Cómo ser un hombre irresistible, en 10 pasos


Sinceramente estoy 100% de acuerdo con estos 10 pasos. Coincido en eso de que los hombres que van con flores y demas yerba no pueden ser considerados HOMBRES con todas las letras, porque lo que realmente define a un hombre es su personalidad, y ser esa persona segura que no tiembla ante nada... y que es fuerte una muralla ante todo, pero que aún así tiene un lado sensible que se desnuda ante la mujer que lo acompaña. La mentalidad ganadora, astuta y positiva es la clave en el éxito con una mujer para saber conquistarla.-
Eso de la billetera gorda es pura fantasía. Las mujeres se acercan por pura codicia y por querer ser alguien "importante" nada más. Sólo una guerrera que lo acompaña a muerte es la única que vale la pena.

Las mujeres son excelentes para darse cuenta si un hombre es verdaderamente un hombre o si sólo finge serlo. El hecho indiscutible es que la mayoría de los hombres debemos crecer o madurar.

De modo que si quieres ser el tipo de sujeto por el cual las mujeres se sienten naturalmente atraídas —fíjate que en ningún momento mencionaré las palabras flores o cenas—, entonces necesitas dejar ir a tu niño interior y convertirte en el tipo masculino que se supone que debes ser.

Las mujeres te amarán por ello. Esta es la receta para ser el hombre que ellas quieren:

1. Aprende a atraer a las mujeres siendo auténtico

Muchos hombres tienen en su interior una barrera invisible que les impide convertirse en verdaderos hombres; y esta barrera se ve amplificada por la incapacidad de atraer a las mujeres mediante la autenticidad. Lo cierto es que muchos de nosotros tenemos una nube oscura que nos sigue a todas partes cuando no estamos dotados de ese no sé qué especial que hace que las mujeres quieran estar con nosotros. Si un hombre es efectivamente un niño en su interior, entonces no será capaz de encontrar el camino para solucionar el problema, pero al mismo tiempo no sabrá que este camino existe. Pero sí existe un camino, créeme. Continuemos...

2. Rompe las cadenas y crece

Creo no equivocarme al decir que recibir el calificativo de “hombre”, en la actualidad, tiene que ver más con una cuestión de edad y tamaño; nada tiene que ver con el significado profundo y ulterior de la palabra “hombre”. ¿Qué ocurre cuando un hombre alcanza cierta edad, pero no madura a partir de cierto punto de la vida? O peor aún, ¿y si alguna parte vital del proceso madurativo que generalmente está presente en el mundo externo no se encuentra allí en cierto punto crítico del desarrollo de un hombre de modo que el sujeto se atasca en cierto estadio psicológico o emocional? Este es el problema que la mayoría de nosotros debemos enfrentar: nunca se nos ha mostrado el camino hacia la madurez, y ahora debemos encontrarlo por cuenta propia.

3. Sé fiel a tu naturaleza

Muchos hombres han aprendido a avergonzarse inconscientemente de sus deseos y apetitos naturales, y en consecuencia han encontrado formas de reprimirlos e incluso de odiarlos. Cuando intentas luchar contra tu propia naturaleza, tarde o temprano esto terminará volviéndose en tu contra, y podría ocurrir en miles de formas. Y cuando finalmente se vuelve contra ti, ya no será sencillo relacionarte con las mujeres. De hecho, quedarás atrapado en una telaraña de pensamientos, sentimientos y patrones neuróticos que serán muy difíciles de desenredar. Debes aceptar lo que eres. Comprende el concepto de que eres un hombre y que tienes la naturaleza propia de un hombre, y luego aprende a observar todo lo que ocurre —desde los impulsos sexuales hasta los instintos asesinos—, y saca el mayor provecho de todo ello. Este es uno de los puntos más importantes para ser el hombre que ellas quieren.

4. Nunca sigas a las mujeres

Con frecuencia, los hombres intenta seguir a las mujeres que no tienen deseos de comandar. Y cuando ellas no comandan, el hombre las insta para que asuman el liderazgo con preguntas y un lenguaje corporal que busca aprobación. Ella es líder y él la sigue —en realidad, ella ni siquiera juega el rol del líder, sino que él no hace más que seguirla—. Este es un gran error, amigo. En cambio, toma las riendas de la relación, y asume el liderazgo de la misma. Elige un curso y mantente firme en el timón —incluso cuando ella no deje de moverse en todo el mapa—. Haz que ella deba reorientar su cuerpo, su conducta, y sus estados anímicos a los tuyos. No des marcha atrás, no cambies de idea, no des explicaciones, y nunca cedas el puesto del líder. Ella puede resistir tus formas en un primer momento, pero no caben dudas de que terminará amando tu seguridad.

