Mitos y sugerencias

Antes que nada, debemos decir:

"No todo es lo que parece".

Con esta frase hacemos hincapié en aquel usuario que ante un problema busca soluciones por cuenta propia, o (mano de obra gratis) "lo hago yo... debe ser una pavada!". Muchas veces este concepto lleva a pagar caro una mala reparación casera, sea en el rubro que sea.

Mito Nº1 - No acostar la heladera en un traslado

¡Cómo se insiste con este mito!
Quién no realizó una mudanza y se preguntó: ¿Cómo trasladar una heladera? ¿Se puede acostar una heladera? Bueno la verdad es que al pasar los años, de una realidad se convirtió en un mito moderno.
En la década de los 60-70 muchos de los motocompresores de las heladeras familiares estaban montados en su bobina interior y carcasa exterior superficial al motor, con resortes, por lo cual al recostar la heladera peligraba el descuelgue de uno de éstos.

En la actualidad esto ya no sucede, puesto que los compresores vienen fijados al gabinete por medio de bulones.

Conclusión: No hace falta mantener la heladera en posición vertical durante una mudanza.

Mito Nº2 - Esperar 24 horas antes de enchufar la heladera

Con esto se hace referencia al volumen de aceite del motocompresor que se encuentra dentro de las cañerías de la heladera, que al ser acostada desafecta al compresor de un pequeño porcentaje del mismo. Entonces al ser enderezada hasta su postura vertical, y luego puesta en marcha para su funcionamiento, se cree que ese volumen de aceite faltante en el motocompresor haría que éste se rompa.

No es errada esta apreciación, pero es un poco exagerada, para que un motocompresor se rompa por falta de nivel de aceite, la heladera tendría que haberse trasladado al menos dos horas de viaje en postura vertical invertida (de cabeza al piso).

Conclusión: Luego del traslado de una heladera en posición horizontal sólo hace falta esperar unos 15 minutos (para que baje el pequeño porcentaje de aceite que se derrama) para que la heladera esté lista para ser conectada para su funcionamiento.

Mito Nº3 - La heladera no enfría bien... ¡le falta gas!

Son varios los motivos por los cuales una heladera no puede estar enfriando correctamente. Este mito, al igual que otros mitos de la refrigeración, tiene su origen en los antiguos sistemas de refrigeración.
Remontándonos nuevamente a la década de los años 60-70, los motocompresores venían de fábrica con piezas móviles: tuercas, roscados y tapones, y por motivos de cambios de temperatura en los materiales, éstos tendían a aflojar o fatigar el material. A la larga perdían pequeñas dosis de gas refrigerante.

Conclusión: En la actualidad la mayoría de las heladeras familiares viene con un circuito cerrado-hermético. Las posibilidades de pérdida de gas son nulas, salvo que hubiese una falla de fábrica o un daño de tuberías por una incorrecta manipulación del electrodoméstico.