"Si los países de la UE no son capaces de adoptar una coordinación presupuestaria, dentro de diez años el euro no existirá". El economista francés Jacques Attali, antiguo jefe de ruta de François Mitterrand y primer presidente del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD), sabe que el mayor problema la de la Unión Europea no son las diferentes políticas e intereses de los países, sino algo tan mundano como el gusto de sus gobiernos por gastar el dinero que no tienen.


Los países europeos más endeudados

Según el último informe elaborado por Business Insider, siete países del Viejo Continente se encuentran entre los 15 más endeudados del planeta. Grecia, Bélgica, Islandia, Portugal, Italia, Francia e Irlanda se codean en la lista negra de la deuda pública con naciones menos desarrolladas como Líbano, las islas de San Cristóbal y Nieves, Zimbawe, Jamaica, Sudán o Sri Lanka.

Una deuda sin precedentes
"Con excepción de ciertos períodos de guerra total, jamás la deuda de los países más poderosos del mundo fue tan elevada y esta situación amenaza seriamente la economía mundial", según cuenta Attali en su libro "¿Todos en quiebra dentro de diez años? Deuda pública: la última posibilidad".

De hecho, el economista afirma que para restablecer el equilibrio en 2060, Europa tendría que reducir cada año el gasto público en un 8% del Producto Interno Bruto (PIB). La tragedia económica griega lidera el sobreendeudamiento de los gobiernos europeos. Con una deuda que supera el 144% de su PIB, las agencias de rating no han dudado en castigar el valor de su prima de riesgo a cinco años por encima de los 1000 puntos básicos.

Islandia, más que posible futuro miembro de la UE, junto a Italia y Bélgica, completan el cuarteto de países europeos en el top 10 de las naciones más entrampadas del globo, todos ellos con niveles de deuda superiores al 98% de su economía.

España, fuera de peligro
Sorprende que en la lista elaborada por Business Insider no aparezca España, tan castigada por agencias de rating como Moody's en los últimos meses. A pesar de superar el 60% del PIB, nuestro país se sitúa lejos de los niveles de deuda de nuestros vecinos de la llamada periferia europea.

Algo de lo que no puede presumir Francia, cuya deuda superará el 86,9% del PBI en 2011, según el banco británico HSBC. El gobierno de Nicolas Sarkozy no ha dudado en poner en marcha una agresiva política de recorte de gastos, incrementado algunos impuestos y elevar la edad de jubilación. Cualquier medida es válida con tal de salir de salir del peligroso ranking de los estados más hipotecados.