5. Asume la responsabilidad personal

Asume la responsabilidad personal de ti, de tus pensamientos, y de tu situación. Aprende a ver cómo las elecciones tomadas te han conducido al lugar en el que hoy te encuentras. Rehúsate a ser una víctima —y rehúsa dar a alguien el poder de quitarte la alegría—. Las mujeres se sienten muy atraídas por esta clase de hombres responsables.

6. Deja de ceder poder

La mayoría de los hombres ceden poder a las mujeres para conseguir aprobación. El problema con esto, desde luego, es que no es una de las mejores formas de convertirte en el hombre que las mujeres quieren. Este es el motivo por el cual los pocos hombres que eligen conservar su poder son tan atractivos y “poderosos” a los ojos de las mujeres. ¿Cuál es la lección aquí? Nunca cedas tu poder si quieres alcanzar el lado bueno de una mujer. Puede que sientas que sería bueno ceder ante ella, pero definitivamente no lo será.

7. Enfrenta tus inseguridades

En lugar de esconder tus inseguridades, muéstralas hasta ser capaz de superarlas. ¿Cómo? Practica haciendo bromas acerca de las mismas cuando apenas conozcas a una mujer y se encuentren flirteando. Di algo como: “Esto nunca va a funcionar; no eres buena discutiendo y yo compenso mi falta de estatura actuando en forma arrogante... así que siempre estaremos peleando, y siempre ganaré las peleas”.

8. Deja de necesitar a una mujer que te necesite

Muchos hombres se sienten dejados de lado si una mujer quiere hacer algo por cuenta propia o con sus amigas en lugar de hacerlo con él. Supera la respuesta automática de sentir celos, furia o tristeza si ella busca pasar un buen momento sin que estés a su lado. Cultiva tu capacidad de querer hacer cosas sin ella... y disfrútalas verdaderamente. Esto es verdaderamente importante sobre todo cuando se trata de una mujer nueva en tu vida. Es algo maduro permitir a los demás vivir sus vidas y disfrutar sus experiencias sin ti y sin sentir que te estás perdiendo algo. La otra cara de esta moneda es permitirte vivir tu vida y disfrutar tus propias experiencias —sin necesitar a otros para validar tu capacidad de pasarla bien—. ¡Consíguete una vida, amigo! Vivir tu propia vida es una de las mejores formas de convertirte en el hombre que las mujeres quieren.

9. Cambia

Convertirte en el hombre más deseado requiere de algunos renunciamientos que suelen ser difíciles de llevar a la práctica, al menos para la mayoría de los hombres. Significa renunciar a esas rabietas emocionales cuyo único objetivo es el de llamar la atención. Significa terminar de corregir a las personas porque necesitas sentirte importante. Significa ya no diferenciarte de las personas con tal de mostrar tu superioridad o ser un sabelotodo para recibir aprobación. Significa que debes dejar de decir y hacer cosas para ganar atención y aceptación, en lugar de querer agregar valor y ayuda genuina a una situación. Olvídate de esos patrones de conducta inmaduros que tan comunes son en los hombres y estarás en camino para convertirte en el tipo de hombre que las mujeres quieren.

10. Crece constantemente

Convertirte en el hombre completo y masculino, por el cual las mujeres se sienten incontrolablemente atraídas es un proceso. N bien creas que lo has conseguido, verás que hay un nuevo desafío en el horizonte. Lamentablemente, la mayor parte de los hombres nunca inicia este viaje hacia la verdadera madurez. De hecho, ellos permanecen como niños atrapados dentro de cuerpos de hombre. Pero si quieres convertirte en uno de esos hombres con un flujo constante de mujeres en sus vidas —o una mujer de gran clase que puedas tener en tus manos por cuanto tiempo desees— entonces comprométete, en este mismo instante, a hacer lo necesario para convertirte en el hombre que se supone debes ser.