Las niñas ya no quieren Barbie…prefieren convertirse en una y buscar su propio Ken.

Tuve amores escondidos, aunque fue prácticamente de manitas mojadas. Era muy linda la ilusión de una cartita escondida, una miradita que te pare la respiración, el besito que de tan rápido ni se saboreaba pero se sentía el corazón apresurado…
Las niñas ya no quieren Barbie quieren ser una

Eran lindos los tiempos en que las niñas se enamoraban inocentemente, que aún con sus colitas y sus medias de encaje podían despertar aquella infantil pero inmensa pasión en el jovencito de la butaca de al lado. Qué alegría cuando este la defendía a capa y espada de cualquier injusticia en el recreo, o cuando sin dudarlo le daba su merienda si se daba la oportunidad (o necesidad) de hacerlo.

Estuve mirando niñas de sexto hasta octavo curso salir de la tanda vespertina de la escuela Ulises Francisco Espaillat (UFE) dónde lejos de parecer que salen de clases pareciera que vemos un desfile de belleza. (Por llamarlo de alguna forma) Aparte de que ahora se ponen las medias como si fueran botas de construcción, casi hasta las rodillas, imitando las series de colegialas mexicanas como RBD, donde la faldita de tachones corta, hace juego con las medias que más bien parecen un disfraz de lencería. Los tres primeros botones de la camisa nunca abotonados y los labios brillosos, como si acabaran de pasar por la fritura de doña Chea. Yo soy partidaria de que la mujer haga uso de sus atributos femeninos, de que la mujer se debe a su sensualidad y femineidad en muchos aspectos de su vida, sin embargo eso nos toca a las mujeres… después de los 18 años de edad, cuando ya podemos decidir que hacer y que no hacer con nuestros cuerpos totalmente desarrollados y adultos.

Las niñas han dejado de ser niñas, llevan uñas acrílicas de llamativos colores a la escuela. Tintes en el cabello, perfumes de sus madres que embriagan a cualquiera…Esas cosas no se permitían cuando yo cursé la primaria, mucho menos el bachiller! Yo me niego a pensar que los tiempos hayan cambiado como dice todo el mundo, creo que los que hemos cambiado somos nosotros, hemos dejado que se nos vayan de las manos las cosas que deberían ser prioridad.

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Antes las niñas queríamos tener la última muñeca Barbie con su Ken incluido…ahora las niñas desean convertirse en esa muñeca para encontrar su propio Ken en el camino. Lo malo de esto es que la Barbie nunca salió embarazada, ni enferma de sida, si fue victima de una violación…es la parte del cuento de hadas que nos toca a las madres, y que pocas han podido manejar del modo correcto.

Es una cadena de lo mas sorprendente: La madre que deja salir a la hija como una cabaretera, la maestra que la deja entrar al aula y así sucesivamente… ¿Es culpa de la niña? Así como los juguetes nunca traen las baterías incluidas, los hijos no crecen con la capacidad y el conocimiento necesario para enfrentarse a la vida. Te toca a ti madre decirle a tus hijas que deben ser niñas y ya luego les tocará ser mujeres…y la niñez se va tan deprisa que acortándola solo ganaran años de añorarla sin remedio cuando ya el tiempo asome su gran reloj.

En los padres queda la tarea de hacer la diferencia…la educación de nuestro país es tan precaria que no podemos pedir que se les oriente sobre todo en la escuela. Como padres pueden convocar reuniones en las escuelas de sus hijos y exigir que sean mas estrictos en ciertas normas que los estudiantes incumplen por falta de autoridad.

Es mejor comprarle una muñeca Barbie a tus hijas y no que tus hijas parezcan una muñeca que cualquiera pueda comprar…

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Fuente

http://entacones.wordpress.com/2010/09/30/las-ninas-ya-no-quieren-barbie-prefieren-convertirse-en-una-y-buscar-su-propio-ken/