¿Qué son? los tampones son pequeños cilindros de apróximadamente cinco centímetros o dos pulgadas, hechos básicamente de rayón y fibras de algodón, regularmente vienen con aplicadores de plástico muy delgado, y tienen unos pequeños cordones para sacarse. Fueron inventados en 1936 por el Doctor Earl Cleveland Haas y desde entonces han estado en el mercado.

¿Para qué sirven? al igual que las toallas femeninas, los tampones sirven para absorver el flujo menstrual, con la única diferencia, que el tapón es más bien interno y no deja salir el flujo, pues todo se queda en él. Evitan las incómodas manchas, y te dejan vivir tu día como si fuera cualquier otro, pudiendo hacer todas las actividades que normalmente harías, incluso ir a nadar sin menor preocupación.

¿Cómo me lo pongo? Quizá las primeras veces que uses un tampón se te hará difícil ponértelo. Algunas mujeres incluso sienten que es incómodo, pero una vez que hayas dominado la técnica no tendrás ninguna queja. Lo que debes hacer primero es tirar del cordón del tampón para asegurarte que está bien puesto, después es muy importante encontrar una posición cómoda. Una manera muy fácil de hacerlo es estando sentada con las piernas abiertas e insertarlo con mucho cuidado y con las manos limpias. Otra forma fácil es hacerlo parada, con una pierna apoyada en una silla o en tu cama. Recuerda siempre estar muy relajada, de lo contrario, encontrarás la labor muy difícil

¿Duele? uno de los factores que hacen que una mujer no quiera usar tampones es porque cree que dolerá. La verdad es que si no se hace de la manera correcta o si estás tensa o no hay suficiente flujo menstrual sí duele. Por lo que es recomendable usar tampones sólo cuando estés empezando tu período y haya flujo abundante. -esto también para evitar infecciones o el tan temido Síndrome de shock tóxico (el cual explicaré más adelante)-

¿Puedo perder mi virginidad si los uso? Quizá el mayor prejuicio contra los tampones sea eso. La verdad es que no pasa nada. Un tampón tiene a penas cinco centímetros de longitud y menos de dos centímetros de diámetro. Además, el himen es elástico, el tampón no es suficiente para romperlo.

El TSS: algo que sí es verdad y con lo que sí debes tener cuidado es con el Síndrome de Shock Tóxico. Una extraña enfermedad descubierta a finales de los setentas, que suele afectar a la minoría de las mujeres que usan tampones. Es causado por una espora que puede producirse en la vagina a causa del tampón. Suele pasar cuando no hay suficiente flujo menstrual o cuando el tampón es dejado por más de 8 horas (se recomienda usar un tampón por 6 horas o menos).
Los síndromes son fiebre, náuseas, vómitos, diarrea, debilidad, desmayos, dolores de cabeza, erupciones y si no es atendido a tiempo, suele causar la muerte.

¿Cómo prevengo el TSS? Por último, aunque es una enfermedad que rara vez se presentará, siempre es mejor estar prevenida:

-Usa tampones de a cuerdo a tu flujo, y trata de evitar los de súper absorvencia.
-No te dejes el tampón por más de seis horas.
-Sé limpia al quitar y al poner un tampón.
-Si presentas alguno de los síntomas, lo primero que debes hacer es quitar el tampón e ir con un médico.
-Si llegas a presentar el TSS es recomendable no volver a usar tampones.

Tampones


Fuente: http://www.loquebuscaella.com/tampones/