Hechizos para el amor infiel

Intro

Así como existe la magia blanca y la negra, así como existe el chocolate blanco y el negro, así como existe la gente blanca y la gente negra, también existe la hechicería blanca y la negra.
Hacer cosas de hechicería no es para cualquiera, y menos la hechicería negra, que es algo muy siniestro y jodido. Jodidísimo. Así que por ahora lo vamos a dejar de lado, simplemente porque no tengo forma de saber que tan boludo es, o que tan loquito está, el que lee esto y lo que puede llegar a hacer.
Pero sí vamos a comenzar hoy viendo algo de hechicería blanca, que es la rama de la hechicería que tiene como fin hacer cosas buenas y puras.

Contra la infidelidad

Si hay algo que abunda en esta puta sociedad son los cuernos y, por ende, los cornudos. A todos nos han sido infieles en al menos una ocasión en la vida, y quien crea que no, simplemente se equivoca.
Ser cornudo es doloroso, vergonzoso y humillante, pero por suerte existe la hechicería para castigar a los infieles y devolverles la dignidad a los que son obligados a lucir una cornamenta adornando su frente. Por eso hoy clasificaremos a la hechicería contra la infidelidad en unas sencillas categorías y luego explicaremos brevemente como realizar los rituales correspondientes.

Hechizos para el amor infiel

Categorización

Así como existen diferentes tipos de infidelidad también existen diversos tipos de hechizos para combatir la infidelidad. Si bien hay muchas clasificaciones, yo utilizaré la Clasificación Voynich, que yo misma traduje de los manuscritos homónimos.
Así, las categorías en que vamos a dividir a los hechizos para la infidelidad son las siguientes:

1 - Light
2 - Normal
3 - Zarpado

Hechizo Light para la infidelidad

Hay cuernos y cuernos, algunos duelen más y otros menos. Pero también hay cuernos que no nos importan, que no nos hacen nada, que nos resbalan. Sin embargo, y aun así, a veces queremos vengarnos de quien adornó nuestra cabeza, simplemente para que el hecho no quede impune y, también, para encontrar un pedacito de placer, aunque sea perverso, en todo el asunto. En esos casos, nos viene bien un hechizo light para castigar al infiel.
Para eso podemos utilizar un clásico: el muñeco pinchado con alfileres. Este método es fácil y nunca falla, el muñeco puede ser hecho por nosotros o no, eso no importa, lo realmente significativo es que represente de algún modo a la persona a la que queremos infringir el daño, esto puede hacerse, por ejemplo, pegando en el rostro del muñeco una foto de la cara de la persona en cuestión. Lo ideal es clavarle al muñeco dos alfileres, uno en la cabeza y otro en el estómago, con esto le causaremos malestar estomacal y fuertes dolores de cabeza de por vida, para que sufra como es debido el hijo de mil putas, para que nunca se olvide de lo que hizo el muy guanaco.

Hechizo Normal para la infidelidad

Bueno, lo normal en una situación así es que uno quiera venganza, algo como para que el hijo de puta cuerneador sepa con quien se metió y que sufra de por vida, que bien merecido se lo tiene. En ese caso, también podemos recurrir a un muñeco, ya que el hechizo de los 187 alfileres en el pene nunca falla.
El hechizo es como el anterior, se utiliza el mismo tipo de muñeco y la misma técnica de incrustación de objetos punzantes, pero en lugar de clavar un alfiler en la cabeza y otro en el estomago, esta vez clavamos 187 alfileres en la zona del pene del muñeco. Van a ver que al hijo de puta le va a doler cada vez que se le pare.

Hechizo Zarpado para la infidelidad

Como era de esperar, este también es con muñeco, el cual puede ser realizado como en los ejemplos anteriores. Nada más que este es un caso más extremo, esta vez queremos que el hijo de puta sufra y mucho, queremos cagarle la vida entera, queremos hacerle algo realmente malo, queremos que su vida entera sea un puto sufrimiento. Por eso, combinaremos las técnicas anteriores: un alfiler en la cabeza, otro en la panza y 187 en el pito, con eso lograremos que le duela el pito cada vez que se le pare y, además, que tenga también dolor de cabeza y de panza. Pero eso no es todo, falta lo mejor. Con una tijera o un cuchillo bien afiladito, le cortamos las piernas al comuñe. Con esto último haremos que al sorete mal cagado lo pise un bondi y le arranque las piernas o, como mínimo, lo dejé paralítico.

Fin

Espero que les hayan servido estos hechicitos. Sí los utilizaron, pueden escribirme y contarme como les fue. Nos vemos la próxima.

Sofía Porro

Fuente: http://flores-negras.com.ar