Aunque no existen estadísticas respecto a la cantidad de hombres que padecen de eyaculación precoz, se cree que en nuestro país son varios los varones que lo sufren. Se trata de una de las consultas más frecuentes de disfunción sexual masculina.

Él “termina” antes que yo
¿Se lo digo o no? La respuesta de la terapeuta Soledad Torres es categórica: sí. Pero, enfatiza, por ningún motivo se le debe decir en forma tajante que él es un eyaculador precoz porque, entre otras cosas, puede que no necesariamente lo sea.


Hace pocos años un programa de televisión abierta mostró la historia de un hombre adulto que padecía eyaculación precoz. Al día siguiente, un matutino tituló su portada con la palabra “valiente”, en referencia a la actitud de hacer público un problema íntimo. Este ejemplo demuestra que no es un trastorno infrecuente y que son pocos los afectados que se atreven a reconocerlo.

La sicóloga y experta en parejas, Soledad Torres, aclara la importancia de diferenciar entre los hombres que realmente padecen este problema de aquéllos que, simplemente, reaccionan más rápido frente a determinadas situaciones. “Para que realmente se trate de una disfunción, la eyaculación precoz se tiene que presentar en forma permanente y repetida”, explica.Efectos en la mujerAunque se trata de un trastorno netamente masculino, es obvio que la mujer también se ve afectada, lo que va repercutiendo en la relación lo que, incluso, puede ser motivo de un quiebre.

Muchas sienten una gran frustración y hasta les puede provocar desinterés sexual. Algunas suelen creer que sus parejas son egoístas porque piensan que ellos logran disfrutar del coito mucho antes que ellas, lo cual no es así. La profesional comenta que, en general, los hombres que padecen este trastorno disfrutan muy poco de su eyaculación ya que lo viven como algo angustiante.

“El hecho de que el hombre termine antes que ella le puede generar una frustración enorme en la mujer. Muchas veces no sabe qué hacer con este sentimiento, el que puede expresarse con rabia o mediante comentarios duros hacia su pareja. Me ha tocado ver, en consulta, que esa insatisfacción y frustración se puede transformar en dificultades sexuales secundarias en la mujer, como pérdida del deseo”, sostiene.¿Decirlo o callarlo?Es una de las disyuntivas más comunes que suelen enfrentar las mujeres cuyas parejas sufren de este problema. Soledad Torres opina que lo mejor es comunicarlo pero enfatiza que se debe tener cuidado en la forma de decirlo.

“Hay mujeres que lo evalúan mucho antes de encontrar la forma de manifestárselo. Este tiempo puede ser productivo o destructivo, porque muchas se aguanta en silencio hasta que en algún momento lo lanzan como una agresión”, advierte.

La terapeuta recomienda conversarlo pero sin criticar, dañar o ningunear a la pareja. Para ello aconseja comenzar el diálogo con la siguiente frase: “Esto termina antes de lo que quisiera”. Además, sugiere buscar en conjunto nuevas formas de disfrutar los encuentros sexuales, quitándole el foco a la penetración. Un ejemplo de lo anterior es comenzar con caricias al servicio de ella y después al servicio de él. De esta manera, cuando ocurre la eyaculación, ella ya ha tenido su propio proceso de excitación y orgasmo. “Hay alternativas que permiten entender la satisfacción como algo más global y menos concentrado en el coito”, finaliza.


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