Curso de hechicería, magia y ocultismo - Nivel I: Parte 4

Curso de hechicería, magia y ocultismo - Nivel I: Parte 4

Aspectos que el mago deberá desarrollar

Ser mago y pelotudo son dos características incompatibles, por eso el aprendiz de mago deberá dejar de lado lo más pelotudo de su personalidad para lograr de ese modo ir desarrollando sus habilidades para la magia, el ocultismo y la hechicería.
Imagínense que un mago está preparando un hechizo súper complejo, para algo muy importante y delicado, y que el muy boludo se olvida de lo que debe recitar, o se saltea una parte; o que está preparando una pócima y que se confunde y en vez de poner una cucharada de lágrimas de sapo tuerto pone dos de sangre de gato muerto en un accidente automovilístico. Son errores imperdonables que pueden provocar su propia destrucción e incluso la del mundo entero, ¿y todo por qué? Sí: por pelotudo. Todo por pelotudo.
Por eso, no es para tomárselo en joda a todo esto, y es importante que el mago, antes de serlo, desarrolle todos los aspectos relacionados a la concentración, la inteligencia, la seriedad y que no sea demasiado pelotudo.

Relajación

Ser mago requiere capacitarse estudiando y practicando, pero con eso solo no alcanza, ya que a la hora de realizar algún hechizo existen otras importantes consideraciones a tener en cuenta: el ambiente debe ser el ideal, así como también debe ser ideal el estado de relajación alcanzado por el mago.
Es primordial alcanzar siempre, antes de realizar un hechizo, el estado de relajación. Menos importantes son las formas en las que dicho estado se alcanza, por lo cual esto puede ser mediante las técnicas clásicas (yoga, masturbación, etcétera) o recurriendo a cualquier otra técnica más moderna, como el rivotril o similares.
Pero lo importante es estar relajado, sin stress encima, para no cometer errores en estas cuestiones que son extremadamente delicadas.

Curso de hechicería, magia y ocultismo - Nivel I: Parte 4

Visualización

Tradicionalmente, en nuestras sociedades occidentales (u occidentalizadas), ser pelotudo y tener mucha imaginación parecieran ser sinónimos o, por lo menos, que son dos cosas que van de la mano. Pero un mago debe saber separar los tantos y ser capaz de diferenciar entre ser pelotudo y poder utilizar la imaginación para poder visualizar cosas cuando la disciplina se lo requiera.
El ser capaz de visualizar determinadas cosas es parte importante del rol de mago o hechicero y esta capacidad no debe ser menospreciada, ya que representa una parte fundamental de la técnica.

Concentración

Esto también es fundamental, una persona que no se concentra no puede nunca ser un mago. Por todo lo que explicamos antes, la concentración es la base sobre la que descansan todos los otros aspectos de la magia y la hechicería, si no hay concentración no hay magia, es así de simple. No cabe la posibilidad de distraerse o dispersarse durante un hechizo, dado que las consecuencias podrían ser catastróficas para el propio mago e, incluso, para el universo entero.

Magia

Viajes astrales

Como este curso es a prueba de boludos, hay que explicar todo, así que vamos a lo básico: se denomina viajes astrales a ciertas experiencias adquiridas, ya sea en forma consciente o mediante la meditación profunda, el sueño lúcido o el uso de psicotrópicos. El mago debe ser una persona totalmente capaz de realizar este tipo viajes de forma consciente, previa meditación y sin la ayuda de ninguna clase de estimulante. Es muy importante destacarlo porque, si bien aún no lo hemos mencionado, el mago debe estar siempre “limpio”, es decir que no debe consumir drogas ni medicamentos (ni siquiera recetados), ya que esto sin dudas afectará negativamente su performance, tornándola ineficiente o, incluso, catastrófica para toda la raza humana. Eso de “me fumo un porrito para relajarme antes de hacer un ritual”, no va.
Volvamos al tema que nos compete. Los viajes astrales son una percepción extrasensorial, que representan la separación o "desdoblamiento" de lo que se llama el "cuerpo astral" (o sutil) que se separa del cuerpo físico.
Para realizar el viaje astral, nosotros utilizaremos el modelo místico, el cual incluye una gran variedad de sistemas de creencias y mapas astrales, los cuales iremos viendo más adelante, en el transcurso de este curso. Pero, por ahora, lo importante que debemos saber es que la proyección astral es algo que ocurre fuera del cuerpo físico real. Un cuerpo de energía más sutil lleva la consciencia fuera del cuerpo físico, y mientras uno progresa a niveles más avanzados del plano astral, cuerpos más sutiles se materializan y la consciencia se transfiere a su vez a cada uno de ellos. ¿Queda claro? Espero que sí, porque esto es realmente importante.

