Los hombres y mujeres, cada vez más diferentes


Que los géneros tienen diferencias entre sí no es novedad. Ahora, un nuevo estudio demostró que “las disparidades son extremadamente grandes”. Antagonismo.
Una investigación indagó las características psicológicas de un total de 10.000 voluntarios, en el marco de los debates que representa para la comunidad científica las diferencias entre la personalidad de ambos sexos.

Ahora, un reciente estudio, publicado en la revista PLoS One, concede una importancia capital a este debate, pero considera que hay “una acuciante necesidad de estimaciones empíricas precisas sobre las diferencias de sexo en la personalidad”.Con este objetivo, realizaron una investigación que tiene en cuenta más rasgos de lo habitualmente utilizados en esta clase de trabajos, y llegaron a la conclusión de que las divergencias psicológicas “resultan ser extremadamente grandes bajo cualquier criterio razonable”.

Las mayores diferencias entre sexos se hallaron “ítems” como sensibilidad, calidez y aprensión (más altas en mujeres); y en estabilidad emocional, dominio, adherencia a las reglas y vigilancia (más altas en hombres).

El estudio, firmado por el investigador Marco del Giudice, de la Universidad de Turín (Italia), y colaboradores de la Escuela de Negocios de la Universidad de Manchester (Reino Unido) concluyó que los estudios anteriores sobre la materia habían tenido en cuenta pocos rasgos de personalidad, por lo que todos ellos “sufrían, en diversos grados, de limitaciones”.

Es por eso que desarrollaron “nuevas directrices” para intentar medir estas diferencias “con precisión”, aunque admiten que su investigación no es concluyente e invitan a otros expertos a que realicen sus propias mediciones de las diferencias psicológicas entre sexos.

Los rasgos estudiados en el presente estudio -un total de 15- pueden organizarse en cinco escalas globales (algunos rasgos están presentes en varias escalas): extraversión (que contiene los rasgos de calidez, animación, audacia social, privacidad, confianza en sí mismo); ansiedad (estabilidad emocional, vigilancia, aprensión y tensión); obstinación (calidez, sensibilidad, abstracción y apertura al cambio); independencia (dominio, osadía social, vigilancia y apertura al cambio) y autocontrol (animación, adherencia a las reglas y perfeccionismo).



Según los resultados, el hecho de que existan las grandes diferencias que se encontraron puede deberse tanto a factores biológicos como culturales, precisan.

Destacan, asimismo, que las diferencias identificadas son compatibles con la visión tradicional de dos personalidades opuestas según el sexo, que atribuye más sensibilidad e intuición a las mujeres y más obstinación y autocontrol a los hombres.

“Estos efectos subsumen las clásicas diferencias sexuales en cuanto a instrumentalidad / expresividad o dominio / comprensión”, finalizaron.