¿Cómo destapar el inodoro?


Todos alguna vez pasamos por esta situación: apretamos el botón (o tiramos la cadena, depende la tecnología del indodoro) y vemos que el agua empieza a subir, se llena el inodoro y el terezo se rehusa a irse, como si hubiese algo que lo impidiese (en realidad, lo que lo impide es el tamaño del mismo, o mejor dicho, la combinación entre el tamaño del terezo y la boca de salida del inodoro).

No nos vamos a poner a discutir por qué es que a los inodoros cada vez le hacen la boca de salida más chica. Tampoco vamos a discutir por qué razón hacen la presión de agua al apretar el botón es cada vez menor. Desde ya que no vamos a hablar de el tamaño y la textura de las heces, y su vinculación con la dieta, la fibra, etc. Vamos a ir directo al grano: ¿cómo actuar cuando se tapa el inodoro?.

1era opción: "Apretar el botón varias veces"
Esta es la primera opción, y suele dar resultado si el taponamiento no es contundente. Consiste en apretar el botón reiteradas veces. Siendo más precisos, la secuencia sería así:

1. Apretamos el botón.
2. Esperamos que el nivel del agua baje hasta el nivel normal y que la mochila cargue nuevamente (aprox. 1 a 2 minutos).
3. Volvemos a apretar el botón.

Si el inodoro se destapa, bárbaro. Si no se destapa, volvemos a repetir los pasos 1 y 2. Si después de repetir esto varias veces (yo diría unas 4 veces) no pasa nada, entonces tenemos que buscar una alternativa un poco más agresiva (ver la 2da opción a continuación)

2da opción: "Dejar hidratar el terezo toda la noche"
Lamentablemente el inodoro no se destapó. Probablemente el caso sea que la dureza / textura de la materia fecal impida que esta se desgrane, con lo cual el taponamiento será inminente. En estos casos podemos probar dejando reposar las heces toda la noche (recomiendo tapar el inodoro para evitar aromas desagradables). Al otro día, cuando nos levantemos, veremos que el agua del inodoro tiene un color amarronado (siendo más oscuro o más claro dependiendo del tipo de heces y de lo que hayamos comido). Esto nos indica que hubo un intercambio fisicoquímico entre la materia fecal y el agua del inodoro. En términos precisos, el terezo se hidrató: el agua penetró dentro del mismo, modificando sus propiedades y haciendo que se ablande. Si apretamos el botón, es probable que las heces se desgranen y por consiguiente, las mismas pasen sin problema hacia el sistema cloacal / pozo. En tal caso, habremos logrado nuestro cometido. Si no llegase a pasar de una, quizá apretando el botón varias veces nos hayamos librado del mal que nos acechaba. Si así y todo no pasase, entonces pasamos a la tercera opción.

3era opción: "Lavandina, sal y detergente"
Esta opción consiste en dejar reposar toda la noche (al igual que la segunda opción), pero con una pequeña diferencia: antes de irnos a dormir, agregamos media taza de lavandinda, un chorrito de detergente y dos cucharadas de sal fina. Al otro día, al levantarnos, apretamos el botón y vemos que pasa. Muchas veces funciona.
No vamos a entrar en detalle de por qué agregamos cada cosa, pero lo importante es que suele funcionar. Probablemente tengan que ver los iones cloruro, las cadenas polares del detergente... no sé. La cosa es que en un gran porcentaje de los casos funciona. Ahora, si así y todo no funciona, pasamos a la 4ta opción.

4ta opción: "Baldazo de agua"
Alguno se preguntará qué puede cambiar entre apretar el botón y tirar un baldazo de agua. Y la experiencia nos dice que la cosa cambia... y mucho.
El hecho de tirar un baldazo (lleno, aprox. 10 litros) de una, hace que la presión del agua en el inodoro aumente súbitamente. Al fin y al cabo, esta presión es la que impulsa al bolo fecal hacia el sistema cloacal. Lo importante en este caso es lo siguiente:

1. Que el baldazo sea de una, sin titubear. Probablemente tiremos un poco de agua afuera del inodoro, pero bueno, como dice Raphael, "qué más da?". Un poco de agua al lado del inodoro no se compara con seguir teniendo un terezo que nos acecha y nos intimidacada vez que vamos al baño.
2. Que el balde esté bien lleno de agua, de forma que cuando llenemos el inodoro, el agua llegue bien hasta el borde (a punto de rebalsar). No nos olvidemos que la presión que impulsará al terezo a irse depende de la altura de la columna de agua en el inodoro.

Si así y todo no pasase, pues evidenteme se trata de algo contundente (o también puede tratarse de un inodoro pequeño). Si llegamos a esta situación, no nos queda otra opción que pasar a la 5ta opción.

5ta opción: "Baldazo de agua caliente"
Esta opción no es ni más ni menos que la 4ta opción, pero con la diferencia que el agua con la que llenamos el balde es agua lo más caliente posible. No hace falta hervir el agua (no tiene sentido, además que nos saldría carísimo cuando tengamos que pagar el gas). Con el agua bien caliente del calefón / termotanque alcanza.
Más aún, si ya llegamos a esta instancia, recomiendo que al balde de agua caliente le agreguemos un poco de lavandina, el detegente y la sal, tal como hicimos en la 4ta opción. Dicho de otra manera, ponemos toda la carne en el asador, a todo o nada.
Es muy probable que luego de hacer esto, el terezo se vaya y el problema desaparezca. Si no llegaso a acontecer esto, les puedo prácticamente asegurar que al otro día, en el primer botonazo de la mañana, el problema desparece (esto se debe a que durante la noche, la combinación de cloro, detergente, sal y temperatura hacen su trabajo, destruyendo la estructura del terezo, desintegrándolo así en pequeños pedazos, que son pan comido para cualquier indoro decente).

Hasta acá llegamos con los métodos no invasivo para destapar inodoros. Les puedo asegurar que en el 99% de los casos, con estos métodos van a lograr hacer pasar hasta los terezos más rebeldes. Sin embargo, el 1% restante de los casos, no nos va a quedar otra opción que, literalmente, "meter mano".

6ta opción: "Método del alambre"
Como lo dice el título, la maniobra consiste en meter un alambre de fardo por la boca del inodoro, tratando de desintegrar lo más posible el terezo obstructor. Si el alambre se doblase, entonces podemos trenzar dos o más alambres para darle más rigidez.

7ma opción: "Desarmar el inodoro"
Si probamos todas la opciones antes mencionadas y así y todo no hay caso, lamentablemente no queda otra opción que sacar el inodoro, darlo vuelta en el jardín o en algún descampado, y limpiarlo / manguerearlo bien. No es nada agradable y no deberíamos llegar nunca a esta instancia, pero si lo anterior no dio resultado, no nos queda otra alternativa.

Espero que esto les sirva. No perdamos de vista que la mejor solución es la prevención (coman fibra, arroz integral, All bran, vegetales, etc.). Eviten comer mucho queso, maní y esas cosa que traen problemas a la hora de ir al baño.