Ahora puedes ahorrar en los gastos de la casa siguiendo estos sencillos consejos. ¡Te sorprenderás!



1. Contrata la potencia y tarifa que mejor se adapten






No todos los hogares necesitan una potencia muy alta, por eso es necesario contratar la que se ajuste a las necesidades de cada casa. Por ejemplo, estudia las características de la tarifa nocturna y si puede resultar rentable, es una buena opción y suele ser muy económica.



2. Sustituye las bombillas convencionales por halógenos






Ofrecen la misma iluminación, duran ocho veces más y ahorran hasta un 80% de energía. Es recomendable para hogares donde esas bombillas tengan que estar durante mucho tiempo encendidas. Ten en cuenta que además un halógeno dura de dos a cuatro veces más.



3. Instala tubos fluorescentes






Quizás no sean muy estéticos, pero es preferible usar tubos fluorescentes y lámparas compactas que utilicen esta misma tecnología en lugar de focos o bombillas incandescentes. Aunque el precio es más elevado, a la larga resultan las opciones más económicas.



4. Comprueba el consumo de los electrodomésticos






Los niveles A y B son los más eficientes, y conviene elegir entre los de menor consumo energético porque nos permitirán ahorrar más de 600 euros a lo largo de su vida útil. Debes tener en cuenta que los electrodomésticos de clase G son los menos eficientes.



5. Desconecta los interruptores






Un error muy común y que nos puede suponer un ahorro considerable. El interruptor de cualquier aparato debe apagarse, y en el caso de las televisiones, videos o cadenas de música, si se apagan con el mando a distancia, no sirve porque consumen hasta el 80% del consumo normal.



6. Reduce las fugas de calor






Si tenemos cuidado con ello protegeremos nuestro hogar contra el frío. Con un buen aislamiento térmico se puede ahorrar entre un 20% y un 40% en calefacción. Una buena opción son las ventanas dobles que permiten ahorrar un 20%.



7. Disminuye el consumo de agua






Existen numerosos dispositivos que permiten reducir el consumo de agua: los economizadores instalados en la ducha que añaden aire a la salida de agua, los mecanismos de descargas parciales en el inodoro o gestos tan sencillos como ducharnos en vez de bañarnos, entre otros.



8. Abre presianas y cortinas






La luz y el aire natural son los mejores elementos para iluminar y aclimatar un hogar. Abre ventanas, persianas y cortinas y emplea todo el tiempo posible la luz del día, que además de ser gratuita, no contamina.



9. Ilumina con diferentes grupos de luz






No toda la casa necesita la misma luz. Intenta combinar la luz natural con varios tipos de iluminación dependiendo de cada estancia. Por ejemplo, para los lugares de lectura, la luminosidad requerida es de 500 lúmenes por metro cuadrado y puedes ahorrarte hasta un 20%.



10. No compres electrodomésticos que no uses






Un mal hábito en el que caemos muchos de nosotros es en la compra desmedida e inútil de electrodomésticos. Hay que escogerlos en función de los habitantes de la casa porque casi el 19% de la electricidad consumida en las viviendas españolas se destina a la refrigeración y congelación de alimentos.



11. La instalación del frigorífico y del congelador es fundamental






Parece obvio pero muy pocos lo hacemos. Es necesario mantener limpios los electrodomésticos y más importante la parte trasera de los frigoríficos para facilitar su ventilación ya que puede suponer un ahorro del 15% de la energía consumida.



12. Utiliza el microondas






Usa el microondas en lugar del horno convencional porque supone un ahorro de casi el 70% de energía. Además, apaga el horno poco antes de finalizar la cocción, ya que el calor residual será suficiente para terminar nuestra receta.



13. Utiliza la lavadora cargada






Aprovecha y ponla en funcionamiento con toda la ropa posible. De esta forma, ahorrarás en el consumo de energía, de agua y de detergente. En cuanto al programa de lavado, usa ciclos cortos con agua fría y una vez finalizado, centrifuga a alta velocidad.



14. La temperatura interior






La temperatura ideal de una casa en invierno debe ser entre 21ºC y 23ºC para proporcionar una agradable sensación de confort. Ten en cuenta que por cada grado que aumente la calefacción se consume un 8% más de energía.



15. Opta por grifos monomando






Elige grifos monomando porque permiten mantener la temperatura elegida aunque se cierren y evitan los goteos. El goteo permanente es otro de los problemas debido a que puede suponer una pérdida de 100 litros de agua al mes.