Enfrentar la desilusión (pareja)

Descubrir que la vida en pareja no es exactamente como la habíamos imaginado también forma parte del amor. Deshacernos de esas idealizaciones previas y adaptarnos a la realidad junto a nuestra pareja fortalecerá el vínculo amoroso que nos une.


amor


En el camino del amor es algo inevitable que la realidad de la vida de pareja no se corresponda exactamente con nuestros sueños, por lo que sobreviene la desilusión, y en ocasiones, tenemos que hacer aterrizajes forzosos.
¿Significa esto que la relación va mal? No tiene porqué ser así.
La desilusión no es otra cosa que reconocer que la realidad no está a la altura de nuestros sueños, pero eso no significa que no pueda ser sustancialmente mejor.
ideas


Tener ideas no es malo, pero… ¿cómo reaccionamos cuando sobreviene la desilusión? A veces, al descubrir la realidad, optamos por alejar el amor y nos encerramos para no despedirnos de nuestros sueños. Muchas parejas se encuentran en esta situación sin saberlo, ya que mantienen las formas (comparten momentos, hacen el amor), pero el corazón se mueve poco y los “te amo” salen mas de la cabeza que de las entrañas. La desilusión no existe pero el precio es demasiado alto.
desilusión

Adaptarse a la realidad
En cambio, si aprendemos a aceptar las desilusiones como parte de la vida en común, podremos evitar las reacciones automáticas y nos dirigiremos a la verdadera salida. En la pareja, encontrarse desde el dolor de cada uno es la clave y juntos dar con una solución.

Abrirse al dolor
Sabemos que la pareja no nos lo puede dar todo, pero cuando lo descubrimos a través de una situación dolorosa, queremos salir de allí a toda costa, reaccionando con furia, insensibilizándonos u optando por anestesiarnos y soportarla pasivamente. Necesitamos aprender a convivir con el dolor de una manera mas activa.
Por lo general, cuando nuestras imágenes previas se rompen, pensamos que nos provocará un daño irreparable y luchamos por no perder el control. Entonces reaccionamos, nuestra pareja hace lo mismo y el conflicto crece. Pero si nos permitimos llegar a la quietud reflexiva podremos darnos la posibilidad de abandonar las imágenes previas y cambiarlas por otras que contemplen la realidad que nos toca vivir y apreciarla mejor.

pareja


Aprender a conectar
Se trata de no dejarnos llevar por reacciones emocionales, podemos expresar amorosamente lo que necesitamos, sin manipular o acusar.
Mostrar humildemente toda nuestra vulnerabilidad es un gesto valiente que fortalece nuestra relación y permite que el amor fluya, generando una atmosfera de intercambio y conexión mutuos.

Volver a creer en la relación


Evitar los juicios internos
Las desilusiones son parte del camino al verdadero amor. Muchas veces lo que nos destruye es las interpretaciones que les damos. Dejamos que nuestra vocecita interna emita juicios u opiniones que no nos ayudan a resolver la cuestión de fondo y marcadas obviamente por el egoísmo y concentrarnos en nuestras necesidades. Debemos evitarlos ya que son comentarios subjetivos, solo están en nuestra mente.

Hablar desde la calma
Para poder hablar desde el dolor original, necesitamos calmarnos previamente (alejarse del lugar, dar un paseo de unos minutos para reflexionar) así podremos pasar por limpio la verdadera necesidad que nos angustia sin agregarle la culpa, el reproche o la victimización.

Aceptar el dolor
La persona que es feliz es aquella que es consciente que el dolor forma parte de la vida. Por supuesto que esta sometida a las desilusiones que conlleva la vida, pero no se deja arrastrar por los malos momentos y, aunque los sufra, se suele preguntar interiormente: ¿Qué es lo mejor que puedo hacer con esto que me sucede?

Descubrir nuestras heridas
Aceptar el dolor no implica ignorarlo o conformarse. Al contrario: Cualquier dolor nos esta diciendo algo. Algo sobre la relación, pero en especial, sobre nosotros mismos. Cuando algo nos desilusiona, tenemos la tendencia a pensar que son los demás los que tienen que cambiar, ya que creemos que la culpa es total y completamente de los otros. Pero si conseguimos compartir el sufrimiento con nuestra pareja desde nuestra vulnerabilidad, sin avergonzarnos, seguro encontraremos una solución.

Encontrar la salida conjunta
Luego de desprenderse de las idealizaciones, se debe encontrar una imagen nueva que contemple las circunstancias de la vida, a la persona que tenemos al lado como es y las necesidades de ambos. En ocasiones, las necesidades no pueden ser satisfechas al mismo tiempo. Se trata de llegar a un acuerdo que compense a ambos. Si aceptamos soltar esas imágenes previas, podremos dar entrada a la vida tal como es, en toda su frescura y plenitud. Y será entonces cuando conseguirás la solución compartida y el amor constante, seguro y fortalecido.

sobrellevar

previas Texto de la Psic, Silvia Salinas adaptado por mí