la que pueden ser sometidas las poblaciones cuando sus fuentes tradicionales de subsistencia -por caso el cultivo de yerba mate- les han sido sustraídas.
EL DESASTRE MISIONERO


El uruguayo Ricardo Carrere forma parte de la ONG Guayubira, que viene sosteniendo una consecuente oposición a la instalación de las plantas de celulosa de Botnia y Ence en Fray Bentos -que incluyó la presentación de una carta abierta al gobierno uruguayo firmada por decenas de investigadores universitarios-. Este ambientalista efectuó una investigación en la provincia de Misiones, donde observó que "en Papel Misionero hay una contaminación tremenda del río; apenas han puesto una redecita para que no se note la espuma".
Pero la planta que más interesaba a Carrere era Alto Paraná, que utiliza una tecnología de blanqueo (parcialmente libre de cloro) similar a la que emplearán las fábricas de Fray Bentos. Empezó por advertir el "lamentable estado del río, donde los peces han desaparecido, las aves brillan por su ausencia y el aire huele a huevo podrido". Además, el ambientalista se detuvo en un problema que no depende de la tecnología de blanqueo: el reemplazo de la biodiversidad propia de la selva misionera por uniformes plantaciones de pinos: "El sector forestal insiste en llamar 'bosques' a los monocultivos de árboles: intentan convencer de que están llevando una 'reforestación' pero estas plantaciones no tienen nada en común con un bosque y menos aún con la enormemente diversa selva misionera", .
Un ejemplo serían los efectos causados por "el polen de los pinos: tratándose de grandes masas de árboles de una o dos especies, todos florecen en la misma época y desprenden enormes cantidades de polen, generando problemas respiratorios y alérgicos". Otro efecto ecológico impensado es "la invasión de mosquitos": porque "el alto consumo de agua por las plantaciones de pinos hace desaparecer a las ranas, que controlaban la población de mosquitos"
Esto se articula con las manifestaciones de vecinos del triángulo formado por las localidades de Puerto Esperanza, Puerto Libertad y Wanda, donde viven unas 40.000 personas, en las proximidades de la planta Alto Paraná.
Todos ellos pidieron reserva de sus nombres. Es que, según uno de ellos, "al principio yo denunciaba mucho pero tuve que dejar de hacerlo cuando empecé a recibir amenazas y la familia me puso un freno". Este vecino advirtió que "Alto Paraná desmonta hasta la orilla de los cursos de agua y así las aguas se contaminan con agrotóxicos y algunos arroyos, sin la protección del bosque, se secan". Otro vecino afirmó que "cuando se corrió la bola de que compraban tierras, hubo una estampida de colonos queriendo venderles la chacra: por la yerba, que fue hace unos años el oro verde, ahora no pagan más que 18 centavos el kilo; y lo mismo pasa con el té, con los citrus". Un tercer vecino contó, al diario argentino Página 12, que "en los cítricos se forman pintitas negras, las mandarinas se secan. Tengo tres árboles de mandarina y ninguno está dando fruta; los vecinos más viejos dicen que, antes de la fábrica, no era así". Este vecino vive al sur de la planta, adonde "cuando hay viento norte, el olor se siente muchísimo más fuerte. Es nauseabundo". Y "en los lugares del Paraná donde arrojan el desecho, el río cambia de color, toma un color amarillento, hay peces muertos, qué sé yo qué echan ahí".
Y, en cuanto a las personas, "aumentaron mucho las enfermedades respiratorias y también las de la piel, y hay mucha gente con distintos tipos de cáncer", según afirman los vecinos. "Hay mucha gente con asma, todos los problemas respiratorios se agudizan", aseguran. Pero "ni los médicos ni nadie quiere hablar -sostuvieron-; los efectos ambientales no se pueden demostrar porque el Ministerio de Ecología jamás hizo un estudio, y, si lo hizo, nunca conocimos los resultados".
Según denuncian los vecinos misioneros, "estas empresas tienen piedra libre: en Celulosa Puerto Piray, hace seis años, el Ministerio de Ecología llegó a labrar un acta por falta de tratamiento de efluentes, pero la empresa amenazó con cerrar la planta y, como todo el pueblo depende directa o indirectamente de ella, la gente misma pidió levantar la medida".
TRISTE CONCLUSION


