Antes de que nazca tu bebé, es útil saber qué tipo de pezones tienes. Las mujeres pueden tener pezones de tipo diverso. Estas variaciones incluyen pezones pequeños, grandes o especialmente largos, pezones planos o pezones invertidos.


Tipos de pezones

En la mayoría de los casos, estas variaciones no requieren ningún tratamiento especial. No olvides nunca que a los bebés se les da el pecho, no los pezones. Si un bebé es capaz de agarrar con su boca una buena porción del pecho, ni siquiera los pezones planos o invertidos supondrán a menudo un problema. No obstante, algunos tipos de pezones pueden dificultar que el bebé se prenda al pecho y, a veces, es recomendable invertir algo de tiempo en un tratamiento para pezones planos o invertidos que pueda hacer más fácil al bebé el prenderse al pecho.
Puedes determinar tú misma si tienes o no pezones planos o invertidos. Comprime suavemente la areola a unos tres centímetros detrás del pezón. Un pezón normal sobresaldrá, un pezón invertido se retraerá.

Si tus pezones son planos o invertidos puedes usar Formadores de pezones – no deben confundirse con las pezoneras– para tratar de hacerlos salir. Los formadores de pezones se llevan dentro del sujetador, que tal vez necesite ser de una talla superior a la habitual para hacer sitio a los formadores. Los formadores de pezones pueden usarse ya durante el embarazo o tras el parto. Solicita el consejo de tu especialista en lactancia si sospechas que tienes pezones planos o invertidos.