Anarquía en las escuelas

En las escuelas se sacaron las amonestaciones, era un recurso que teníamos los docentes para excluir a un alumno de pésima conducta que interrumpe la clase,un líder negativo que nos da vuelta el curso, que no permite que cumplamos con nuestro objetivo prioritario que es brindar conocimientos, cuando el falta respiramos profundo y podemos dar la clase tranquilos. Todo se tergiversa cuando esta persona esta en el aula, porque es un matón, porque nos agrede, desvaloriza y nos humilla quitándonos toda nuestra autoridad ante el resto de sus compañeros. Cuando un grupo de grandotes se le unen, ahí estamos en problemas. El patoterísmo nos gana y no podemos hacer nada frente a el. Hay un remedio, aprobar a todo el mundo o al menos aprobar a esos matones porque corre peligro nuestra integridad física. La ley de la selva se hace presente,como en toda ley de la selva, valga la redundancia, gana el mas fuerte.

Como era hasta hace 20 o 30 años

En mi época cuando empecé el secundario, fines de los setenta, el profesor esperaba en la puerta hasta que todos los alumnos se ponían de pie y con los brazos al lado de la cintura, fuera de los bolsillos para recibirnos, si eso no ocurría entraba el preceptor y hacia cumplir todo eso, había que estar afeitado, con los zapatos lustrados e higienizados , a nadie se le ocurriría insultar a un profesor o decir barbaridades barbaridades obcenas frente a el (hoy es moneda corriente).
En la ley de la selva no hay normas, no hay leyes (salvo las del mas fuerte o los más fuertes) no hay reglamentos, no hay valores, porque ellos son impuestos por alguien que los utiliza a su propia conveniencia.
Se dice que cuando en una sociedad faltan valores esta se parece más a un grupo de animales, simplemente porque ellos no tienen valores.
Una vuelta de tuerca fueron los derechos humanos, la política inclusiva hace que no podamos echar de la escuela a alumnos de muy mala conducta con todos esos argumentos nuevos de respetar y dar lugar en nuestra sociedad a los asesinos, corruptos y ladrones como si fueran personas normales. resultado nosotros somos los condenados, los que debemos vivir con miedo, aceptando todo tipo de conductas que ellos tienen como si fueran normales (obviamente que no lo son, y a eso nos están lamentablemente acostumbrándonos). Eso es lo mas peligroso porque transforma nuestra forma de pensar y vivir acercándonos a los animales.

El Gobierno debe actuar.

Que hace el gobierno con respecto a esto. Nada, es más lo potencia desobedeciendo una y otra vez los fallos de la corte suprema (sobran los ejemplos), mandando matones como Moreno, D´Elía, Moyano o Hebe de Bonafini a amedrentarnos y exterminar lo poco que queda de nuestras instituciones.
¿Que ejemplo da a nuestra sociedad?. Los asesinos de Cabezas están todos sueltos. En cualquier país hubieran estado presos de por vida por un crimen tan horrendo como ese. Cuando nos tiran el auto encima, cuando el colectivo hace uso y abuso de su tamaño en nuestras calles y se creen los dueños de ellas. Cuando las empresas hacen lo que quieren con los usuarios por ser poderosos y la ley argentina esta a favor de ellos y no los más débiles,se termina la ley o no hay ley. Cuando un usurpador se mete en nuestras casas,la justicia tarda 5 años en expedirse, mientras tanto tenemos que esperar que rompan toda nuestra propiedad, nos prive de ella, salvo que vayamos con un grupo de matones y los saquemos a palos (como ocurre en muchos casos), a eso no han llevado,porque en cualquier país serio se respeta la propiedad privada y la ley. Y una ley injusta no es ley.
Pobre de nosotros, que ni con la educación como está, podremos salir de esta....
Porque con una sociedad así nunca vamos a ser desarrollados y estaremos condenados al tercer mundo.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1138251