Hay otras papeleras, que es como decir: hay otra historia. Las otras papeleras son las que, silenciosamente hasta ahora, vienen produciendo y en muchos casos, según denuncias, contaminando en la Argentina. Las más conflictivas son Alto Paraná y Celulosa Puerto Piray, en Misiones; Celulosa Argentina, en Capitán Bermúdez; Ledesma, en Jujuy; y Papelera del Tucumán. Este último caso es el único donde cabe anotar una victoria en la lucha por preservar el medio ambiente, ya que la Cámara Federal de Tucumán dispuso el procesamiento de los directivos de esa empresa. En la otra historia que enseñan estas papeleras, el problema de la contaminación no se reduce a la tecnología empleada (el debate central en torno de las plantas de Uruguay) sino que, aun antes de que haya empezado a funcionar la primera máquina, empieza en el desastre ambiental que pueden causar las plantaciones de pinos foráneos –como se denuncia en Misiones– o en las enfermedades causadas por el bagazo usado como materia prima –como se denuncia en Jujuy–. Las denuncias sobre Misiones ejemplifican la “piedra libre” que las empresas estarían en condiciones de lograr, no sólo por la inacción de las autoridades reguladoras sino por la extorsión de hecho a la que pueden ser sometidas las poblaciones cuando sus fuentes tradicionales de subsistencia –por caso, el cultivo de yerba mate– les han sido sustraídas.
PORQUE RECIEN NOS ASUSTAMOS??

1) Alto Paraná (Misiones). Cuestionada por ambientalistas y vecinos por contaminación de agua, aire y destrucción de bosques nativos. La empresa afirma cumplir el estándar internacional. Tecnología: ECF.
2)Celulosa Puerto Piray (Misiones). Cuestionada por vecinos por falta de tratamiento de efluentes. Tecnología: utiliza cloro elemental.
3)Papel Misionero (Misiones). Cuestionada por ambientalistas por falta de tratamiento de efluentes. Tecnología: TCF.
4)Celulosa Argentina (Santa Fe). La tecnología que usa es una incógnita. Los ambientalistas dicen que el proceso es con cloro elemental, la empresa lo niega. Es denunciada por contaminar el aire y el río Paraná. Provoca mal olor.
5)Papel Prensa (Provincia de Buenos Aires). No se registraron cuestionamientos ambientales. Tecnología: TCF.
6)Massuh (Provincia de Buenos Aires). No se registraron cuestionamientos ambientales. Tecnología: TCF.
7) Productos Pulpa Moldeada (Río Negro). No se registraron cuestionamientos ambientales. Tecnología: TCF.
8) Papelera del Tucumán (Tucumán). Sus directivos están procesados penalmente por la Cámara Federal de Tucumán por contaminación de aguas y destrucción de especies autóctonas con efectos perjudiciales para la agricultura y la salud. Tecnología: utiliza
cloro elemental.
9) Papelera del NOA (Jujuy). No se registraron cuestionamientos ambientales. Tecnología: TCF.
10) Ledesma (Jujuy). Cuestionada por ambientalistas por contaminación del aire causada por la materia prima. Tecnología: utiliza cloro elemental.
Nota: Respecto de las empresas
no cuestionadas, no puede excluirse la posibilidad de objeciones
ambientales que no hayan llegado
a ser registradas-
CUANDO BORRAMOS CON EL CODO, LO ESCRITO CON LA
MANO
MANO
el video que agrego a continuacion,tiene como significado que se entienda,cual es la verdadera postura politica en nuestro pais con respecto a este tema.... quien aparece en el video, es el ex gobernador de ENTRE RIOS, Jorge Pedro Busti...dando detalles de su primer tramo de gobierno.........presten atencion al primer anuncio de inversion en la provincia de su gobierno, seguramente luego de verlo y escucharlo, Uds. se haran la misma pregunta que yo......SI YA ESTABA TODO ACORDADO.....PORQUE LAS PASTERAS DECIDEN INSTALARSE EN EL URUGUAY?????
ESTE SEÑOR,ADEMAS DE SER DIPUTADO NACIONAL POR ENTRE RIOS, TAMBIEN ES UNO DE LOS PRINCIPALES ACTIVISTAS CONTRA LAS PASTERAS EN EL URUGUAY....SE HABRA OLVIDADO DE ESTE VIDEO??
ARGENTINA....TRADICIONALMENTE
CONTAMINANTES.............

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11 comentarios
muy buena informaciòn
deja las drogas loco...che,cuando van a bombardear las papeleras??
porque tuvo que haber mesa de examen