EL CUIDADO DE LAS UNAS




Si importante es la atención a las manos, no lo es menos la que debes prestar a una parte de ellas: las uñas. Nunca conseguirás unas manos bellas y atractivas si no cuidas con esmero las uñas. Se constante, no te dejes llevar por el cansancio o la fatiga y proporcionales, al menos una vez por semana, un cuidado especial.
Para que obtengan una buena longitud, son necesarias alrededor de 6 a 8 semanas, por lo que no confíes en tratamientos milagrosos que las hagan crecer de un día para otro.
Si son duras, se te romperán con más facilidad. Trata de evitarlo dándoles un baño durante diez minutos en aceite de oliva previamente calentado. Cuando te laves las manos, efectúa de vez en cuando, un secado especial empujando las pieles de la cutícula con la toalla. A partir de los treinta años, el crecimiento disminuye y conviene ayudar con cremas nutritivas que dan vigor a las uñas y suavizan los bordes. Pero recuerda que, no hay crema capaz de hacer milagros con sólo una aplicación. La tenacidad junto con las cremas, serán los dos ingredientes con los que conseguirás resultados positivos. La fragilidad y exfoliación es un síntoma que debes consultar al médico, porque no sólo afecta a la estética, sino también a tu salud.
Cuando tienden a abrirse en capas, recurre al aceite de oliva. Con un bastoncillo untado, extiéndelo cada noche alrededor de la raíz de cada uña. Colócate después unos guantes de algodón y déjalos puestos durante toda la noche para que el aceite sea bien absorbido. Si prefieres recurrir a la herboristería, cuece en un poco de vinagre, un puñado de raíces de altea y aplica sobre las uñas una pomada hecha a base de esta cocción. Las uñas quebradizas y exfoliadas no deben pintarse por que el barniz penetra y las empeoraría. Trata primero de sanarlas.


LA MANICURA, PASO A PASO
La manicura es el arte de mantener las unas en perfecto estado. Pero requiere algo de esfuerzo y atención, al menos una vez por semana.
Los instrumentos que necesitas para realizarla son pocos, sin embargo, no escatimes y adquiérelos de buena calidad.

A la larga, siempre resultan más económicos, además tus uñas se lo merecen y te lo agradecerán. En primer lugar las limas, sirven para cortar y dar forma a las uñas. Las hay de cartón y de metal, aunque son preferibles las primeras, ya que las de metal pueden llegar a calentarse con la fricción y quemarte las uñas. Los palillos, fabricados en madera de naranjo, se utilizan para levantar la cutícula y limpiar el contorno de las uñas. El cortacutículas se emplea para cortar los pellejos y empujar las cutículas. Es un utensilio con dos puntas, una terminada en forma de cuña y otra más achatada, cada una cumple su función. Se puede utilizar también el clásico alicate de manicura. Las tijeras no son recomendables en ningún caso.
El cepillito de uñas, sirve para eliminar los restos de crema, cualquier otro producto o la propia suciedad. Ya puedes comenzar a hacerte la manicura. Primero, lima las uñas dándoles la forma deseada. Ten en cuenta que, si sobrepasan dos o tres milímetros la yema del dedo, la forma oval es la más bonita.
Las uñas muy largas, son muy poco prácticas y requieren mucha más atención y esfuerzo. No limes los rincones porque corres el riesgo de dañarlas. Con un pequeño masaje, haz penetrar la crema alrededor de las uñas. Esta crema es especial para reblandecer y retraer la cutícula. Una vez aplicada, introduce las uñas en un recipiente con agua caliente y jabonosa y mantenlas en remojo durante unos minutos. Cuando saques las manos no las seques frotando. Simplemente y con una ligera presión, deja que la toalla empape el sobrante de agua. Seguidamente con el palillo retira hacia atrás la cutícula y lo que haya quedado de crema.
El Cuidado de las Uñas cuidado]
Para quitar la cutícula emplea el cortacuticulas, es muy fácil de usar; posiblemente te quedara alguna pielcilla que no debes cortar con tijera. Es más recomendable que emplees unas pinzas.
Frota ligeramente con un cepillito para limpiarlas, con preferencia debajo del chorro del agua. Repasa el borde interior entre la uña y la yema con un lápiz blanco. Con este procedimiento se logra quitar ese reborde gris que parece suciedad. Si prefieres llevarlas naturales, aplícalas solo un esmalte transparente o brillo. Si por el contrario, quieres lucir un bonito color de moda, pon atención al elegirlo teniendo en cuenta el tono de tus labios y el de tu vestido. No hay nada que llame más la atención que una desarmonía cromática. ¿Te imaginas un rojo intenso en tus unas sobre un vestido fucsia? Seria desastroso.
uñas femme]
No tengas miedo sobre la calidad de los esmaltes. Se puede decir que hoy día son todos buenos. Lo que variara será el precio o el colorido. Sin embargo, debes cuidar la fluidez. Un esmalte que no gotea con facilidad no esta en buen uso. Para proceder a pintar las unas espera a tenerlas perfectamente secas. Si están débiles, aplícales primero una capa de endurecedor para protegerlas y evitar que se quiebren.
La base de secado rápido además de igualar la superficie, evita que se altere el esmalte. Una vez secas las capas de endurecedor y base, extiende el esmalte desde el comienzo hacia afuera, teniendo cuidado con los bordes de piel. Vuelve a mojar el pincel, quitando el exceso de esmalte escurriéndolo en el borde del frasco. Comienza por el dedo menique para terminar con el pulgar. De esta manera evitaras manchar los otros dedos o estropear la capa de esmalte de alguno de ellos.
Espera unos minutos para que seque la primera capa y aplica una segunda. Después de 15 minutos, estarás lista para utilizar tus manos, pero si no dispones de ese tiempo, pon las unas bajo el chorro de agua muy fría. Te secara y fijara el esmalte. También existen en el mercado unos sprays que te ofrecen el mismo resultado. Existen diversas clases de quitaesmaltes. Los que contienen demasiada acetona son muy perjudiciales ya que queman las uñas destruyendo la capa de grasa que estas con-tienen. Los mejores son los oleaginosos. Antes de volver a pintarte, quita los restos de esmalte aplicando un algodón empapado en disolvente. Presiona un poco y retira el algodón. Vuelve a repetir la operación si la una no ha quedado totalmente limpia. Es muy probable que una uña comience a romperse solo por un lado. Para estas ocasiones hay un truco muy sencillo con el que conseguirás mantener la largura intacta. Pega un trocito de papel transparente, píntala y... ¡aquí no ha pasado nada!

[/url][/url]

esmalte El Cuidado de las Uñas[/url]]

Espero que les alla gustado



Daii