Rituales para Navidad y Año Nuevo


Por Rincon Alertnativo

Para Navidad

Ingredientes: Un listón amarillo, un listón verde, un listón rosa (el largo de los listones debe ser calculando que al trenzarlos usted pueda atarlos a su cintura).

Procedimiento: Empiece a formar una trenza con los listones y repita la siguiente oración hasta que termine: “La trenza que estoy tejiendo en este día de Navidad es símbolo de amor, salud y dinero para que éstos nunca falten en mi hogar”.

Al terminar de tejer la trenza, átela a su cintura y permanezca con ella toda esa noche. Después puede colgarla detrás de la puerta o guardarla en un mueble de la habitación principal de la casa.

Para el Año Nuevo

Cuando está a punto de presentarse un nuevo año en nuestras vidas tenemos por costumbre realizar una serie de celebraciones tradicionales para darle la bienvenida. Cenamos con la familia o con los amigos, asistimos a fiestas, cantamos por las calles y nos deseamos un próspero Año Nuevo.

Los deseos de prosperidad a veces resultan frases hechas que decimos por costumbre sin poner demasiado énfasis en nuestras palabras. Simplemente las decimos porque eso es lo que se dice ese día. Sin embargo hay una manera mejor y más eficaz para que esa frase alcance una auténtica dimensión y nuestros deseos sean empujados hacia su realización.

Este ritual utiliza la técnica de la magia a través de las velas. La magia de las velas no es algo que el hombre contemporáneo haya desenterrado para divertirse sin más. Ya nuestros antepasados utilizaban el fuego en casi todas sus celebraciones y sus rituales en el momento de realizar una petición, o como ayuda para conseguir que sus deseos fuesen satisfechos y sus objetivos cumplidos.

Hacían magia. Dirigían su fuerza interior con el fin de influir en los seres y en las cosas. Y se ayudaban del fuego. Exactamente lo mismo que podemos hacer nosotros.

Si nos decidimos a realizar este ritual para conseguir nuestros fines y que se cumplan nuestros buenos anhelos para el Año Nuevo, debemos de tener en cuenta algo que es muy importante: el proceso de concentración. Es la mejor manera de dirigir nuestro pensamiento hacia el fin que se quiere conseguir.

Ritual de afirmación

Debemos poner todo nuestro esfuerzo, pensar en un objetivo claro y dar por hecho que el resultado va a ser el que deseamos. El objetivo principal en este ritual es que el año entrante sea mejor que el saliente. Es por tanto un ritual propiciatorio, de afirmación, con el que queremos potenciar y avanzar hacia algo mejor en todos los sentidos.

Ingredientes: Cuatro velas (blanca, dorada, plateada y roja) y el altar (soporte donde vamos a colocarlas).

El color de las velas es importante porque encierra toda una simbología que hay que conocer. La vela blanca simboliza la limpieza y la purificación. Con ella eliminamos todo lo negativo que nos rodea y ayudamos a que el Año Nuevo sea un período limpio y esté libre de los malos augurios.

Las velas plateada y dorada nos indican la transición de un metal precioso (la plata) a otro metal precioso (el oro) mucho más valorado. Simboliza el paso hacia algo mejor. La vela roja la utilizamos para potenciar esa transición.

Procedimiento: Este ritual debe comenzarse aproximadamente dos horas antes de que se acabe el año (encendido de las velas) y terminarlo diez minutos después de traspasar la barrera del Año Nuevo (momento en el que se apagan las velas).

Esa noche colocaremos el altar en un lugar adecuado y firme.

Algo mágico ocurre

Lentamente vamos distribuyendo cada vela en su lugar correcto. La vela blanca en el centro de la parte superior del altar, la plateada en el lado izquierdo, la dorada a la derecha y la roja en la parte de abajo. Nos reunimos alrededor del altar con nuestra familia o con nuestros amigos, si es nuestro deseo, o permanecemos en soledad si no nos apetece compañía o no la tenemos.

Procedemos al encendido de las velas en el sentido de las agujas del reloj, primero la plateada, luego la blanca, después la dorada y por último la roja.

Dirigí tu pensamiento hacia el objetivo que querés conseguir procurando no distraerte en otras reflexiones, expresá verbalmente tus aspiraciones para el Año Nuevo o pronunciá un texto que vos hayás podido escribir. Luego imaginate que ya lo has conseguido, visualizá sin temor que tus deseos se han cumplido.

Se respira una atmósfera de paz. Algo mágico está ocurriendo, tu fuerza mental, ayudada por el fuego, camina hacia un desenlace favorable, lo estás viendo, lo estás sintiendo, lo estás descubriendo.

Pasados diez minutos apagamos las velas sin soplar sobre ellas. Y ahora sí, ya podemos desear a todos un próspero Año Nuevo porque esa frase hecha, ahora tiene un auténtico y profundo sentido. ¡Feliz Año Nuevo!

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