Una mamá quita novios





¿Han visto a esas mujeres que andan en los 40 ó 50 y lucen impactantes? Muchas de ellas podrían competir sin desventaja con sus hijas de “veintitantos”… y algunas, ¡vaya que lo hacen!
Podrían parecer historias de telenovela –o de Britney Spears, que ella también se quejó de que su madre tuvo sus ‘queveres’ con Kevin Federline-, pero ¡cosas iguales o más nefastas pasan en la vida real!
Les voy a contar una historia que sucedió hace unos meses, sólo cambié los nombres de los protagonistas por obvios motivos:





Madres que le quitan el novio a su hija





Patricia tiene 44 años y es divorciada desde hace 13, ella se ve a sí misma más como una “amiga” que como una madre de su hija Laura, de 19 años. La acompaña siempre de compras, le toma la ropa prestada –porque Patricia usa la misma talla a fuerza de matarse de hambre-, utilizan el mismo lenguaje y hasta le revela a Laura algunos detalles íntimos de sus “aventuras” con algún hombre.

Laura llegó hace un par de semanas a casa con Martín, con quien está saliendo desde hace casi un mes; estaban viendo una película cuando Patricia se acerca con una botella de vino y unas copas, abre la botella y pregunta si puede acompañarlos; durante la noche le sonríe ocasionalmente a Martín, hace algunos chistes subidos de tono y habla de lo popular que es su perfil de Facebook.


problema



Al día siguiente Patricia agrega a Martín y le manda un mensaje: “Qué buenas tus fotos de la playa, no sabía que te ejercitaras, ¿qué podrás hacer con esos músculos?” Martín no quiere decirle desubicada, obvio, y sigue con el jueguito de mensajes que va subiendo de tono… dos semanas después Laura le grita de todo a su mamá y al tal Martín porque los vio dándose un beso en la cocina… y menos mal que fue así como los descubrió, ¡pudo ser peor!

El problema surge por parte de las madres que se niegan a aceptar la pérdida de la juventud y empiezan a rivalizar con sus hijas imitando su look, saliendo a los mismos lugares, compartiendo amistades y, hasta coqueteándoles a los chicos con quien sale.



Sociedad




Lo peor del caso es que a muchos hombres puede parecerles interesante este flirteo con mujeres mayores y atractivas… y el tabú de que sea ¡la mismísima madre de su novia! le agrega ese toque prohibido que puede seducir a más de alguno.

Imaginen el logro que puede significar para una mujer que basa gran parte de su autoestima en su atractivo erótico y que con los años, se siente desplazada por la juventud y vitalidad de su hija, al sentir que fue más “deseada” y que un hombre joven, la prefirió a ella.



hija




En realidad es un conflicto que debe asumir la mujer que encuentra en esa “competencia” la compensación a su amor propio; lo que puede terminar en un enfrentamiento muy fuerte con su hija, rencores de toda la vida y hasta la ruptura de la de por sí difícil relación entre una y otra.

Y tú, ¿de qué forma crees que se puede lidiar con una madre así?