Elementos de uso corriente del mago

Existen 4 elementos de uso básico y corriente en la magia, la hechicería y el ocultismo, estos son: velas, whisky escocés, un amuleto protector y, por supuesto, una careta del Teto Medina (en su versión con bigote).
Sí, hay muchos más, pero los cuatro que mencionamos son los básicos, los que nunca deben faltar, los esenciales. Las velas cumplen una función obvia dado que si en medio de un ritual se nos corta la luz… ¿Qué haríamos? ¿Dejamos todo a mitad de camino y qué pase lo que pase? No, siempre es bueno tener una o varias velas encendidas en el momento del ritual, por si se corta la luz. También es bueno tener varias de repuesto, dado que el corte puede ser muy prolongado.
El whisky escocés es fundamental, y conviene verificar que contamos con el mismo antes de dar comienzo al ritual, para evitar una situación desagradable. Recordemos que la gran mayoría de los espíritus que podemos invocar son fervientes fanáticos de esta bebida de elevada graduación alcohólica, no aceptando en su lugar ni cerveza, ni fernet, ni siquiera un whisky de otra procedencia. Sólo hay que preocuparse por eso ya que lo toman sin hielo y no utilizan vaso (chupan directamente del pico). Advertimos que invocar a un espíritu, bueno o malo, sin tener whisky escocés para ofrecerle, es una aventura extremadamente peligrosa que podría llegar a costarle la vida al propio mago y a todos sus parientes cuyo nombre de pila comience con la letra B.
Es obvia la importancia de un amuleto protector en cualquier tipo de ritual, ya que por más que tomemos todas las precauciones a nuestro alcance, siempre corremos el riesgo de invocar a una criatura que justo está en un mal día, o a la que, por ejemplo, interrumpimos cuando está mirando una película, situaciones frente a las que podría encabronarse hasta límites insospechados y tratar de que sintamos toda su monstruosa furia. Por eso siempre es fundamental tener encima algún elemento protector, como podría ser una estampita de Santa Gilda, las manos de Perón, un chicle masticado por una virgen o cualquier otra cosa que nos proteja ante eventuales enfurecimientos de seres invocados.
El último elemento es la careta del Teto Medina. Eso es más que necesario porque cuando todo falla, es este nuestro último recurso. Recordemos que todos los entes espirituales adoran a la figura de Marcelo José “Teto” Medina (en su forma con bigote) y que jamás se atreverían a hacerle daño, por lo tanto, ante una fuerza extradimensional enfurecida, no tenemos otra alternativa más que ponernos la careta del Teto y hacernos los boludos para que no se den cuenta de nuestro engaño.

flores negras

El pentáculo

Etimológicamente, pentáculo proviene del latín y es la yuxtaposición de dos vocablos: penta, que quiere decir cinco, y culo, que quiere decir ano, ojete, orto o, también en castellano, culo. Es decir, pentáculo es la figura representada por cinco culos, que unidos conforman una estrella de cinco puntas, y es un antiguo símbolo utilizado en los rituales de magia desde hace miles y miles de años. De hecho, los Sumerios ya lo utilizaban en sus rituales, en los cuales sacrificaban 5 ojetes, los cuales eran adorados y considerados sagrados durante un año entero, hasta que se elegían los siguientes 5 ojetes sagrados.
Y no es casualidad que tras tantos años se siga utilizando, esto ocurre porque el pentáculo es un elemento muy poderoso, con un significado muy especial, el ojete superior representa al espíritu, lo etéreo y eterno. Podría decirse que representa a nuestras almas y su conexión espiritual y también a nuestra conexión a internet. Por eso, la forma del ojete que figura en la punta superior del pentáculo varía de acuerdo a nuestro proveedor de internet. Incluso Telecentro aun no tiene ojete que lo represente en el pentáculo. El resto de los ortos del pentáculo se relacionan con nuestra experiencia humana, nuestras vidas pasadas, nuestro cuerpo y nuestra mente.

Fuente: Flores Negras N°40

Comentarios Destacados

7 comentarios - Curso de hechicería, magia y ocultismo - Nivel I: Parte 4

@FrOzEnDrAgOn10
Vine buscando trucos y me encuentro con esto...

Supongo que debe de haber alguien a quien le interese esto ;
@FrOzEnDrAgOn10 +5
@Mezase

@Colifo_

El hecho de que a ustedes no les interese, no quiere decir que no les interese a otros (A mi, no me interesa, pero no vengo a bardear).
Ustedes creen que por que no les gusta algo a ustedes, a nadie le gusta.