El depósito a plazo fijo es, sin duda, una de las inversiones financieras más difundidas en el mundo, principalmente en Argentina y tal vez la que menos desconfianza suscita en quienes la eligen.

Ciertamente, contar con una promesa de pago por escrito de una entidad crediticia que se compromete a abonar una determinada suma (la cifra depositada más los intereses convenidos) en una fecha estipulada se asemeja muchísimo a una inversión concreta e invariable, que no se encuentra atrapada en los vaivenes de las cotizaciones bursátiles, por ejemplo.

Pero en la Argentina que nos toca vivir, muchos de sus bondades parecieran desvanecerse como un castillo de naipes. Analicemos algunas:

a) ¿Podemos confiar en los bancos argentinos? Más allá de que el presidente del Banco Central dijo que “podíamos dormir tranquilos”, lo cierto es que el sistema financiero argentino hoy está más sólido que en el 2001, dado que el nivel de depósitos y préstamos es muy bajo. Por otro lado, prácticamente no existen depósitos y préstamos en dólares lo que reduce su vulnerabilidad. Por lo tanto, aunque la economía continúe deteriorándose los bancos deberían seguir con las puertas levantadas. Ahora si continúa la pérdida de confianza interna, como la generada por la crisis del campo y por la estatización de las jubilaciones, el sistema financiero podría tambalear.

b) ¿Tiene sentido económico tener el dinero “comprometido por un cierto tiempo? Para poder responder a esta pregunta, como en toda inversión deberíamos hacer un análisis de costo beneficio. En este caso el costo sería tener el dinero inmovilizado por un tiempo, 30, 60 días o el plazo que se elija. El rendimiento sería la tasa de interés que paga el banco. Hoy los bancos están pagando una tasa anual cercana al 12%, o sea, 1% mensual. Quiere decir que alguien que deposita $50.000 en un mes recibe $500. La verdad que en una Argentina tan cambiante y en donde los precios de los bienes, ya sean autos, departamentos, electrodomésticos, etc. cambian de la noche a la mañana 10% o más, dicho rendimiento aparece como inexistente. En este sentido, es preferible mantener el dinero en caja de ahorro, a un rendimiento menor, a la espera de oportunidades de compra con ahorros sustanciales.

c) ¿Con un plazo puede mantener mi poder adquisitivo en dólares? La mayoría de los argentinos piensan su vida en dólares. Por lo tanto, a la hora de realizar por ejemplo un plazo fijo, piensan si el rendimiento del 12% anual será en dólares. Lo más probable es que a fin de año el dólar esté por encima de los $4, por lo que hacer un plazo fijo en pesos no compensará la devaluación esperada, por lo que al final se podrán comprar menos dólares.

A mi entender, realizar un plazo fijo en un banco argentino hoy no parece ser la opción más eficiente. Tener el dinero líquido o en efectivo puede resultar en una mejor inversión, pero hay que tener algo muy importante, paciencia.
conviene poner dinero en un plazo FIjo?
Marcelo A. Elbaum
Nació en La Plata.
Contador. Docente. Asesor de inversiones y planificación financiera.