Extendé la vida útil de tu lencería


Extendé la vida útil de tu lencería


Podríamos decir que la humanidad vivió miles de años en ropa interior si consideramos que el taparrabos de nuestros antecesores es el antecedente directo de los calzoncillos del los hombres de hoy y de nuestros calzones, tangas y bikinis.

Ropa interior es, por definición, la que usamos debajo de la otra ropa, la exterior. Es la que tuvo en sus orígenes la función de protegernos, abrigarnos y mantener nuestra higiene. Desde aquel taparrabos a los diseños y encajes de hoy hemos recorrido un largo camino que llevó, decididamente, a que la ropa interior fuera un ítem importante del vestuario y que en muchas ocasiones pasara directamente al exterior de nuestro cuerpo.

Seducir con la ropa interior


evolucion


Ya no se trata solo de mantenernos limpias y abrigadas. La lencería se ha vuelto tan variada, sofisticada y bonita que es un arma innegable de seducción. Las largas enaguas de algodón que iban debajo de igualmente largos vestidos se fueron transformando en escuetas piezas de todos los colores y texturas imaginables. Los largos calzones que llegaban a las rodillas pasaron a ser tangas y los corsés son ahora corpiños livianos y transparentes o elementos provistos con todos los elementos necesarios para lograr abundancias inexistentes.

Fue inevitable y lógico que la evolución de la ropa íntima acompañara a las mujeres en su emancipación y en su incorporación masiva a las fuerzas de trabajo. Por su parte, mucho hicieron los avances textiles que abarataron las prendas y los nuevos materiales que las hicieron cada vez más lindas y cómodas. De la tortura de las ballenas y los cordones apretados (¿Recuerdas a Scarlet O'Hara en "Lo que el viento se llevó"?) llegamos a prendas que casi no se sienten sobre la piel.

Hoy día la lencería ya es asunto de alta moda como el resto de la ropa. Lo que hubiera sido ropa interior hace unos años se ha vuelto de a poco ropa de calle. Las camisetas y tops llenos de puntillas y transparencias y los trajes de baño de mínimas dos piezas confirman este proceso de cambio que abarca bastante menos de un siglo.

¿Cuál para cuándo?


cuidados


Si vamos a ser francas la verdad es que, para estar bien, la ropa interior debe ser ante todo cómoda. Es decir que para todos los días hay que elegir y usar lo que es suave, poco ajustado y nada estructurado. Claro que a la hora de seducir, todo esto se deja de lado para jugarse al negro, al rojo, al violeta, a los estampados de leopardo, a prendas adornadas y sugerentes, con todo lo necesario para lograr buenas formas, buen escote y mejores curvas aunque haya que olvidarse por un rato de la comodidad.

Cómo cuidar tu lencería


historia


Las abuelas decían que nadie más que uno mismo debe lavar su ropa interior y parece ser un buen consejo.

* Se puede lavar a máquina si lo dice la etiqueta; en ese caso debe protegerse dentro de una bolsa de red de las especiales para lavarropas. Si es de color, de tejidos sedosos y con abundantes encajes, es mejor lavarla a mano.

* Conviene dejarla en remojo, en agua tibia con jabón suave para ropa fina, sólo unos minutos, luego frotar con suavidad las partes más sucias y enjuagarla muy bien (esto es importante porque el jabón residual arruina las fibras elásticas).

* Nunca usar agua muy caliente porque deteriora las fibras elásticas ni dejar las prendas largo tiempo en remojo porque pierden color y forma.

* No lavar prendas de colores subidos con otras blancas o claras.

* Los corpiños con rellenos, push-up o gel deben lavarse siempre a mano y hay que darles su forma original al colgarlos para que no queden marcados. Se guardan colocando una copa dentro de la otra para que no se aplasten.

* Nunca retorcer las prendas, sólo escurrirlas y colgarlas. Conviene estirar a lo largo las camisetas y los bodies, antes de colgarlos doblados por la mitad, para que conserven su forma.

* Las medias y panties duran mucho más si se lavan cada vez que se usan, a mano y con jabón suave.

* Nunca se plancha la ropa interior a menos que sea de puro algodón y en ese caso no debe usarse la plancha muy caliente para proteger los tejidos elásticos. Por el mismo motivo no secar al sol, en secarropas o sobre estufas.

Fuente:

http://ar.mujer.yahoo.com/blog/Daniela-Di-Segni/Historias-de-ropa-interior-94.html

mujeres

Saludos y espero que les haya gustado.

ropa interior