La huerta en casa

La huerta en casa

La huerta en casa


Es la mejor opción para tener verduras frescas y sanas en el hogar. Además, permite establecer un nuevo tipo de contacto con la naturaleza, aunque vivamos en un departamento chico. Leé, aprendé y empezá a cultivar. ¡Así de fácil!

Las plantas ayudan a que tengamos un equilibrio con el entorno que nos rodea y una huerta, sin dudas, nos puede ayudar a aprender a vivir con ellas y a cuidarlas, además de darnos el plus de poder llevar a nuestra mesa los frutos de aquello que hemos cultivado con nuestras propias manos.
“La huerta es para todos. Todos los seres humanos pueden cuidar sus plantas y entablar relaciones con ellas para volver a tener ese contacto con la naturaleza que el hombre necesita”, alienta Federico Moschettoni, chef especialista en horticultura. Y por eso nos alienta a probar, a que busquemos un lugarcito en la casa y pongamos manos a la obra.
“Lo primero que hay que tener es conciencia: conciencia de que la planta es un ser vivo, que respira, que siente, que necesita que la cuidemos. Sin esto, se muere, se pone fea y no da los frutos que esperamos”, dice Moschettoni.
Más allá de este aspecto, en cuanto a los materiales, si contás con espacio (un parque o un patio), tenés que armar macetas o cajones. De esta manera podrás separar la huerta del resto del jardín. Es muy importante que sepas que las plantas, como todos los seres vivos, necesitan energía. Ellas la fabrican con la energía solar, por lo que deberías buscar el lugar perfecto para que sean bañadas por los rayos del sol, ya que, de lo contrario, sufrirán y no crecerán bien.

¿Por dónde empezar?
Antes de empezar, es primordial saber qué es lo que queremos plantar. Según nuestro especialista, siempre es mejor comenzar por aquellas cosas que nos gustan. Una vez seleccionado esto, podemos seguir.
- Dónde: tiene que ser un lugar en el que se pueda estar agachado si es necesario o que, de lo contrario, sea alto. Muchas veces se arman unas mesadas con los maceteros o cajones a una altura elevada para aquellas mujeres que no se pueden agachar. Mosche-ttoni recomienda que si vamos a plantar diferentes verduras, consideremos el ciclo de las distintas especies para lograr una cosecha pareja. Es decir, hay plantas que tienen un ciclo corto como la lechuga, la radicheta, el rabanito, la rúcula; mientras que hay otras de ciclos más largos como el tomate, morrón y el choclo, que tardan alrededor de cuatro meses. Entonces, lo ideal es agrupar por ciclos para armar los diversos sectores. Para esto, lo mejor es usar cajones, ya que esto permite cuidar a la huerta de las malezas que pueden aparecer. Además, de esta manera, es más fácil armar un suelo y crear un ecosistema que sea beneficioso para los vegetales que queramos plantar.
- Cuánto: a la hora de hacer la huerta hay dos reglas muy claras: primero, la planta crece para arriba en la misma proporción que crece para abajo. ¿Qué quiere decir esto? Si tenés una planta de entre 30 y 50 centímetros sobre la tierra, sus raíces tendrán la misma extensión. Las que son cortas rondan los 25 centímetros (lechuga, la remolacha y la acelga, entre ellas). En tanto, el tomate, el morrón y el choclo tienen raíces largas por lo que precisan más espacio.
La segunda regla de oro para planificar en dónde armamos nuestra huerta es muy simple y sirve para que podamos aprovechar mejor cada metro: maceteros altos para plantas altas y maceteros bajos para plantas bajas.
- Tierra: Moschettoni nos dio la fórmula de la composición de tierra que emplea para las huertas que cuida, entre ellas la de Maru. ¿Cuál es? un poco de tierra negra, humus, un poco de turba y productos que aireen la tierra. Esto es fundamental, porque si sólo se pone tierra, a medida que se la riega se pone dura y no está oxigenada. Así, en cambio, es más blanda, más suelta y permite un mejor crecimiento de la raíz.
- Sol: la luz solar es fundamental. Sin ella no hay plantas, porque no pueden realizar la fotosíntesis necesaria para el crecimiento. El sol debe darles lo máximo posible. Necesitan más de medio día de luz, con dos o tres horas no les alcanza y las plantas comienzan a agonizar y tienen más propensión a las pestes y enfermedades. Por otra parte, si tenemos una planta toda la mañana adentro de la casa y la sacamos al rayo del sol a la hora del mediodía o de la siesta, el cambio brusco de luminosidad o temperatura la destroza (por eso, ni lo intentes).
- Riego: a medida que va creciendo nuestra relación con la planta, vamos aprendiendo qué cantidad de agua necesita. También hay que tener en cuenta los factores climáticos, porque si estamos en una estación muy seca y de mucho calor como el verano, precisa más líquido.
Hay señales a las que hay que prestar atención: si la planta tiene las hojas muy blandas o delicadas quiere decir que le falta agua. En cambio, si tiene hongos es señal de que nos estamos excediendo. Otra manera de tener certeza es tocando la tierra, sintiendo si está húmeda o no.
- Plagas: a la hora de combatirlas, hoy existen, por suerte, remedios de origen orgánico, que son los más recomendables (tratá de evitar los pesticidas inorgánicos o químicos). Esto en una huerta es sumamente importante, ya que la idea es consumir aquello que coseches.
Manos a la obra
Empezar es lo que lleva más trabajo aunque, si no te tenés mucha confianza, hay vegetales como la espinaca o la rúcula que sólo necesitan que deposites las semillas en el preparado de tierra aireada, agua, sol y paciencia. Pero hay otras que necesitan que antes las germinemos y luego las pasemos a la tierra. Es importante saber que hay plantas para cada estación (por ejemplo, el tomate no sale en invierno), aunque hoy en día se desarrollaron nuevas especies que pueden vivir todo el año y dar sus frutos. También hay que considerar el tipo de clima, debido a que hay muchas plantas que sufren con las heladas, las sequías o las i-nundaciones. Luego tenemos que preparar el lugar donde va a estar ubicada nuestra huerta, plantamos y, simplemente, esperamos.
Si sos muy ansiosa lo mejor es empezar con cultivos rápidos, pero a su vez ponerte metas a un plazo mayor. A saber: los rabanitos tardan unos 40 días en ser cosechados y podés hacerlo durante todo el año. En tanto, la remolacha y la espinaca tardan tres meses, aproximadamente.

¿Cuánto tarda la cosecha?
- Tomates: 150 días
- Lechuga: entre 90 y 120 días
- Zanahoria: 120 días
- Rabanitos: 40 días
- Remolacha: 90 días
- Espinaca: 90 días
- Berenjenas: 5 meses

Fuente:http://www.revistamaru.com/notas/146017-la-huerta-casa

5 comentarios - La huerta en casa

@puiti +1
si le pondrias unas imagenes del proceso quedaria mucho mejor, pero te dejo +5 y te lo recomiendo
@5hikamarU +3
puiti dijo:si le pondrias unas imagenes del proceso quedaria mucho mejor, pero te dejo +5 y te lo recomiendo


pero yo no te dejo +5 ni te recomiendo
@rassia
me encantaria tener una huerta en el jardin, hace tiempo que lo vengo pensando, pero no es tan grande el espacio que tengo, y me da miedo no poder dedicarle todo el cuidado que requiere.. igualmente muy bueno..
@loborette
si tuviera jardin lo re haría, me encanta!!
@azuliris
yo tengo una huerta que va creciendo de a poco, está muy bueno!